Ideología contemporánea: Entre el fetichismo cínico y el fundamentalista

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fetiche_figurine_cuiteLeyendo a Slavoj Zizek me encuentro con su interesante análisis del mundo contemporáneo, dado en claves psicoanalíticas, que parte del concepto de fetiche. El fetiche en este caso es una objetivización o exteriorización de una creencia que se desea rechazar. Es decir, una prenda de ropa que ha dejado un difunto, funciona para oponernos a la idea de que la persona ha fallecido y no estará más con nosotros.

Sin entrar en los detalles de su concepto de “fetiche” (que podrán encontrar en el libro), lo interesante es cómo Zizek utilizará dicho concepto para trazar dos ideologías contemporáneas: la cínico-permisiva y la fascisto-populista, ambas completamente impermeables a la discusión racional.

El cínico-permisivo fetichiza el estado actual de las cosas y arguye que no hay absolutamente nada que hacer para cambiarlas. El cínico-permisivo finge seguir una discusión para simplemente reforzar su fetiche, “yo sé, yo entiendo eso, pero actualmente es imposible…”, por lo cual permite todo avance del statu quo en sus juegos de poder.

mussolini090909El fascisto-populista ignora y desconfía de la argumentación ya que prefiere quedarse apegado a su fetiche. El fascisto-populista está cómodo con la exteriorización de su disconformidad: “la culpa de todo la tienen los judíos”, lo cual erige un fetiche que le permite escapar a un análisis más profundo, donde se pudiese hablar en términos de la repartición de la riqueza, el sistema capitalista, la brecha entre ricos y pobres. Es por ello que el fascisto-populista es tan peligroso: porque su fetiche esconde un verdadero malaise de la cultura. Sin embargo, en vez de plantear la reflexión en términos de la devaluación monetaria de la Alemania de la entre-guerra, el fascisto-populista vertirá sobre este fetiche toda la furia con la cual espera, irracionalmente, que la realidad cambie.

Estos dos extremos son impermeables a la política. No hay discusión racional que convenza a un fascisto-populista de que su fetiche no tiene la culpa de todos sus males. El cínico-permisivo, a pesar de fingir seguir la discusión, volverá a su posición cínica: “sí, pero no hay nada que hacer”. Ambos están satisfechos con su fetiche.

El análisis de Zizek se prolongará para elaborar una matriz de cuatro “ideologías” contemporáneas: (1) neoliberal; (2) fetichista-cínico; (3) fetichista fundamentalista (o fascisto-populista) y (4) critico ideológico. El neoliberal y el crítico ideológico evolucionan a nivel del síntoma ideológico, el primero porque está en pleno centro del movimiento capitalista contemporáneo, el segundo porque se distancia de esta situación a través del análisis. Los otros dos evolucionan a nivel del fetiche mismo y no permiten una interpretación crítica de su ideología.

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Después de proponernos este análisis ideológico, Zizek nos previene:

“De allí que, en lo que concierne a la lucha ideológica, esto significa que deberíamos considerar con profunda sospecha esa izquierda que defiende a los movimientos populistas, fundamentalistas musulmanes en su lucha emancipadora y anti-imperialista ya que están forzosamente “de nuestro lado”, y que el hecho de que formulen su programa en términos expresamente anti-iluministas y anti-universalistas, rozando el antisemitismo en muchos casos, no es sino una confusión que aparece por la inmediatez de la lucha (“cuando se dicen contra los judíos, lo que quieren decir es que están contra el colonialismo sionista”). Debemos resistir incondicionalmente a la tentación de “entender” el anti-semitismo árabe como una reacción “natural” de la triste situación de los palestinos. No debe haber “comprensión” en el hecho de que en muchos países árabes Hitler sea considerado un héroe y un gran hombre, o que el hecho de que en su educación se incluyan mitos antisemitas como el protocolo de los sabios de Sion o que los judíos utilizan sangre de bebés cristianos y árabes para sacrificios ritualísticos. Afirmar que tal antisemitismo expresa un modo “desplazado” de una forma de resistencia al capitalismo no lo justifica en lo absoluto. (…) Aceptar esta lógica errada del fundamentalismo equivale a dar el primer paso hacia la conclusión “lógica” de este argumento: ya que Hitler también quería decir “los capitalistas” cuando hablaba de “judíos”, debería ser ahora nuestro aliado en la estrategia de lucha anti-imperialista global, con el imperio anglo-americano como enemigo número uno. Sería un error fatal pensar que, en un futuro más o menos lejano, convenceremos a los fascistas de que su enemigo “real” es el capital, y que deberían abandonar toda forma religiosa /étnica /racista particular de su ideología para asociarse a las fuerzas del universalismo igualitario”.

