Retrato con Toros

30
325

Esta imagen ha sido compartida unas veinte veces desde que mis contactos la postearon vía facebook a través del perfil “mi mascota feliz”. Debo acotar que estoy totalmente en contra de la tauromaquia, no me parece arte, ni deporte, ni entretenido y mucho menos una actividad para disfrutar en familia. Afortunadamente esta actividad se esta restringiendo producto de las presiones de ciertos grupos sociales que no están de acuerdo con esta práctica, uno puede pensar que fue una victoria civil, pero lo mas probable es que la actividad como negocio este mermando y es mas fácil utilizar esa mengua para erradicar el “deporte” a favor de unos puntos en las encuestas que tomar la postura anti-taurina a favor de los animales.

Países como España,  y Colombia están regulando su práctica, porque se toma como una medida “progresista” no aupar la crueldad como entretenimiento. Por eso resulta tan chocante ver la imagen de un candidato a las primarias (con la esperanza de ser candidato presidencial) disfrutando de algo que medio mundo occidental condena como “anticuado” y “salvaje”. Sin embargo, no me quiero detener en esto. hace poco menos de ocho horas, publique esta imagen en mi muro de facebook , dando como resultado una discusión de unos 40 comentarios que iban desde las posturas mas conservadoras como aquellas donde el análisis sobre el  candidato salían a relucir como producto de una posición política ya reafirmada.

Los comentarios de facebook son reveladores con respecto a las posturas que muchos sostienen sobre los derechos de los animales. Creo que el comentario que abrió el debate fue el siguiente:

“Realmente no veo cuál es el problema de que vaya a ver una corrida de toro, que aunque no estoy de acuerdo con esos eventos, constituyen parte del acervo cultural, entonces no se podría votar por ninguna persona porque los candidatos que sean santeros o estén cercanos a esa religión tampoco podrían ser buenos presidentes bajo esta óptica debido a que allí se hacen sacrificios animales,” (E.V)

un segundo comentario fue en respuesta:

“Brother, deja la mala intensidad! Lo que se mata para comer es totalmente diferente a las corridas de toros, en las que no necesariamente se mata. Se tortura, se veja y no como parte de la cadena alimenticia por la supervivencia del ser humano, por el contrario, por “diversión”. Me hablas de acervo cultural? Cuántas tradiciones culturales en distintas regiones, no son perfectamente condenables? Muchísimas!!! Así que te exhorto nuevamente a dejar la mala intensidad. PD: Leopoldo López, en contexto, dentro o fuera de las corridas de toro, es un pendejo. Sólo un pendejo votaría por él. :-)” (B.V)

y un tercero:

“un león cuando tiene hambre, mata a su presa de una forma muy cruel, pero debe hacerlo para vivir, y a diferencia del ser humano, él no mata por diversión. Se entiende que la carne forma parte de nuestra dieta, pero cuando hay gente que tiene tan poco respeto a la naturaleza y a la vida como para ir a un lugar para disfrutar de ver sufrir a un animal por pura diversión eso es terrible, es mi opinión, y si vamos al extremo del relativismo cultural ¿debemos entonces aceptar la guerras, los genocidios por ser parte de la cultura? la cultura es un invento humano, no es natural, eso significa que si algo está mal existe la posibilidad de cambiarlo para mejor.” (A.Y)

Y así hasta llegar los 42 comentarios al cierre de este artículo. Personalmente, lo que menos importa es si a Leopoldo Lopez le gusta o no las corridas de toros, también le puede gustar la carne en vara y eso no lo haría una mala persona. La contradicción estriba en dos extremos que se rozan: “el progreso” y “la barbarie”. No hace falta leer  Doña Barbara para entender estas dos nociones. Por un lado tenemos uno de los espectáculos mas antiguos que tiene Europa (y A.L)  y por el otro a un candidato que (entre otras cosas) promete sacar al “país de abajo”. Una persona que se precie de pro no va a corrida de toros, porque se entiende que es una práctica condenada por la mayoría de las personas de esta generación, incluso, de la generación del mismo candidato.

