{"id":8346,"date":"2010-06-30T15:13:01","date_gmt":"2010-06-30T19:43:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=8346"},"modified":"2010-07-29T23:36:46","modified_gmt":"2010-07-30T04:06:46","slug":"%c2%bfque-paguen-impuestos-los-ricos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/06\/30\/%c2%bfque-paguen-impuestos-los-ricos\/","title":{"rendered":"\u00bfQue paguen impuestos los ricos?"},"content":{"rendered":"<p>Aclaro de antemano que el siguiente escrito no es de mi autor\u00eda, sencillamente suscribo su contenido de tal forma que me agrad\u00f3 la idea de compartirlo con ustedes.<\/p>\n<div>A veces, propuestas de apariencia tan bondadosa y razonable como la de \u201cque paguen m\u00e1s los que tienen m\u00e1s\u201d esconden complejidades insospechadas que conviene tener en cuenta.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>\u00bfD\u00f3nde trazas la l\u00ednea?<\/strong><\/div>\n<div>Como de costumbre en econom\u00eda, existe el problema de definici\u00f3n y cuantificaci\u00f3n. \u00bfQue paguen m\u00e1s los que tienen m\u00e1s? \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s?<\/div>\n<div>El concepto de progresividad sirve para medir precisamente esto. Por ejemplo, si todos pagamos un 10% de nuestra riqueza, una persona con una riqueza de \u00a0\u20ac 1.000, pagar\u00e1 \u20ac 100 y otra con una riqueza de \u20ac 10.000 pagar\u00e1 \u20ac 1.000. Claramente, paga m\u00e1s el que m\u00e1s tiene en t\u00e9rminos absolutos, pero pagan igual en t\u00e9rminos relativos. A esto se le llama un impuesto proporcional. Cuando, por el contrario, el tipo impositivo aumenta al aumentar la riqueza, hablamos de un tipo progresivo. Si, por \u00faltimo, el tipo fuese bajando a medida que aumenta la riqueza, hablar\u00edamos de un tipo regresivo. Pero, aparte del tipo, hay otros elementos que afectan a la progresividad de un impuesto. Por ejemplo, el m\u00ednimo exento, las deducciones y los recargos.<\/div>\n<div>Suele suceder que con el fin de asegurar la progresividad y justicia social de un impuesto, \u00e9ste va complic\u00e1ndose a\u00f1o tras a\u00f1o a medida que el legislador retoca tramos, tipos, deducciones y dem\u00e1s detalles. Esta legislaci\u00f3n inestable atenta contra la seguridad jur\u00eddica, como ha denunciado, en el caso de Espa\u00f1a, el Consejo Econ\u00f3mico y Social, pues dificulta enormemente la capacidad del contribuyente para mantenerse al d\u00eda de sus propias obligaciones tributarias.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>Las barbas del vecino rico<\/strong><\/div>\n<div>Una soluci\u00f3n habitual consiste en aplicar un importante m\u00ednimo exento, es decir, que s\u00f3lo paguen los m\u00e1s ricos.<\/div>\n<div>Es t\u00edpico que el Impuesto sobre la Renta se cree con la excusa de alguna dificultad temporal y que se haga pagar el pato a los m\u00e1s ricos. Puesto que constituyen la minor\u00eda envidiada por excelencia, la medida suele pasar el tr\u00e1mite electoral con una amplia aprobaci\u00f3n.<\/div>\n<div>Y, una vez abierto el apetito estatal, arranca el proceso de complicaci\u00f3n tributaria descrito anteriormente. De tapadillo, en el caso de Espa\u00f1a con las leyes de acompa\u00f1amiento de los presupuestos, va ampli\u00e1ndose el n\u00famero de personas que deben pagar el impuesto.<\/div>\n<div>En Estados Unidos, por ejemplo, tras varios intentos que el Tribunal Supremo dictamin\u00f3 inconstitucionales, acab\u00f3 por aprobarse el impuesto en 1913. Si al principio s\u00f3lo se cobraba a los m\u00e1s ricos, hoy en d\u00eda se ha extendido a toda la clase media pues ah\u00ed est\u00e1 el verdadero \u201cyacimiento\u201d de donde el Estado puede recaudar.