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Speed Racer: Demasiado rápido!!!

Speedracer
«Y cuando las posibilidades van en su contra
Y hay trabajo peligroso por delante
Puedes apostar tu vida a que Meteoro
Va a salir adelante.» Go Speed Racer, Go!

Esta vez, no fue así.
Para los que nunca se enteraron o para los que no recuerdan mucho de que va esto, permitanme refrescarles la memoria con una pequeña reseña histórica del show en el que está basado esta película.

En 1967 se emitió en Japón por primera vez, la serie animada Mach Go Go Go!, producida por la casa Tatsunoko Productions que más adelante hizo, entre otras cosas, la famosa serie Evangelion en asociación con Gainax.
La serie se centra en el joven Go Mifune, piloto de carreras automovilísticas (la palabra Go se convierte en un signo triadico que significa al mismo tiempo el heroe de la serie, la palabra «adelante» y el numero «5» en japonés, que es el numero de su carro el Mach 5) sus competencias, sus dramas, las locuras de su familia y su tormentosa relación con el Racer X, un piloto enmascarado que constantemente lo salva del desastre en las carreras.

No los quiero aburrir con datos irrelevantes, pero es importante mencionar que la inspiración de su creador Tatsuo Yoshida fueron las películas Viva Las Vegas con Elvis Presley y Goldfinger (otro film de la serie 007) protagonizada por Sean Connery. A Yoshida se le ocurrió mezclar los gadgets futuristas de James Bond, con el estilo imposible de Elvis Presley para darle vida al personaje de Speed y ambientar el impresionante mundo donde se desarrolla la caricatura. Tatsuo fue un genio y su muerte prematura seguro nos quito el honor de poder disfrutar muchos de sus futuros proyectos.

Los derechos para la transmisión en ingles de Mach Go Go Go! fueron comprados por la compañia Trans-Lux. El productor Peter Fernandez comenzó el arduo labor de doblaje y edición de la serie, en la que además realizo las voces de muchos de los personajes. El protagonista paso a llamarse Speed Racer y la serie en su versión americana tomó el nombre de su personaje principal. Luego nos llegó la versión para America Latína y, como siempre, tuvimos que buscar complicarnos más la existencia llamando al anime y a su protagonista…Meteoro.

Desde 1992, Warner Bros. Pictures venía trabajando la posibilidad de hacer una película real de Meteoro. El anime es relevante por ser un producto emblemático de los medios masivos y la globalización. Fue una de las primeras caricaturas japonesas en penetrar con un exito increible en el occidente y ya dentro de la misma caricatura, los personajes están bastante americanizados, tanto en sus atuendos como en sus costumbres y rituales. La cantidad de merchandising que generó el éxito de la serie invadió miles de casas en nuestro continente, en su tiempo y en su reciente resurrección en los 90s. Probablemente este sea el gran merito del show, ya que en su contenido no pretende proyectar un mensaje profundo o reflexionar acerca de algun dilema existencial como generalmente lo hacen las series japonesas más exitosas. Es, simplemente, un drama familiar con la acción y la emoción añadida del Grand Prix.

El proyecto pasó por un sin numero de actores, directores y escritores. Y no hablo de rumores, hablo de contratos y decisiones concretas, uno más apresurado que el otro y con un presupuesto demasiado alto para que la producción terminara de consolidarse. Cuarón, Gus Van Sant, Vince Vaugh, Johny Depp…la historia ha sido larga y tormentosa.