El sujeto del primer comentario habla de “los sacrificios animales en la santería” para nadie es un secreto que el actual presidente de la república práctica la santería como religión. Pero no hay foto (por lo menos en la esfera pública) que afirme el rumor de que se sacrifiquen animales en nombre del presidente y si las hubiere, dudo muchísimo que el oficiante del ritual sonría ante la cámara mientras el animal es sacrificado. Lo que se le inculpa a Lopez no es que vaya a las corridas (la nieta de Hemingway fue a una corrida y no pudo parar de llorar) sino que las disfrute y que se haya dejado fotografíar  por un “admirador” mientras un toro se desangra a la distancia. El placer ante el dolor ajeno, es proscrito.

Además, no se puede pretender ganar simpatías siendo partícipe de algo con tan pocos simpatizantes. Probablemente el pecado de Lopez fue ser demasiado ingenuo a la hora de prestar su rostro ante la cámara de cualquier extraño sin prever las consecuencias en un electorado tan sugestionable con la visualidad como es el electorado venezolano. Por otro lado, hay opiniones tales como: “no pasa nada si le gustan las corridas” y esa es una postura válida. Pero vivimos en una de las naciones mas indolentes ante la violencia, con una naturalización ante la misma capaz de hacernos contar el numero de muertes anuales en “miles” con normalidad, como quien cuenta el numero de monedas en un frasco. Y con ese panorama, ser adepto a un espectáculo violento no puede ser sino contraproducente.

¿Se puede decir que no es ético para un candidato que promete paz entre los ciudadanos, ser fanático de la tauromaquia? No me atrevería a ir muy lejos por ese camino. Sin embargo, esa foto fue desafortunada. Porque si  Lopez no era el gran favorito, sin duda ahora estará entre los últimos lugares.

 

 

30 Comentarios

  1. Aunque no apoyo, ni asisto a corridas de toros (ni votaría a LL en las primarias), Noelia, no le veo nada de particular que LL asista a corridas de toros. Para serte sincero, me parece una verdadera necedad que se mida la capacidad de un aspirante a la presidencia por su asistencia a una corrida de toros. Aparte de que dicha asistencia no demuestra que él necesariamente sea aficionado a esta práctica tan primitiva.

    Seguí la discución en Facebook a través del perfil de Sergio y me parece que la argumentación de los indignados es bastante pobre y demuestra un nivel de ignorancia con respecto a la industria de alimentos sorprendente. Mi problema con estas actitudes de superioridad moral sobre el trato de los animales es la poca coherencia de muchas personas que dicen preocuparse por los derechos de los seres vivos de otras especies.

    Me explico, Noelia. Si tú, por ejemplo, consumes pollo y huevos frecuentemente estás apoyando un nivel de abuso y sufrimiento enormemente mayor que el que sufre un toro de lidia y, por ende, deberías estar más sujeta juicios críticos más severos que a una persona que haya asistido a una corrida de toros y se haya atrevido a sonreirle a la cámara. Porque el problema del abuso va más allá de la muerte de un animal, sino que se debe al nivel de sufrimiento y el tiempo que debe soportar dicho sufrimiento. La única diferencia con la lidia de toros, es que las técnicas de producción mantienen su lado ‘feo’ lejos de las miradas de los consumidores, quienes sólo interactúan con el resultado final, empaquetado de los más bonito en el supermercado.

    Te recomiendo que te informes sobre las prácticas comunes de manejo en las granjas de producción avícola (tanto para carne de pollo como para huevos) y luego hablamos del sufrimiento de los toros de lidia. Es más, me voy a lanzar un comentario más controversial aún y te reto a que me lo refutes: los gallos de pelea tienen una mejor calidad de vida que los pollos que nos comemos en brasas en cualquier almuerzo dominguero en Venezuela.

