panfletonegro

La puta, la gran puta: la oscurantista del siglo XXI… a propósito de la encíclica Spe Salvi

Estos días estuve leyendo la encíclica Spe Salvi, presentada, en su momento, por la jerarquía católica como un importante documento sobre la esperanza y un valioso material pastoral, pero en mi opinión, un texto anti racionalista, anti libertad, anti progreso, anti científico, que nos permite entender un poco como la iglesia católica se empeña en defender posturas que solo traen sufrimiento y dolor a millones de personas y que muestra un intento, del señor Benedicto, de mostrar que es necesario dios para la felicidad, desconociendo que en el mundo hay 1000 millones de ateos que demuestran que se puede vivir perfectamente sin dios… en resumen un texto que permite vislumbrar que la iglesia católica no ha superado la concepción oscurantista que tanto daño le hizo a la humanidad en la edad media.

Entre tanto escribía esto me preguntaba ¿cuantos católicos han leído la encíclica? Y con una sonrisa en el rostro me decía a mi mismo “estoy seguro que ni el 5% lo han hecho… pues estos creyentes como siempre se quedan con lo que el  cura de turno les diga en la misa, si es que asisten a ella”

Escribo el presente texto por curiosidad y porqué el señor Benedicto acusa, de la forma más cínica, al ateísmo como causante de los mayores sufrimientos de la modernidad.

¿Será que algún fanatiquillo le cree el cuento? Bueno, nada de raro tendría, si hay fanáticos que matan a sus hijos, que encierran a quienes no son de su secta, que impiden que sus familias accedan a servicios de salud o a educación.

Pero siendo realistas, incluso los religiosos no fanáticos, aceptan que basta con ver lo que sucede en el mundo para comprobar que muchas atrocidades se están cometiendo en nombre de las religiones,  no en nombre del ateísmo: guerras santas, lapidación de mujeres, encarcelamiento de intelectuales, asesinato de niños, persecución a minorías y la lista sigue

Pues  bien en la mencionada encíclica se da un recorrido por el nuevo testamento, se mencionan algunos santos y se retoma a santo Tomas  de Aquino y a san Agustín, entre otros,  para en ultima hablar y desarrollar el concepto de esperanza ligado a la fe y llegar a la cuestión de “La transformación de la fe-esperanza cristiana en el tiempo moderno” y de allí en adelante apuntar su artillería contra los conceptos de razón y de libertad, en medio de un florido lenguaje ideologizado y como de costumbre autorreferencial y carente de argumentos.

Si bien, considero que la validez de la encíclica es tan grande como la de cualquier texto que surja de un grupúsculo de fanáticos que pretenden que su visión de la realidad es la única y que citarse a si mismos o a sus consectarios es un argumento legitimo, me he divertido observando las vueltas retoricas que se dan en el texto y mas aun me he divertido preguntándole a varios católicos que me expliquen lo que la encíclica dice…. Y chanfle, ninguno la ha leído y la inmensa mayoría ni sabían que existía (ni siquiera un profesor catolico de religión), pese a que es un texto que ya lleva varios años de existencia.

Pues bien, abordare a continuación algunos  puntos que me han llamado la atención:

En el apartado 16 y 17 se menciona que en la modernidad se ha establecido una nueva relación entre ciencia y praxis… que el hombre ¡oh horror¡  pretende dominar a la naturaleza y con eso recupera el dominio de la naturaleza perdido, según ellos, por el pecado original y en consecuencia, acusa el señor Benedicto, el hombre se aleja de la esperanza de redención en Jesucristo.

Se empieza a ver como el talante antiracional, contario al progreso y a la libertad es cimiento de la encíclica y, claro esta,  de la iglesia católica.

-Como se le ocurre a la humanidad, pensar que puede estar mejor gracias a sus propio esfuerzo, y no esperando que un ser imaginario la salve –

Escandaloso esto para el señor Benedicto, que arremete contra la idea de progreso, propia de la modernidad, en esta encíclica. Al parecer para el y para su iglesia, entre mas postrado este el ser humano, mas sufra, mas hundido en la pobreza y la ignorancia este el hombre mejor… ahí voy entendiendo por que se empeñan en difundir mensajes en África, por ejemplo, que hunden a la población cada vez mas en la pobreza y en la epidemia de sida.

