Princesa Ana

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Déjame decirte algo: tú siempre fuiste una princesa. Aunque yo nunca he creído en las princesas. Yo jamás he sentido fascinación ni por los títulos nobiliarios, ni por los mundos mágicos; porque en los mundos mágicos todo sale bien y si todo sale bien la vida se vuelve aburrida.

Pero tú, siempre fuiste una princesa.

Eras una princesa cuando sonreías y dejabas ver el diente roto que te quedó de tus prácticas de Volleyball en el liceo. Eras una princesa cuando llegabas cansada de la calle y entrabas a mi cuarto sin esperar que te invitara a pasar y te descalzabas y ponías tus pies encima de la mesita de noche pidiendo un masaje y ofreciéndome a cambio un beso. El día en que llegaste al funeral de mi padre y lograste convencerme de la que la vida seguía fuiste una princesa; porque las princesas, no las nobiliarias pero sí las de los mundos mágicos y fantásticos tiene la capacidad de hacer que la tristeza se vaya y tú hiciste eso conmigo, ése día y miles de días más. Eras una princesa cuando llegabas a las fiestas, con un blue jean viejo y unos zapatos baratos y aún así, nadie podía dejar de mirarte y todo me decían que me envidiaban, que qué bolas tenía yo, qué como había hecho un tipo como yo para levantarse a la jeva del año.

Yo se perder. Ese día perdí y lo acepté. ¿Qué te parecía que él te ofrecía algo mejor de lo que te di? Ok, lo acepto. ¿Qué tu vida tenía que ser algo más que andar con un looser vagando por las calles y perdiendo el tiempo de un lado al otro? Ok, también lo acepto. ¿Qué querías ser más, qué tu no pensabas que estudiar y ser alguien en la vida eran boberías, sino que creías en serio en esas cosas? Ok, yo entiendo. ¿Qué querías salir con alguien al cual poder presentar si algún día lograbas las entrevistas con las que soñabas? Lo respeto, yo sé que soy impresentable. ¿Qué querías entrar a los locales a los que no podía ir porque siempre ibas acompañada de un pobre diablo al que no dejarían entrar ni en la peor tagüara de la ciudad? Te repito, que eso no me molestó. Si yo me cansó de mi mismo, no puedo esperar que otros no se hastíen de alguien como yo.

Yo se perder. Te perdí, lo acepto, por eso te dije adiós; acepté con dignidad mi derrota y te deje ir y créeme que me fui sin rencor y deseándote los mejor a ti y al que se quedó contigo.

Me fui y dejé de verte. ¿Cuánto tiempo fue?, ¿seis años?

2

Ahora regreso y me asusto. De verdad tengo miedo. Porque me has confrontado con las supuestas convicciones de las que me ufano; esas que tu llamabas excusas para ocultar que eres, simplemente, un perdedor.

Apenas volví, quise volver a verte. Esperaba verte feliz y radiante, esperaba que me confirmaras que le decisión de dejarme te había hecho mucho bien.

Llegué al café a eso de las nueve de la mañana, aunque habíamos acordado vernos a las diez, admito que no pude esperar. Me senté. Pedí un café con leche, de esos que ahora te venden con un estúpido nombre italiano que tú ni sabes que coño significa. Y aguardé. Leí un periódico, ¿puedes creerlo?, ahora me interesan las noticias. Y vi que llegaba tu carro.

En el Chat, cuando nos reencontramos virtualmente me hablaste de tu carro nuevo. Yo quise soltarte unas palabras sobre la inutilidad de los vehículos nuevos, sobre el comemierdismo de los cretinos que creen que porque tienen un Honda Civic ® son exitosos, pero no lo hice. Cambié, aunque juré que no lo haría. Mi mayor cambio fue entender que las personas merecen respeto aunque uno no entienda por qué se comportan como lo hacen. Tú dirás que ahí no hay cambio, que yo siempre he pensado eso; lo mismo creía yo, pero me equivoqué. De mi viaje, del alejarme de todos quienes me conocían me ha quedado la convicción de que fue un viaje hacia mi mismo, hacia mi descubrimiento; y de las cosas que descubrí, la más aterradora fue el darme cuenta de que era un inquisidor moral, de que esa supuesta insolencia no era más que un discurso moralista en el que creía qué todos lo que no eran como yo eran censurables; así que sigo creyendo en lo mismo, pero ahora sé que lo que creo es solo una visión relativa de la cosas, que ni es la verdad ni todos los que no están de acuerdo con esas creencia son estúpidos o son mis enemigos.

