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It’s Complicated:Otro Mensaje como Masaje para la Tercera Edad


Disfrutarla no es complicado. Lo difícil es verla fuera de su contexto, como una película rodada en mundo feliz inexistente o al borde de la extinción, de tranquilidad suburbial. En tal sentido, puede ser confundida o entendida como un film nostálgico o evasivo, según sea el caso, al punto de erigirse en un bello anacronismo por partida doble, con tintes de pintura naif o kistch de Norman Rockwell.

Por un lado, «It’s Complicated» parece no sólo una cinta de los años ochenta, sino sobre todo una pieza enmarcada en el espacio bucólico e idílico de la posguerra, cuando el milagro económico permitía la eclosión del fenómeno del baby boom, al calor de unas condiciones favorables e inmejorables en materia de desarrollo social para la clase media. Precisamente, allí resurge la esperanza del «american dream» en el cine de comedia de Hollywood, después de un período de pesimismo y escepticismo de cara al futuro.

Mutatis mutandis y salvando las distancias, «It’s Complicated» busca, sin querer queriendo, adaptarse al patrón estético de los años cincuenta, aunque su argumento tenga lugar en pleno siglo XXI. Por tanto y de entrada, es un hueso duro de roer y creer en el 2010.

En efecto y por el otro ángulo del análisis, la obra adquiere un tono casi de humorada escapista a la usanza del estado del género para la época de la primera caída de Wall Street en 1929.
Hoy se sobrevive al segundo o al tercer hundimiento de la bolsa de valores, y «Enamorándome de mi Ex» lejos de afrontarlo o encarnarlo, cumple con la tarea o la misión de encubrirlo y disimularlo bajo una pantalla de emociones encontradas, situaciones disparatadas y pinturas blancas de prosperidad financiera, como si jamás y nunca la búrbuja de las hipotécas basura hubiese estallado en mil pedazos, para llevarse consigo los sueños de estabilidad de cientos y miles de personas condenadas a la ruina.

Paradójicamente,»It’s Complicated» vuelve a sumergir el arte de la risa enlatada en el interior de un cuerno de la abundancia y la bonanza, donde el mayor problema de la existencia radica en encontrarle sosiego a los asuntos y a las cuestiones del corazón. De resto y como dicen resignadamente por ahí, la vida sigue su curso entre la desmemoria y la indiferencia hacia la dura realidad actual.

Por consiguiente, el guión le da la espalda a la crisis contemporánea, para hacer una apuesta arriesgada por la quimera de oro de la generación adulta, solvente y autosuficiente, dentro de sus paraísos artificiales de confort, lujo y derroche.
Materialismo histérico ostensible a través de una serie de signos de distinción, como una casa de revista dominguera en vías de remodelación, un hospedaje digno del salario de Alec Baldwin en un Hotel Cinco Estrellas de la capital, una panadería de una pulcritud y un diseño para envidiar, unas cenas caseras de Gourmet Channel, unas locaciones higiénicas de comercial de detergente, un pequeño huerto de cuento de hadas, y en pocas palabras, una puesta en escena funcional al arquetipo de hada madrina interpretado por Mary Louise Streep, alter ego de doña Julia Child. Es decir, la fantasía regenerada y reconstruida de la validez del mito femenino de la semidiosa matriarcal, absolutamente independiente, longeva y dueña de su destino.

No por casualidad, en un tiempo de estremecimiento y convulsión, ella se convierte en una guía espiritual para propios y extraños, en un escudo de protección de valores para amas de casa y almas desamparadas. Por algo, es y será, de ahora en adelante, la «Mamma Mia» dispuesta a brindarnos refugio y amparo ante la exacerbación de nuestras carencias. Por ello, «It’s Complicated» la glorifica y la ensalza para jugar con nuestros eternos complejos de inferioridad.

Entonces, la suerte le sonríe de principio a fin en medio de una galería de viñetas esnobistas perfectamente depuradas y corregidas en postproducción. De hecho, el telón de fondo semeja el esfuerzo de unos cuadros animados en 3D, a la forma de un story board para un reportaje sobre domilicios de ricos y famosos, tal como un programa caduco de élite o un reality show en la tradición de «MTV Cribs». Caldo de cultivo para un cine y un periodismo aspiracional(boliburgues), medio desconectado y medio anacrónico, a la luz de la miseria galopante y de «la pobreza obscena» del tercer milenio, del capitalismo al socialismo del siglo XXI.

Y no es la única ni la última de la fila. Antes vinieron «Estamos Todos Bien» y ahora no tarda en arribar «Sex and The City 2», duplicación exponencial de la ecuación de señoras emprendedoras+filosofía barata de Titina Penzini en «100 Chic»( o Shock)+ideología seudoprogre de Ciudad Glam+decorado fashion+aventura de pacotilla+happy ending de manualcito de autoayuda=éxito de taquilla garantizado. Una propuesta moral y moralista de editorial de Hola! Pase de largo.

En descargo de la película, la química de la pareja protagónica nos contagia con su energía y con su carisma profesional, en secuencias para la historia como aquella de la fiesta del segundo acto, donde el humo de las sustancias ilícitas nos trae de regreso a la juventud y a la ganas de romper con los atabismos, de una etapa superada. Ahí nos reconciliamos con «It’s Complicated» y la celebramos de pie por arrancarnos unas inolvidables carcajadas de «Cheech and Chong».

Quizás la dirección fuese menos acartonada y reprimida, de haberse liberado más temprano. Tarde pero insegura llega la incorrección política de la mano del increíble Alec Baldwin, de la siempre estimable Meryl Streep y del loco del pelo blanco, Steve Martin, en un papel desigual, un rato en serio y otro con su melancolía irónica de costumbre,a la manera de «Roxanne». La novedad en él reside en descubrirlo con la cara paralizada en una mueca del guasón, perjudicial para su desempeño.Pronto la cirugía y las intervenciones quirúrgicas conspirarán contra el futuro de su legado.

En el apartado de los secundarios, destacamos la participación del ascendente John Krasinski, cuyo rol opaca a su personaje de perdedor para el trabajo menor de Sam Mendes,»Away We Go». En «It’s Complicated», se roba el show como un cuñado testigo del absurdo kafkiano de una familia disfuncional.

El libreto es poco original y redunda en derroteros agotados por la explotación. La historia se plantea bien, pero se expande innecesariamente hasta el desenlace, donde afortunadamente se cierra con una conclusión agridulce y aceptable, no exenta de optimismo.

Ambos resucitan de sus cenizas, toman la decisión más demagógica para la audiencia, y se despiden con la conciencia en paz. La osadía se diluye al compás de un armisticio tranquilizador, al gusto populista de la audiencia meta.

La tercera edad resulta agasajada y atendida con guantes de seda, como en un geriátrico de película( en la línea de la comedia italiana sobre parejas divorciadas).

En resumen, un estreno sintomático de las debilidades de la industria, de sus dilemas éticos y de sus extravíos conceptuales, para hallar un sistema de narración diferente y acorde con el momento. Por eso, «It’s Complicated» huele a cementerio, a mausoleo y a museo de cera(clausurado).

Un espectáculo de momias ambulantes para gozar o padecer mientras dure su exhibición. Atención porque su fecha de caducidad ya expiró. Hasta un sitcom de Sony es más atrevido, subversivo y divertido.

Hollywood, we have a problem.

It’s Complicated.

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