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>Riqueza y elusi\u00f3n (o evasi\u00f3n)<\/strong><\/div>\n<div>Pero no todas las personas tienen la misma facilidad para gestionar un determinado impuesto. Al contrario, son precisamente los m\u00e1s ricos los que tienen a su alcance los mejores m\u00e9todos de elusi\u00f3n fiscal.<\/div>\n<div>Debe distinguirse siempre entre elusi\u00f3n y evasi\u00f3n, siendo la primera legal y la segunda ilegal. As\u00ed pues, infracciones a parte, los ricos tienen m\u00e1s facilidades para evitar pagar un determinado impuesto aunque sea solamente porque pueden pagarse mejores asesores fiscales.<\/div>\n<div>Cada vez que la gente trata de castigar a los ricos, \u00e9stos no se conforman simplemente sino que reaccionan. Tienen el dinero, el poder y la voluntad de cambiar las cosas. No se sientan sin m\u00e1s y pagan voluntariamente m\u00e1s impuestos. Buscan maneras de minimizar su carga fiscal. Contratan abogados y contables astutos, convencen a los pol\u00edticos para que cambien las leyes o creen lagunas legales. Tienen los recursos para que se hagan cambios y excepciones. [&#8230;] Los pobres y la clase media no tienen los mismos recursos; permiten que el Gobierno les exprima sin compasi\u00f3n.[1]<\/div>\n<div>He aqu\u00ed, por lo tanto, una de las t\u00edpicas \u201cparadojas\u201d de las pol\u00edticas redistributivas: cuanto m\u00e1s progresivo es un impuesto, m\u00e1s complicada suele hacerse su ley pero, en cualquier caso, m\u00e1s se estimula al rico (que es el que puede hacerlo) para que eluda (o evada), mientras el pobre y la ciudadano com\u00fan pasan por el aro.<\/div>\n<div>Es obvio que al proponer una mayor contribuci\u00f3n por parte de los ricos, lo que se persigue es una trasferencia de renta hacia los pobres. Nadie propondr\u00eda cobrar m\u00e1s a los ricos para gastar despu\u00e9s esos ingresos fiscales en beneficio de los ricos.<\/div>\n<div>Y, sin embargo, no es s\u00f3lo que los ricos lo tienen m\u00e1s f\u00e1cil para no pagar. Es que tambi\u00e9n lo tienen m\u00e1s f\u00e1cil para conseguir beneficiarse de las prebendas del Estado. Es decir, cuando el Estado ya ha recaudado (a quien sea, seguramente a la clase media), \u00bfqui\u00e9n tiene m\u00e1s influencia para que se destine a financiar algo de su inter\u00e9s: un pobre o un rico? \u00bfEs casual que las aceras de los barrios pudientes suelan estar mucho mejor arregladas que las de los barrios marginales, aunque en ambos barrios sean obra del mismo ayuntamiento?<\/div>\n<div>Resultado: intenciones y discursos aparte, con la excusa de los pobres, el Estado recauda a la clase media y acaba disfrut\u00e1ndolo el rico compinchado con el pol\u00edtico de turno.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>La ley corruptora<\/strong><\/div>\n<div>N\u00f3tese que no es una mera cuesti\u00f3n de mala fe o debilidad moral por parte de la persona que ocupa el cargo. Se trata de la presi\u00f3n que una ley llega a ejercer sobre una persona.<\/div>\n<div>Pi\u00e9nsese en casos como el de las aceras antes mencionado. \u00bfPuede evitarse ese tipo de entendimientos entre el concejal y el vecino rico cambiando de concejal? No, el concejal entrante sabr\u00e1 que ahora puede pedir una comisi\u00f3n mayor al rico, la prima de riesgo ha subido.