panfletonegro

Via crucis revolucionario. O mini bitácora reciente de un cegatón historiador. Dedicado a Luiggino Bracci

«Pero mi principal descontento es con los empresarios de este país: con aquellos que buscan siempre obtener el 200% de ganancia a todo lo que venden, aquellos que prefieren importar antes que fabricar, que odian producir y quieren el camino del dinero fácil, los principales responsables de la inflación de 25% anual que luego achacan al gobierno de Chávez.» Luiggino Bracci en Aporrea el 10/01/10

Ante todo saludos a Panfletonegro y los panfletistas. Estaba perdido más por aburrimiento de hacer lecturas a nuestra sociedad estancada en la tontera, que por cualquier otra razón.

Hoy escribo para contar un poco de realidad al señor Luiggino Bracci.

Hasta hace dos años fui profesor universitario de Historia de Venezuela en el Hotel Escuela de Los Andes Venezolanos señor Luiggi. En 2007 me fui becado (por la casa real española porque fundaayacucho no paró bolas) a estudiar un posgrado con permiso no remunerado, pero estando allá el gobierno mandó como directora de la institución donde trabajaba a una Bachiller de 23 años de edad llamada Magaly Vera (algo ilegal pues un bachiller no puede regir ni mucho menos firmar títulos de educación superior).

Esta muchachita, esposa del nuevo gerente del Hotel Prado Río, obtuvo ese puesto ya que su esposo militar fue trasladado a Mérida y como la pobre no tenía trabajo pues decidieron por allá en las cúpulas que había que darle trabajo. Vuelvo al tema. Lo cierto es que al llegar de España Magaly Vera había dispuesto de mi cargo y me botó. Cuando llegué no tenía trabajo. Demandé, gané el juicio y una platica (12000 Bs. F.)

Ahora si Luiggino. Teniendo en cuenta que tienes mucha arrechera contra los que prefieren importar y no fabricar en Venezuela entonces te echaré un cuento. Gracias a que me quedé sin chamba, empecé a resolver los chicharrones vendiendo tomate y pimentón en restaurantes y en las casas de mis amigos.

El negocito prosperó y decidí tener una frutería orgánica y además decidí vender delicatesses regionales y nacionales pues con esta actividad puedo colaborar con la sociedad (desde la compra a pequeños productores que no tienen real para agroquímicos, pasando por comprar productos a los productores nacionales y regionales de exquisiteces -sin conservantes porque no tienen plata para eso- hasta el beneficio a la salud de mis clientes).

¿Sabes qué pasó papá? Que tuve que empezar a vender cosas importadas porque las exquisiteces artesanales de Venezuela no tienen permiso sanitario, registro sanitario, C.P.E. ni código de barras. Por tanto el gobierno revolucionario las quita de los estantes y los productores nacionales y quienes les apoyamos a comer mierda.

¿Sabes por qué no tienen esos permisos los productos nacionales y regionales Luiggi?

1- Porque para producir mermelada, picantes o cualquier alimento, el gobierno te exige un local con ciertas especificaciones para darte el permiso sanitario (¿sabes por qué la mayoría de la gente hace mermeladitas y picanticos artesanales? porque no tienen real o se han quedado sin empleo o no consiguen. De allí que para alquilar o construir el famoso local que te pide el gobierno tampoco tienen real.

2-¿Sabes por qué no tienen registro sanitario? Porque al gobierno se le ocurrió que sólo tres laboratorios PRIVADOS en Caracas son los únicos que pueden hacer las pruebas a los productos (por cierto si haces 3, 7 o 10 productos distintos necesitas registrar cada uno). De allí que a un merideño le sale carísimo ir a Caracas para registrar la mermeladita (que puede ser de muchos sabores, es decir en la práctica varios productos distintos), por tanto tienen que pagar gestores (si tratas de ir por tu cuenta nunca le llegas a la revisión por parte del laboratorio, máximo a la lista de espera) que cobran 3500 Bs.F. por producto. ¿De pinga no?

3.-Si logras conseguir el dinero para el local (alquilado o construido en tu patio) te falta el registro (punto 2) y si lo logras te falta el C.P.E. Un numerito que llevarían los frasquitos de mermelada que asegura que lo que dice el pote que tiene, es realmente lo que tiene (no sé para qué si ya fuiste al laboratorio y superaste la prueba). Afortunadamente el gestor por el C.P.E. no cobra 3500 sino 2500 Bs.F. Fuiiiiiiiuuu! menos mal!

Con estos tres permisos (unos 40 palitos el local más los 6000 del gestor -que me imagino sabes que existen por la burocracia-) ya el productor nacional (ese que odias porque «ique» no produce) podría empezar a vender legalmente su producción  de mermeladitas. Pero eso sí, sólo en abastos porque si quisieras entrar a las grandes cadenas para que tu empresa sea próspera, mantenga a tu familia y de empleo, todavía falta algo amigo Luiggi. El código de barras.

Por ese proceso aún no he averiguado pero también vale más platica. Entonces compadre, ¿todavía sigues teniendo arrechera contra los que prefieren importar que fabricar? Te invito a que hagas mermelada (de  un solo sabor pa que no te salga tan caro) y trates de cumplir con los pasos anteriores. Después de que hagas el intento con la mermelada, trata de montar una empresa MÁS COMPLEJA para ver si mantienes tu opinión.

Y si no tienes planeado hacer lo que hacemos quienes tratamos de salir adelante después de ser despedidos por una bachiller a la que los ministerios de turismo y educación pusieron de directora de una institución de educación superior, entonces cállate la jeta y deja de ser comemerida. No sigas pensando el país sólo desde tu posción y sal a la calle a ver lo que hace el venezolano para resolver. Por cierto aquí no cuentan los buhoneros mega que ya vemos por las calles. Ellos ya no son ni buhoneros ni economía popular.

P.D: A la parejita, bachiller más esposo militar, que nos mandaron a Mérida ese año,  por su mal desempeño en el Hotel Escuela y en el Hotel Prado Río los premiaron con la administración y presidencia del Teleférico de Mérida. Me imagino que estás enterado de que a la semana de su llegada a la institución cerraron el teleférico (hace ya dos años) y de allí también fueron destituidos porque después de haberlo cerrado hacían fiestas privadas en él. Así que medio pasaron por aquí y nos dejaron madre peo. (Quien quiera fotos de lo que digo mándeme su correo y se las envío con mucho gusto).

Por cierto Luiggi, el Teleférico era nuestra principal entrada económica después de la agricultura (podrida y llena de agroquímicos) cuyos productos te comes allá en Caracas. ¿Sabes qué significa «el efecto mariposa»?.

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