El Carro Rojo

12
88

Img 0038

Manejar un carro rojo es lo máximo. Manejar un carro rojo es experimentar el concepto de la libertad absoluta.

Al pasar por la alcabala, por poco los guardias se cuadran y saludan. Tengo cara de hijo de jerarca de la revolución. Los que nos acompañan, en un Optra Negro, no corren con la misma suerte. Son detenidos.

Freno y retrocedo por el medio de la vía, salgo del carro y me acerco. Los han bajado a todos, les han pedido los papeles. Es tarde.

-Buenas noches -digo.

-Buenas noches -contesta el jefe, el único gordo, ligeramente fuera de balance al ver que soy el dueño de la nave roja.

Los alinean cerca de la cuneta. Le dicen a H., el dueño del Optra, que abra la puerta del copiloto.

-Va a comenzar la revisión -Anuncia el gordo. Abre la puerta del conductor y se inclina hacia adentro. Se arremanga y muestra las manos, luego las palmas. Exactamente el mismo gesto que hacen los croupieres antes de clavarte.

Revisan hasta las baterías de la cámara digital. Gente sana. El gordo se voltea hacia donde estamos nosotros.

-¿Estaban tomando?

E., con un caramelo de menta en la boca y su mejor cara de borracha profesional contesta -seria y seca- No.

-¿Y si les reviso el carro y encuentro una botella?

Dentro del carro, junto algunas toallas y algo de ropa, está el mayor cargamento de licor que jamás ha entrado al Estado Anzoátegui.

-Anda, revisa.

El carro rojo es intocable, el carro rojo es la vaca sagrada que transporta a los hijos de la boliburguesía. El carro rojo es invisible. El carro rojo, durante la revolución, es exactamente igual a un salvoconducto de Marx.

El gordo no se arriesga.

-Buenas noches. Prosigan.

-Buenas noches.

GD Star Rating
loading...

12 Comentarios

  1. A los que no tienen carro rojo, pongan una gorra roja bajo el vidrio de adelante. No solo para pacos, tambien asusta al hampa.

    ResponderResponder
  2. John, he estado pensando en una de ‘Ahora Venezuela es de Todos’ (pero este carro es mío), sin embargo creo que a la esposa no le gustaría.

    jotajota, el dato es perfecto. De hecho, no estaría de más tener una a la mano para ponérsela cuando te paren.

    Podríamos hacer una vaca y ordenar unas que digan Ministerio Público (seccional internet). Esa es la chapa que manda.

    ResponderResponder
  3. Muy bueno Pratt, felicitaciones. El tiempo me explicará si es un poema, una crónica, un relato de ficción, o todas las opciones anteriores. Un abrazo, pana.

    P.S.: en el foro de Kusturica, te recomendé una peli, pana. Pendiente.

    Saludos!!

    ResponderResponder
  4. Coño bro, gracias. Es un descontento, ese género literario errático y evasivo que inventó el pana Héctor Torres en este mismo espacio, años atrás.

    Se me había pasado lo de la recomendación. Ya la puse a bajar aquí en The Torrent Machine (TM)

    Un abrazo pana.

    JJ, de verdad estábas en cola para esa peli? Medio palo pana.

    ResponderResponder
  5. Nunca entendí el argumento ese de la botella en el carro. Es un clásico. De bolas que tengo una botella en el carro, pendejo, ¡voy pa’ la playa! Pero tampoco es que ando borracho… Ni que esa verga fuera ilegal… Al final, el tipo bien puede decir, “y si les encuentro un(a) _____ (llene el espacio) en el carro”, y ya te jodiste. Si no, te echan el cuento de que el carro va detenido y que lo puedes buscar mañana pero, coño, qué lastima, la reja de atrás del estacionamiento está vencida y da pa’l barrio. Qué vas a hacer…
    ¡Salud!

    ResponderResponder
  6. Tú sabes que una de las personas que iba conmigo, me comentaba que cuando vivía en Barcelona (la de allá), un día fue para la playa y, estando allí, se percató de que era la única que estaba jalando caña. La gente iba a la playa a tomar sol, pues.

    En el mundo cínico que plantean los pacos, sólo ellos beben mientras manejan.

    ResponderResponder
  7. Ya va, de que se trata esto? Yo lo que entiendo Daniel es que estas diciendo que manejabas una larga distancia con caña encima, y lo que te horroriza es que el color de tu carro te salve el pellejo???? Quieres decirme que deseabas en el fondo de tu alma, ser penalizado por la brutalidad que significa manejar borracho, pero, Oh God! tu colorado vehiculo resulto ser un salvoconducto? Me pones a decidir que es peor, tu confesa y tamaña idiotez etílica, o la absurda actuación de un funcionario patético!!! Esta dificil chamo, esta muy pero muy dificil….

    ResponderResponder
  8. ¿Uh? ¿Manejar borracho?

    ¿En dónde dice que manejaba borracho?

    En todo caso, asumiendo que tu comentario es de mala fe y ya, las respuestas son:

    ¿Lo que te horroriza es que el color de tu carro te salve el pellejo?
    -No, no me horroriza. Yo no me horrorizo por casi nada. Me río.

    ¿Quieres decirme que deseabas en el fondo de tu alma, ser penalizado por la brutalidad que significa manejar borracho?
    -Si alguna vez me llegan a pillar manejando en estado de ebriedad -cosa que es absolutamente rara, por motivos personales- espero que me quiten el carro.

    ¿Tu colorado vehiculo resulto ser un salvoconducto?
    -En efecto, aquí todo lo rojo es un salvoconducto. Hasta la sangre.

    Tu confesa y tamaña idiotez
    -Mi idiotez siempre ha sido gigante y evidente, confirmada por decenas de personas. Nunca he tenido que confesarla.

    La absurda actuación de un funcionario patético
    -Desde que era pequeño, desde que mi padre era pequeño (porque esto no es más que una conducta aprendida), tengo entendido que los funcionarios, guardias, policías, militantes del partido de gobierno, y cualquier otro optimista y obediente a ultranza, son un poquitín patéticos.

    :D

    ResponderResponder

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here