Canción del Inmigrante

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Canción del Inmigrante

Yo nací en una tierra donde a la gente
le fue sembrada la semilla del odio
y germinó poco a poco
hasta que cada quien miraba con sospecha
a quien vivió a su lado por tanto tiempo

Luego había que darse golpes de pecho como gorilas
o confesarse culpable para ser sagradamente perdonado
por los monjes de turno,
o soportar diariamente sus maldiciones y blasfemias

Crecí en una hermosa tierra donde me maravillaba
por cada lugar que pasaba y caminaba libre
porque la vida acontecía a diario y no la muerte

En donde el salvoconducto era una sonrisa, un saludo,
una mirada sincera a los ojos de los otros

Pero tuve que partir como las aves estacionarias,
tomar a la familia y alzar el vuelo hacia lo desconocido
cambiar el gran temor por temores más pequeños y al detal
con los que lidiar cotidianamente,
iguales son los caminos que parten de Suramérica, África o de Asia.

Conocí la angustia de los aeropuertos,
la mirada inquisitiva del funcionario migratorio,
el celo de quien piensa que le robas su trabajo,
la intranquilidad en el color de la piel
y en el acento distinto con el que hablas un lenguaje prestado

He visto nuevos nazis y kukuxklanes merodear
como manadas de lobos que muestran
sus colmillos y tatuajes por las calles,
fanáticos religiosos acusándote de infieles
y condenándote por tu ignorancia,
terroristas que pueden hacerte estallar
tan sólo para ser noticia y hacerse presencia
Banqueros que quieren extraerte
la última gota de sudor y sangre para alimentar su avaricia

Me he desplazado por distintos países
buscando como siempre un poco de tranquilidad

Hemos caminado senderos infinitos,
recorrido el agua interminable de los océanos,
buscando un pedazo del planeta
en el que podamos sentirnos nuevamente
habitantes de la tierra y nada más

Y aún andamos
Sé que debe haber algún lugar aguardándonos,
un espacio donde la gente te sonría,
abra los brazos y te cobije como si fueses uno de ellos.

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4 Comentarios

  1. He salido poco de Venezuela, y la verdad es que se estraña mucho a este país cuando no estas en el. Venezuela era el mejor lugar del planeta, lamentablemente, esto ha cambiado de manera abrupta, mucha gente se ha tenido que ir en búsqueda de nuevos camino que conduzcan a un lugar donde comenzar de nuevo, pero es sólo un sueño; la idiocincracia del venezolano es muy fuerte, es como el cordon umbilical del neonato unido a su madre. Comento esto, porque despues de leer al amigo Guaregua, siento una sensación de angustia y muchos deseos de llorar, por todos los amigos distantes de la patria, por las circustancias que vivimos aca. Esta canción, mas que eso, es el dolor que siente cualquier venezolano al estar separado de su tierra, por no bajar la cabeza, ante tanta intolerancia e irrespeto, de un gobierno que subestma la inteligencia de sus ciudadanos, condenandolos a vivir como rebaños.

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  2. Dan ganas de ser inmigrante, pero ahora en todas partes es igual.. a qué lugar nos iremos entonces?

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  3. Yo vivo desde hace 2 años fuera de mi pais Venezuela, cansado de que la inseguridad me tocara la puerta, la decisión no fue fácil pero era mi vida o mi vida, y si, se siente la falta de tu acento. Se sienten muchas cosas por muy cálido, seguro y agradable que pueda ser el país de destino.
    El lugar que una vez fue considerado como ideal para vivir puede ser visto en unos años como punto origen de una nueva diáspora…

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  4. Amigo Kat.

    Cuando uno decide emigrar debe estar claro que no va a solucionar todos los problemas con sólo salir del país. Uno debe sopesar dónde la vida puede transcurrir con menos dificultades para ti y para tu familia y si vale la pena dejarlo todo y comenzar de nuevo. Venfran tiene razón acerca de la seguridad, en mi familia, en menos de 2 años hubo dos muertes violentas de jóvenes parientes taxistas. Y en una misma familia amiga en menos de una semana hubo: un secuestro express, un atraco a mano armada y un supervisor de planta amenazado de muerte por los sindicalistas rojitos.Lamentablemente, cuando se politizan los entes policiales sus directivos solo están pendientes de quedar bien con el gran jefe y menos de la seguridad del pueblo. Sobre la violencia ya incluí dos textos en Panfleto Negro: Microbús y Cuentos de Barrio.Pero hace falta seguir escribiendo, ahora más que nunca.

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