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Está en tus manos…

La Catarsis de mi Autocensura…

Está en tus manos…

La libertad del pueblo venezolano está en este momento en tus manos. No en las manos de Capriles o López. No en las manos de Cabello o Maduro. No en las de Fidel, Raúl Castro o de Obama. Tampoco está en las manos de los gochos y su valiente lucha o en las de tus guarimberos locales. Está en las tuyas. Tú, bien sea que lo sepas aún o no, tienes -como todo venezolano en este momento- un papel que jugar.

Las páginas de la historia hablarán de estos día. Bien sea como «el día ‘reconocido por todos los historiadores’ como la últma oportunidad real que el pueblo venezolano tuvo -y desperdició- de recuperar su libertad» o «como el día en que el pueblo finalmente dijo ‘Basta de esta dictadura disfrazada!’ y venció».

De qué lado de la historia quieres estar depende de ti. Pero la neutralidad solo pone ese destino en las manos de otros. Bien sea las de unos pocos que no tienen la razón pero que la imponen a través de las armas, miedo, intimidación, manipulación y represión o bien sea de los muchos que a pesar de toda adversidad decidieron hacer algo al respecto.

Mucho se puede debatir con respecto a las guarimbas y que si son o no las mejor opción pero lo que definitivamente no hace falta discutir es que el actual régimen es una dictadura. Sabiendo esto señores, veo con preplejidad como gente que está abiertamente en contra del régimen actual se sienta a renegar de las únicas acciones que se están tomando para que las cosas cambien.

Entiendo que el humo jode. Entiendo que respirar (o peor aún, que tus hijos pequeños respiren) gases lacrimógenos es horrible. Entiendo que si te estás quedando sin comida, no poder llegar al supermercado para comprar unas latas de atún preocuparían a cualquiera. Entiendo que los ánimos están tan caldeados que cuando tú -a pesar de estar de acuerdo con el derecho a protestar del pueblo- saliste a la farmacia a buscar algo, te detuvieron un grupo de «radicales» gritando cualquier tipo de insultos y no te querían dejar pasar.

Entiendo que no quieres ver a tu pueblo dividido y que consideras que los insultos no son la salida. Entiendo además de que es muy posible que simple y llanamente la salida de este régimen (de manera electoral o no) no esté en tu lista de prioridades (bien sea que ya tu estás de salida con trámites en marcha y demás, o que vives una vida distinta en la que la mayoría de estos problemas son solo un pequeño malestar estomacal). Todo eso lo entiendo.

 

Pero…

Lo que tienes tú que entender de una vez por todas es que en Venezuela, lamentablemente, NO ha tocado fondo. Y más aún ahora que el régimen se vio obligado a mostrar su verdadera naturaleza represiva, asesina y dictatorial, Venezuela continuará (y cada día de manera más acelerada) hundiéndose en esta espiral descendente de la cual simplemente no va a haber salida o retorno alguno. Tienes que entender que para aquellos para quienes no existe salida alguna (bien sea que no lo conciben o que no tienen la posibilidad de irse aún si quisiesen), esta representa quizá su última oportunidad.

Para los que ya dieron sus vidas o su libertad cometidos con la causa, el echar para atrás no es una opción. Tampoco lo es para los 24.000 que murieron de forma violenta en el 2013 o los otros 176.000 de los 14 años previos. Y los que están aún afuera en la calle y en pie de lucha lo saben muy bien y de hecho ven, muy acertadamente, como una traición para con la memoria de los caídos y con los presos políticos el dejar que esto se apague, el no llevar esto hasta sus últimas consecuencias.

 

Ellos no lo sabían, pero tú sí!

Pregúntale a los cubanos que por temor premitieron que su ventana se cerrara. Pregúntales si estarían dispuestos a cambiar todos esos años extra de vida que tuvieron por una oportunidad más de tener un día como el que tienen ustedes hoy. Por una oportunidad más de luchar por lo que es correcto. De luchar por la esperanza de una nación entera. Una oportunidad más de mirar al opresor de sus sueños y libertades a los ojos y decirles que, podrán quitarles la vida, pero nunca, nunca jamás, les quitarán la libertad.

