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¿Por qué lo llaman Madurismo cuando quieren decir Chavismo?

En este mes de la presidencia de Maduro han pasado tantas cosas, tan rápido, que no he podido sentarme a escribir nada al respecto. Dos artículos empecé y no terminé porque se volvieron irrelevantes en cuestión de horas. Sin embargo, la única tendencia constante que veo en todo este berenjenal es el uso cada vez más frecuente de la palabra «Madurismo» y yo cada vez que la leo me preguntó ¿con qué se come el Madurismo?

"Me fui y te dejé este peo"
«Me fui y te dejé este peo»

El Madurismo no existe, en el peor de los casos y siendo generosos, existe el post-chavismo. Pero sólo porque se murió Chávez. De resto, lo que estamos viendo es el mismo chavismo de toda la vida con su abuso de poder, su espíritu antidemocrático y su vocación de colonia cubana intacta.

Para empezar, el «Madurismo» no puede existir porque no es ninguna doctrina nueva, no hay sino el refrito del plan de Chávez para la profundización de la revolución y todo su proyecto autocrático. Maduro no ha propuesto la primera idea porque pareciera que es incapaz de pensar algo por sí mismo y está muy ocupado intentando reparar el daño que le hizo al chavismo con su campaña de pajaritos y demás torpezas.

Incluso desde la oposición se le llama así para no alienar a los votantes de Chávez, separarlo de este desastre y señalar los culpables sin mancillar la memoria del Comandante Supremo. A mí, esto me parece, como dirían los españoles, una gilipollez. Cada vez que nos referimos al «Madurismo» estamos contribuyendo a la creación de Chávez mitológico, ese al que aún después de muerto se le rinde pleitesía y que hoycosechamos el desastre que sembró durante 14 años, pero que ahora se nos quiere vender como alguien más allá del bien y del mal.

Cada vez que decimos «Madurismo» para referirnos al chavismo estamos dejando la puerta abierta para que aparezca un salvador a arroparse en el manto de Chávez alegando ser un verdadero chavista de pura cepa y esto se nos convierta en nuestro peronismo particular donde tengamos que escoger cuál tipo de chavismo queremos: el militar o el cubano. Por eso me rehúso a no llamarlo por su nombre.

Asimismo, se acrecienta esa percepción errada de «esto con Chávez no pasaba» cuando evidentemente sí pasaban todas estas cosas. Sólo que ya no tenemos la gran distracción del «showman» Chávez que nos tuvo bailando a su ritmo durante todo su gobierno. El dueño del circo sabía que moriría más temprano que tarde y nos dejó el peor de los payasos. Pero fue lo que nos dejó él, aún cuando pudo haber evitado toda esta situación si no se hubiese lanzado a la presidencia.

El desabastecimiento, la inseguridad, la inflación, la corrupción y la incompetencia forman la herencia de Chávez. Éste es su verdadero legado aunque para algunos de lado y lado les de vergüenza reconocer que hemos perdido catorce años en el delirio personalista de un caudillo más de nuestro país,

Durante el gobierno de Chávez se persiguió y encarceló opositores. Se cerraron emisoras de radio y canales de televisión. Se aumentó el gasto militar, se incrementó la violencia, se azuzó el odio y resentimiento de clases. Lo peor de todo, se premió la adulación, disfrazada de lealtad, por encima de la excelencia. Chávez formó un equipo con políticos de la peor calaña como Diosdado, Maduro y el resto del alto gobierno. Y ahora estamos sufriendo las consecuencias con todo lo que eso significa, esto debería ser suficiente, como para no tener que limpiarle la cara al chavismo llamándolo con otro nombre.

 

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