¡Que cosas! Uno que creyó que era liberal y radical y anarquista y en realidad era reaccionario y conservador.

Así que no te dije nada, creo que hasta te felicité por el carro y te dije que ansiaba verlo cuanto nos encontrásemos. El Honda se paró frente al café y vi bajarse a un fantasma.

Me costó creer que ese saco de huesos pegados a la piel eras tú. Restregué mis ojos y miré bien y volví a mirar y lo hice de nuevo.

Tú tuviste que notar mi extrañeza, por eso, en vez de un abrazo y un beso, en vez de un grito de emoción lo que me soltaste fue un:

– Soy Ana.

– Claro que lo eres, pero… ¿Qué te pasó?, ¿estás enferma?

– No. Antes lo estaba, pero ahora he sanado. Soy Ana.

– ¡Coño ya sé quién eres! ¿Qué pasó contigo, mi vida? –; y fui a abrazarte, a decirte con mis brazos que podía contar conmigo si estabas enferma o algo así.

– Uhm. Que rico mi vida. –No pude evitar sentir la dureza de tus huesos y al mismo tiempo la fragilidad de tu cuerpo, sentí que te rompías en mis brazos. – Pero siéntate, ven. Vamos a pedir algo y te explico.

– Me hubieras avisado. Yo habría venido o algo. –Todo esto lo dije sonando como un maldito personaje de telenovelas, aquella situación me parecía surrealista. Pero, recordando un artículo que había leído en una revista, creo que dejé de sentir temor y empecé a enfurruñarme en mi silla, sospeché y temí que era lo que yo estaba pensando.

No me atreví a decir nada, solo dejé que hablaras.

– Bien, este es un cuento largo y espero que me escuches con la mente abierta que siempre dices, o decías, tener. Mira, soy Ana. Ana, no es una enfermedad, es un estilo de vida. Estoy consiente del daño que me hago, pero yo no quiero morir, solo quiero ser perfecta.

–…

–Mira. Según varios análisis médicos, esto no es riesgoso. O digamos que si lo es, pero es tan riesgoso como el cigarro que te estás fumando. Si fumar produce cáncer, ser Ana o ser Mía, pues produce algunas debilidades físicas, anemia; pero solo es cuestión de que lo sepas hacer, es como fumar o beber, si lo sabes hacer no te pasa nada.

Lo que más me aterraba no era lo que decía sino el como lo hacía. Con una sonrisa apagada. Sus ojos, surcados por unas ojeras negras como las que nos poníamos cuando jugábamos a imitar a The Cure, estaban siempre bailantes en sus cuencas; es irónico, es como si sus ojos tuvieran la alegría que en algún momento ella tenía y no pudieran dejar de bailar de felicidad, ya que mientras hablaba se me hacía imposible mirarla fijamente; sus ojos ¡coño, sus ojos!, sus malditos ojos, no se me olvidan, no se me olvidarán.

– Yo tengo un plan y unas normas. Quería que las vieras, así que te las traje escritas, léelas y verás que todo está fríamente planeado, no hay riesgos o al menos son calculados. Seré perfecta: como mido un metro setenta mi meta es 41.5 Kg. y ya estoy llegando a ella, voy por cuarenta y seis. Después paro y me mantengo, ya verás.

Me entregó un papel escrito con una letra parecida a la suya; mientras lo leía me percaté de que era su letra, pero era distinta, menos firme, aunque había más corazones en donde iban los puntos de las íes. También había unas caras sonrientes regadas en el papel y hasta una muñequita con alas al final del texto. Leí:

3

Como princesa Ana, mis deberes y mis pensamientos para no desistir en mi nuevo estilo de vida son:

*Tomar en ayunas zumo de limón (un limón exprimido, agua y sacarina o algún edulcorante para quitarle la acidez sin usar azúcar y así no engordar) tomándolo tres veces al día, a la hora de desayunar, comer y cenar. Así, aparte de no engordar, gracias a sus bajísimas calorías, adelgazas, ya que el limón tiene propiedades adelgazantes y quema-grasas.

*Para la acidez tomar antiácidos, qué, además, quitan el hambre…

*Beber 2 litros de agua diariamente

*Cada mañana me pesare, y luego me lavare los dientes

*Pensare que soy bella y así mi ánimo subirá para seguir adelante

*Se prohíben los atracones

*Si almuerzo, no cenare

*Si necesito desahogarme entrare al MSN o al foro y lo expondré

*Si no eres delgada no eres tú, así que empieza a ser tu misma

* Es mejor comer menos.

* Reafirmar tu misión. Quieres ser bella, escribe siempre porque quieres perder de peso.

