Nosotros los enajenados…

2
7

madgegill

“Nosotros los enajenados, los marginales, los que somos rechazados, apartados, encerrados, los locos, esos que somos que no somos como ustedes, bien vestidos, bien bañados, bien perfumados. Esos que somos que no tenemos madre, ni esposa, ni hijos, ni trabajo estable, ni casa, ni cama, ni rutina. Esos que somos que no somos, que nos apartamos del mundo, que no lo queremos, que mejor los pasamos. Esos que somos nosotros les decimos a ustedes que en realidad son los locos. Ustedes, tan bonitos, que buscan el amor en las tortas, que buscan las tortas en el sexo, que buscan el sexo en los centros comerciales, ustedes, que odian con odio legal, admitido, promovido. Ustedes son los que están en realidad encerrados en sus deseos, que están enajenados por sus ansias, ustedes son los locos. El mundo que viven es un manicomio, nosotros vamos por buen camino.”

Texto apócrifo de un internado en un psiquiátrico.

GD Star Rating
loading...
Nosotros los enajenados..., 4.8 out of 5 based on 5 ratings
Artículo anteriorLE CAPITULO VI
Artículo siguienteLos mundiales de Fútbol o el nacionalismo cada cuatro años
Mido un metro setenta y cinco. Tengo una docena de libros. En mi cuarto hay un altarcito con un Buda. Me gusta el color azul. A veces me despierto alunado. Prefiero los gatos a los perros, porque no existen gatos policías. Soy de acuario, pelo negro. No colecciono nada, guardo la ropa ordenada. Me aburro en las fiestas y soy de pocos amigos. Tengo los ojos color café tostao. Dicen que soy bueno, aunque no sea bautizado, y aún no me llevan las brujas. Nací a las siete y media de la mañana. No creo en ovnis ni en zombies (pero de que vuelan, vuelan). Uso prendas talla "m". Prefiero quedarme en silencio. Duermo del lado derecho y con franela si hace frío. De la vida yo me río, porque no saldré vivo de ella. No uso saco ni corbata, ni me gusta el protocolo. Estoy en buena compañía, pero sé cuidarme solo. No me complico mucho, no me estanco, el que quiera celeste, que mezcle azul y blanco. No tengo adicciones, mas que de leer y estar solo. Antes creía que no tenía miedos, hasta que vi la muerte a milímetros. No me creo ningún macho y soy abstemio, aunque si hay una buena compañía y un vinito se me olvida esto último. Prefiero más a los animales que a la gente. No tengo abolengo y dudo mucho que tendré herencia. Tengo una rodilla que a veces me fastidia. Tengo cosquillas, no las diré hasta que las descubras. No traiciono a mis principios, que son cinco. Me gusta ser muy sincero, por eso no hablo mucho. (Inspirado en una canción del Cuarteto de Nos)

2 Comentarios

  1. Así es, no sólo marginal enajenado, sino también apócrifo, un título más para enmarcar en tu pared de diplomas.

    ResponderResponder

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here