Transacción fallida

Me divertía como fiscal de tráfico, recorriendo de palmo a rabo la avenida Río de Janeiro. Ya había contabilizado una docena de “compinches” para surtir combustible (gente de diferentes...

Los nadie

Cuando la niña sonrió y cerró los ojos, cuando la muerte le venía por la espalda, yo también cerré los míos. No estaba lista para ver algo así. Creo que...

CUENTOS POLÍTICOS 26

    La Caraota A comienzos del dos mil veintiuno, finalizando un enero imposible que parecía nunca llegar a su final, Pedro, volvía a ser pateado por una cajera china. Su voz...

El sillón verde

La mamá de Andrea ya no era ni la sombra de sí misma; creo que una sombra es más digna y menos lastimera. Ya no quedaba ni rastro de...

A ceia

1. A ceia A palavra. Forma estendida. Entendida e servida. Servida à fome. A palavra ceia. Para matar a fome. O rito. Ritual da mesa. Posta. Ao redor os corpos....

La puerta en el piso. Página 6.

Los ojos de Kity destellaban y yo no dejé de mirar el triángulo de las Bermudas. -Hay algo en esta chica que te atrae.- El gato seguía jugando con las gotas...

La puerta en el piso. Página 5.

Al menos recordé a Kity. Entonces… comencé a masturbarme, más no conseguía acabar. -MALDITA PESADILLA.- grité en voz baja. Y pensé: <> La luna seguía roja como el sol de la...

La puerta en el piso. Página 4.

Como un fantasma vagué por las calles. En todas partes flotaban esferas blancas, globos del deseo, lunas surrealistas o gotas de leche que ayudaban en la iluminación de aquella...

La puerta en el piso. Página 3.

-Hay que buscar una forma de…- Mientras hablaba le miré el copete del cabello cuyos flecos bailaban con el viento. Y prosiguió: -Tienes dólares electrónicos?- pregunté. -Los dólares electrónicos no sirven para nada....

La puerta en el piso. Página 2.

-Viste… esa mujer que pasó ahí?- -Si.- respondí. -Te gustaría que fuera tuya, te gustaría cogértela?- -Claro que me gustaría.- Y derritiéndome con el calor, yo parecía una estatua de mantequilla. -Vamos, yo invito...

La puerta en el piso. Página 1.

Autor: Xxxxxx Xxxxxxx. Ayer durante la ola de frio casi muero congelado. Yo estaba en Buenos Aires Argentina. No recordaba ni como ni cuando llegué aquí. Un taxista paraguayo me...

CUENTOS POLÍTICOS 25

     La Disfunción Nunca habían tomado tanta agua como esa noche. Y no sólo por los estragos de la jornada sexual, como un recurso profiláctico contra el hambre. Lo que pasaba...

CUENTOS POLÍTICOS 24

  Los Zancudos Daba vueltas sobre la cama. Los zancudos no sólo le fastidiaban el sueño sino que lo tenían como almacén de alimentos. Eran las tres de la mañana y...

CUENTOS POLÍTICOS 23

  Las Balas perdidas La patrulla se movía por la avenida Baralt. Eran las diez de la mañana según el celular de Antenorio. Otra semana más de flexibilización, las calles tenían...