{"id":8762,"date":"2010-07-23T09:05:16","date_gmt":"2010-07-23T13:35:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=8762"},"modified":"2010-07-23T09:55:35","modified_gmt":"2010-07-23T14:25:35","slug":"cheila-una-casa-pa-maita-choronga-boliburguesa-y-retroprogresista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/07\/23\/cheila-una-casa-pa-maita-choronga-boliburguesa-y-retroprogresista\/","title":{"rendered":"Cheila, una casa pa&#8217; Ma\u00edta : Choronga, Boliburguesa y Retroprogresista"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8767\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/07\/23\/cheila-una-casa-pa-maita-choronga-boliburguesa-y-retroprogresista\/cheila-02-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021.jpg?fit=698%2C543&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"698,543\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"cheila-02\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021.jpg?fit=696%2C541&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021-300x233.jpg?resize=300%2C233\" alt=\"\" title=\"cheila-02\" width=\"300\" height=\"233\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8767\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021.jpg?resize=300%2C233&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/cheila-021.jpg?w=698&amp;ssl=1 698w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nDe entrada, cualquier mensaje de tolerancia de g\u00e9nero, siempre ser\u00e1 bienvenido, m\u00e1s en un pa\u00eds como el nuestro, donde persiste un curioso velo de censura alrededor del tema y una extra\u00f1a cultura de discriminaci\u00f3n de la otredad, impulsada desde el \u00e1mbito institucional hasta el entorno de lo medi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin ir muy lejos, la figura del travesti sufre un proceso de cooptaci\u00f3n demag\u00f3gica, en la actualidad, por parte de varios canales de televisi\u00f3n, cuya mala idea es aprovechar el clima de supuesta \u00abapertura\u00bb oficial de la Ley Resorte y afines, para darle un barniz de legitimidad a su antigua pol\u00edtica de clasificaci\u00f3n, cosificaci\u00f3n y encasillamiento de la alteridad sexual, bajo estrictos c\u00f3digos de antigua data.<\/p>\n<p>As\u00ed, el estereotipo de la loquita cobra una nueva carta de natalidad, con el auspicio y el respaldo t\u00e1cito del estado, en nombre de valores y derechos universales como la inclusi\u00f3n y el libre albedr\u00edo.<br \/>\nMientras tanto, seguimos estancandos en la \u00e9poca del Show de Joselo y Madame Cosmetic, cuando la dominaci\u00f3n m\u00e1sculina proyectaba una imagen caricaturesca de lo femenino y de la diversidad, a efecto de canalizar sus prejuicios a trav\u00e9s de la v\u00e1lvula de escape no ya del humor de altura sino de la comedia enlatada. La doble moral era y es absoluta.<\/p>\n<p>Por un lado, sacamos al fen\u00f3meno del closet y le permitimos una cierta visibilidad(controlada). Pero en paralelo, hacemos un negocio de ello, una bandera de la responsabilidad social, una campa\u00f1a publicitaria, un art\u00edculo de consumo degradado y falto de originalidad, para el beneficio del poder y de los hombres escondidos detr\u00e1s de la jugada, quienes parad\u00f3jicamente apuestan por la cacer\u00eda de brujas, la persecuci\u00f3n de la disidencia, la inquisici\u00f3n de los diferentes y la condena p\u00fablica de los enemigos del gobierno en hogueras de propaganda, ba\u00f1adas con el estigma de la letra escarlata.<\/p>\n<p>Salvando las distancias, lo mismo se puede encontrar, f\u00e1cilmente, en el entramado conceptual de un estreno como \u00abCheila, Una Casa Pa Maita\u00bb, dividida entre sus aspiraciones de reivindicaci\u00f3n y sus conflictos de intereses, sus pros y sus contras, sus objetivos y sus verdaderos alcances, discutibles por dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En el transito de intentar comprenderla, al margen de los reduccionismos de costumbre(de la izquierda y la derecha), hemos topado, por cuestiones del azar, con un maravilloso art\u00edculo publicado por la revista, \u00abEl Replicante\u00bb, en su \u00faltimo n\u00famero. Su t\u00edtulo lo dice todo y su contenido tambi\u00e9n. Se llama \u00abA La Caza del Periodismo Progresista\u00bb y engloba nuestra primera cr\u00edtica hacia el argumento de \u00abCheila\u00bb. A continuaci\u00f3n, cumplimos con el tr\u00e1mite de extraer de su contexto, algunos pasajes reveladores del estudio en cuesti\u00f3n. Me disculpan por la extensi\u00f3n de la cita.