Muerte en Alto Contraste: Ejemplo de la Autocensura en la Villa del Cine

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Siempre sentí un respeto profundo por César Bolívar,asumido sin complejos como un director populista y demagógico, a camino entre la televisión y el cine comercial,pero sin renunciar a ciertas marcas de fábrica y a un endiablado sello personal, caracterizado por una adaptación criolla y costumbrista de los géneros clásicos, desde la comedia hasta el film noir.

De pequeño, crecí con sus películas en los ochenta, cuando su nombre era equivalente a moda, escándalo y éxito,gracias al impacto de sus títulos de consagración: “Domingo de Resurrección”, “Homicidio Culposo”, “Colt Comando”, “Reflejos” y “Más allá del Silencio”.

Después de ellas, el realizador fue progresivamente estancándose en la zona de confort de la caja boba, para grabar bodrios de la talla de “Destino de Mujer”, “Amantes de Luna Llena”, “Hechizo de Amor”, “Cosita Rica”, “El Amor las Vuelve Locas” y “Ciudad Bendita”,cuyos éxitos de audiencia le permitieron, al menos, seguir trabajando dentro de la industria, bajo los condicionamientos de la dictadura del rating.

Por ende, si somos estrictos con él, sería imposible catalogarlo de autor. En lugar de ello, los entendidos preferimos clasificarlo como el arquetipo nacional del artesano, dispuesto a ofrecer sus servicios al mejor postor, algunas veces presto a ejercer el incómodo oficio de mercenario, y en muchas ocasiones, obligado a jugar un papel secundario por detrás de la figura de productores grises con pocas luces. Por consiguiente, no falta quien lo considere un realizador maldito, condenado por la crítica ortodoxa.

Aun así, también se le reconoce por haber logrado compactar una filmografía coherente, no exenta de grandes momentos, donde podemos identificar una capacidad innata de contar historias, una solvente pericia como narrador audiovisual y un gran olfato para conectar con la sensibilidad del público, a través de la sublimación de sus fantasías en 24 cuadros por segundo.

En consecuencia, su imagen encarna lo mejor y lo peor de su generación en Venezuela, de los años del boom petrolero de los setenta a los tiempos del segundo reventón del crudo vernáculo, de la mano de la Villa y su gestión roja rojita.

“Muerte en Alto Contraste” vendría a ser el curioso cierre de un ciclo,iniciado y culminado en la dependencia de la renta del estado, según los códigos de expresión de nuestra esfera mediática por señal abierta.

En su caso, el dinero público financia y subvenciona una estética de explotación, diseñada por el sector privado, como capítulos de folletín en masa, para sacar partido económico de las necesidades de evasión,entretenimiento y distracción de un colectivo lleno de carencias. De ahí surgen los alcances y las limitaciones de la obra de César Bolívar.

No en balde, su trayectoria es tan desigual como los períodos de auge y caída en la producción del cine nacional.

A modo general, irrumpe con la democracia “puntofijista”, comienza a descender con el 27 de Febrero, desaparece en acción durante la época de finales del siglo XX y vuelve a renacer, como viejo zorro, a la caza de la última quimera de oro ,descubierta en el 2010, cual mina, cual pozo de oro negro en vías de decadencia y extinción.

De hecho, las recaudaciones de “Muerte en Alto Contraste” son pobres y desafortunadas de cara a los números de “Hermano” y “La Hora Cero”. Hipótesis uno: los jóvenes de hoy le dieron una lección a los veteranos en su propio terreno. Hipótesis dos: ¿la tendencia llegó a su clímax y ahora arranca su proceso natural de depresión? El 2011 nos dará la respuesta a la pregunta retórica del millón de dólares. ¿Nos convertiremos en polvo, en otro espejismo? ¿La ley de Newton definirá nuestro destino compartido? ¿El decrecimiento es indetenible?

Por lo pronto, “Muerte en Alto en Contraste” constituye un retroceso o un salto atrás en todo sentido. Las actuaciones son un hueso duro de roer(salvo por contadas excepciones), el guión peca de plano y superficial, la puesta en escena resulta inverosímil por completo y el subtexto denota la deuda ideológica con el gobierno,al reforzar su visión maniquea de la historia en blanco y negro.

Los villanos son los de antes, los de cuarta república, sindicados por organizar grupos de contrainsurgencia, para asesinar a los espíritus libres de la guerrilla, refugiados en la selva.

Un héroe mesiánico emerge de la nada, a objeto de salvar a la patria y vengar a los suyos, en una curiosa y peligrosa variante de la filosofía revanchista del inquilino de Miraflores.

