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SECRETOS PUBLICOS. VERDADES OCULTAS. DECISIONES. CARACAS 2025. CAPITULO 5 – SUEÑOS. Por Alfonso Carril.

Este juego de los objetos metafóricos que Javier hacia desde un tiempo para acá, y que tenía que ver con un sueño que habría tenido, se trataba de ir asignando a cada persona que consideraba que por algún motivo era importante o significativa en su vida, un objeto, ese objeto encerraba una metáfora que debía estar relacionada con su relación real con esa persona, y ese objeto debería ser usado por cada persona con relación a él en algún momento, quizá no en este plano de vida sino en uno siguiente, en ese plano, el objeto en relación a la metáfora, y según fuese usado por cada persona, significaría la posibilidad o no de que él transitará a un siguiente plano, uno desconocido, todo ello iba a depender, de cada decisión tomada en este plano, en sí, el sueño era una metáfora, que en realidad Javier no terminaba de entender o descifrar, pero lo que le indicaba su pensamiento, tenía que ver con lo que hacía hoy, en vida, como lo hacía y por qué lo hacía, Javier sentía que su transcurrir por otro plano luego de la vida, dependería de esas decisiones que debía tomar ahora.

Había por eso, una relación entre los sueños y la realidad, las personas con las que soñaba, y lo que soñaba con esas personas, Javier entendía que el sueño, los sueños que tenía, y los poco que recordaba, eran los sueños importantes y que estaban o estarían relacionados de algún modo con su vida ahora y su vida después, o su existir en otro plano, pues, ya no sería vida, la vida era ahora, y por eso entendía que no podíamos conseguir explicación lógica o científica de los sueños, pues ellos eran tan misteriosos, enigmáticos y desconocidos, como lo era la existencia en otro plano, los sueños solían darnos mensajes, mensajes que no sabíamos interpretar del todo, igual que una metáfora, los sueños, eran metáforas, complejas metáforas, y se trataba, de decodificar esas metáforas, los sueños eran un especia de clave en código. ¿Qué nos estaban diciendo? ¿Cómo debíamos descifrarlos? ¿Cómo debíamos usarlos?  Javier en verdad no prestaba por lo general atención a sus sueños, a menos que fueran muy vividos, que los recordara por más de una semana y que sintiera que contenían algún mensaje que debía utilizar.

Soñó, que a un grupo de personas, aparentemente desconocidas todas en el sueño, él les entregaba un objeto distinto a cada uno, había una sensación de apresuramiento, quizá en la entrega de los objetos y en lo que serían usados más adelante, y sintió que en el sueño esas personas desconocidas tenían una cierta angustia o estaban muy ansiosos de obtener un objeto, pues de alguna manera, la entrega de ese objeto que hacía Javier, tenía que ver tanto con la evolución de Javier como con la evolución de cada persona que recibía uno de los objetos, en apariencia, los objetos eran simples objetos, sin embargo, luego Javier se podía ver a un lado de algún lugar, el lugar era muy luminoso, minimalista y blanco, donde, como en una carrera, se veía de nuevo él entregando el objeto, o más bien como lanzándolo, la persona lo capturaba y de inmediato tenía que entender la metáfora que el objeto encerraba, para una vez entendido el mensaje, aplicarlo en una forma de retroalimentación a Javier, aplicarlo de un modo que tenía que ser correcto respecto a la esencia de Javier y a la esencia de la misma persona, era como una única oportunidad de usar una metáfora de forma sincera en cuanto a ambos participantes, y seo, en el sueño, era determinante para seguir o desaparecer. Javier veía a la persona, le lanzaba un objeto, la persona lo atrapaba, lo descifraba y lo aplicaba a Javier y a él o a ella misma, la persona pasaba a otro nivel o desaparecía, mientras Javier continuaba con el siguiente repitiendo el mismo proceso, todo ocurría de forma muy rápida, casi sin tiempo de pensar, como cuando una hilera de personas se pasan en una sucesión de movimientos tobos de agua para poder apagar un fuego que consume con sus llamas todo a su paso.

A la pregunta de Javier ¿Que hay de los sueños recurrentes que durante algún tiempo soñamos de manera tan repetitiva y parecieran ser comunes en muchas personas? Esos sueños, por ejemplo el que muchos describen como una caída hacía la nada a través de una especie de cilindro oscuro e imaginario y solo terminamos de caer cuando despertamos, o como el sueño donde volamos o flotamos pudiendo ver todo desde arriba o espiar por una ventana durante la noche, o el sueño donde creemos que hemos despertado pero en realidad caemos dentro de otro sueño, o los placenteros sueños donde comemos todo lo que nos gusta y sentimos los sabores con tanto realismo y los sueños erótico-sexuales  con los que incluso despertamos con un orgasmo, eran todos deseos y miedos comunes, esa era la respuesta que igualmente mediante un sueño este le respondía, en sueño entendía que una gran cantidad de personas compartían de un m ismo modo lo placentero y lo terrible, por eso, eran un mensaje común, todos esos sueños y los que eran muy específicos y tenían que ver solo con él, eran en definitiva una manera de decirnos que se podían hacer realidad, en este plano o en otro, se harían realidad, los sueños placenteros y los angustiosos, pero eso sucedería con condiciones, una de ellas era muy concreta, por nuestro comportamiento en este plano de vida, gracias a eso llegaríamos a merecerlos. Los sueños eran promesas o advertencias de lo que podíamos vivir y experimentar, eso dependería de cada quien, eso dependería de cada decisión tomada, eso era lo que los sueños le revelaban a Javier, los sueños iban revelando y explicando a cada quien lo que podía esperarle, pero el final, estaba en manos de ellos mismos. Javier aprendía, que la manera de llevarse con los demás era una forma de merecer esas metáforas por entender. Los sueños eran una puerta semi abierta para verse y ver cosas de él mismo que podían convertirse en vivencias palpables…

Esa puerta por donde podía ver, era un contacto con experiencias que aún no le tocaba conocer, unas que no conocería y otras que sí, otras que no entendía pero que conocería en este mismo plano o en otro, los sueños eran una ayuda, al mismo tiempo un aviso, pero aún más que en metáforas parecían estar en parábolas. Una advertencia. Una enseñanza. Cada quien trataba de darles un significado. Muchos trataban de buscarles una explicación, ¿El error? la explicación que buscaban era siempre situada dentro de lo conocido. Javier sabía que no todo se podía conocer en un mismo plano de vida, que los significados se irían revelando en distintos niveles de vida y que la revelación de esos significados estaba relacionada con lo que era cada persona, de allí, que algunos tuviesen más información que otros, cada quien tenía la información que iba necesitando, cada quien tenía la información que iba mereciendo. Eso pensaba Javier.

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