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Nacer en el país equivocado (parte 1)

Estimados Monos Desnudos atrapados en este Tropical Zoo Humano

 

Nadie pide nacer, algunos pensadores y científicos alegan que es un mero accidente, las religiones dicen que es un milagro, un karma, un castigo, ser felices, una prueba constante, un preparativo para otra vida eterna, entramos en el terreno de lo incierto, a ciencia cierta no tenemos ni la más remota idea de por qué nacemos, lo cierto es que estamos aquí de manera caótica, si llevamos esta premisa del nacimiento erróneo a un nivel un poco más pequeño, en las subdivisiones de las líneas invisibles, en los países, nacer en Venezuela es el peor de los errores, si es un designio divino Dios es un cruel humorista, si el polvo estelar que empampó tu esencia te mando a nacer en este planeta pues te informo que las brisas del trópico te jugaron sucio.

En la actual referida enciclopedia de la web Wikipedia hay un término que quiero citar para dar inicio sobre estas demenciales líneas:

“El Patriotismo es un pensamiento que vincula a un ser humano con su patria. Es el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, cultura, historia y afectos. Es el equivalente colectivo al orgullo que siente una persona por pertenecer a una familia o también a una nación…”

Hablar contrariamente sobre patriotismo y de nacionalismo en cualquier parte del planeta es buscarte un inconveniente, no es respetado una posición apátrida, antinacionalista o antipatriota de una persona, te pueden tildar de tener algún trastorno psicopático, te ven como un caso de lástima, los pensamientos internos de algunos es de lastima, se repiten para sus adentros es que sus padres no le inculcaron el amor a su país, es una falla del hogar, es culpa del imperio, y por más argumentos que yo puedo dar, nunca faltara alguien con un gran reproche, es tan grave que primero se respeta la homosexualidad, a que tú digas en voz alta: Odio esta mierda de país.

El pensamiento colectivo humano está estructurado en tribus y súper tribus, es un mecanismo de defensa desarrollado a lo largo de la evolución,  ha jugado un papel tan importante que tendría que existir una fuerza poderosa ajena a esta naturaleza para que se acabe, es decir, que vengan los marcianos y nos ataquen, ¿suena loco o irracional? Pero es la respuesta que han dicho algunos sociólogos especialistas al respecto.

Unos de mis científicos favoritos es Desmond Morris, me encanta leer sus libros, hay uno que se llama El Zoo Humano, explica de manera científica de cómo nosotros lo monos desnudos (hombre) nos estructuramos con los países, y que esta estructura nos trajo inconvenientes, enfermedades, desviaciones, incomodidades a nuestra naturaleza, y con el paso de los siglos  la civilización creó una fuerza cohesiva, forjadora de una inestimable sensación de identidad, de pertenencia a algo, a tal nivel que mentalmente estés dispuesto a morir por ella. Esta fuerza cohesiva es tan agresiva que distorsiona valores antropológicos universales humanos, como la música, religión, literatura, deportes, entre otras, transformando el miedo interno de la supervivencia en un desprecio colectivo castrador, sin duda alguna esto fue dar un formato letal a nuestro cerebro

Lo interesante de este aspecto que aquí entra el juego del estado (todos) , que al darse cuenta de que un grupo gigante de monos desnudos son ignorantes e irracionales, esta fuerza cohesiva comienza a transformarse en un control con grilletes vía remota, adonde el individualismo cede para ser un ciudadano con una lista de amores invisibles, por ejemplo un himno nacional, una bandera, un escudo, un pasaporte, una cedula, nos acondicionan a quererlo desde pequeño, primero te aprendes el himno nacional antes que cualquier otra canción, debes respetar las batallas junto a las fechas patrias, cuando preguntas por qué debes memorizarla y sentirlas como parte tuya te reprueban los profesores, no voy a caer en la falacia de alegar de que la historia (o la geografía), es mala como materia, lo que yo refuto es el desprecio por las demás historias que serían las universales.

 

El nacionalismo es la castración viviente de elegir libremente los elementos de la cultura humana que te pueda gustar, por ejemplo la música ¿hay algo de malo que te despierte con música celta por las mañanas y no con un Reinaldo Armas? Para el patriota es una falta a tu país Para el venezolano es que eres un apátrida y dejas de ser venezolano ¿Qué pasa si NO te gusta adonde naciste? La respuesta inmediata es que te vayas para el coño y no jodas más. Paradójicamente en Venezuela podemos elegir nuestra orientación sexual y deben respetarla, pero no podemos decir que no nos gusta el sonido del cuatro (que me parece un desperdicio de madera, ni lo considero un instrumento musical), podemos elegir una religión sin que hablen mal pero si no te sabes el himno nacional te reprochan.

 

Y aquí comienza mi suplicio, estoy seguro que nací en el país equivocado, no amo esta vaina, cada mañana que me levanto basta con asomarme por la ventana para darme cuenta que hay algo que no me armoniza, no siento ningún feeling al ver al Ávila me parece otra montaña más en este planeta, que cuando voy a una playa me recuerdo que he visto hasta pañales sucios tirados en la arena, cuando comparto con venezolanos comunes me siento extraño, mi realidad difiere al común, mis gustos son distintos, cuando digo: que no leo un meridiano (prensa deportiva), que no me gusta el beisbol, que no me va la vinochimbo, que no se de telenovelas, que el casabe me parece terrible, que me parece irresponsable que una persona se gasta una quincena en colonias, que tengo como filosofía de vida no ver cine nacional, que Simón Díaz no es familia mía para llamarlo y sentirlo como un tío, que para mí Bolívar fue un carajo narcisista lleno de ansias de gloria que le gustaba tener  llagas en culo, me señalan como un antisocial con las miradas acusadoras despreciativas.

 

Tampoco es que odio totalmente a este tropical país, pero mantengo presente que el nacionalismo o el patriotismo será el último paradigma en eliminarse, primero la iglesia católica administra el sacramento del matrimonio a unos homosexuales en la plaza de San Pedro, antes de que se desechen las banderas, así de arraigado esta este cáncer mental, y lo peor es que las personas se cierran mentalmente, lo ven como una pandemia el imaginarse que se eliminen los países, y Venezuela no escapa de esta realidad ya que está arraigando de manera directa, dejamos de ser “semi-multiculturales” para volvernos unos vulgares chovinistas con esencia de sangría tinta.

 

Atte.

Su Infame servidor. 

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