‘Pretty Woman’ o el eterno femenino

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Pretty Woman

Una de las mayores incógnitas que siempre me ha planteado la mentalidad femenina (me plantea muchas; como soy un hombre, tengo pocas neuronas) es esa devoción que profesan, todas sin excepción, por la película Pretty Woman. A ver, no es mala del todo… bueno, es una versión edulcorada y sin espolones de la obra Pigmalión, de George Bernard Shaw (Que ya había tenido una versión cinematográfica menos edulcorada y con más espolones ¡Y con Aubrey Hepburn! llamada My Fair Lady) pero apenas llega a la categoría de entretenidilla para pasar el rato: una cosa de ésas que se ve desparramado en el sofá una noche de mucha pereza física y sobre todo mental, mejor seminarcotizado con un par de lingotazos de Jack Daniels (mejor que sean cuatro).
Pero entre las mujeres es una película de culto. Y se la tragan a palo seco y sin vaselina, en estado de profunda reverencia y siempre que tienen ocasión: porque parece como si el reloj biológico ése que se supone que les tictaquea por alguna recóndita tripa estuviera además provisto de un localizador de emisiones de Pretty Woman que les informa del día, la hora y la cadena donde la están retransmitiendo o la van a retransmitir. Bueno, tampoco es tan difícil, porque suele ser Telecinco, pero es que la detectan aunque la echen en la televisión municipal de Boyuyos del Maestrazgo a las seis de la madrugada, y entonces “oye, vamos a cambiar, que echan Pretty Woman”. Y tú: “Estoy viendo Los Soprano, la mejor serie de la historia de la televisión”. Y ella: “Será la mejor serie de la historia de la televisión, pero Pretty Woman es taaan bonita…”
En el videoclub suele pasar algo parecido: después de rechazar todas tus propuestas por violentas, por raras, por frikis, por tostón o porque están en blanco y negro (“esas películas que sólo te gustan a ti”, dicen) van DIRECTAS al estante donde está Pretty Woman (aunque eso tampoco lo tienen difícil: es el que exhibe el rótulo “comedia romántica”, y en honor a la verdad suele contener muestras de pornografía sensiblera de mucho peor gusto que Pretty Woman). Y entonces escuchas el inevitable “vamos a alquilar esta” y de poco valdrá que argumentes que ya la ha visto cien veces, porque te replicará que más veces has visto tú El Padrino, con lo violenta que es. Y ni se te ocurra replicar que Coppola está considerado el mejor director vivo y que al de Pretty Woman (aún existe justicia en este mundo) no le conoce ni Dios ni falta que hace; en Pretty Woman sale Julia Roberts y además Richard Gere que está guapísimo, así que para qué quieres al director, ni al guionista ni a la madre que los parió a todos juntos. Y al final te soltará el argumento definitivo: es que es “taaaan bonita” y hala, a ver Pretty Woman por centésimo primera vez. Y reza porque en casa aún quede Jack Daniels, porque otra sesión de ese pestiño almibarado no hay quien lo soporte estando sobrio.
Hablando en serio ¿Qué misteriosa conexión establece esta película con lo más hondo de la psique femenina? ¿es que a) se sienten indentificadas con la protagonista, b) se sienten identificadas con el argumento, o c) Richard Gere encarna aquí su tipo ideal de hombre? Pues en cualquiera de los tres casos vamos aviados, porque a) la protagonista es una puta callejera, del escalón más bajo, de las que hacen esquinas, de gustos vulgares y seso escaso, que b) gracias a un príncipe azul con mucha pasta que la colma de regalos y la convierte en su mujer florero (para presumir de ella, como presume de Porsche o de Rolex), asciende a la categoría de princesita, y c) Richard Gere encarna aquí a un yuppie materialista, egocéntrico y… putero (así se conocen, de qué si no) al que le gustan las mujeres-Kleenex: de usar y tirar. Vamos, que casi sus únicas virtudes son tener un buen coche y mucho dinero en el banco (y un Rolex).
Vaya, que aquí están puestos en fila india todos y cada uno de los tópicos machistas que la sociedad patriarcal mantiene sobre las mujeres… como dicen ellas (no sin razón) cuando les da el pronto feminista. Y sin embargo, viendo Pretty Woman el pronto feminista se les diluye y se tragan todo ese zafio paternalismo machista como una puta arrodillada se traga el semen del tío que le ha dado veinte euros: sin rechistar y agradecida. Es que, claro, la película es taaaan bonita…
En la vida real, ni las putas tienen el glamour de Julia Roberts (ni una dentadura tan bien cuidada), ni sus clientes el savoir fare de Richard Gere; sus vidas y sus relaciones son mucho más sórdidas y tristes. A pesar de ello, el sueño de muchas mujeres que en otras circunstancias tú tomarías por inteligentes y cultivadas no parece ser llegar a presidente del gobierno, ni inventar la vacuna contra el cáncer, ni ser el primer humano en pisar Marte, ni desplazar a Bill Gates al segundo puesto de la lista Forbes por méritos propios; no señor, su sueño es ser una puta ordinaria que se gane la vida haciendo esquinas y que llegue Richard Gere montado en su flamante Porsche para llevarlas al paraíso de las princesas Disney. Si alguien lo entiende, que me lo explique. Con palabras sencillas, por favor, que soy hombre y tengo pocas neuronas.