<\/p>\n<p>\u00abUno de los grandes males del periodismo de nuestros d\u00edas es la correcci\u00f3n pol\u00edtica. Propensi\u00f3n que se da especialmente en esa corriente de an\u00e1lisis vinculada con cierta izquierda light o con el pensamiento cr\u00edtico de la contemporaneidad que fija su atenci\u00f3n en diversos problemas coyunturales, la mayor\u00eda de los cuales est\u00e1n relacionados con injusticias sociales diversas, aunque particularmente las relacionadas con las llamadas minor\u00edas sociales \u2014ind\u00edgenas, negros, mujeres, ancianos, ni\u00f1os, discapacitados.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEn t\u00e9rminos generales, esa tendencia, que puede rastrearse en diversas publicaciones nacionales e internacionales, presenta un marcado claroscuro: mientras que se puede estar perfectamente de acuerdo con la intenci\u00f3n global de su visi\u00f3n de las cosas, al mismo tiempo cierto malestar se hace presente al observar que, en la mayor\u00eda de las ocasiones, presentan un mundo maniqueo, sin matices, y en el que hay \u00e1ngeles y hay demonios.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abCreen que defender esa presunta diversidad es una manera de estar con las causas justas, del lado de los oprimidos, de los excluidos y alienados. Es una manera f\u00e1cil de criticar el punto de vista occidental sin darse cuenta de que los patrones cr\u00edticos que utilizan han sido posibles dentro de ese discurso.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEn suma, pueden identificarse en las fuerzas, la ret\u00f3rica y las poses de lo pol\u00edticamente correcto que imperan en buena parte del periodismo \u201cprogresista\u201d de nuestros tiempos dos manifestaciones principales: un pesado sentimiento de culpa (\u201cOh, hemos despreciado a los ind\u00edgenas\u201d, \u201cOh, hemos sometido a las mujeres\u201d) y una manera de justificar y autojustificar cierto estatus social, pol\u00edtico, econ\u00f3mico o cultural privilegiado (\u201cS\u00ed, somos citadinos acomodados, pero vean c\u00f3mo nos solidarizamos con los despose\u00eddos\u201d).\u00bb<\/p>\n<p>Casi parece una radiograf\u00eda de la segunda pieza del creador Eduardo Barberena, despu\u00e9s de \u00abLa Hora Texaco\u00bb(su tercera pel\u00edcula, \u00abBambi C-4\u00bb, todav\u00eda permanece engavetada, luego de sufrir la poda, el corte y la amputaci\u00f3n de manos de las tijeras del Presidente).<br \/>\nSi me permiten el chiste, a \u00abCheila\u00bb yo la llamar\u00eda \u00abLa Hora PDVSA(ahora es de Todos)\u00bb.<br \/>\nNo en balde, el gui\u00f3n alberga una gama de sentimientos encontrados, propios de la cursiler\u00eda enarbolada por El Ministro Ram\u00edrez como discurso de redenci\u00f3n del reba\u00f1o rojo rojito.<br \/>\nEl film nos habla de la lucha por la independencia personal en un entorno de adversidad, aunque culmina con un alegato conservador, banalmente sustentado.<\/p>\n<p>\u00abCheila\u00bb es victimizada y literalmente molida a palos,para justificar su decisi\u00f3n final de irse del pa\u00eds( opci\u00f3n aceptable, por cierto). El problema es la manera determinista y simplista de abogar por su cruzada, seg\u00fan razones y resoluciones de melodrama facturado por Roman Chalbaud para TVES.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos son inveros\u00edmiles, las acciones tampoco convencen y los elementos de la puesta en escena carecen de la m\u00ednima credibilidad, am\u00e9n de un reparto de \u00absitcom\u00bb involuntario a lo \u00abGuayoyo Express\u00bb, encabezado por se\u00f1ores de la sobreactuaci\u00f3n, divas del teatro, artistas de relleno y galanes invitados. El \u00fanico en salvarse del lote y del despelote, es el protagonista de origen colombiano, correcto y atinado en su papel de la versi\u00f3n bolivariana de \u00abTransam\u00e9rica\u00bb. Justo reconocimiento en el Festival de M\u00e9rida. Igual nos resulta aceptable la participaci\u00f3n de Do\u00f1a Violeta Alem\u00e1n, a pesar de sus caracter\u00edsticos bemoles teatrales de la escuela del novel\u00f3n kistch. De resto, somos testigos y copart\u00edcipes de una sesi\u00f3n(inconsciente) de terapia de risa.