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Las peores películas de 2010

Me iba a tirar la típica listica de las mejores películas del año, pero ya Sergio se encargó de hacer una con la que me identifico bastante. Sólo le agregaría a esa selección un par de joyitas: Greenberg, una excelente comedia, con Ben Stiller en su mejor papel, quién una vez más fue excluido de todas las entregas de premios; y Moon, una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo, una verdadera obra maestra, de la cual nadie sabe nada aquí en Venezuela, pero se consigue en el mercado negro (pronto, una reseña).

Vamos a hacer otra lista, la de las malas películas que coparon nuestra cartelera; especialmente, de las enormes decepciones que nos deparó nuestra cartelera.

10) Alice in Wonderland — Tim Burton.

El peor Tim Burton en mucho tiempo. Desde El Planeta de los Simios, Burton no hacía una cinta tan fallida. Y lástima, porque venía de una seguidilla de grandes películas. Big Fish (2003), Charlie and the Chocolate Factory (2005), y especialmente, esa maravilla que es Sweeney Todd (2008), se cuentan entre las mejores películas de la cinematografía del oscuro Tim. Por eso, emocionaba mucho saber cómo sería su versión de Alicia en el País de las Maravillas, la obra de Lewis Carroll, adaptada por Disney hace sesenta años. Pero el resultado fue terrible. Una película sin alma, una protagonista que no dio la talla, una terrible utilización del 3D, una historia que era más Disney que Burton, más Disney que Carroll. Incluso, esto último es discutible, porque la versión de Disney es maravillosa. Claro, en la película había algunos destellos: los gemelos, el gato, la oruga, y sobre todo, la maravillosa presencia de Helena Bonham Carter, que hacen pensar que es sólo un bajón en la carrera de Tim Burton. Sin embargo, para mí, fue la gran decepción de 2010.

09) El Secreto de sus Ojos — Juan José Campanella.

Aburrido melodrama argentino, presentado de manera ampulosa, pero finalmente hueco y vacío. Sólo su casting, en especial Guillermo Francella, salvan la película. De resto, una historia muy mal llevada, llena de lugares comunes. Un descuido total de detalles de maquillaje —fundamentales para la credibilidad de una película que transcurre en una gran cantidad de tiempo—, y unos personajes que no te llegan, a pesar de tratarse de un drama supuestamente humano. Una cinta que se da aires de importancia, de clásico contemporáneo, de “miren como filmo una obra maestra”. Juan José Campanella está enfermo de Guillermoarriaguismo, y eso se nota demasiado en El Secreto de sus Ojos.

08) The Burning Plain — Guillermo Arriaga.

Y si el argentino está enfermo de eso, el mosquito patas blancas de la enfermedad está por ahí, esparciendo el virus. The Burning Plan es la confirmación de que Arriaga necesita cambiar su esquema y botar su libro de psicología para dummies. La cosa es así: A) Las mujeres promiscuas son promiscuas porque tienen un trauma de su pasado. B) Las mujeres infieles deben morir, quemadas vivas, por su pecado. C) Los hombres buenos crían a sus hijas, mientras las madres irresponsables entienden que la promiscuidad e irresponsabilidad materna no son el camino a seguir y regresan, finalmente redimidas, al hogar que abandonaron. D) Una travesura adolescente puede terminar en una horrible tragedia. Niños: no jueguen con candela, porque pueden asesinar a su mamá!!!!!!!!! Y así… Sólo hay un momento que recuerdo: dos chicos, cuyos fallecidos padres eran amantes (el papá de él y la mamá de ella), duermen juntos en una cama, deciden ponerse la ropa de sus padres e imitarlos. Es un gran momento que dura un par de minutos, luego continúa el evangelio según Arriaga, hasta el final. De la cinta sólo se recordará a Jennifer Lawrence, verdadera revelación, a quién seguramente veremos entre las nominadas al Oscar este año por su papel en Winter’s Bone! (2010).

07) Shutter Island — Martin Scorssese.

Uno de mis directores favoritos, luego de haber hecho dos maravillas: The Departed (2006) y Shine a Light (2008), Martín Scorssese entrega una cinta fallida, decepcionante y —¡oh, sorpresa!— técnicamente deficiente. Una saturación de Croma Key en la pantalla que termina por sacarte de la película en varias ocasiones. Leonardo Dicaprio haciendo lo que puede con un papel que no le va, de ninguna forma. Una secuencia, la del fusilamiento de los nazis, hace pensar que Scorssese tenía otra película en la cabeza, pero no le salió. La Isla Siniestra es una visión errática del tema de la esquizofrenia.

06) Desautorizados — Elia Schneider.

A la consentida de los baremos del CNAC se le salió el complejo de autora, y realiza una película autorreferencial y egocéntrica. Filmada como esos feos unitarios que pasaba RCTV en sus años de gloria, Desautorizados es un despropósito completo, un desastre lleno de pésimas actuaciones, un guión absurdo (aunque no falta el que diga que es demasiado inteligente y que por eso no lo entendemos) y una colección de errores técnicos que dan pena en una señora que ya va por su quinta película.