* Hacer una lista de comidas sanas como: cereal, zanahorias y vegetales.

* Siempre buscar un sustituto del azúcar, o preferible, aprender a comer sin azúcar.

* Lechugas, pepinos, y sopas (nunca hay que subestimar el poder de la sopa, las puedes preparar de mil maneras, y te puedes sentir llena sin una caloría, sin grasa y sin colesterol).

* Buscar comidas sanas, que te salvan cuando tienes hambre y no tienen calorías o muy pocas.

* Es mejor comer 100 calorías 5 veces al día que 500 en un solo momento.

*Siempre es bueno dormir bien.

* Siempre colocaré todo lo que comoo en el día en un diario, eso además de ser una gran motivación, me ayudará a detectar cuales son las calorías extras que mas me gustan o a que horas es que mas hambre da, para así combatir el impulso. Además siempre es bueno recalcar los buenos momentos del día, esos momentos en que uno se sintió feliz por adelgazar y verse delgado, y nunca los malos, así haya sido todo el día malo, porque cuando lo leas solo recordaras lo bien que te sentiste.

* Es bueno planear por anticipado que se va a comer la próxima semana (psicológicamente se preparan, y así va a ser mucho mas fácil), por ejemplo, el lunes 500 calorías, el martes 600, el miércoles 100, nada el jueves y 400 el viernes.

* Siempre es bueno tomar vitaminas, así el cuerpo no carece de nutrientes, además las vitaminas no tienen calorías y no engordan.

* Encontrar refrescos o jugos que no tengan calorías, que me hagan sentir llena con menos de 1 caloría por vaso.

* Siempre hay que lavar los dientes y la lengua todo el tiempo. La sensación en la boca hará disminuir el hambre, y al contrario. La comida en los dientes, aparte de ser desagradable a la vista, da más hambre.

* ¡Tomar agua como pez! Tomar un vaso de agua o jugo por hora. Tomar un vaso de agua por hora y aun más si quieres comer. El agua fría es mejor porque el cuerpo quema más calorías para mantener la temperatura. El agua tibia es buena para sentirte llena. Beber mucha agua previene el hambre y previene el comer mucho.

* La cafeína acelera el metabolismo. Tomarse 3 o 4 en el día es lo máximo. Esta práctica no es peligrosa y lo mejor del café (del tinto) es que quita el hambre.

* ¡Hacer mucho ejercicio! El ejercicio no solo quema calorías sino que aumenta el metabolismo.

* Siempre sentarse derecho, quemas más calorías y te ves más bonita.

* Tener un horario muy ocupado, es mejor que estar sentado en el cuarto pensando en no comer y así te aseguras que no tendrás tiempo para ir a comer, pero si tendrás tiempo de otros planes, debido a que tienes que descansar.

* Poner una moneda en una alcancía cada día que venciste el hambre o cada día que has hecho ejercicio aun estando cansada. Esto te motivara, esto construye materialmente la confidencia de que estas superando el hambre, de esa habilidad y de tu crecimiento personal, de tu propio y secreto éxito. Además te dará un dinero extra para comprarte algo hermoso o dar un hermoso regalo a quien quieras, con lo cual te sentirás maravillosa, y le meterás un gol a la gordura. Entre más rápida la música más ganas dan de comer, así que entre más lenta mejor. Escucha sobretodo música clásica, e imagínate como una bailarina de ballet.

* Si van a comer calorías extra que sea en el día, debido a que esto le da tiempo al cuerpo de quemarlas y de eliminar las ansias después.

* Sentir el hambre. No trates de reprimirla. Al sentir el hambre se pierde peso, por eso es mejor quererse sentir hambriento. ¡EL HAMBRE NO ES UN ENEMIGO! Mejor relájate y disfruta la sensación. Entre más rápido lo entiendas más rápido podrás lograr tu objetivo.

* Bañarse con agua fría no solo quema calorías sino que tonifica la piel y quita la celulitis producida por la pérdida de peso. Bañarse bien todo el cuerpo (menos la cabeza o si no se enfermaran) masajeando suavemente. Muchas Anas no necesitan bajar más de peso sino que necesitan tonificar el cuerpo. Pues bien, si no les gusta el ejercicio, o no tienen tiempo de ir al gym, lo mejor que pueden hacer es bañarse con agua fría. Luego de salir de la ducha, abrigarse muy bien, no se vayan a enfermar, ya el trabajo duro esta hecho.

* Si tienes suficiente valor, ve a la cocina y regálale a alguien que lo necesite, toda la comida que no sea sana y solo dejar carnes magras y pescados, frutas y vegetales.

