(…)
ahora soy esta luz que duerme, que no duerme,
atisbo por el hueco de los muros;
los caballos se atascan en fango y prosiguen,
miro la tinta que anota los nombres,
la caligrafía salvaje que imita los pastos
(…)
soy esta vida y la que queda,
la que vendrá después en otros días,
en otras vueltas de la tierra..
(…)
Esta entrada fue enviada
el Viernes, 6 de Junio de 2008 a las 2:30 am y está archivada bajo Poesía.
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