panfletonegro

Vilipendio

Desprecio es el sentimiento de tu mirada, tu olor me produce un repudio constante, amarte fue como ir por un helado una tarde bajo el sol de Maracaibo.
No conoces el respeto a la hora de amar, hieres como hiere un puñal, sigiloso y firme a tus convicciones casi estúpidas.
¿Qué si te amo?
¿Qué si te extraño?
¿Qué si te odio?
Hace tiempo ya que mi corazón no tiene ningún sentimiento por ti, te escribo esta mañana para completar tus desenfrenados deseos ocultos por una respuesta sincera de mi persona, en tu orgullo maldito por no reconocer que no eres la mínima parte de todo lo que promulgas.
Vives con tu vació interno por perdidas que seguirás compartiendo, puesto que alguien que no sabe amarse más que así mismo, no conocerá el amor eterno que exige.
Mucho menos en brazos sinceros y almas limpias, que se encadenan a la vida aburrida contigo.
Y ¿Por qué una mujer quisiera estar a tu lado? De tu mano, atrás de ti.
Un hombre que vivirá con la desdicha, de solo lograr despertar la carne tan solo dos minutos, cualquier tarde.
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