panfletonegro

La repudiable imagen del Che y el ejemplo que debe dar la Universidad Nacional

http://www.geocities.ws/juancarloz/Che-Guevara.html

Pintan de nuevo al Che en la Universidad Nacional, esto debe parar. Muchos de los que marchan o posan de defensores del respeto a la mujer, al negro, al indígena, que se oponen a la violencia, que apoyan la comunidad LGBTI, son los mismos que levantan su voz para defender a un ser que fue lo contrario a esas causas nobles: El Che Guevara.

No hay ni una razón para dejar la imagen del Che en una universidad, ni una (ya lo voy a demostrar, calma), y menos por el aburdo pasional sin fundamento expuesto por Cartel Urbano, del cual también hizo eco Las2Orillas, por lo cual es bueno ahora explicar el lado de la documentación acerca del Che Guevara. Partamos de lo más obvio, para recordar y honrar estudiantes asesinados, se debió usar la imagen de ellos, o algo vinculante a la indignación, no la imagen que dibujaron de la máquina de matar, pues solo recuerda lo que esa figura representa. Si hubiesen dibujado a Hitler, hoy y siempre hubiésemos visto a Hitler, no a estudiantes caídos. Es que el nivel de razonamiento deja mucho que desear.
Ahora veamos la otra orilla: la de los hechos y la realidad.



Muchos de los que marchan por el Sí del fracasado plebiscito, por los derechos LGBTI, que defienden el respeto a la mujer, al negro, al indígena, que se oponen a la violencia, son los mismos que levantan su voz para defender a un ser que fue lo contrario a esas causas nobles: El Che Guevara.

La Universidad Nacional no debe dejar ir este momento para mostrar honestidad y cordura (y así ser ejemplo para las otras universidades), ayer pintaron de nuevo la imagen que había sido borrada del Che Guevara, y es el momento de debatir para eliminarlo de nuevo, pero definitivamente. No es posible que las universidades tengan como ejemplo de «lucha» y «admiración» a un vil asesino confeso, sediento de sangre, homofóbico y racista, admirado por un postureo típico de quienes no conocen sus propios textos y acciones que nunca ocultó, o por quienes sí lo conocen (muy pocos conocemos realmente lo que fue este personaje) pero no les interesa la verdad, la racionalidad y la sinceridad, sino la pasión irracional construída en la mentira farandulera de la cultura pop guevarista.

Y es que en el caso de Colombia hay muchas particularidades, muchas personas que denuncian los atropellos del exprocurador Alejandro Ordóñez, que gritan porque quemó unos libros hace décadas, porque no respeta las libertades, la diversidad sexual, entre otras joyas de su currículo, son tan incoherentes e insolentes, que admiran al Che, algunos incluso expresan que lo adoran, es decir, mientras repudian a un político con pésimas ideas y prejuicios, por otro lado admiran y enaltecen a una figura que compartía esas posiciones reprochables pero con maldad y sangre que Ordóñez solo puede soñar, Guevara sí las hizo.

Al menos Ordóñez es homofóbico y lo ya descrito, lo cual comparte con el Che, pero mientras el exprocurador quemó libros, el Che destrozó gente, sí, gran diferencia, fusiló personas que eran disidentes de su causa, que opinaban distinto, asesinó campesinos inocentes, homosexuales por su orientación, menores de edad, dirigió su campo de concentración comunista, como sabemos fue paralelo a los métodos nazis, los dos sistemas que más han asesinado gente en manos de súbditos de Hitler y comunistas del siglo XX, como sus peores exponentes: Stalin, Lenin y Mao (dejemos allí la lista).

Repudian a Ordóñez, admiran al Che, tengan un poco de coherencia y vergüenza.



Ya es momento de pasar a lo importante, como se ha escrito y mostrado mucho acerca del Che, no voy a llenar estas páginas de citas ya expuestas por otros autores, todas registradas de puño, bala, audiovisuales y letras del Che Guevara, no hay nada nuevo que agregar. Son las cartas, grabaciones, excompañeros, amigos, víctimas y diarios del propio Che, los que revelan la verdad detrás de la publicidad heróica, los que muestran la realidad detrás del show fantasioso revolucionario, por tanto, teniendo en cuenta esto, y aprovechando los recursos para adjuntar material audiovisual, dejaré todo lo que se necesita saber de la máquina asesina que comenzó con algunos buenos ideales, ese que le escribió a su padre confesando cuando descubrió que le gustaba matar, el que le dijo a su primera esposa, Hilda, por allá en el 57, que estaba vivo y sediento de sangre, el mismo que, después de asesinar a su enemigo de la dictadura de Batista, comenzó a fusilar inocentes por delitos de pensamiento, porque iban en contra de la «moral» revolucionaria. Aquel que en su discurso en las Naciones Unidas, con orgullo y minimizando la crueldad de su accionar, dijo que fusilaban y seguirían fusilando. «Ante la duda, mátalo», decía el comandante de la sangre.