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13 Comentarios

  1. tengo la no muy leve impresion, que no conoces a muchas mujeres que venden su cuerpo, ya que tienes una imagen muy esterotipada de ellas.
    Te recomiendo que vallas a ver la reposicion de la obra de Ibrahim guerra;a 2,50 el cuba libre, la estan presentando ahora en caracas, el para realizar esa obra estuvo en un bar que quedaba por la baralt llamado Yaracuy, originalmente fue escrita en el año 1979.
    en realidad quisiera explicarte la razon por la cual las mujeres suelen elejir ese tipo de peliculas, pero no puedo traducirlo a palabras sencillas, pero creeme, eso tiene que ver con la manera como evolucionamos, la manera de como funciona el cerebro de las mujeres (la mayoria) y con los fundamentos de nuestra civilizacion.

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  2. el por qué no me gusta es un explicación larga; no es rechazo a prostitutas, pues coincido con Luis, además, no te quedes con una visión tan escueta de una meretriz, como la presentada convenientemente en Pretty Woman. Saludos.

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  3. Coincido con Egna: yo también detesto Pretty Woman no porque rechace a las prostitutas, sino porque (entre otras muchas cosas) rechazo la visión edulcorada y, bueno, abiertamente falsa que de ellas ofrece la película. Las prostitutas de verdad (mujers que por los motivos que sean venden su cuerpo como opción para ganar algún dinero)me merecen mucho respeto (al contrario que sus clientes), o en todo caso siempre he pensado que no soy quién para juzgarlas.Y tiene razón Luis, no las conozco de primera mano, porque, la verdad, nunca me he ido de putas: una cosa es que las respete y otra que contrate sus servicios. De todas formas el tema de este artículo no es la prostitución, sino cierta mentalidad en torno a los roles que se supone deben asumir las mujeres, y los hombres.
    Por cierto, soy Jimmy Jazz, el autor del artículo. Un saludo.

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  4. Este artículo es patético! Juzgas a todas las mujeres por los pésimos gustos cinematográficos de tu novia? No conozco una sola mujer que sienta esa pasión desenfrenada que describes por esta película. Si es linda, es entretenida y ya. Te cuento que Julia Roberts tiene mejores películas que esa. Además esa película es del siglo pasado, por qué diablos no llevas a tu novia al cine a ver algo de este año? Diox, las cosas que hay que leer!

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  5. Pretty Woman, tiene una visión muy “dulce” de la vida de las prostitutas, quienes como has dicho no tienen ni el encanto, ni la dentadura perfecta de Julia Roberts. Aunque dudo que la película hubiese tenido éxito si ponen de protagonista a “Crystal” una pro algo obesa, adicta al crack y con tres niños en su haber y que con treinta años ya parece de 50…pero bueeeee…cuestión de llenar la sala de cine.