Parece un encargo o un regalo concebido para complacer la memoria de Jorge Rodríguez. Mutatis mutandis, luce como un refrito de una reflexión de Mario Silva en “La Hojilla”, sobre las masacres de Cantaura y Yumare, a cargo de los siniestros comandos de la derecha. Sin duda, un tema importante, a estudiar y a investigar, digno de una revisión por parte de la Villa.

Dolorosamente, se pierde la brillante oportunidad de honrar la biografía de los caídos, al utilizarla como excusa para acometer un folletín policial de escaso vuelo creativo, saldado a la manera de un especial de “Archivo Criminal”, censurado por Conatel. Ni el gancho de Norelys funciona, tampoco su química con el protagonista, menos el acabado de su romance musical, tipo cuña de campaña contra el VIH. Incluso, hay más riesgo en la reciente publicidad incorporada por Marisa y Guillermo.

En “Muerte en Alto Contraste”, el humor involuntario dicta la pauta del erotismo. Un ventilador en movimiento impide ver en ángulo cenital a la pareja principal en la cama de un cuarto de hotel. Las aspas fungen ,entonces, de símbolo de las tijeras puritanas de la Villa del Cine. Lo demás es previsible y aburrido, aunque el final despierta suspicacias.

En el desenlace, el pesimismo concluye la función, para sugerirnos la reiteración del esquema y la imposibilidad de los personajes positivos de salir del círculo vicioso de la violencia nacional, entre el pasado y el presente. Metafóricamente, es un epílogo de resonancias políticas, a tomar en cuenta.

A su estilo ingenuo, nos habla de la polarización contemporánea, de la persistencia de la intolerancia, de la entronización del hampa y la corrupción en el sistema, y de la esterilidad del proyecto de “profilaxis” asumido por el justiciero anónimo, en “alto contraste” con la tesis de “Libertador Morales”, glorificado por su trabajo de limpieza de las calles. Su parentesco llama la atención, más allá de las diferencias. Sea como sea, es el mismo arquetipo con ligeros cambios en el repertorio. Uno se idealiza, el otro se cuestiona. Ambos son un espejo del culto a la personalidad del líder único. Reflejos del Gran Hermano a consentir, por compromiso,en la pantalla. Igual ocurría con el “Taita”, vinculada con “Muerte en Alto Contraste” en su óptica negativa del tema. ¿Hasta dónde llega tu venganza?

Para César Bolívar, la redención carece de futuro en un país donde todos se matan entre sí por ajuste de cuentas. Sin embargo, la contundencia no lo acompaña para propinarle una verdadera sacudida al poder de turno.

En cambio, se esconde en el lenguaje indirecto y en la condescendencia de un discurso ambiguo, fácil de ser instrumentalizado de lado y lado. Pero sobre todo, lo capitaliza el status quo a la usanza de “El Caracazo”.

En dos platos, priva la corrección, el cuidado y la mordaza, porque se teme llamar a las cosas por su nombre. Es un “Prohibido Olvidar”, como de Vive TV, al margen de señalamientos y datos concretos. Un anacronismo en la comparación con las denuncias de la era de Wikileaks. Cero rastro de López Sisco y de la DISIP.Los miembros del grupo gato pueden dormir tranquilos.

Quiere denunciar y terminar por encubrir.

Es el colmo del eufemismo.

Los documentales de Ángel Palacios son más duros.

En su descargo, celebramos su sensacionalismo de crónica negra estelarizado por Full Chola, lo mejor de “Muerte en Alto Contraste” junto con el secundario de Luigi, comiendo parrillita con salsa de tomate y palillos.

Allí me reconcilio con César Bolívar, cuando le da rienda suelta y sin complejos a su poética de bares de mala muerte, borrachos entrañables, quintas de clase media y conversaciones anodinas alrededor de un apetitoso asado negro cocinado por Carmen Julia Alvárez.De paso, me gustó despedirme de Juan Manuel Montesinos.Mis respetos.De resto, lo de costumbre.

Un intento fallido de regenerar al policial, al costo de no atreverse a deconstruir sus clichés y estereotipos.

En suma, nulo contraste y reafirmación de un concepto anticuado, de cine muerto.