<\/div>\n<div>\u00bfPuede evitarse subiendo el sueldo al funcionario? Eso implica un aumento del gasto p\u00fablico, que habr\u00e1 de financiarse con m\u00e1s impuestos y as\u00ed se realimenta el ciclo perverso.<\/div>\n<div>\u00bfPuede evitarse con supervisores independientes? Eso implica m\u00e1s personas a quien sobornar (lo cual, hasta cierto punto no representa problema para el sobornador), pero tambi\u00e9n m\u00e1s impuestos. Conseguimos lo peor de las dos propuestas anteriores: m\u00e1s soborno y m\u00e1s impuestos que realimentan el ciclo.<\/div>\n<div>Considere el problema desde todos los \u00e1ngulos que pueda. La amenaza corruptora radica en que la ley trata de empobrecer precisamente a quien m\u00e1s claramente ha demostrado que sabe defenderse del empobrecimiento. Y, \u00bfqu\u00e9 mejor manera de evitarlo que conseguir un acuerdo mutuamente provechoso con quien deber\u00eda aplicar esa ley?<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>La transferencia que importa<\/strong><\/div>\n<div>Hay todav\u00eda, una cuesti\u00f3n m\u00e1s a tener en cuenta cuando se propone transferir riqueza de ricos a pobres. O de rubios a morenos. O de guapos a feos&#8230; No s\u00f3lo transferimos efectivo del Se\u00f1or A al Se\u00f1or B, qued\u00e1ndose una parte el Se\u00f1or Estado en concepto de gastos de gesti\u00f3n. Es que se otorga el derecho de decisi\u00f3n sobre la propiedad a una nueva persona, el Se\u00f1or Estado.<\/div>\n<div>A la postre resulta mucho m\u00e1s importante la transferencia de poder desde un determinado ciudadano hacia el Estado que la de dinero desde ese mismo ciudadano hacia otro. Con esta transferencia de poder se ha aceptado impl\u00edcitamente que el propietario ultimo de esa riqueza no era el ciudadano sino el Estado. Acaba imponi\u00e9ndose de facto que la riqueza, toda, es propiedad del Estado y que \u00e9ste, graciosamente, nos concede conservar una parte para nuestros quehaceres. Y este porcentaje suele ir menguando.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>\u00bfTe estimula?<\/strong><\/div>\n<div>Pero, dejando a un lado todas las dificultades que se encuentra el Estado cuando intenta recaudar m\u00e1s a los ricos; si lo logra en alguna medida, se desencadena toda una serie de consecuencias perversas.<\/div>\n<div>Seguramente el principal efecto de gravar algo es que ese algo queda desincentivado. Si ponemos un impuesto sobre las libretas de tapa verde pero no sobre las de tapas de otros colores, veremos como las ventas y la producci\u00f3n de las primeras caen en beneficio de las \u00faltimas. Si ponemos un impuesto sobre los ricos, \u00bfseguiremos todos esforz\u00e1ndonos para prosperar igual que lo hac\u00edamos antes?<\/div>\n<div>Pongamos que en una sociedad se aplica una redistribuci\u00f3n tal que al final todos tienen \u20ac 100. Es decir, si uno ten\u00eda \u20ac 300, se le cobran \u20ac 200 que despu\u00e9s se reparten entre los pobres. Y si uno ten\u00eda \u20ac 90, entonces recibe una ayuda de \u20ac 10. \u00bfUsted se esforzar\u00e1 para conseguir \u20ac 300? Tanto si se esfuerza mucho por conseguir eso, como si se esfuerza un poco menos y consigue s\u00f3lo \u20ac 200, al final le quedar\u00e1n s\u00f3lo \u20ac 100.<\/div>\n<div>Posiblemente se sienta tentado a no esforzarse m\u00e1s de lo estrictamente necesario para llegar a los \u20ac 100. Y, de hecho, \u00bfpor qu\u00e9 realizar siquiera ese esfuerzo?