<\/p>\n<p>Las payasadas de Lucky jam\u00e1s escapan del rid\u00edculo y evocan su trabajo publicitario para el comercial del \u00abdesenredadito\u00bb. La novia \u00abafrancesada\u00bb de \u00abCheila\u00bb si acaso abre la boca, se desempe\u00f1a como un jarr\u00f3n chino, pone caras de turista confundida por el exotismo de los \u00abtristes tr\u00f3picos\u00bb, funge de fetiche para el regocijo de la baba del forajido de la partida, y para rematar el perfil western, conjuga los dotes histri\u00f3nicos del \u00abmudito de Zorro\u00bb con las muecas de un Harpo Marx de andar por casa.<\/p>\n<p>Aparte, hay una galer\u00eda de meros machos,perdedores y hombres desempleados, mantenidos a costillas de las rentas de Cheila, porque la obra se quiere un llamado de atenci\u00f3n para nuestras generaciones de reposeros, chulos,chuletas,chinches, sanguijuelas,parasitos, chupasangres y corronchos de la pecera nacional. Legi\u00f3n en la burocracia de la Villa del Cine.Por ende, se vuelve a escupir para arriba, pues la pel\u00edcula depende del subsidio de pap\u00e1 estado, tal como los vividores refugiados en el bunker, la quinta o el campo de concentraci\u00f3n de \u00abCheila\u00bb.Ir\u00f3nicamente, su filosof\u00eca concuerda con la de Beatriz De Majo al afirmar en su programa:\u00bbla gente pobre es floja, no trabaja y gasta el sueldo en cerveza\u00bb. Una pavada, un absurdo, una generalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el mismo sentido, el subtexto redunda en una cl\u00e1sica segmentaci\u00f3n por clases, profundamente binaria y reaccionaria. Los representantes de las capas medias del pa\u00eds, progresan tranquilamente y se rodean de s\u00edmbolos de distinci\u00f3n para reafirmar su credo(protestante y new age) de \u00aben Venezuela hay infinitas oportunidades y cada cual debe buscar la suya\u00bb. Yo te aviso.<br \/>\nPara constatarlo, Cheila visita a una amiga de juventud en su domicilio(con terraza) y a un novio de la adolescencia instalado en tremenda finca de ensue\u00f1o, con cabritas y caballitos(sacados de una hacienda de la Barbie o de un potrero de Reinaldo Armas para una cu\u00f1a de su restaurant, Rucio Moro).<\/p>\n<p>Al respecto, ac\u00e1 el realizador se pone creativo e inventa un montaje intelectual entre los b\u00edpedos y los cuadrupedos en un establo. Algo as\u00ed como un surrealismo de unitario dedicado al discreto encanto de la boliburgues\u00eda. No en vano, luego asistimos a una secuencia on\u00edrica, con todo y disfraz del Zorro, donde el chico le canta una balada cursi a su amada \u00abCheila\u00bb. S\u00f3lo falt\u00f3 la mudita para completar el cuadro posmoderno y rococ\u00f3.<\/p>\n<p>Por su lado, los parientes humildes de \u00abCheila\u00bb contin\u00faan apegados a su rutina de clan mafioso, al esconder secretos, hipotecar inmuebles ajenos y da\u00f1ar el cami\u00f3n cava de su generosa mecenas. El pescado podrido lo llevan al interior del hogar dulce hogar, en una secuencia equiparable al caso PUDREVAL. Adentro pelean a diestra y siniestra, a merced de la predica de unos personajes \u00abcanallas\u00bb, de una sola pieza, despojados de humanidad. El colmo de la ausencia de matices arriba con el previsible conato de violaci\u00f3n de Luke Grande a la \u00abfrancesita\u00bb en un ba\u00f1o. De Venevisi\u00f3n total. En la pel\u00edcula, el sexo es sin\u00f3nimo de tab\u00fa,muerte, humillaci\u00f3n y amenaza.<\/p>\n<p>El costumbrismo de \u00abCheila\u00bb huele a comida vencida y reciclada de la dieta de la se\u00f1al abierta. La supuesta apelaci\u00f3n al realismo social nunca es tal y siempre culmina en una reproducci\u00f3n artificial de lo \u00abpopular\u00bb, rayana en la parodia y el remedo fallido.<br \/>\nDe igual modo, ocurre con la sana intenci\u00f3n de recrear el mundo \u00abgay\u00bb de Cheila, reducido a una serie de postalitas y barajitas descoloridas o pasadas de moda, inspiradas en una movida madrile\u00f1a desgastada por Alm\u00f3dovar en los ochenta y noventa. La protagonista se va de marcha con sus \u00abmanas\u00bb y caemos de inmediato en un grado superior de terreno com\u00fan, el de los clich\u00e9s de la cultura homo.