Luego la retorica del texto avanza y arremete contra la idea de libertad: progresar es irse alejando de las diversas dependencias y eso lleva a la libertad…. Y claro, si el ser humano es cada vez mas libre, menos podrán los mitos y supercherías atarlo y eso, para el señor Benedicto y su iglesia, es grave,  pues como van a poder seguir dominando mentes y ejerciendo un cierto poder en nombre del amigo imaginario.

Pero la cosa no queda allí, como la idea de progreso y su búsqueda se ha desarrollado por el hombre en un ambiente social donde, a lo largo de los últimos siglos, se han visto varias revoluciones que rompen el statu quo, que tanto le era cómodo a la iglesia, arremete la encíclica contra la posibilidad de las sociedades de organizarse y tratar de que el progreso de la ciencia y de la libertad se constituya en parte del orden social; así es como la artillería del pequeño nacional socialista, apunta a las revoluciones europeas del siglo XVIII en adelante…  ¡COMO SE LE OCURRIO A LA HUMANIDAD LA LOCA IDEA DE TRATAR D EESTABLECER UN ORDEN SOCIAL MAS JUSTO¡  parece escuchársele gritar al seños Benedicto.

Esta primera temática, la cierra el autor, con un intento de cristianizar la razón, intento absurdo por definición pues en el avance de la razón la idea de encerrarla en una construcción mítica como lo son las religiones genera una contradicción que las hace excluyentes.

A partir del numeral 24 se aborda “La verdadera fisonomía de la esperanza cristiana” tema que no tratare pues evidentemente es totalmente autorreferencial, aunque me sorprendió lo ingenuo de este pasaje de la encíclica al tocar varios lugares comunes y mostrar un uso de afirmaciones de cajón…  – yo esperaba mas del señor Benedicto, pero mejor así-  Destaca, además, el tono anticientífico en los mencionados numerales.

En resumen, la única esperanza que el señor Benedicto y su iglesia considera importante es dios, todo otro anhelo, ilusión, pretensión humana es pordebajeada sutilmente en el texto, según lo cual, se puede deducir que rechaza la iglesia , o por lo menos ve con sospecha, cualquier pretensión de la humanidad de avanzar en dirección a un mayor conocimiento del universo, una mejor relación con los demás seres humanos, la constitución de un orden social mas justo, pues estos son precisamente, esperanzas de la humanidad basadas en la idea de progreso… de igual manera se puede inferir que a nivel individual desprecia la iglesia el impulso de la persona por ser mejor, por querer ver a los suyos avanzando en la vida, por simplemente lograr alguna pretensión material o un sueño determinado, o en ultima instancia, por desarrollar su propio proyecto de vida;  todo es vano, fútil, estéril, según el señor Benedicto pues la única esperanza es dios.

A partir del numeral 32 se trata de mostrar que esa esperanza cristina se aprende  – ya les es un poco mas difícil imponerla como en los tiempos de la inquisición- con la oración, pero sobre todo con el sufrimiento;  parece el señor Benedicto, con su cantaleta anticientífica y anti progreso, empeñado en mantener a millones de personas sumidas en el sufrimiento… pues al parecer así cree, estas se  “salvaran” mas fácil, pero mmm las altas jerarquías no las veo sufrir… que se mueran de hambre, que se mueran de sida, que el machismo las condene a una vida indigna… que sufran para agrado de dios, pero eso si, que sean otros los que sufran no nosotros no los padres de la iglesia, y si en todo caso logras vivir y no sufrir te espera el juicio final parece escuchársele decir a este señor.

Por ahí también meten a “la virgen maría”  y otras cositas medio alucinantes pero con mencionarlas ya es mucho.

En ultima la encíclica esta, no es otra cosa que una perorata anticientífica, anti racional y anti progreso, que trata tácitamente de culpar de los problemas y sufrimientos de la humanidad a la falta de fe, al ateísmo y al naturalismo, pero no menciona cuanto sufrimiento , a lo largo de la historia, ha traído la iglesia y las religiones en general a la humanidad… o acaso se pueden obviar los siglos del oscurantismo, y las actuales atrocidades que por el mundo se comenten en nombre de la religion.

 

 

Salir de la versión móvil