Llegamos al 2006, la Warner mantiene sus altas expectativas con la película y trae a los hermanos Wachowski para que la dirijan. Al cast se integran actores de la talla de John Goodman y Susan Sarandon como los padres de Meteoro; Cristina Ricci como su novia, Matthew Fox como Racer X y Emile Hirsch como el propio Meteoro. Han pasado dos semanas de su estreno, se invirtió un presupuesto de 120.000.000 $ aproximadamente. ¿Las ganancias? Alrededor de 18.000.000 $. Un fracaso rotundo de taquilla. Rotundisimo. La decepción vino acompañada por los gargajos de la crítica, que en su mayoría han catalogado al film de «infantil», «catastrófica» e «indisciplinada». Yo soy tan sólo un humilde panfletista, pero esta es mi opinión:

Tanto el film como la serie –pero sobretodo el film– van más allá de su tiempo. Son producciones visionarias pero incomprendidas. La serie se atrevió a crear un carro aun más inimaginable para su momento, emocionando a todos con sus increíbles características y como la familia Racer completa trabajaba junta para ayudar a Meteoro a triunfar. Pero el film no podía quedarse con esto nada más, los hermanos Wachowski no se permitieron ser tan superficiales.

En la familia Racer todo gira alrededor de los automóviles. Están obsesionados con ellos. El mayor de los hijos de Papá y Mamá Racer, Rex, es un exitoso piloto de carreras. Su papá funda una compañía, Racer Motors, donde él solo con su asistente Bujía montan y mantienen autos de carrera y con este negocio patrocina a su hijo para las competencias. Su hijo menor, Meteoro, es un pequeño que parece estar aún mas obsesionado que los demás con los carros. Es aparentemente incapaz de poder concentrarse en cualquier otra cosa que no sea eso. Todos son felices hasta que llega la desgracia: Rex abandona el negocio familiar y muere en un accidente de autos. La familia colapsa por un tiempo, pero Meteoro crece para convertirse en el sucesor de Rex con sus impresionantes habilidades detrás del volante y una compañía gigantesca le ofrece un trato para catapultarlo al éxito con mucho dinero. Meteoro debe enfrentarse a este monstruo empresarial y a su pasado.

La trama es bastante Meteoresca, bastante melodramática. De hecho, todo en la película parece una hipérbole intencional de los elementos de la serie que busca cautivar ese sentir caricaturesco y esa nostalgia que sentíamos cuando niños al ver los dibujos animados. Pero ojo, es un error confundir Speed Racer con una cinta infantil por esta intención. Todo ese afán por copiar los elementos del anime al mundo de la pantalla grande, cumple con una función ideada por la mente brillante y crítica de los Wachowski que me parece está bastante claro, un chiste metalingüistico. El código que maneja la película está a flote: la globalización, los medios masivos y los grandes monstruos corporativos…el imperialismo salvaje pues. Los directores están conscientes que el éxito y la dispersión de Meteoro se originan GRACIAS a ese código, en otras palabras, es un producto de la globalización. Por eso el film es, al mismo tiempo, un homenaje en su estética a esta bestia pero en su contenido es un ataque despiadado que se venga de las frivolidades de las empresas con demasiado poder.

El dueño de la corporación que le ofrece el negocio a Meteoro es un hombre repulsivo, con dientes y gestos asquerosos. De apariencia afable y atuendos extravagantes pero coloridos, se presenta como un individuo que solo le preocupan los intereses de la familia, pero que en el fondo, es dominado por la ambición y lo que verdaderamente le importa, el poder. Como bien lo dice el personaje de Pops en el film «Cuando un hombre tiene esta clase de poder, no le importa romper las reglas de los demás». Y es el mensaje esperanzador de que hay héroes como Rex y Meteoro que se niegan a formar parte de esas cúpulas enfermas lo que al final se convierte en el motor de la película. Eso, y el triunfo del amor y la familia sobre esas tentaciones corruptas por la codicia. Debo confesar que suena extremadamente cursi, pero les aseguro que yo no lo soy y en más de una secuencia me vi conmovido por los parlamentos y la sinceridad en ellos.