<\/div>\n<div>Observe que cuando algunos se den cuenta de esto y modifiquen su comportamiento en consecuencia, el total a repartir habr\u00e1 disminuido y, al cabo del a\u00f1o usted, por m\u00e1s que se haya esforzado, no recibir\u00e1 siquiera los 100 euros sino menos. Y al a\u00f1o siguiente menos todav\u00eda. El Estado que consideraba que la riqueza nacional era un pastel a repartir ve entonces con horror que el pastel a duras penas crece&#8230; \u00a1o incluso se encoge!<\/div>\n<div>\u00bfPodr\u00e1 alguien honestamente sorprenderse de que una sociedad que grava la riqueza y subvenciona la pobreza acabe sin la primera y se hunda en la segunda? En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, los trabajadores ten\u00edan un dicho: \u201cellos hac\u00edan como que nos pagaban y nosotros hac\u00edamos como que trabaj\u00e1bamos\u201d. Y eso ten\u00eda dos consecuencias.<\/div>\n<div>Una era fea y se llamaba estajanovismo: para evitar el \u201csabotaje capitalista\u201d, es decir, para evitar que la gente que s\u00f3lo va a cobrar menos de \u20ac 100 se esfuerce por debajo de ese l\u00edmite, se pasaban pel\u00edculas de trabajadores extraordinariamente productivos. El m\u00e1s famoso fue el minero Estajanov cuya labor, emitida cinematogr\u00e1ficamente a c\u00e1mara r\u00e1pida se hac\u00eda pasar como un r\u00e9cord de producci\u00f3n. Fue la c\u00faspide de la tergiversaci\u00f3n propagand\u00edstica.<\/div>\n<div>Si esto era feo, m\u00e1s fea era la otra consecuencia: el inevitable \u201cajusticiamiento\u201d a los saboteadores. Claro que se trata de dos casos extremos, pero su ra\u00edz se encuentra tambi\u00e9n en sociedades no tan desalmadamente \u201cigualitarias\u201d.<\/div>\n<div>Para quitarle dinero a uno y d\u00e1rselo a otro har\u00e1 falta un lavado de cerebro generalizado (y ni Estajanov convenci\u00f3 a los desdichados rusos) o una campa\u00f1a de acongojamiento de masas.<\/div>\n<div>Habr\u00e1 que dar escarmientos. Un Estado que no asuste no podr\u00e1 de ninguna manera redistribuir. Cuanto m\u00e1s quiera redistribuir, m\u00e1s tendr\u00e1 que asustar al contribuyente.<\/div>\n<p><\/p>\n<div><strong>Justicia igual o justicia igualitaria<\/strong><\/div>\n<div>Persiguiendo el ideal de una sociedad en que todos son iguales, el Estado se ve abocado a una carrera en la que ha de tratar de forma extremadamente desigual a sus s\u00fabditos. No se trata de igualdad ante la ley sino de moldear a cada uno hasta hacer que, por ley, todos sean indistinguibles.<\/div>\n<div>Pero, como hemos visto, la naturaleza humana se escurre por entre las garras del Estado en mil y una formas. Las pol\u00edticas que atentan contra el humano deseo de prosperar producen efectos nocivos en toda la sociedad. Pero no se alcanzan los fines porque no son compatibles con la condici\u00f3n humana.<\/div>\n<div>Quien pretenda acabar con la pobreza har\u00e1 bien en estudiar sus causas y las de la riqueza. Pero no podr\u00e1 sorprenderse cuando, actuando contra la riqueza, vea que \u00e9sta se le escurre.<\/div>\n<p>Autor: Antonio Mascar\u00f3 Rotger<br \/>\n<br \/>\n\u00abLo m\u00e1s dif\u00edcil de entender del mundo es el impuesto sobre la renta\u00bb. Albert Einstein.-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aclaro de antemano que el siguiente escrito no es de mi autor\u00eda, sencillamente suscribo su contenido de tal forma que me agrad\u00f3 la idea de compartirlo con ustedes. A veces, propuestas de apariencia tan bondadosa y razonable como la de \u201cque paguen m\u00e1s los que tienen m\u00e1s\u201d esconden complejidades insospechadas que conviene tener en cuenta. 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