  2. Ah ok
    Ahh Warholio, parece que no entendiste nada el artículo. Yo no juzgo a LL por ir a las corridas, de hecho, no lo culpo. Lo que comento es la CONSECUENCIA de la foto en la gente.
    es todo.
    Si le gustan las corridas, es su problema. No me importa.
    en cuanto a mi “ignorancia” sobre el sacrificio de los animales para consumo humano, no sé porque viene a caso eso. No estoy de acuerdo con el placer ante el espectaculo del dolor mi consumo de carne o pollo, no tiene nada que ver, ya que no hay una ESPECTACULARIZACION de los metodos de sacrificio.
    Hay gente sadica que se graba mantando vacas, pero no hay una industria del entretenimiento alrededor de eso.

    Gracias por comentar.

  3. Yo creo que mi ‘incromprensión’ está en que yo piensé que el centro de la discusión en las corridas de toros estaba en el nivel de dolor que sufren los toros en ‘cuerpo y alma’ y no en las sensibilidades heridas de las personas que los observan.

    ¿Estoy en lo correcto si concluyo que a ti lo que te molesta de las corridas es lo público y no el sufrimiento del toro en si?

  4. La ética para un político aspirante a la presidencia es muy complicada. Fíjate que Chávez es fanático del dictador Fidel Castro, y amiguito del Ahmadineyad de Irán donde hacen lapidación de mujeres. Cosas tan graves como la “tauromaquia…”

  5. “La ética para un político aspirante a la presidencia es muy complicada” eso que dice virus me parece acertado y un muy buen resumen del peo. Es muy difícil mostrarse como el candidato de todos, inclusive de los que van a las corridas.

    Y lo que dice Warholio sobre los pollos, también. Si bien no se convierte en un espectáculo, hay crueldad y todos lo sabemos. Todos elegimos consciente o inconscientemente el área gris por la que caminamos.

    Y el ejercicio que hace Noelia es necesario, porque de alguna forma ataca el fundamentalismo, que es una de los defectos estructurales de la “democracia” venezolana.

    Yo perdí toda esperanza de que en Venezuela exista un candidato progresista de verdad. Alguien que tenga el sentido común de decir, por ejemplo, que la explotación de petróleo está destruyendo al planeta, que vamos a explorar en serio fuentes alternativas. O, por ejemplo, alguien que esté en contra de la guerra y la opresión y diga que no vamos a venderle más petróleo a los gringos, ni a los chinos, ni a los dictadores que pisotean a sus pueblos. Ese candidato no existe ni existirá porque Venezuela es nido de conservadurismo, militarismo y superstición. De paso, el venezolano no tiene conciencia del otro y le sabe a mierda si destruye al planeta y a su gente mientras pueda beneficiarse de eso.

    Por eso no me sorprende la foto de Leopoldo. El mensaje de Leopoldo es un desastre comunicacional, casi tan malo como el de Chávez antes de ser candidato. Por el porcentaje que saque en las primarias, sabrán qué tan sordos estamos.

  6. Leopoldo no es santo de mi devoción, y considero que su candidatura tiene plomo en el ala por la espada de Damocles representada por su posible inhabilitación (no estoy mal, dos lugares comunes ligaditos). Dicho esto, leí que posiblemente la foto sea trucada; ¿se ha corroborado que sea verdadera? Porque es una manera bien efectiva de rayar a cualquier candidato.

  7. Muy buen comentario el de mirco ferri sette, seria bueno que Noelia DP hiciera contacto con Leopoldo Lopez a través de su Twitter, tal vez Leopoldo Lopez quiera, pueda y deba decir si la foto es verdadera, y su posición ante las corridas de toros.

  8. “seria bueno que Noelia DP hiciera contacto con Leopoldo Lopez a través de su Twitter, tal vez Leopoldo Lopez quiera, pueda y deba decir si la foto es verdadera, y su posición ante las corridas de toros.”