Las actuaciones son en su mayoría, espléndidas, incluso en la Srta. Ricci, que puedo admitir verla un poco menos sosa de lo normal. Emile brilla en su papel como Meteoro, es difícil después de ir al cine imaginar a cualquier otra persona en el rol. Desde su similitud física que resulta divertido, hasta en su interpretación de un cliché en el mundo del anime (el muchacho bueno con habilidades extraordinarias que logra sobreponerse a una serie de villanos gracias a su corazón y a la ayuda de los demás…) fueron increíblemente atinadas. John Goodman es….John Goodman. Es decir, Pedro Picapiedra. Grande, intimidante pero blando en el fondo. También está el hermano menor de Meteoro, Chispita y su mejor amigo, un chimpancé llamado Chim-Chim, que funcionan como el escape cómico principal de la historia. Pero, para mí, las tres joyas son: Susan Sarandon, los narradores de las carreras que agregan una emoción auténtica a las competencias y por supuesto: Milka Duno…¿Qué? ¿No están orgullosos de que una celebridad venezolana aparezca 3 segundos en pantalla, en HOLLYWOOD? Mueran, mueran malditos ingratos.

Fue broma lo de Milka Way, a propósito.

Lo que probablemente más controversia ha causado es la estética y el montaje del film. Casi todas las escenas fueron grabadas frente a una pantalla verde, es decir, casi toda la duración del film es un croma. No solo porque las carreras de autos – que en mi opinión son fantásticas y emocionantes, pero en la de otros son molestas, monótonas y marean, puedo entender lo tercero– ocurran en pistas y coliseos imposibles, de espirales y vueltas gigantescas, con carros futuristas armados de accesorios absurdos, sino porque en su búsqueda de borrar la linea entre la caricatura y lo real, casi todas las locaciones están hechas en un 3D muy particular, un concepto que guinda en algún lugar entre Charlie and the Chocolate Factory y Spy Kids 3D.

Los colores brillantes, los edificios surreales que van en contra de las leyes de la física empapan toda la pantalla. Para muchos, esto fue demasiado desastre junto, un exceso de inmadurez que se vuelve intolerable para un periodo de dos horas. Eso en el marco de un montaje cinematográfico que pocas personas apreciaron. Es cierto, los Wachowski se encargaron de romper o ignorar muchas reglas del cine esta vez. Es una película totalmente experimental, llena de flashbacks inusuales y elipsis de tiempo manejados de un modo distinto. Pueden estar ocurriendo dos cosas al mismo tiempo pero en ritmos distintos o transiciones de un tiempo a otro de formas poco aparente. Cuando lo digo, no suena como nada innovador pero es lo exquisito de experimentar esta película, tiene un ritmo como el de ningún otro film que haya visto antes.

Seguramente ya les parece que he exagerado lo suficiente pero, me atrevo a decir que los directores rompieron muchas normas y reinventaron técnicas y perspectivas en el mismo modo que lo hicieron con The Matrix (la primera). Lo único es que, lamentablemente, The Matrix fue tomada «en serio» y Meteoro no. Mi consejo es que corran a ver la peli al cine (porque además merece ser vista antes que nada, en una sala de cine), no va a durar mucho. Ignoren cualquier prejuicio que tengan: de opiniones, del trailer, del anime, de ustedes mismos, incluso ignoren los prejuicios que tengan acerca de como debe estar construida una película correctamente. Lo que Meteoro ofrece es algo fresco, un aire vanguardista para la industria quemada de Hollywood. Es para mi, el mejor «blockbuster» (aunque en realidad sea una bomba) que ha salido en los últimos dos años.

Nota: Sí, siento que mas que una crítica esto se ha convertido en una defensa personal de lo que considero es una obra que espero sea de las que, en un futuro, la gente se arrepiente de haber menospreciado y las elevan al lugar que se merecen. La razón del fracaso de este film resultaba algo obscuro para mí hasta que leí un articulo esclarecedor llamado «The Speed Racer Situation» en este blog http://speedracer-movie.blogspot.com Si pueden, tómense un segundo para leerlo. El autor ha hecho un trabajo impecable en identificar los posibles motivos de esta decepción de taquilla. Y de la crítica Americana…bueno, a veces no se puede esperar más.

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