Mi vida a través de las putas (XII)

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Un día leí que a un grupo de hombres homofóbicos les hicieron una prueba mostrándoles pornografía gay y el pene se endurecía mas que cuando veían pornografía heterosexual.

En mi caso creo que me sucedería igual, aunque la verdad he visto pornografía gay y no me llama la atención, pero los transexuales si me excitan montones.

Después de aquel día que la vi en la calle, que se me acercó, me dió su tarifa y me lanzó un beso quedé obsesionado con ella (digo ella por respeto, pero dejemos claro que tiene un pene de 18 cm y curvado hacia la derecha).

El día que la vi, fue un domingo en la mañana, igual que el día de mi nacimiento, ese día me excite y me cagué de mi excitación en igual proporción. Al llegar a casa la busqué como demente en Internet, hasta que la conseguí, su perfil en facebook mostraba en fotos su evolución de niño adolescente con ojos claros y rostro afeminado hasta un travesti diabólica que se pasea por las calles de San José, pasando por los reclamos e insultos de su familia y el morbo de sus clientes en todo el proceso.

Tecnicamente hablando es un travesti, no una trans, su cuerpo es natural, toma hormonas y sus tetillas se han apuntado un poco, pero su hermoso y redondeado culo y su rostro femenino son naturales.

18 años tenia cuando la conocí, después de que la vi y busque en Internet, la busqué en los alrededores del parque Morazán, una madrugada la monté al carro, me llevó a una calle solitaria bajo un árbol enorme y me mamó, estaba toda pijada, me gustó. Otro día la llevé a un hotel, me mamó y me la cogí, me encantó. No me atrevía aún a jugar con su pene, pero un día me sinceré y me dije ¿por que no?

La busqué por semanas sin éxito, hasta que la vi, en el hotel la mame y jugué con su picha, luego otra y otra quizás unas 5 veces la he visto, la mamo, me mama, me la cojo, riquísima, no tengo fantasías ni deseo de que me penetren, pero si me gusta tocarla, rozarla, mamarla y jugar con ella, su pene y el mio juntos. Creo que eso me convierte en un Goy (si boy+gay) pero poco me importan las etiquetas cuando el placer de la carne llama.

Tengo una colección se fotos y vídeos privados con ella, y a menudo los veo y me masturbo y la recuerdo con gran placer.

Me alegra realmente haber cruzado una linea que pensé que no cruzaría jamás.

La linea del prejuicio.

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