    Lo más maduro que se ha publicado en panfleto :P

  9. U.U esta bien, le mandaré un tweet para ver si me responde.
    Bueno, repito, aqui la intención no era desarmar al candidato por disfrutar de las corridas,sino desmontar como la imagen era capaz de dejar “mal” a un candidato.

    y si, Mirco, averigue si la foto era trucada y no lo fue. De hecho, apareció en varias paginas de noticias y fue un fan suyo quien la montó en facebook como si tal cosa y luego alguién la compartió con el discurso de que a Lopez disfrutaba de ver matar a un toro.
    El discurso “malevolo” no viene de quien tiró la foto, sino de quién la compartió.

  10. Yo creo que los panas que se están muriendo de hambre en Etiopía deberían vestirse de toros y empezar a hacer corridas por allá, a ver si les paramos la mitad de las bolas que le paramos a una bobería como esta.
    Deberían escribirle a esa gente por Twitter… Ah, verdad, no tienen ni agua.

  11. Los animales usados en la Santeria se tratan con mucho respeto; son muy valiosos y se les agradece su sacrificio. No sirve cualquier gallina para hacer un ritual, las gallinas para los rituales las crían para ello y llevan mejor vida que cualquier pollo de matadero.

    Van a decir “aja, si trataran al toro como un rey antes de la corrida si sería correcto” no creo. Creo que lo que da significado a las acciones son los propósitos más que las formas, para mi nunca sería lo mismo que se mate por diversión a sacrificar un animal por adoración divina.

  12. Coño eso de adoracion divina y que e animal agradece que lo maten es lo mas patologico que he elido en panfleto- y miren que he leido vainas locas- Yo deberia sacrificar a unos cuantos Santeros a mi dios particular, solo para oir sus palabras de agradecimiento para mi, mientras le corto el cuello

  13. Santacatalina: Si en la Santeria se tratan a los animales con mucho “respeto” deberían empezar por no matarlos, ni sacrificarlos por adoración divina. Yo desconfío de un cualquier ser “sobrenatural” que se complazca con el dolor. ¿Acaso la divinidad se divierte con el sacrifico, o es un acto aburrido que la divinidad requiere por capricho? No entiendo como una divinidad “necesita que maten una gallina.”

    Y disculpen este comentario de burla, pero a veces la burla hace despertar mas que un comentario de seriedad.

    A mi me gustaría una “divinidad” que necesite sacrificios de cucarachas y ratones que esas plagas son muy necias. :P

  14. jajajajaja sii!

    San Cucaracha, venga a nosotros tu reino XD
    no vale, en serio. En el primer parrafo acoto mi postura con respecto a las corridas. Y seguramente mucho de este artículo este teñido de subjetividad, pero si, como lo dijo Le Platter, mi dedo señaló es el fundamentalismo que contiene una corrida de toros vs el discurso de un candidato que se precia de progresista.
    En ningún momento busqué hacer un juicio de valor.

    Vinz: si va, lanzate un artículo sobre los niños de Somalia.

  15. Noelia Depaoli desata una polémica en Facebook y panfletonegro a raíz de la publicación de una foto de Leopoldo López en una corrida de toros. Comparto algunos de sus argumentos pero tomo distancia de otros. Válido igual porque cumple con ordenar y ventilar una discusión generada en las redes sociales sobre la relación de la ética personal con la intención de voto por un candidato de la oposición. En mi caso, estoy en contra de la fiesta brava y de hecho fui tutor de una tesis crítica del fenómeno. Es decir, no me gusta la tauromaquía. Sin embargo, de ahí a desacreditar a Leopoldo López por disfrutarla como espectador, hay un largo trecho. Las razones son múltiples y obvias. Yo no soy hipócrita, de doble moral y políticamente correcto. Mi familia, como la de casi toda Venezuela, asistió a corridas en Nuevo Circo y Maracay. El papá de un mejor amigo es novillero y amante de los toros. No lo considero un bárbaro o un alienado. La cultura española se forjó allí. ¿Vamos a prohibir también las obras de arte acerca del tema? Puedo seguir por un largo rato. En suma, el debate es necesario, aunque lo siento mal enfocado y con un ligero toque de maniqueismo. Si nos agarramos de argumentos similares, acabaremos por deslegitimar a la raza humana por permitir la venta de animales. Es parte de la trampa del discurso retroprogresista del poder actual. Ponen el ojo en la lupa de los adversarios. No se atreven a cuestionar sus errores.

