{"id":7759,"date":"2010-05-23T08:24:10","date_gmt":"2010-05-23T12:54:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=7759"},"modified":"2010-05-23T08:24:10","modified_gmt":"2010-05-23T12:54:10","slug":"pesadilla-en-la-calle-del-infiernopaz-a-los-restos-de-freddy-krueger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/05\/23\/pesadilla-en-la-calle-del-infiernopaz-a-los-restos-de-freddy-krueger\/","title":{"rendered":"Pesadilla en la Calle del infierno:Paz a los Restos de Freddy Krueger"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7760\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/05\/23\/pesadilla-en-la-calle-del-infiernopaz-a-los-restos-de-freddy-krueger\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg?fit=486%2C719&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"486,719\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg?fit=486%2C719&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n-202x300.jpg?resize=202%2C300\" alt=\"\" title=\"30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n\" width=\"202\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-7760\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg?resize=202%2C300&amp;ssl=1 202w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg?w=486&amp;ssl=1 486w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a><br \/>\nLa de 1984 era profunda, sarc\u00e1stica,modesta, comiqu\u00edsima, nos leg\u00f3 un personaje m\u00edtico para la historia del g\u00e9nero,y por si fuera poco, salv\u00f3 a \u00abNew Line Cinema\u00bb de la bancarrota.<\/p>\n<p>La del 2010 es rutinaria,oportunista,superficial,aburrida,predecible,petulante,menos chistosa,nos presenta a un clon de Freddy para el olvido,y encima,acrecienta el poder de su infame productora,\u00bbPlatinum Dunes\u00bb, el oasis donde Michael Bay hace villas y castillos de arena,a costa de saquear la herencia de los cl\u00e1sicos del terror de los setenta y ochenta,para convertirlos en franquicias posmodernas carentes de personalidad, llenas de una desmedida ambici\u00f3n econ\u00f3mica y condenadas al infierno de la intrascendencia.De hecho, nadie la recordar\u00e1 en el futuro.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7761\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/05\/23\/pesadilla-en-la-calle-del-infiernopaz-a-los-restos-de-freddy-krueger\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n.jpg?fit=440%2C300&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"440,300\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n.jpg?fit=440%2C300&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n-300x204.jpg?resize=300%2C204\" alt=\"\" title=\"30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n\" width=\"300\" height=\"204\" class=\"alignnone size-medium wp-image-7761\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n.jpg?resize=300%2C204&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427804961213_518411213_5498751_842814_n.jpg?w=440&amp;ssl=1 440w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nLa original cost\u00f3 apenas un mill\u00f3n ochocientos mil d\u00f3lares y compens\u00f3 su falta de recursos con inteligencia y pericia t\u00e9cnica dentro del marco de la \u00abserie b\u00bb. El remake tuvo un presupuesto de secuela ostentosa,tipo \u00abA\u00bb, cuyo acabado formal termina por contradecir, tergiversar y sepultar el esp\u00edritu independiente de la obra fundacional.<\/p>\n<p>As\u00ed, la sana y justificable imperfecci\u00f3n del pasado,busca depurarse y purificarse en presente a trav\u00e9s de una est\u00e9tica publicitaria y \u00abtrendy\u00bb, falsamente oscura,white trash y s\u00f3rdida.No por casualidad, el responsable de acometer el proyecto es Samuel Bayer, mejor conocido por su carrera como realizador de video clips al servicio de bandas explotadas por el mercado de \u00abla contracultura como negocio\u00bb. Es el caso de \u00abNirvana\u00bb y \u00abGreen Day\u00bb, ejemplos de la integraci\u00f3n industrial del apocal\u00edpsis de los suburbios, por medio de las redes de MTV.<\/p>\n<p>All\u00ed entra la c\u00e1mara del joven director para transformar a la disidencia y a la resistencia musical de los adolescentes marginados, en un bien de consumo con el aspecto de un comercial supuestamente rompedor e iconoclasta, aunque en realidad,inofensivo y tendiente a afianzar las bases para crear la plataforma de lanzamiento de una nueva generaci\u00f3n de \u00eddolos, divos y estrellas de rock.<\/p>\n<p>Dicha maquinar\u00eda de filtraci\u00f3n se trag\u00f3 a Kurt Cobain y hoy engulle las esperanzas de superaci\u00f3n y reconocimiento de los chicos de medio mundo, desde Los \u00c1ngeles hasta Venezuela. Todos quieren vivir su sue\u00f1o de \u00abAmerican Idiot\u00bb, y proyectar sus fantas\u00edas de \u00e9xito en celuloide.<\/p>\n<p>En consecuencia, de la era de surgimiento de Wes Craven( entre contestaria y deconstrutiva),hemos derivado hacia la \u00e9poca de consolidaci\u00f3n del evangelio de los creadores de \u00abTransformers\u00bb, obcecados por el fen\u00f3meno del reciclaje y la revisitaci\u00f3n con fines estrictamente financieros.