Definiciones (o el mojón mental de los “ninis intelectuales”)

14
10

Harold, colaborador regular, se cansa de panfletonegro y nos invita a leer su blog:

Hace varios meses decidí dejar de colaborar en panfletonegro. Podría darle vueltas al asunto para racionalizar qué me llevó a esta decisión, pero de entrada me ladillé. Me ladillé principalmente de que es una página conceptualmente mentirosa: al igual que cierto blog de temática cinematográfica que yo solía leer, se vende como un blog “temático” y “colectivo”, pero al final del día es sólo una página personal destinada a promocionar al autor. Por allá un cineasta, por acá un crítico. No sorprende para nada que se caigan bien.

El artículo comienza con una mentira a medias, porque cualquiera puede registrarse y escribir en panfletonegro. Pero créanme, se pone mejor.

A mi, por supuesto, no deja de fascinarme lo difícil que es entender los conceptos de libertad y tolerancia.

Sigue leyendo el artículo original aquí.

GD Star Rating
loading...
Definiciones (o el mojón mental de los "ninis intelectuales"), 4.0 out of 5 based on 8 ratings

14 Comentarios

  1. O sea, me fui porque soy mejor que ustedes y encima tengo que justificarlo para abrir mi propio blog. El ego de Harold es impresionante. Cree de verdad que uno está preocupadísimo por él. Yo ni si quiera sabía que se había ido. Y ahora hace un post perdonavidas del asunto. Es para morirse de la risa. Vamos a ver quién lo va leer y seguir en su blog.

    Aquí continuaremos en lo nuestro, generado debate más allá del tal o cual firma. Aquí nadie es imprescindible, chamo. Todos aportamos y construimos por igual,sean o no autores de los post. Incluso, tu colaborabas y comentabas por aquí sin rollo. No vengas entonces a inventarte un drama, de doble moral, para decir que ahora no estás de acuerdo con la página y te parece un bodrio. Es una impostura completa. Es como si ahorita Daniel, Krisis,Andreína,JMS o yo nos pusiéramos a renegar de panfleto, porque vamos a abrir un blog aparte. No seas ridículo.

    ResponderResponder
  2. Me conozco la historia de Harold. Es un viejo cuento de vaqueros. Su última versión se llama Avatar. Narra la aventura de un chicho hastiado de su raza y de los suyos, quien un día decide romper con su pasado para crecer, para ser mejor, para purificarse.
    Pobrecito, el se crío en el muladar, en el inframundo, en el tercer mundo, pero ahora se muda para la Suiza de internet, donde ni los niños terribles, ni los Krisis, ni los mentirosos lo van a perturbar en su torre de marfil.Sea como sea, el se mata solito como Chacumbele. La lengua es el castigo del cuerpo: “pero al final del día es sólo una página personal destinada a promocionar al autor”.
    Bienvenidos al blog de Harold.

    ResponderResponder
  3. Me interesaría mucho saber la opinión de Daniel sobre el post que publicó, y saber si la persona que comentó lo leyó completo o sólo el párrafo de inicio, que es el que cita.

    Saludos

    ResponderResponder
  4. Por cierto, acoto que ese blog existe desde el año 2007, así que no creo que su autor reniegue de este site porque “decidió abrir un blog”. Acá el huevo fue primero que la gallina.

    ResponderResponder
  5. Cuál Huevo, Angie?Si es por eso primero vino panfletonegro, fundada hace once años,querida. La opinión de Daniel está bien clara. Quién no está bien definido es Harold. Yo al menos no lo entiendo. Escupe para arriba. Critica lo que hace. ¿Me explico?

    ResponderResponder
  6. El post de Harold me lo leí completico y me pareció una pavada total.No se sostiene ni por el título.

    ResponderResponder
  7. Hay que saber qué fumar señores. La soga que acaba con la vida del ahorcado es la misma que salva la vida al navegante. Dejen de fumar esas vainas si los ponen a pelear con los panas por internet. Cambien de dealer!

    ResponderResponder
  8. Harold López en su blog sobre mí:”Lo de él no es argumentar, es una Maladra Elizabeth y bla,bla,bla,bla..”.

    Harold, ¿por quién me tomas?¿A quién le mientes? ¿2007? Yo en el 1997 publicaba en Encuadre,mi niño. ¿La recuerdas? Y no entré allí por ser como la Malandra Elizabeth. ¿Hablaste con Armando Graffe? Se lo preguntaré entonces porque es uno de mis mejores amigos. Ya me dará su versión. Pero en cualquier caso, te vales de una opinión para descalificarme por completo. Yo no sé a qué te dedicas y qué haces con tu vida.No me interesa.
    Sin embargo,estoy claro en algo: tu salida de panfletonegro te pone en ridículo. Te das una importancia que no mereces. ¿Quién es Harold López en el mundo de la crítica nacional? Nadie. Por ende, debes empezar por ubicarte. Así de simple,chamo.

