Sencillamente, solo es un desahogo al aire….

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Me importa un gran bledo si nadie lee esto, asi como tambien me gustaria que muchos lo hicieran y me dieran su opinion, en fin…..es dificel formar parte de la clase “pelabolas” de la “piramide social”; ya no tengo ni el mas leve sentido de conciencia en cuanto respecta a mis acciones, ya no se en q creer, no calo en ningun sitio, con nada ni nadie, me siento como Homer Simpson cuando es opacado por una barra de uranio…… kda dia siento q el ostio va succionando la audacia y jovialidad de mi ser. A q debo todo este dolor almacenado en el bloq de hielo q suplanta a lo q deberia ser mi corazon, a todas las penurias que me cohiben, a la absoluta soledad q increiblemente m encierra y q x mas gente q valla y venga aun persiste……… pregunto….¿por que carrizo me sucede esto?……acaso en verdad la soledad es asi de tediosa….. en fin…. aquel q lea esto, si kiere comentar algo con gusto sera recibido ya sea una critica constructiva o destructiva……..

1 Comentario

  1. Había una vez dos puertas en la misma casa. Una era una bella puerta de salón, mientras que la otra era una puerta de baño del montón, pero en lo que coincidían ambas era en que llevaban una vida de perros. La casa estaba llena de niños traviesos y descuidados que no dejaban de arrearles portazos y golpes día tras día.
    Cada noche, cuando todos dormían, las puertas comentaban su mala fortuna, pero mientras la puerta de salón se mostraba siempre harta y a punto de explotar, la puerta de baño la tranquilizaba diciendo:
    No te preocupes, es normal; son niños y ya aprenderán; aguanta un poco y verás cómo todo cambiará a mejor.
    Y la puerta de salón se calmaba por algún tiempo. Pero un día, tras una gran fiesta en la casa llena de golpes y portazos, explotó diciendo:
    “Ya está bien. No aguanto más. Al próximo portazo que me den, me rompo y se van a enterar de lo que es bueno.
    No hizo caso de las palabras de la otra puerta, y cuando al día siguiente recibió su primer golpe, la puerta del sálón se rompió. Aquello causó un gran revuelo y preocupación en la casa, y los niños fueron advertidos para tener más cuidado, lo que llenó de satisfacción a la puerta, que saboreaba su venganza.
    Pero pasados los primeros días de problemas, los dueños de la casa se hartaron de la incomodidad de tener una puerta rota. Sin embargo, en lugar de arreglarla, decidieron cambiarla, así que sacaron de su sitio la antigua puerta y sin ningún miramiento la abandonaron junto a la basura.

    Entonces la bella puerta de salón se lamentó de lo que había hecho, pues por no haber aguantado un poco más, ahora se veía esperando a ser convertida en serrín, mientras que su amiga, la vulgar puerta de baño, seguía en su sitio y además era tratada con más cuidado…
    Afortunadamente, la puerta de salón no acabó hecha serrín, porque un hombre muy pobre la descubrió junto a la basura y aunque rota, le pareció la mejor puerta que podía encontrar para su pobre casa; y la puerta fue feliz de tener otra oportunidad y volver a hacer de puerta, y de aceptar con agrado las incomodidades de un trabajo tan duro y tan digno como es ser una puerta.

    Autor: P.Pablo Sacristán

    Creí que una puerta era lo más inerte y duro que había hasta que alguien la hizo cuento…

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