panfletonegro

Los que se fueron y los que vendrán

Muchos de mis compañeros de escuela y promoción decidieron partir una vez recibido el título de médico. Buscando nuevos horizontes, mejores condiciones de vida y trabajo, huyendo de la inseguridad y nuestras condiciones socioeconómicas…. cada quién tiene su verdad, y nunca he sido de quienes los juzgan.

Yo pensé diferente y quise quedarme, y aquí sigo. Sin embargo, no pierdo la esperanza que muchos de ellos regresen, siendo un orgullo para su patria, título en mano, con ganas de luchar y sacar este país adelante.

Las condiciones en mi área no son las mejores: hospitales en una reconstrucción eterna (por no decir que se nos caen encima mientras trabajamos), postgrados con niveles de exigencia irreales para los pocos residentes que quedan, inseguridad incluso dentro del sitio de estudio (más de un compañero ha sido robado en varias ocasiones), agresiones de pacientes o sus familiares (quienes en lugar de enfrentar al sistema, humanamente, optan por enfrentar a quien los atiende), sueldos miserables….

Esto de los sueldos miserables me hace pensar un poco más allá.

Tengo la fortuna inmensa de aún ser hija. Ese es mi papel, y eso es lo que hago. Vivir en casa de mis padres, comer con ellos (es verdad que colaboro, peo nunca sería lo mismo costearlo completamente), y no preocuparme por mi esposo, hijos, alquiler u otras cosas más.

Sin embargo, la cuestión podría ser distinta. A mi edad, y sin incurrir en embarazos adolescentes, bien podría estar casada, con dos o tres inocentes a mi cargo. Pasarían hambre y quizá tendrían carencias afectivas (por verlos escasamente, porque obvio que tendría dos o tres trabajos a la vez) porque con estos 4000 Bs al mes de sueldo básico, no se paga alquiler ni se crían niños.

Hace menos de una semana, fui rechazada por un banco al llevar la constancia de trabajo… con ese sueldo, no me otorgan tarjeta de crédito. Claro, es obvio…

Entonces… cómo podemos seguir así? Hay que cambiar las cosas, por los que se fueron y por los que vendrán. No podemos continuar en esta dinámica terrible que nos impide avanzar. Este país vale la pena, y nosotros también. Debemos aprender a dar y a defender nuestros derechos.

Ya veremos que pasa de aquí a Diciembre, pero pase lo que pase, debemos cambiar. Y seguir luchando.

Salir de la versión móvil