Slavoj Zizek, “Primero como tragedia, luego como farsa” (sección “entre dos fetiches”, final de la primera parte).

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Barman, guía turístico, sirviente y amo de casa, traductor, profesor de lenguas, niñero, encuestador en la calle, extra de películas, vigilante nocturno, obrero de mudanzas, editor de películas, músico de Metro; eso hasta ahora. Aparte de sus incursiones en el mundo laboral, escribió y publicó novelas (https://www.panfletonegro.com/v/2010/11/22/yo-mate-a-simon-bolivar/), colaboró con periódicos y revistas electrónicas y participó en debates y mesas redondas. Hoy en día, colabora con oscuros y desconocidos artistas de todo tipo y añora realizar su sueño, ser dueño de un circo. Por las noches lleva a cabo audiciones para el puesto de “tragadora de espadas” con mujeres de todo tipo. Jamás ha practicado patinaje artístico.

14 Comentarios

  1. super buen articulo krisis. aunque comentas “Sin entrar en los detalles de su concepto de “fetiche” (que podrán encontrar en el libro)”, seria interesante que nos brindaras un poco mas de informacion del tema, segun sale en libro. en nuestro dia a dia tenemos la costumbre de utilizar la palabra “fetiche” de acuerdo a la definicion freudiana, de una forma de parafilia, no dentro del contexto cultural-historico que mencionas. o sera que en el contexto actual, ambos usos son validos? el fetichismo-sexual y el fetichismo-objeto-de-culto? saludos

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  2. Buena pregunta, Edgar. Zizek utiliza la palabra « fetiche » de manera estrecha con el concepto de « síntoma ». Es decir, el « síntoma » de la desaparición de la persona sera rechazado utilizando el fetiche (el pedazo de ropa), al hacer creer que « aún está allí ». Sin embargo, el fetiche también puede ser utilizado para aceptar una realidad : es una especie de mecanismo de defensa que permitirá a las personas integrar esa realidad de manera menos dolorosa.
    Entre esas latitudes, de síntoma-fetiche, realidad aceptada y rechazada, es que Zizek construirá las categorías ideológicas antes mencionadas. De esa manera, el « neoliberal » y el « crítico », se moverán a nivel del síntoma ; y los cínicos y los fundamentalistas a nivel del fetiche, siendo incapaces de ver más allá de este.

    De todos modos, lo que me parece más interesante de este aporte es la crítica orientada a demostrar que no hay propuesta emancipadora posible en el fundamentalismo populista. Ese discurso no puede ser transformado en una utopía, y siempre estará en las antípodas de aquellos que buscamos expandir la democracia, la igualdad y la justicia a través de un mayor acceso de las minorías.
    Saludos.