05) Habana Eva — Fina Torres.

Dice un dicho que la práctica hace al maestro. Y aunque no es bueno contrariar la sabiduría popular, es como para pensar que el refrán se equivoca cuando uno lo aplica a la carrera de Fina Torres. Si luego de 30 años haciendo películas, todavía no sabes cómo hacerle el syncro, como enfocar la cámara y como dirigir actores (o como seleccionar un casting de altura), se puede concluir que la práctica no te ha servido de mucho. Prakriti Maduro y Yuliet Cruz, dan la cara. Lo demás es desechable. Una Marimar que en vez de hablar con pulgoso habla con su amiga la fantasmita amistosa, chistes malos, escenas filmadas a los coñazos, un realismo mágico trasnochado, y una conclusión supuestamente feminista, pero que en realidad es retrógradamente machista, componen uno de los peores estrenos del cine venezolano este año.

04) Cheila, una casa pa’ Maíta — Eduardo Barberena.

Todo un caballo de troya de La Villa del Cine. Vendida como una película progresista y de avanzada, la cinta es realmente retrógrada y conservadora. Los pobres, dibujados en una caricatura ofensiva y despreciable. El tema de la cinta: un hombre transexual que vuelve a su país a buscar el dinero de sus negocios para costearse una operación de cambio de sexo, está trabajado desde la mojigatería y la represión. Cuando el transexual va a tener sexo con el hacendado, ni siquiera se besan. El único beso del protagonista se da al final, y casi fuera de foco. Al director le da miedo filmar a su protagonista, así que lo sigue de lejos, con pudor y distancia. Sólo se suelta a la hora de filmar una dura secuencia de violación en la playa, tal vez la única escena bien lograda de una película, que además, es de escasa calidad técnica. Repleta de pésimas actuaciones, sólo puedo reivindicar la excelente labor de Endry Cardeño, su protagonista.

03) Twilight: Eclipse — David Slade.

Luego una buena primera parte, la saga de Crepúsculo se ha convertido en un ejemplo de todo lo que está mal en el cine. El lobito con esteroides y la jevita a la que nunca se coje el vampirito brillante, ya me tienen verde. Lo peor, es que a diferencia de Las Crónicas de Narnia, cuya segunda parte fracasó estrepitosamente y significó la finalización de la saga antes de tiempo (aunque, parece que la piensan resucitar), Crepúsculo sigue funcionando en taquilla, como vehículo de una ideología reprimida y conservadora que cautiva a miles de carajitas alrededor del mundo. Malas noticias para el cine.

02) The Sorcerer’s Apprentice — Jon Turteltaub Jerry Brukheimer.

Un soberano bodrio sin parangón. Nicolas Cage se planteó una meta hace años: ver cuántas películas malas puede hacer, y hasta ahora, el tipo está cumpliendo su meta. A excepción de su protagónico en la versión que hizo Herzog de The Bad Lieutenant: Port of Call, la película de Abel Ferrara, Cage se ha convertido en un actor decadente desde que participó en la joya de Spike Jonze Adaptation (2002). El Aprendiz de Brujo es una película que da lástima. Jerry Bruckheimer no las ha tenido todas consigo en los últimos años, suya es también Furia de Titanes (2010), otra porquería de marca mayor. Jon Turteltaub, el director encargado de ejecutar la idea del productor —porque con Bruckheimer la película es del productor no del director— es un verdadero mediocre, sus películas (The Kid (2000), la saga de National Treassure (2004, 2007, y 2011 [porque sí, esa vaina tendrá una tercera parte el año que viene]), Phenomenom (1996)) son tonterías intrascendentes. La fui a ver con mi primita (8 años) y hasta ella la detestó.

01) The Blind Side — John Lee Hancock.

¿Por qué le dieron un Oscar a Sandra Bullock?, ¿por su actuación en esta película? La prefiero en la divertida All About Steve (2009), como reina de la comedia romántica. The Blind Side es la historia de Michael Oher (el pésimo Quinton Aaron), un hombre negro, grande y bruto (y medio agüevoneado), quién es “adoptado” por Leigh Anne Tuohy (Sandra Bullock), una buena mujer republicana, cristiana, madre de una familia adorable, y sobre todo: blanca y rubia. Una vez adoptado por la familia, el gigante comienza a jugar fútbol, y al final de la película firma un contrato millonario y blah, blah, blah…

La película es un acto de filantropía racial. En la cinta, los blancos se sorprenden porque los negros también piensan, y también sienten, pero necesitan que la clase alta vaya a su rescate. Más que cine de autoayuda, se trata de un cine ofensivamente racista y discriminador. Encima, la película se da aires de humanismo, aunque en realidad una idea como la defendida en esta película sea ofensiva para la dignidad de cualquier ser humano, sea cual sea su raza.

Menciones especiales: Muerte en Alto Contraste, Sex and the City II, Son Como Niños, Comer, Rezar, Amar y Wall Street II, Money Never Sleep (Pueden leer mi reseña de esta película en Replicante).

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