<\/p>\n<p>El cine queer es un asunto complejo, para tom\u00e1rselo en serio. Por ejemplo, en el imperio, son unos duros haci\u00e9ndolo y llevan a\u00f1os perfeccion\u00e1ndolo. Sus pioneros son cientos y proceden del campo underground. Mis favoritos son Jim Sharman(The Rocky Horror Picture Show), John Waters(Pink Flamingos),Kenneth Anger(Scorpio Rising), Gregg Araki, Gus Van Sant(My Own Private Idaho) y John Cameron Mitchell(Hedwig and the Angry Inch), por no hablar de palabras mayores fuera de Norteam\u00e9rica y Reino Unido. Me refiero a los tres titanes europeos: Visconti,Passollini y Fassbinder. Frente a ellos, \u00abCheila\u00bb es una ni\u00f1a de pecho.Una t\u00edmida, pacata y pudorosa fotocopia, sintom\u00e1tica de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Existen dos fragmentos musicales de procedencia glam. Ambos son resueltos con poca gracia, cero imaginaci\u00f3n y mucha improvisaci\u00f3n, al punto de fallar en los \u00abplaybacks\u00bb y sucumbir al reinado de lo chabacano-rochelero-fr\u00edvolo-sensacionalista-amarillista, tipo los \u00abPepazos de la Pepa\u00bb. Pregunta inc\u00f3moda: \u00bfHasta cu\u00e1ndo vamos a seguir repitiendo el numerito de \u00abLa Lupe\u00bb de la noche caraque\u00f1a?Es momento de quemar etapas.<\/p>\n<p>En vez de poner a cantar a momias sin vida y ritmo en planos frontales, hubiesen contratado los servicios de una profesional como \u00abStayfree\u00bb.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la acumulaci\u00f3n de flash backs \u00abpedag\u00f3gicos\u00bb y \u00abexplicativos\u00bb, termina con la guinda de un asesinato en la playa. Y en la playa tambi\u00e9n sucede la peor tragedia para Cheila: incomprensiblemente explota su cami\u00f3n cava, al iniciar un trayecto de huida, encender un cigarrillo, salir del cami\u00f3n, dejar la colilla en un cenicero y provocar el fuego con un bid\u00f3n de gasolina, ubicado en el puesto del copiloto. Segunda pregunta inc\u00f3moda: \u00bfal entrar al cami\u00f3n, ella no oli\u00f3 el tufo de gasolina?Definitivamente nos subestiman.<\/p>\n<p>El ep\u00edlogo es bien ilustrativo de nuestra lectura. La contradictoria \u00abCheila\u00bb se conforma con largarse con su m\u00fasica para otra parte, para Canad\u00e1, y desde all\u00ed despide la funci\u00f3n en un \u00abhappy ending\u00bb de formato de pel\u00edcula suburbial. Todos contentos, todos tranquilos,todos realizados, todos en busca de su destino.<br \/>\nPor v\u00eda Skype, se nos narra y subraya el desenlace de cada personaje. \u00abCheila\u00bb con su novia y una ni\u00f1ita de compota Herber, emprenden la retirada en una Canad\u00e1 de mentira, reconstruida en una urbanizaci\u00f3n de Caracas con neblina(si mal no distingo, parece \u00abNueva Casarapa\u00bb). El mundo feliz radica entonces no en el mar de la felicidad sino al norte de la frontera. Parad\u00f3jicamente, cualquier semejanza con el sue\u00f1o americano de \u00abBlind Side\u00bb y \u00abPrecious\u00bb, no es mera coincidencia.<br \/>\nEl cine revolucionario del siglo XXI, se amolda a los esquemas de los espejismos de Hollywood. Vaya mezcla, vaya pasticho indigesto con sabor a men\u00fa de fast food, al calor de mitolog\u00edas como la leyenda \u00abdel emprendedor individualista\u00bb y la f\u00e1bula del \u00abself made man\u00bb. Incluso, deconstruidas recientemente en obras maestras de la talla de \u00abPetr\u00f3leo Sangriento\u00bb y \u00abThe Aviator\u00bb.<br \/>\nEn cambio, \u00abCheila\u00bb prefiere adaptarse al imaginario de la tragicomedia republicana, de restauraci\u00f3n post once de septiembre, a paso de cangrejo.Un atajo del gusto del espectador promedio, apaciguado en su burbujita de cristal.<br \/>\nNo hay por qu\u00e9 temer.<br \/>\nCheila no va a herir la sensibilidad de los se\u00f1ores y las se\u00f1oras educadas por el manual de Carre\u00f1o.<br \/>\nEspere pronto la misi\u00f3n Cheila de cambio de sexo con vacaciones pagas en Canad\u00e1.<br \/>\nUn atraso frente a lo adelantado por \u00abHermano\u00bb.<br \/>\nSeguimos en la b\u00fasqueda del \u00abMilk\u00bb venezolano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De entrada, cualquier mensaje de tolerancia de g\u00e9nero, siempre ser\u00e1 bienvenido, m\u00e1s en un pa\u00eds como el nuestro, donde persiste un curioso velo de censura alrededor del tema y una extra\u00f1a cultura de discriminaci\u00f3n de la otredad, impulsada desde el \u00e1mbito institucional hasta el entorno de lo medi\u00e1tico. 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