Ellos no lo sabían para ese entonces. Ellos no sabían que el régimen no saldría en las siguientes elecciones. Ellos no sabían que la represión iba a costarle la vida a los compañeros que cuestionaron al régimen. No sabían que la libreta de racionamiento introducida para manejar una «temporal» escaces iba a ser en realidad un modo más de la estandarización de la miseria.

No sabían que en realidad, más nunca iban a ser libres (ni siquiera cuando el dictador estuviese muy viejo y enfermo para gobernarlos). Así como este régimen ha tenido no solo a Fidel sino a todas las páginas de la historia para haber cómo prepararse para este día y cómo evitar que tú te pudieses alzar de manera exitosa, tú también tienes a la historia para ver qué es lo que le pasa a los pueblos que han temido hacerlo.

 

Yo me fui pero tu aún tienes tiempo

Señores yo abandoné el barco cuando aún había tiempo de hacerlo. Lo abandoné desde que llegué a la conclusión (esta por comprobarse si errada o no) de que el pueblo venezolando nunca iba a despertar (al menos no el suficiente). Lo abandoné porque nunca tuve la dicha (aunque quizá debería de dar gracias de ello) de haber visto a un gocho arrecho…

Qué me da derecho?

…Me fuí porque cuando yo estuve en las calles, cuando protesté y quemé cauchos, cuando hablé y dialogué de mil maneras explicando la gravedad de lo que estaba sucediendo y peor aún de su trasfondo, tu estabas o camino a la playa en carnavales, o diciendo que yo era un radical, o rumbeando o simplemente diciendo que ese no era peo tuyo y que, en el peor de los casos, si el día llegaba de que las «locuras» que yo pronosticaba se daban, pues que agarrabas tus cachibaches y te ibas «pal carajo».

 

El eterno amanecer

Pues hermano, tu no te fuiste. No te fuiste y resulta que ese día ya llegó. Ese día tiene 15 años amaneciendo. Ese día amaneció la primera vez que te cortaron la luz y testearon las guas de tu voluntad. Testearon tu capacidad de arrecharte y de hacer algo al respecto (lo cual fue resongar y comprar velas). Amaneció cuando las marchas en defensa de los primeros presos políticos se cansaron y desistieron.

Amaneció el día en que tu petróleo empezó a ser regalado a naciones vecinas (algunas peor pero otras hasta en mucha mejor situación social, moral y económica que tú) como pago por sus irrevocables lealtades y tú, quizá por tu «fuerte inclinación pacifista», no te arrojaste de inmediato a las calles a incendiar al país y reclamar que ese recurso era del pueblo venezolano y que mientras hubiese un solo venezolano padeciendo de hambre, falta de educación o salud, que ni una gota de ese petróleo ha de ser derrochada.

Amaneció cuando te enteraste que el número de asesinados por año había escalado desde unos 5.000 en 1998 a unos (se estima) 24.000 en el 2013 y lo más que pasó fue que te lanzaste a las redes sociales. Amaneció cuando recibiste la foto del las milicias «bolivarianas» siendo armadas y entrenadas por el gobierno (con la excusa de que eran «para defender a la patria en caso de la inminente invasión gringa») y tú te dejaste engañar con que dentro de las miles de millones de cosas que iban mal con el país, eso la verdad no era lo suficientemente alarmante y decidiste ignorarlo y postear un video de unos gatos quedándose dormidos.

Amaneció el día en que un escolta privado de un funcionario público de este des-gobierno trató de violar a una muchacha en su propio resinto universitario y gracias a la corrupción desatada y criminal de este régimen (que ya va mas allá de simplemente robar pero que ahora claramente se defienden ante crímenes como este) al tipo ni siquiera se le detubo para cuestionarlo y cuando sus compañeros -comprensiblemente llenos de ira e indignación- fueron a reclamar por la dignidad de esta joven, ellos fueron agredidos y apresados -sin juicio alguno- y tú, no saliste inmediatamente a defender sus derechos.

Amaneció el día en que videos reales (no los manipulados -quizá arojados a las redes por el mismo régimen para poder luego desmentir o quitar crédito a los videos e imágenes reales) mostrando atrocidades cometidas por las fuerzas del estado -tanto policiales, como militares como paramilitares- bajo la escolta segura de la deshonrada Guardia Nacional, y tú -cuando tus vecinos salieron a reclamar de la única manera que les queda, de la única manera que pareciese estar afectando al régimen, de la manera que los tiene TAN desesperados que tuvieron que apelar a todos sus peones infiltrados dentro de la oposición para urgentemente llamar a la «paz», al «diálogo» y a la «cordura» (mientras una muchacha era golpeada con un casco indefensa en el piso por fuerzas enviadas por el Estado)- incapaz de comprender de que esta también es tú ultima oportunidad, te lanzaste fue a las redes sociales a criticar a los que estaban haciendo algo al respecto.