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  3. El articulo es muy pertinente con relacion a lo que esta pasando en Egipto, en especial la ultima parte.
    Eb varios post he hecho relfelxion sobre lo algo similar, las creencias y como se forman. esto debido a que estoy harto, cansado que me digan que “respete su creencia” y lo que esta en el fondo es la manera como creamos crencias.
    Pero ante de todo es debido a que la mayoria de la personas confunden crencia con la esencia y dignidad de la persona con los cimientos espirituales. uno deberia de estar cambiando continuamente sus creencias, ya que cada dia aprendemos algo, o vemos algo que nos hace cambiar de idea, esto es tener paradigmas, y un paradigma no es muy respetable, esta ahi para ser puesto en duda.
    cuando una persona dice creer en algo, esta creencia puede ser puesta en duda por cualquiera o incluso ridiculizada(la creencia, no la persona)
    Lo grave es que cuando de tomamos la decisión que algo es verdad, nuestro cerebro busca nuevas razones para reforzarlas, y se va a negar a cualquier evidencia de lo contrario.
    eso se debe a que partiendo de concluciones, buscamos razones para creela, esto se cumple para tres de los subtipos dados en el articulo. No importa que se crea en la homeopatia o en el comunismo, la base es la misma para todos.
    esto se debe a nuestro sistema de percepcion (publique aqui un articulo sobre eso, que aparece el logo de WWF)las creencias, más nocivas, no se basan en la vista, ni en el oído, ni tampoco en el resto de sentidos. Podríamos decir que se basan en la percepción de segunda mano, es decir, en lo que alguien o algo nos cuenta.
    desgraciadamente ese mismo sistema es el que nos permite construir civilizaiones y ciencia, ya que aprendemos de los que nos dicen otros.
    Cuando vemos lago tendemos a creerlo, en el primer momento, solo despues es que puede funcionar nuestro sentido critico y cuestionarlo. lo malo es que en la mayoria de las personas le han extirpado su sentido critico (mas que todo en el colegio) y pueden funcionar las categorias de Zizek.
    En este aspecto (quizas me equivoque ya que no he leido su libro) el se queda con los sintomas, no las causas profundas del fenomeno

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  4. Muy buen articulo. Añadiría que tampoco hay propuesta emancipadora posible desde toda posición nostálgica. Por ejemplo, la opción marxista-leninista dogmática (muy bien representada en el troskysmo). Sus análisis ocultan su incapacidad de entender el presente y de ofrecer nuevas alternativas, ya que se basa en análisis superados y en posturas históricamente derrotadas. Se convierten en una secta que mantiene una especie de fetichismo sobre la clase obrera y su potencial revolucionario. Hay que repensar la izquierda pero asumiendo sus propios traumas. La izquierda no puede negar lo peor de su historia, tiene que asumirlo, explicarlo y aprender de sus errores.
    Si nos ceñimos al fundamentalismo populista o al cinismo como opciones para una política emancipadora entramos a un callejón sin salida, al tener que elegir entre unos principios sin oportunidad o un oportunismo sin principios.

    Saludos.

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  5. Totalmente de acuerdo, Post-Alfa. De hecho, recomiendo a quienes quieran seguir un buen debate, que vayan al artículo y al hilo de comentarios de “Vargas Llosa y la utopía”, partes I y II.
    Personalmente, me parece que algo que podríamos etiquetar, “la forma de pensar” desde la izquierda, implica deconstrucción, interrogar las fronteras y los márgenes (eso ya lo trabajamos en otro lado).
    Por eso, siempre me ha parecido un error conceptual el proceder enquilosando “verdades absolutas” alrededor de las cuales se forman grupos “de izquierda” que proceden a realizar acciones concretas, que ellos creen “políticas” pero que, ya que no conllevan la suficiente crítica y reflexión detrás, se vuelven posturas completamente reaccionarias e irracionales (el fetiche de izquierda, el Ché, por ejemplo).
    En ese sentido, no entiendo una “izquierda” que se dedica a destruir conceptos “de derecha” pero es incapaz de cuestionarse a sí misma. Es la izquierda fetichista y nostálgica: No puedes decir que la propiedad privada es una buena idea o que habría que plantear las cosas de otra manera porque ipso facto no eres “de izquierda” y has sido invadido por el “virus” del liberalismo. Eres un elemento sospechoso. Estás fuera.
    Al menos me alegro de que la crisis haya hecho respirar un poco más el mundo de las ideas. La arrogancia neoliberal, que buscaba regular todas las acciones del ser humano a través del intercambio de capital, ha sido estremecida en todas sus bases. Ya vimos a dónde se llega con un mercado más o menos dominado por “la mano invisible”. Igual que los fundamentalistas de izquierda, que dirán que Cuba “salió mal” y que por ello no hay que cuestionar absolutamente nada del comunismo, los liberales argüirán que en los USA jamás hubo desregulación de los mercados y que si se hubiese llegado a ese estado utópico todo estaría bien.
    Afortunadamente, la crisis, de la cual los USA saldrán planteando una refundación de la social-democracia a la Europea (ligero intervencionismo estadal) ha abierto la puerta a las preguntas incómodas. Nos ha dado la posibilidad de pensar, de ir más allá del fin de la Historia, sin necesariamente quedar como unos nostálgicos locos vestidos como que van a un concierto de Manú Chao.
    La amenaza, desde mi punto de vista, es que el nuevo modelo político sea el chino: una autocracia muy dura, conjugada con leyes del mercado en política económica. Tal vez sea la única forma de que el “liberalismo” funcione (la tesis de Naomi Klein en la doctrina del shock) y el éxito económico de China es innegable.
    Tal vez sea esa la amenaza más grande en la desaparición de la hegemonía de USA y Europa: que el mundo sólo quede con opciones como los regímenes fundamentalistas teocráticos y los modelos pseudo-liberales de cuestionable democracia y libertad (Rusia, China y hasta Italia).
    Creo que estas son las fronteras entre las cuales debemos ubicar la reflexión política contemporánea.
    Saludos