    ResponderResponder
  9. “En esa misma onda, no me extrañaría que SM crea que esta es una pose (como las que asume él) para dar de qué hablar.”

    Pero de qué pose estás hablando, chico?
    Pose la tuya.
    Yo no necesito posar para que me lean,mi niño.
    Deja de hablar necedades y tonterías, basándote en una opinión de un tercero. Ponte serio.

    ResponderResponder
  10. Harold, incurres en todos los defectos y errores que le cuestionas a la página. Personalizas la discusión, no puedes escapar del tema del ego y encima me encasillas en una categoría cerrada e inamovible, de la cual no quieres salir. Para tí, soy simplemente una Malandra Elizabeth, un tipo que escribe sobre lo que no sabe para llamar la atención. De nada sirve que tenga más tiempo que tú escribiendo,publicando, dirigiendo y haciendo cine. De nada sirve que haya publicado en docenas de revistas dentro y fuera de Venezuela. De nada sirve que haya colaborado para Encuadre,Replicante,Veintiuno,Comunicación,Zero y CCS,entre otras.De nada sirve que tenga dos programas de televisión al aire. Y que haga un promedio de dos documentales al año. Y que ahorita acabe de estrenar uno con éxito sobre Redes Sociales. Para tí nada de eso es relevante. Para tí yo nada más soy: “un Simon Cownell venezolano, un “abusadorcito” de Qué Locuras con ínfulas de Metz”.
    A mi en realidad, no me interesa saber quién eres tú, ni te voy a encajonar en un esquema binario. Sólo cumplo con decirte que tu justificación para salir de panfleto,me resulta contradictoria y moralista.Allí lo menos que existe es un consenso alrededor de nada.La mayoría de los colaboradores ni siquiera nos conocemos y nos tratamos. Por ende, imposible que haya un acuerdo para ir por un lado o por el otro. Sin duda hay conexiones y coincidencias naturales.Pero jamás una línea editorial circunscrita a tus parametros y opiniones:”PN es una página que se la da de estar por encima de ideologías pero en el fondo tiene su tufillo izquierdosín que no comparto.” Sin embargo, te quejas porque también somos fascistas. En realidad, no existe una ideología preestablecida en la página. Sólo un interés sano por debatir y discutir. Allí hablamos de cine, de literatura y de política.Tú lo sabes.
    Yo por cada diez críticas de cine, publico un comentario político.
    Por tanto y en resumen, tu artículo se cae cuando lo contrastas con la diversidad y la apertura de la página,la cual no consigues,por cierto,en muchos lares ni de la red, ni de los medios de comunicación tradicionales. Así que te conviene reconocer la debilidad de tu lectura sobre PN.
    Pues nada, creo que es todo por ahora.
    Saludos y espero por tu respuesta.

    ResponderResponder
  11. Esta situación aparentemente intrascendente (la salida de alguien de un blog)a mi juicio describe nuestra incapacidad para ponernos de acuerdo, llegar a un consenso o por lo menos enfocarnos en buscar algún interés común.
    Por el contrario, nos criticamos, nos focalizamos en nuestro punto de vista y, hasta cierto punto descalificamos al otro.
    Con esto perdemos todos. Pierde “la institución” a un colaborador, que trae un pedazo del mundo nuevo que podríamos construir. Pierde el colaborador, al tener que reconstruir relaciones y partir de cero en esa creación.
    Hace tiempo que dejamos de lado nuestra capacidad de crear alianzas para el beneficio común. Calificamos al otro (y a veces hasta lo descalificamos) en vez de buscar el beneficio mutuo al contar con muchos puntos de vista.
    El ejercicio intelectual compartido entre muchos puede crear acciones contundentes y efectivas. On en otras palabras: como individuos valemos solo eso, uno; como colectivo somos una fuerza.
    No quiero culpar a uno o al otro y menos a la institucion, pero si queremos crear un mundo nuevo, o por lo menos cambiar el que tenemos, debemos comenzar por cambiar nosotros, yo mismo, y reconocer (y validar) al otro con sus opiniones, creencias, principios y valores.

    ResponderResponder
  12. Como le dije a Harold en su blog, no recuerdo haber discutido con él, ni haberlo leido.
    Respeto su decision, que me parece vàlida, aunque lamento que caiga en el sindrome venezolano (del cual peco no en pocas ocasiones), de decir que la culpa es siempre del profesor, yo estudié qué jode pero él me raspo.
    Dicho de otra manera: asumamos nuestros complejos. Yo escribiré acà hasta que me fastidie y me voy, sin tener que andar juzgando a los demàs, andar llamando a este o aquél un “NiNi” (porque soy tan arrecho y preclaro que acuso a los demàs de falsedad) ni levantar teorias de conspiracion sobre los “izquierdismos” de la pàgina, sobre todo cuando tenemos una retahila de comentaristas que no pueden ver la palabra “derecha” sin citar a Hayek, Rand y demàs (y bien por ellos, coexistimos; no estamos para nada de acuerdo, es todo).
    Saludos a todos

    ResponderResponder

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here