Y finalmente señores amaneció cuando estos jóvenes héroes de la patria fueron asesinados en las calles solo por protestar en busca de un futuro mejor.

Es hora de que amanezca un nuevo día.

 

Señores, es hora de un nuevo amanecer

Díganme ustedes promotores del diálogo, dime tú Enrique (CR), cuál es la salida? Yo, medio bruto como soy, no la veo. Las últimas elecciones presidenciales fueron robadas (me remito al hecho de que el animal de Maduro obtuvo más votos que el mismísimo Chavez en contra del mismo candidato opositor y por favor no me digan que tengo que dedicar unos párrafos a explicar por qué esta aseveración del fraude es indudablemente correcta).

Creen que porque el Régimen les regaló un par de gobernaciones y alcaldías (para que no se pusiese en tela de juicio la validez de las elecciones), que eso significa que no están manipuladas y que ellos hacen lo que les da la gana? Entonces, si estamos claros que la vía electoral está por ende fuera del debate (y créanme, lo está) entonces cuál es la salida? Dialogarlos hasta el punto de sumisión. A punta de lengua hasta que Diosdado diga «Coye sí vale, ya robé suficiente. Vamos a las próximas elecciones, pero esta vez sin hacer ninguna de nuestras trampas y vemos quién gana en serio. Total, qué es lo pero que puede pasar, que pillen todo lo que hicimos con las riquiesas del pueblo y nos enjuicien?»

Óiganlo bien: este régimen JAMÁS va a abandonar el poder por cuenta propia. La oposición está infiltrada de transadores en busca de sus propios intereses y ya no se sabe realmente quién está verdaderamente aún con el pueblo. El régimen no va a ceder porque tú llegues a 600 twits diarios en su contra. Entre todas las páginas de la historia jamás encontrarás un régimen dictatorial que haya salido con votos, que haya salido con la presión de Facebook o Twitter, ni uno que -lamentáblemente- haya salido sin el uso de la fuerza o sin violencia.

 

El mesías que nunca llegó

No existe un mesías. Capriles -de hecho hoy día quizá menos Capriles que un millón de venezolanos más- no los va a sacar de este peo abogando por el diálogo. Y el hecho de que ahora suena mas arrechito y dice que no se va a reunir con Maduro hasta X Y o Z, no significa que él ya haya entendido esto, solo significa que ha visto como su aprobación se ha desplomado y como un twit de él -que antes eran RTeado por la opocisión entera al unísono- ahora parece un pequeño grillo RTado por un par de miles en un mar de venezolanos twiteros que están abogando por salir a la calle. Señores, Leopoldo -aunque quizá termine siendo el líder digno de nuestro apoyo cuando esto termine- en este momento está preso, los medios internacionales son solo transmisores de ideas y noticias, no van a mandarles tanques y señores Dios -para aquellos que necesitan escuchar sobre él- le dio libre albedrío a los seres humanos para hacer lo que les diera la gana y luego ser jusgados en la encrucijada hacia el infierno.

Si le pides a Dios seguridad, ahí te mandó una oportunidad de oro de finalmente derrocar al régimen tirano que ha, de manera intensionada, elevado los niveles de impunidad a mas del 90% al mismo tiempo que arma y corrompe las almas de aquellos que ciegamente juran proteger a su corrupto régimen. Si le pides valentía, ahí te ha mandado una oportunidad para ser valiente. Si le piden a Dios esperanza, ahí se las mandó, está en este momento en las calles luchando por tú futuro.

Que se están destruyendo las calles y al «país»? Señores, con el valor monetario del petróleo que se le regala a Cuba mensualmente se reconstruyen -en cuestión de un mes o dos- todos los daños colaterales que se están haciendo en esta lucha. Que existe la posibilidad de más muertes? Sí. Lamento mucho decirlo pero es cierto. Pero al ritmo de 24.000 muertes por año señores (y acelerándose), los chances de que llegues a esa vejez a la que tanto te aferras son de 79 en cada 100.000. De esos 2.7 asesinados por hora en el país, creo que tienes más chance de morir -o de que tu madre, hijo o hermana mueran- a manos del hampa que vivir unos 10 años mas sin que el crimen desatado del país cobre una victima que realmente te duela.