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  6. Entro los ejemplos ‘pseudo-liberales de cuestionable democracia’ la batuta la lleva, en mi opinión, Singapur, incluso delante de China y Rusia. Desde el punto de vista económico es el sueño de todo neo-liberal, pero en lo que respecta a la forma de gobierno su ‘democracia’ deja mucho que desear.

    De hecho para mi representa un ejemplo aterrador, donde se ha alcanzado un gran nivel de igualdad y calidad de vida a cambio de darle el control a un autócrata por más de 50 años y en donde no existe el derecho al disenso en la práctica. Si el autoritarismo a la cubana, contando con logros discutibles, se ha justificado en base a la visión barriguista, qué decir de uno de los tigres más fuertes y exitosos del sudeste asiático.

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  7. Yo pienso también en Filipinas, y sus zonas de libre intercambio, donde no entran periodistas. Esos sectores que forman gran parte de No Logo, donde los obreros son prácticamente esclavizados dentro de campamentos militares, para fabricar zapatos, juguetes y otros objetos que luego serán distribuídos y vendidos para garantizar el confort del mundo occidental.
    Uno de los mayores errores de la política neo-liberal es no haber asumido jamás esta conexión lógica, o ser incapaces de afrontar el hecho de que su (nuestro) mercado de T-Shirts baratos se sustenta en una nueva forma de explotación post-colonial. El no haber querido ver esto o justificarlo con las raquíticas teorías de desarrollo económico en Filipinas, es lo que le ha dado al neoliberalismo su imagen de cínicos por excelencia, de discurso de los ganadores que no les importan las contradicciones inherentes a su sistema.
    Para mí el error es garrafal, ya que producirá el *abandono absoluto* del neoliberalismo por parte de la gran mayoría de la población, y una población sin teoría alguna, sin ideas o utopía, abrazará el populismo, el fundamentalismo y el fascismo.
    De allí la importancia de marcar distancias, criticar y reflexionar, asumiendo los problemas y los errores.
    Tal vez sea demasiado tarde. La social-democracia ya no parece despertar entusiasmo en nadie. Lo que tenemos son formas perversas de la representación política en la cual los ciudadanos no se identifican, son cascarones vacíos de sentido. Ya sea la “democracia” a lo mafiosi, tipo Putin, o la “democracia” a lo payaso, tipo Berlusconi, los ciudadanos parecen haber abandonado al Estado como institución que pueda ayudarles.
    Por eso creo que esta “crisis” de la democracia social debe manejarse con cuidado, ya que puede cobijar una arremetida contra las libertades que hoy damos por sentadas (Internet, ver Egipto, por ejemplo).
    Por eso es sumamente importante enmarcar la discusión no en términos neoliberalismo versus dictadura fundamentalista, sino pensar en otras formas de representación *democráticas* (refundar la democracia social). El juego de pulso entre el neoliberalismo y las teocracias está destinado a producir resultados nada halagadores; ya sea la asunción de una división del trabajo entre 1er y 3er mundo (Los Ángeles versus Sinaloa, vaya utopía) o una dictadura China o como en Singapur.
    El primer paso debemos darlo rechazando estas dos opciones, reivindicando nuestra capacidad a inventar, a crear y a pensar de manera diferente, y cuando digo “diferente” me refiero a que hay que asumir los errores del pasado (el comunismo ruso) para no reciclar viejos dogmas y erigirlos en nuevos fetiches.