  16. Interesante: parece que “Leopoldito” ahora es “un pueblo”. A diferencia de Chávez, que es “El” Pueblo.

  17. Pues parece que este thriller político terminó. Me voy a lanzar un comentario de mánager de tribuna, como abundamos en Venezuela: Leopoldo tomó una decisión sagaz. En primer lugar su candidatura estaba en entredicho; en segundo, si se llegan a dar las elecciones y ganara el candidato de oposición, éste la va a tener dura, por no decir durísima. Lo más seguro es que se queme. Por ende, Leopoldo al retirarse se está guardando para más adelante, cuando los mares estén posiblemente más calmados.

  18. Coño MIrco.

    No puedo estar mas de acuerdo contigo. El pana igual no iba pa´l baile. Pero me da paja es por el grupo de viejitas que comandaba Lilian Tintori: Juventud prolongada con Leopoldo Lopez pa´l 2012
    XDDDDD
    se quedarón sin su tratatamiento pa las caderas gratuitos.

  19. No hay nada más triste que la pacatería juvenil. Yo sí disfruto de la corridas porque hay que tener cojones para enfrentarse solo a un animal del 500Kg listo para cornear y matar a un enclenque ser humano. Sólo imagino las grotescas palabras de Picasso ante los jóvenes censores de la lidia, quienes cual juventud gringa religiosa pidiendo la cabeza de JK Rowling por escribir sobre “brujería” han salido de su hipster bar a perseguir una causa esterilizada, sin riego ni “edge”. Eso sí, cada vez que escriben en contra de la lidia tienen un tripple decker de corn beef y carne con carne y más carne sacado de un matadero descomunal donde extirpan toneladas de carne por segundo para surtir a nuestros onanistas críticos de los toros para, al no poder decir nada de la masacre de Siria porque “somos aliados”, se pasean en su autopuritanismo por el perdón a los toros!!!! Bravo! Goya les agradecerá de por vida que eliminen la lidia para que su obra pase a ser incomprendida por completo. Porque la brutalidad si forma parte del hombre pero debemos censurar los juegos de video violentos mientras somos partícipes y activos militantes de una de las sociedades más violentas del mundo.

    Pero ahora comienza la plataforma política, es decir, si un político es pro-anti lidia, eso determina mi crítica hacia él. No importa que robe, que haya dado golpes de estado, que sea militarista o civilista o bien que la ética sea parte de su estructura, no, yo juzgo por el gusto a la lidia, y 14 años y bajo un país escoñetado, discutamos la legalidad de los toros, que es el tema sustantivo de la política venezolana.

    Bien lo describió el Chigüire Bipolar en unos de sus posts, “Sifrinas con albergues de perros le niegan alimento a indigente”.

  20. “hay que tener cojones para enfrentarse solo a un animal del 500Kg listo para cornear y matar a un enclenque ser humano”

    Bravo. Tú lo has dicho, Pacheco.

    Solo, á la cretense.

    Pero enfrentarse a un animal blablablabla con auxiliares, picadores, burladeros y lo otro… vamos, que el torero no está “solo” contra el bicho.

  21. Hay que tener cojones para matar a todo un pueblo como en la masacre de May Lay, o para amarrarse una bomba al torso y reventarse en un bus.

    Y?

    Los cojones no son argumento

  22. No, ciertamente. Los cojones son cojones. Es el nombre dado vulgarmente a los testículos.

  23. Hay que tener cojones para ponerse el frío cañón de una escopeta en la boca y halar del gatillo.

    Entonces el suicidio es un arte.