    Jamás he entendido ni entenderé por qué algunas de las de mi género sienten pasión por películas de este tipo, que en su momento fue una visión del director de una película de Disney de los 30 como Blanca nieves, pero hecha en los 90. Y digo que lo es porque muestra el conjunto de atributos propio de Disney: Una pobre chica maltratada por las circunstancias, de gran corazón pero que no ha tenido el chance de salir de abajo, cuyo príncipe llega a rescatarla de las garras de su infelicidad. Nuevamente poniendo a la mujer como el estereotipo de chica que necesita de un hombre fuerte que la salve de su cruel destino porque ella carece de inteligencia/fortaleza para labrarse el suyo propio….Y es que alguien me dijo una vez que la culpa de las desilusiones de la mayoría de las mujeres era de Disney, ¡por hacernos creer en el cuento del dichoso príncipe azul! jajajajajajaja.

    Lo mismo me pasa con películas como Titanic o The bodyguard, ¿alguien les ve lo romántico por algún lado?, yo no con sinceridad. Para ser honesta la historia romántica en Titanic me dio fue risa, no la tragedia en sí, pero la historia de amor me pareció tan burda, tan falsa, tannnnnnn….de Hollywood si quieres, y que me perdonen las que lloraron a moco perdido.

    ¡Dios nos salve de los estereotipos y clichés hollywoodenses!

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  6. Soy mujer: adoro “Pretty Woman” y creo firmemente que “The Sopranos” es la mejor serie de todos los tiempos. La tengo completa, al igual que “Sex and the city”. Son dos programas absolutamente diferentes pero que para mí, funcionan a la perfección dentro de lo que plantean.
    Me encantan las películas de acción y suelo reirme de ese chico con cara de resignación que acepta calladito cuando -en el club de video, en la taquilla del cine- la novia le dice “mejor ésta, que no quiero ver violencia…”
    He visto mil veces “Goodfellas” al igual que devoro “Nothing Hill” o “Memorias del subdesarrollo”.
    Lo que planteas es sólo asunto de contradicción humana, o mejor aún, de diversidad. Una sóla cosa no nos define como individuos.
    Pd: yo tampoco entiendo la fascinación de muchos hombres con “El club de la pelea”…

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  7. Soy mujer y en su momento Pretty Woman fue mi pelicula favorita. Yo tenía 10 años cuando se estreno (1990) y mi busqueda de identidad femenina tomo mucho de ese film. Sosteniendo ese ideal de cenicienta he tenido ¿torridas? historias de amor en donde esperaba que un principe azul como Richard Gere viniera a rescatarme. Ahora que he dicho esto se preguntarán: ¿Realmente existen mujeres así? Pues vaya, yo soy una de esas. Y digo que lo soy, porque acepto mi pasado cinematografico como una parte de mi presente. Qué me guste lo que me gusta ahora sin duda tiene un porqué y ese porque tiene respuesta en que alguna vez vi “Pretty Woman”, “Cuando Harry Conocio a Sally” y “Sleepless in Seattle”, entre otras. Un día, despues de haber hecho experiencia, me levante y me dije “al diablo con los prototipos” y “al diablo con mis falsos ideales”. En el 2001 comence a aprender sobre cine, a investigar y a probar nuevos generos cinematrograficos. Al cabo de un tiempo Pretty Woman ya había dejado de gustarme tanto.
    Concuerdo con lo que dicen muchos por aqui: Sin duda Pretty Woman muestra una vida mucho más dulce que lo que muestra la vida real. Muestra en cierto modo un engaño. Tambien tienen engaños “La vita è bella” (1997) y me parece una porqueria. Jimmy se pregunta ¿Por qué a las mujeres les gusta esta pelicula? Pues a mi siquiera me interesa saber porque a alguien le gusta “La vita è bella” o “Goodbye Lenin”. Se me ocurre compararar Pretty Woman con estas peliculas en donde hay algo de mentira/engaño entre los personajes y se me ocurre que eso es lo que no me gusta. Darme cuenta de que estan engañando a otro cuando me gustaria que me engañen a mi. ¿Qué Pretty Woman es una mentira? Pues a veces los expectadores queremos creerla.

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  8. Yo también me pregunto de dónde saca este señor que a las mujeres nos gusta esa película, ni yo ni ninguna chica que conozca siente pasión por ese filme, es más, lo considero patético. No se debería generalizar sobre los gustos de la gente por cuestión de sexos, porque sino habría mucho que decir de lo que consumen los hombres en el cine.

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