“Nosotros solamente enviamos a Guanahacabibes aquellos casos dudosos de los que no estamos seguros que deban ser encarcelados… Nosotros mandamos a Guanahacabibes a la gente que no debería ir a la cárcel, gente que ha cometido crímenes contra la moral revolucionaria, en mayor o menor grado”. [1]

De hecho, el Che, además de no representar bondades, ni siquiera fue un universitario ejemplar que desde joven buscara ayudar a mejorar: “No tuve preocupaciones sociales en mi adolescencia, ni participé en las luchas políticas o estudiantiles de Argentina». [2]

Bien, vamos a lo anunciado. Pueden verificar todas las fuentes, las referencias que quieran. Comencemos con un banquete en primera fila, un concierto V.I.P, testimonios de los que sí vivieron aquellos días, que fueron compañeros de armas del Che, amigos, víctimas, familiares de víctimas, no universitarios con iPods y Tablets a quienes la mamá aún les lava la ropa mientras consumen capitalismo y lo combaten desde sus propias herramientas, mientras se ponen su franela con la imagen que no debería estar en ninguna universidad, y no sabe ni la tercera parte de lo que se va a mostrar acá. Sean honestos y observen cómo la realidad sigue su curso.

1) Guevara: Anatomía de un Mito, archivo histórico de Cuba, documental: https://youtu.be/oUJKNBH0RhI

• Y en este libro hay más referencias que no se pudieron agregar al documental.

2) Una exquisita nota de Álvaro Vargas Llosa, con una buena labor investigativa, textos del Che, entrevistas a protagonistas del momento junto al líder sanguinario. Che Guevara, la máquina de matar.



3) Continuemos con un libro que es ejemplo de ardua investigación, análisis y verificación desde el propio puño, letra y bala del Che.
Che: El canalla. Lo pueden leer acá.
O lo pueden descargar aquí.

4) Pasemos a alguien más joven explicando, como debe ser, los hechos documentados a un amplio grupo de jóvenes.
Che Guevara: El mito de latinoamérica: https://youtu.be/GSD9YroathM

José Pardo LLada en » Fidel y el Che», cuenta lo que dijo el Che en 1959:
«Hay que acabar con todos los periódicos, pues no se puede hacer una revolución con libertad de Prensa. Los periódicos son instrumentos de la oligarquía.”

Sí, sé que les suena conocido.
Hay mucha información, pero con esto es suficiente, ya es mucho para digerir.

Muchos comentan esa celebre frase que se dice que el Che expresó antes de morir, cuando dice que apunte bien, que en frente tiene un hombre, pero ignoran que ese machote, el que buscaba «curar» homosexuales, ese mujeriego macho alfa [3], también le dijo a la CIA y a los bolivianos que lo capturaron: «No disparen, soy el Che, valgo más vivo que muerto», mmm, tremendo hombre. Resulta que le quitan el arma, y estaba cargada, no disparó para no morir peleando como el «hombre» que decía ser, tal vez pensó que lo llevarían preso, que no lo matarían, pero resultó disfrutando más la muerte de los demás, que la suya, con la cual soñaba hasta que la vio cerca. Tenía sed de sangre, y fusilado, como dosis de su propia medicina, murió bebiendo de ella.

Este es el Che Guevara, bienvenidos a la realidad.

*Solo doy respuestas en Facebook.

Twitter: @Chrismewol  Facebook: Cristhian.Menesesm10

—Cristhian Meneses (Colombia, 1985).
Escritor, actor, activista y docente. Autor del libro: Notas rebeldes para un mundo sumiso. Disponible en Amazon Amazon — amzn.to/1t6LemS —

NOTAS:
[1] Recopilación de textos del Che en el artículo del punto número 2.

[2] Jon Lee Anderson, “Che Guevara: A Revolutionary Life”. (New York: Grove Press, 1997). Tomado de los textos escritos por el Che.

[3] Recopilación de Humberto (Bert) Corzo:

Alberto Benegas Lynch en su libro “MI PRIMO EL CHE” escribe: “En una oportunidad, una de mis tías me contó que de muy chico el Che se deleitaba con provocar sufrimientos a animales y, de mas grande, insistía en que la muerte (de otros) no era tan mala después de todo y que, en este contexto, se adelantó a la definición de Woody Allen: “morir es lo mismo que dormirse pero sin levantarse para hacer pis”. Ya desde chico se hace transparente su sadismo.

Carlos «Calica» Ferrer, uno de sus primeros amigos, facilito la primera relación sexual del Che con la sirvienta de la familia Ferrer. Se hizo habitual para el Che mantener relaciones sexuales con las sirvientas que trabajaban en las casas de sus familiares y amigos.

Carlos Figueroa, amigo de Guevara en tiempos juveniles en Alta Gracia, dice lo siguiente del Che: “Yo le puse El Gallo Rápido porque estaba comiendo en el comedor; y de momento al entrar la mucama (sirvienta) la obligaba a subirse sobre la mesa para hacerle el sexo desesperadamente. Después se deshacía de la infeliz, y continuaba comiendo como si nada hubiera ocurrido…”. Utilizo a las mujeres de inferior nivel social como objetos sexuales.
(…)
En julio, Che escribió en su diario* en referencia a Hilda: “Lo que sí la afectó es que le confesé la cogida con la enfermera».
* Ernesto Guevara: “Otra Vez: Diario inédito del segundo viaje por Latinoamérica.”
(Ocean Sur, USA, 2007)

Texto completo en: http://www.cubanet.org/htdocs/CNews/y09/enero09/23_O_4.html

También le puede interesar:
Ernesto Guevara: “Diarios de motocicleta: Notas de viaje por América latina”( Ocean Press).

Salir de la versión móvil