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  8. Comparto la preocupación hacia esa tendencia a un capitalismo con “valores asiáticos”.
    Para Zizek el capitalismo se convierte cada vez más, siguiendo su análisis, en una especie de máquina simbólica sin raíces. El horror a este vacío es el que abre paso a todo este tipo de identificaciones imaginarias, ya que los lazos orgánicos entre los humanos que crean la comunidad son eliminados progresivamente. El sujeto busca identidades imaginarias con las que identificarse (la nación, religión). Esta pasa a ser entonces una comunidad imaginaria que proporciona una identificación patológica y actúa como un fetiche que oculta los antagonismos sociales básicos y a la desintegración de los lazos tradicionales. El universalismo del capital se complementa con el fundamentalismo irracional. Se legitima la segregación en nombre del multiculturalismo.
    En todo caso parece que la ideología liberal de Obama o Blair está en crisis. El capitalismo necesita para sobrevivir alternativas duras y el Tea Party en EEUU y el triunfo de la derecha y la extrema derecha en Europa apuntan a esta vía.
    La combinación de un capitalismo salvaje y un orden político autoritario con un discurso ideológico fundamentalista de tipo cristiano (o del judaismo en Israel) en los países ricos, combinado con el fundamentalismo islámico de muchos países pobres abre un panorama inquietante. Seguramente la ideología de la tolerancia como mecanismo legitimador del tardocapitalismo ha acabado. Queda la caridad para tranquilizar las conciencias.
    Si la izquierda no se renueva y plantea alternativas tan radicales como creíbles el panorama es, si no apocalíptico, desolador.

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  9. Muy buen artículo. No se si es que no lo veo, pero a qué libro de Zizek te refieres. El tipo publica como cambiarse de ropa interior. Yo devoraba lo que escribía hasta que su capacidad de producir desbordó a la mía de leerlo.

    Déjame saber porfa. Gracias!

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  10. Muy, muy, muy buen post.

    Descubrí a Slavoj Zizek hace años, y he leído algunos de sus postulados.

    También vi “Examined Life (http://www.zeitgeistfilms.com/examinedlife); “Pervert’s Guide To Cinema / Parts 1, 2 & 3”, altamente recomendable para cinéfilos empedernidos! (http://www.thepervertsguide.com), y “Zizek!”, rodado en gran parte en Buenos Aires, en donde es relativamente fácil conseguir sus libros.

    “Zizek!” lo pueden ver completo en YOUTUBE y con subtítulos: http://bit.ly/96aRSC

    Saludos…

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  11. Saludos, Chamán: El libro en cuestión es “Después de la tragedia, la farsa”, un ensayo donde Zizek intenta, valiéndose de los cíclico de la temática del teatro griego, realizar una lectura histórica en dos tiempos. Según su postura, primero aparece la “tragedia” del 11 de septiembre, luego la “farsa” de la crisis de Wall Street.
    El libro se me hizo un poco desordenado, tocando temas a izquierda y derecha, pero esto tiene la ventaja de que puedes leerlo y aprovechar pedazos, en vez de tener que retener un solo hilo argumentativo. Échale un ojo.
    Gracias por esos links, Juan. Yo vi “A pervert’s guide to cinema” (¿no sabía que había 3 partes?) y es bastante interesante. Cinéfilos, a vuestros YouTubes…
    Saludos

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  12. Muy buen artículo, donde además se usa muy bien el término fetiche en toda su extensión, sin limitarlo al uso sexual que siempre se le otorga. Fetichismos hay muchos y aunque en esencia sea igual su significado siempre adquieren la forma y significados más insospechados…

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