9 Comentarios

  1. ESTOY DE ACUERDO TOTALMENTE CON LA CRITICA EXPUESTA POR EL SR. SERGIO MONSALVE EN ESTE ESPACIO.
    “…En su descargo, celebramos su sensacionalismo de crónica negra estelarizado por Full Chola, lo mejor de “Muerte en Alto Contraste” junto con el secundario de Luigi, comiendo parrillita con salsa de tomate y palillos…” ES POR ESTE PARRAFO QUE FUI A VER A MI MENTOR CESAR BOLIVAR Y ESTOY DECEPCIONADO.
    EN ADICIÓN A LO ANTERIOR, TODA LA PELICULA ES COMO DICE EL AUTOR DE ESTA CERTERA CRITICA, Y CITO: “…Las aspas fungen ,entonces, de símbolo de las tijeras puritanas de la Villa del Cine. Lo demás es previsible y aburrido…”
    MUERTE EN ALTO CONTRASTE ES UN HIJO ANDROGINO DE LA VILLA DEL CINE, SIN EL CARISMA DE COLT COMANDO 5.56!
    PD: LA COPIA QUE ME VI EN EL RECREO SE VEÍA MUY MAL Y, LA PELICULA TIENE UN ERROR DE SINCRONIZACIÓN DE SONIDO (ERROR EN EL DOBLAJE) CUANDO LOS PROTAGONISTAS ENTRAN AL HOTEL (CONTRALUZ).

  2. Todos los que hacen estos “análisis” “Críticas” en esta página son unso pobres frustrados y resentidos. Realmente siento lástima por ellos.

    Excelente Muerte en Alto Contraste.

    Ah, y que viva chavez, resentidos

  3. Diego, tu respuesta parece un broma. No es digna de una persona seria.Ojalá fuese un chiste.Pero es de muy mal gusto.De cualquier forma,gracias por comentar.
    Saludos y cero resentimiento.

  4. ESTOY DE ACUERDO TOTALMENTE CON LA CRITICA EXPUESTA POR EL SR. SERGIO MONSALVE EN ESTE ESPACIO.
    EN ADICIÓN A LO ANTERIOR, TODA LA PELICULA ES COMO DICE EL AUTOR DE ESTA CERTERA CRITICA, Y CITO: “…Las aspas fungen ,entonces, de símbolo de las tijeras puritanas de la Villa del Cine. Lo demás es previsible y aburrido…”
    MUERTE EN ALTO CONTRASTE ES UN HIJO ANDROGINO DE LA VILLA DEL CINE, SIN EL CARISMA DE COLT COMANDO 5.56!
    PD: LA COPIA QUE VI EN EL RECREO SE VEÍA MUY MAL, ME IMAGINO QUE FUE UNA CONSECUENCIA DE LA TRANFERENCIA O DEL COPIADO.

  5. De acuerdo. Se sienten orgullosos del material porque es cómodo y tonto, como todo lo hecho por la villa del cine, como las caricaturas en la masa “CASA”, como su comercial lava cerebros de Banco Bicentenario. La autocensura de la Villa del Cine, se convierte en el silencio de los ignorantes y lame botas. Muerte en alto contraste es una muestra de “Calla y pon cara bonita” un dictamen del que no estamos todos exentos, y para alarma de quienes tenemos los ojos abiertos ante lo que esta pasando en este país, una advertencia.

    Te invito a leer mi critica sobre está película: http://elcinescopio.blogspot.com/2010/12/muerte-en-alto-contraste-bolivar-2010.html

    Saludos.

  6. Vi la pelicula y tuve q volver a ver porq sinceramente me encanto y me parec d las mejores del cine venezolano, esto debido a que el trabajo de la villa del cine esta orientado a salirse del cliche, en q esta sumido el cine venezolano; desde sicario hasta la hora cero, es algo un poco diferente a lo q a hecho este cine en los ultimos años. Q pueda tener un sezgo politico es posible, pero tambien no se puede negar q los crimenes q se cometieropn en s film no refleja ni el uno por ciento de lo q se cometio aqui durante la pseudo republica o cuarta republica; ciertamente a la villa del cine le falta mucho todavia para ser mas competente y eso estoy de acuerdo con ustedes, pero para ser el debut en ese genero me parece un arranque excelente

  7. Sr. Sergio, no estoy de acuerdo con su critica! Me parece que es nula en todos los sentidos. Claro, escribir sobre Cesar Bolivar es el punto clave para que los lectores puedan conocerlo, ya que seguramente es un probre diablo. Muerte en alto contraste es una de las mejores peliculas que ha realizado Cesar Bolivar. Por otro lado critica a la Villa del Cine! Que le pasa? La Villa esta produciendo mas peliculas que nunca gracias al gran trabajo de Jose Antonio Varela. Hay que apoyar el cine venzolano! A sus directores, escritores, productores, etc…

  8. Sinceramente me parece una critica muy parcializada, es la opinión de alguien que de verdad es adverso al color político que se le ha impuesto a esta película, una película de acción donde el protagonista no es un maladro, donde no dicen que todo pobre en Venezuela roba y mata… Muerte en alto contraste es una película muy buena película.

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