* Intentar ir con prisa a todos lados, siempre que camines más rápido, ejercitas más.

* No pares en casa, ponte la radio y baila. Te sentirás mucho mejor.

* Intenta hacer mejor más comidas muy ligeras que concentrarlas en una o dos: el ayuno en muchos casos hace que tu metabolismo se frene y engordarás mucho más lo que comas después.

* Hazte algún tatuaje en la mano, como una mariposa o una estrella pequeña para recordarte lo que quieres llegar a ser: bella. Cuando tengas alguna tentación: mira tu mano y tú dibujo te recordará que lo estás haciendo para alcanzar tu meta. Repásalo cada mañana para reafirmar tu voluntad.
* Ponte un peso mínimo: ir más allá de él te lleva a la muerte y un saco de huesos con piel no es bello: debes saber dónde está el límite.

Y cuándo estés realmente hermosa, no debes subir ni bajar de peso.

Ana María Barreto Andrade. 2 de Mayo de 2007

4

– ¿Ves? – Me dijiste cuando notaste que había terminado de leer. Empecé en mayo del año pasado y ya estoy llegando. Abrí un blog y allí me conecto y digo lo que siento y hasta inspiro a otras a seguirme: hay una chica de 16 años que me escribió ayer diciéndome que mis fotos le parecían una inspiración.

Yo iba a decir algo, pero no dije nada. Yo iba a llorar, pero no lo hice. Siempre he creído que las personas tienen derecho a destruirse. Además, por la forma en que hablabas, noté que eras como una conversa y a los conversos nadie los saca de su posición.

Prometí que volveríamos a vernos, pero te mentí, yo nunca tendré el valor de volver a mirarte a la cara. Jamás te veré, ni siquiera intentaré ayudarte porque se que me odiarás. Creeré que todo fue un sueño macabro, que nunca nos reencontramos, que todo lo imaginé, disculpa si no respondo a tus llamadas ni a tus mails, me duele.

Solo te digo algo: a veces, me gusta pasar por tu blog y ver como te destruyes; así me convenzo cada día más de que dejaste de ser princesa y te convertiste en un fantasma, en algo horrible. Pero la culpa no es tuya, de veras, no lo es. La culpa es de otros. La culpa es de los malditos que siempre odié y por los cuales siempre me quejaba; los culpables son los destinatarios de esas quejas que te aburrieron y por las que decidiste dejarme.

Adiós princesa. Nunca me olvides.

John Manuel Silva.

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9 Comentarios

  1. Ve una cosa, la belleza No es solo fisica, la belleza es mas interna, muchas personas pueden no tener un fisico bien, pero por dentro son lo mejor… De resto cada quien es cada cual… En donde mas te fijes alli estas y mas que la misma persona en cuestion.. Tienes los mismos defectos y detalles, pero solo es un simple comentario ya que la historia no se si es realidad o solo es producto de tu mente imaginaria… Pasare de nuevo

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  2. Pues es una ficción basada en realidad. Y claro que la belleza no es solo física. COÑO pana, eso yo ya lo sabía. Es solo que quería escribir con honestidad sobre este fenómeno, cada vez más masivos de blog de chicas que se siente orgullosas de ser anoréxicas. Espero que todos los que lo lean sepan interpretarlo.

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  3. mujeres estupidas sin oficio. El ocio en exceso siempre es malo. Trabajo forzado pa todas las Anas.

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  4. “Poner una moneda en una alcancía cada día que venciste el hambre….”

    Me parece positivo que hagan eso, así ayudan a sus familiares a pagar los gastos del entierro.

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  5. Poeta y usted cree todavía que se las levanta? la cosa no es al contrario? deje de comer tanta hamburguesa de noche que eso parece ser que tambien destruye el ecosistema y marchita el amazonas.

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  6. simplemente me encantó.
    yo tengo un trastorno alimenticio, se que no es bueno y realmente todas las que lo sufrimos lo sabemos y no ayudamos a nadie a que lo sea, al contrario, intentamos que no se metan en esto.
    este relato me ha recordado un poco a mi, pero lo que me ha llegado al alma son las palabras del chico antes de que se enterase de todo.
    creo que no puedo explicar lo que he sentido al leerlo.
    si la persona que esribio esto, es como el chico del relato, sinceramente, cualquiera se enamoraria de el. te hace sentir especial siendo como eres, no hace falta disfraz.
    simplemente PRECIOSO.
    (estas palabras me animan, gracias y no dejes de escribir)

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