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Por un Mayo Francés

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Intento buscar conexiones históricas y políticas entre las pasadas elecciones venezolanas y antecedentes de fraude en el resto del mundo.
Las comparaciones con el caso mejicano, son obvias y claras, pero no terminan de cuadrar. Tampoco las relaciones con la pírrica victoria amañada de Bush.
Encuentro interesantes vínculos con la trampa montada en Irán, durante el sufragio del 2009, para legitimar al fascista de Ahmadineyad. Como Nicolás, es un populista consumado, irónicamente muy mal visto por los ayatolas del estado Persa, quienes se aprovechan de él por mero interés político.
A su vez, encabeza un cogollo y una mafia corrupta donde crecen nuevos ricos a la sombra del dinero o del presupuesto público.
Por ello, los radicales islámicos, de ideas socialistas, lo aborrecen.
A raíz de su fraude electoral contra el candidato de oposición, Ahmadineyad recibió el rechazo de la mayoría de su pueblo, harto de la represión hacia la disidencia y el pensamiento libre.
La gente salió a la calle a protestar. Pero una sangrienta cacería de brujas acabó y dispersó a las marchas de la resistencia. El tirano profundizó sus prácticas de censura, apresando a cineastas y realizadores.
Allá procesaron a Jafar Panahi, acusado de conspiración. Acá detuvieron a Tim Tracy por el mismo motivo, bajo la orden de un Ministro paranoico e inquisidor.
Solo la violencia y el aislamiento lograron apaciguar a los defensores de los derechos humanos, de la democracia. Por ahora, hay un parentesco preocupante en el futuro incierto de ambos países.
Caracas luce enfríada tras sus amagos de lucha. Toda la batalla se reduce al campo de lo mediático y virtual. La depresión campea a sus anchas, así como el desánimo y la desmovilización.
Veremos si se cumplen los peores pronósticos de los entendidos.
Cuesta pensar con optimismo.
En Twitter y Facebook, Maduro pierde por paliza. Igual en el inconsciente colectivo.
¿Llegará el usurpador hasta diciembre? Tiene a los militares, al petróleo y a los poderes de su lado.
Seguimos en el túnel con olor a dictadura musulmana.
Apostamos por un cambio, por una primavera árabe, por un mayo francés.

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