 

Y entonces qué se hace?

Señores esto no es para enseñarles a hacer guarimba pues ya hay suficientes videos que explican sus 4 reglas -súper básicas- diseñadas para proporcionarte seguridad física, continuindad y éxito. Véanlos. Después de verdaderamente informarse de qué es lo que es la guarimba, de su propósito y de su razón de ser, siéntense luego y también analicen cuáles son las intenciones reales de todo aquel que está en este momento llamando al diálogo.

Y más allá de si sus intensiones son buenas o no, analicen cuál es el resultado de perseguir esa vía. Si se ven libres de esta locura sin retorno en los próximos 2 años a través de sus vías pacíficas y electorales y sin humo de caucho, pues genial! De no ser así, les pido entonces evalúen qué representa realmente el mayor bien para todos? Aguantar unos días, semanas o meses a una rebelión arrecha y alzada contra estos asesinos o bajar la cabeza, extinguir la última llama, doblegarse y vivir por siempre bajo el yugo de esta dictadura asesina?

 

No todos somos valientes

Que temes estar en las calles confrontando al enemigo? Perfecto! Esa quizá ni siquiera sea la mejor solución pues los agota tanto física como moralmente y a la final ya sabemos con quién están las armas (y no es con nosotros) y quiénes son los inescrupulosos dispuestos a matar a sus hermanos venezolanos (esto incluye a los infliltrados cubanos). Así que bien, me parece genial que no quieras salir a morir. Por eso es la guarimba. La guarimba tiene base en y al rededor del refugio de tu casa. Junto a esos vecinos cuyas caras reconoces y quines se preocupan por tu bienestar así como el de ellos te preocupa a ti.

 

Lo único incorrecto es no hacer nada…

Que incluso este modo de protesta es mucho para ti? Que todavía no es lo tuyo a pesar de estar en la protección de tu casa refugiándote y recargando baterías mientras los degenerados GNB buscan dónde está tu tranca, la consiguen, la desmontan y luego continúan a la siguiente y lo único que tú tienes que hacer -cuando sea seguro salir de nuevo- es volver y montarla? Aun es muy arriesgado para ti estar cargando alcantarillas? Pues bien, prepárate unos sandwiches y unas botellitas de agua y asegúrate que los que deciden estar afuera están bien moralmente. Estate atento(/a) a las redes en caso de aviso (reales -confirma todo primero) de que los degenerados se aproximan para que puedas avisarle a los que están afuera y que o estén preparados o se replieguen.

O vete a un centro comercial donde aún hay inconsientes viviendo completamente ajenos al hecho de que ya han muerto tantas personas a manos de entes de supuesta protección civil y otros a manos de delincuentes protegidos por los mismos, y manifiéstate. Llévales pancartas con los nombres y fotos de los caídos. Pregúntales qué opinan. Muéstrales los videos de la GNB golpeando con sus casco a una mujer (ya atrapada y que no tenía para donde agarrar) en el suelo y después a un hombre guardia arrastrando a esta misma chica por los pelos. Concientiza a los demás. Haz que TODOS sepan lo que está pasando. Los medios no están transmitiendo nada al respecto y por ende, los únicos que saben son los que ya tienen suficiente interés en la situación como para buscar la verdad en las redes. Pero HAZ ALGO!

Los actos nefasto de los hombres no siempre son de comisión. Los actos de omisión donde no se actúa cuando es requerido pueden ser tanto o peor. No hacer nada en un momento de injusticia es tan criminal como tomar tu mismo el ese casco y golpear a los que luchan.

«Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres de bien no hagan nada.»
– Edmund Burke

 

El estorbo ciego

Que sigues, después de todo esto, en contra de cualquier tipo de protesta que afecte tu estilo de vida en la actual burbuja en la que te encuentras y estás contento(/a) con desahogarte de cuando en cuando por Facebook mientras esperas a esa próxima elección con la que estás contanto? Pues depinga! No hagas un coñísimo de tu madre. Pero que eso incluya no quejarte del gobierno. No quejarte de nada. Jamás. Que tu voz se ahogue en el mismo silencio con el que inconscientemente apoyas esta tiranía. No critiques a los que están afuera arriesgando SUS vidas por TU patria solo porque el humo de los cauchos te hace arder los ojos. Si no tienes una solución REAL a la actual situación, pues no critiques a los que tienen la convicción de que hay que hacer ALGO. Lo que sea. Y hasta ahora, lo que se está haciendo pareciese estar funcionando.

O apoyas o salte del camino. Si no, no te arreches si ellos lo hacen. No estás de acuerdo con la «radicalización»? Depinga, ándate a Miraflores y siéntate a negociar un acuerdo con Maduro donde él deje de ser un dictador, donde él deje de ser un fascista asesino y donde se le permita al pueblo realmente medir en elecciones (limpias y justas, manejadas por un ente externo internacional e imparcial) cuál es la verdadera voluntad del pueblo, donde haya un acuerdo de desarme inmediato de todos los grupos paramilitares asesinos que circulan en este momento por el país (ya demostró que las armas y el personal existen para hacerlo). Consigue ese acuerdo y vienes y nos avisas. Mientras tanto, los patriotas con los pies en la tierra estarán en la calle, luchando por tu país.

«Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor.»
– Desmond Tutu

No hay una escala de grises aquí. No hay nadie que sea «medio dictador». O se es o no se es. Y si sí lo es, cualquier «diálogo» u oferta de negociación solo estará diseñada como engaño para que los patriotas (y tú) abandonen lo único que los está afectando.
Al menos ten las bolas de escojer

Y si las cosas ni siquiera están mal para ti, y vives en un mundo paralelo de «Aquí no está pasando nada. Yo en realidad soy libre. Yo no como arepa seguido porque estoy a dieta. La inflación va exactamente al mismo ritmo que mi sueldo y yo no ahorro en dolares porque no me gustan los billetes verdes. No salgo de noche porque le temo a la oscuridad y no me limpio el culo porque así me obligo a lavar la ropa interior más seguido.» pues anda también a ver los videos de lo que está pasando y ten las bolas de escoger un bando.

Ten las bolas de decir en voz alta: «Sí, yo estoy de acuerdo con como han estado matando a estos estudiantes «fascistas»! Estoy tan pero tan de acuerdo con ello que estoy hasta dispuesto(/a) a hacerlo yo mismo!» Y entonces ve y hazlo!. Sal y ve a matar a tus hermanos. Si se te arruga el culo o el corazoncito de pensarlo pues te sugiero busques la definición de fascista, ve y repite el paso anterior y asegúrate de estar del lado correcto de esta injusticia.

 

Sí hijo, yo estuve allí…

Tú decides qué le quieres decir a tu hijo/nieto cuando lo lea en los libros. «Sí hijo, yo fuí uno de esos que los historiadores internaciones -no tu libro del cole- dicen. De los que no hizo un coño al respecto. Por eso hoy, hijo, no tienes patria.» ó «Sí hijo, yo estuve en todo ese lamentable peo. Que cómo?… Sí hijo. claro que ayudé! Yo le llevaba agua y alimento a todos esos muchachos héroes que nos libraron de ese yugo. Yo cargaba botellitas con vinagre y…»

Hoy se está haciendo historia en Venezuela. Lo que lean las páginas dependerá de quién gane esta batalla. Pues no hay duda de que lo es. Injusta e imbalanceada batalla de ideas e ideales en contra de armas y terror pero es innegable que lo es. De qué lado de la historia quieres estar y qué influencia tendrás en su destino, como dije al principio, depende solo de ti.

No hay otra salida y por ardua que esta sea, ya hemos pasado el punto de no retorno. Venezuela te necesita. Cómo decidas ayudar depende de ti, pero haz algo, ya.

Espero no pases el resto de tu vida reprochándote por tus acciones o falta de las mismas.

El que se cansa pierde, sí. Pero más relevante aún es que: el que persevera gana!

Otro héroe de la patria del que quizá alguna vez escuchaste muy elocuentemente dijo:

«No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer.»
– José Félix Rivas

 

Christian Salas   –   Venezolano
www.christian-salas.com

@salaschristian

Originalmente publicado el 4 de Marzo de 2014 a través del blog: Está en tus manos…

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