  24. Me encantan los argumentos tipo “los que critican esto están haciendo esto otro”. Si algo está mal está mal, independientemente de cualquier otro hecho. Las corridas de toros constituyen un espectáculo grotesco, un animal es torturado en primer lugar al someterlo a un encierro en donde no ve la luz del sol por un período prolongado; después es sacado de golpe al medio de la arena, ciego por el resplandor súbito, y es apuñalado varias veces con las banderillas, además de picado con lanzas. Por último, ya exhausto, es sometido a una cruel danza de la cual saldrá muerto en la gran mayoría de los casos. Eso es la corrida para el toro. Pónganle los adornos que quieran, ahora.

  25. Frank, cuando describes el entorno del toro pareciera, y espero, que hayas asistido a una corrida. Sólo el picador está protegido por el caballo, pero banderilleros y toreros no. Luego acepto sin recelo o duda tu fobia a la lidia, ese es tu derecho fundamental. Pero que mediatices el verdadero riesgo que corre un torero o banderillero ante un purasangre de 500Kg sólo habla o de desconocimiento o de simple echonería de “yo, si quiero, lo hago”. No tienes idea de la capacidad demoledora del toro.

    Ahora bien, lo que la sociedad moderna quiere suprimir y esconder es el evento violencia como materia meramente humana. Todas las sociedades han necesitado mecanismos para liberar la violencia de un animal de caza como el humano. El fútbol, rugby, etc etc. entre ellas. Hay un evento en Bolivia que ayudó a pacificar los constantes enfrentamientos entre aldeas. Hay una feria al año en el que todos se reúnen a beber y “matar sus culebras” del año. Se caen a golpes sin ton ni son en la feria que a veces se prolonga un par de días más. Eso ha mantenido desde hace décadas (o más, no sé) la paz de los poblados.

    Y ahí va mi sorpresa sobre los toros. Vivimos en una sociedad cada vez más violenta y sobre todo donde la muerte del semejante se ha convertido en hecho fútil, y nos dedicamos a salvar a los toros. Pero además iniciamos una especie de cruzada contra quienes gustan de los toros para sobre todo descargar nuestra frustración sobre la avasallante violencia.

    En Caracas, por ejemplo, andando en carro o camioneta, el implícito stress de saberse posible víctima no puede degenerar en que hay que salvar a los toros y los políticos deben salvar a los toros. No tiene sentido.

    Y comparo el hecho como si criticara a un político porque NO ES vegetariano, mientras esa persona tuviera el poder de ayudar a atacar el problema de la marginalidad en barrios inhóspitos.

    Hay un libro que aborda un poco este tema de “salven a un animal” que se llama “Salvar a los Elefantes”, de Luis Enrique Belmonte. Salvemos una causa lejana para sentirnos dignos porque no podemos salvar nada de nuestra realidad, o no queremos, o nos sentimos más seguros así.

    Un saludo cordial

  26. Quizá mi posición sea muy cómoda, conozco gente que le gustan las corridas de toro y me han explicado en qué consiste realmente y sus razones para considerarlo un arte y todo el resto de sus argumentos, hubo un punto que me llamó la atención por desconocimiento y es que luego de la corrida se comen al toro.

    Luego de enterarme de eso (que probablemente todo el mundo sabía menos yo) me pareció una hipocresía seguir con mi posición antitaurina a ultranza cuando la carne forma parte de mi dieta y probablemente mi comida favorita sea un churrasco que chorree sangre. Yo fui a una corrida una vez y terminé vomitando, también en una finca vi como mataban a una vaca para hacer parrilla, mis primos luego no pudieron comer, yo sí y probablemente haya sido la mejor carne que he comido. Dicho esto, no me siento en capacidad de juzgar a nadie por su afición o no a las corridas de toros.

    Lo cual no implica que las apoye, jamás iría a un espectáculo de esos y espero que un día la gente deje de ir, que quiebren todos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here