<\/p>\n<p>Por ende, atr\u00e1s qued\u00f3 la remembranza y el hito de una pel\u00edcula como \u00abPesadilla en la Calle del Infierno\u00bb,donde el humor negro y el arte de la iron\u00eda distanciadora, fung\u00edan de v\u00e1lvula de escape a una propuesta sencillamente iconoclasta y demoledora de las convenciones del p\u00e1nico ortodoxo encarnado por Hollywood.<\/p>\n<p>Para principios de los ochenta, el g\u00e9nero atraviesa uno de sus peores momentos de crisis, y se encuentra en un verdadero callej\u00f3n sin salida. Pero llega entonces Wes Craven con su asesino en serie, y redime al universo de lo macabro, junto con Sam Raimi, los hermanos Coen y otros memorables charcuteros de baja estofa.<\/p>\n<p>Entonces,\u00bbPesadilla en la Calle del Infierno\u00bb irrumpe en la d\u00e9cada de Reagan, y en poco tiempo se eleva por encima de sus competidoras cercanas, al extremo de erigirse en un fen\u00f3meno de culto y de estudio para la posteridad.<\/p>\n<p>Si se quiere comprender la transici\u00f3n del hippismo al yuppismo en el cine de terror, el documento ideal para investigar es \u00abPesadilla en la Calle del Infierno\u00bb. Para empezar, es una met\u00e1fora de la enorme brecha generacional abierta por las heridas de Watergate y Vietnam en el inconsciente colectivo.<\/p>\n<p>Los chicos arrastran, como v\u00edctimas mortales de una epidemia esquizofr\u00e9nica, las culpas de sus padres por haber cometido no s\u00f3lo una injusticia sino un pecado original: linchar y asesinar a un hombre, sin derecho al debido proceso, en una ejecuci\u00f3n p\u00fablica con tintes de inquisici\u00f3n medieval y cacer\u00eda de brujas.<\/p>\n<p>Posteriormente, el chivo expiatorio, ejecutado por la pena capital de una comunidad puritana, resucita de sus cenizas para internarse en la mente de los hijos de la sociedad de bienestar, y causarles la muerte como un s\u00edndrome o una enfermedad viral.<\/p>\n<p>En paralelo, otros t\u00edtulos contempor\u00e1neos discurrir\u00e1n alrededor del mismo t\u00f3pico, seg\u00fan la influencia de la moda del SIDA y el miedo al cambio. Paranoias bipolares propias del declive de la guerra fr\u00eda. En tal sentido, reivindicamos las obras maestras de David Cronenberg, de la talla de \u00abVideodrome\u00bb,\u00bbLa Mosca\u00bb y \u00abScanners\u00bb, enlazadas con el subtexto freudiano y geopol\u00edtico de Wes Craven.<\/p>\n<p>Como ellas,\u00bbPesadilla en la Calle del Infierno\u00bb de cuenta del agotamiento del g\u00e9nero para los ochenta, y de la obligaci\u00f3n de dinamitarlo por dentro, al echar mano de los resortes formales y conceptuales de la posmodernidad.<\/p>\n<p>El relato ya no puede seguir cont\u00e1ndose con solemnidad y el autor debe proceder a desmontarlo sin piedad, al hacernos consciente de sus estereotipos, clich\u00e9s y lugares comunes, en una parodia quijotesca con pretensiones de cierre y clausura.<\/p>\n<p>Freddy se burla de los \u00edconos del \u00abslayer movie\u00bb y juega a desvirtuarlos, del inicio al desenlace. Al respecto, la conclusi\u00f3n de la cinta es emblem\u00e1tica porque constituye una brutal y despiadada mofa de la f\u00f3rmula del happy ending, cuando el mal es conjurado y los buenos se despiden de la audiencia con sus sonrisas de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Lamentablemente, la gracia de Wes Craven le cuesta caro y se le escapa de sus dominios, al metamorfosear en una morisqueta incontrolable para \u00e9l, y manejada a voluntad por los estudios.<\/p>\n<p>En cristiano, el enterrador del g\u00e9nero y del p\u00e1nico enlatado de la meca, se adapta a las condiciones de la oferta y la demanda, al punto de erigirse en su mejor publicista a tiempo completo.<\/p>\n<p>As\u00ed comienza el R\u00e9quiem por el Sue\u00f1o de Freddy, a la zaga y a la retaguardia de una serie de fotocopias deslucidas, a cual peor y m\u00e1s trivial.<\/p>\n<p>Literalmente, acontece el suicidio del personaje al reducirlo al estado de un fantasma , de un zombie o de un vampiro condenado a vivir en el limbo de la pantalla grande, por los siglos de los siglos, como el empleado de una mansi\u00f3n del horror pagado y asalariado para asustar a la gente con sus bromas pesadas.<\/p>\n<p>Su definitiva degradaci\u00f3n y extinci\u00f3n sucede, como en los cincuenta con Dr\u00e1cula y Frankestein, al enfrentarlo con su hermano de sangre, Jason Vorhees, quien le planta cara en una est\u00e9ril batalla de gladiadores populistas, en la tradici\u00f3n de la lucha libre de \u00abCelebrity Deathmach\u00bb, donde gane quien gane, nosotros perderemos. Malas peleas,buenas noches.<\/p>\n<p>Para rematar la faena, el \u00faltimo eslab\u00f3n de la cadena acaba de arribar a la cartelera, con la dura misi\u00f3n de rescatar al monstruo de la nada, el ostracismo, el vac\u00edo y el averno de la indiferencia. Sin embargo, para ser honestos, la operaci\u00f3n lejos de lograr su cometido, se salda con un fiasco creativo de proporciones \u00e9picas, a la escala de su merecido 14 por ciento de aprobaci\u00f3n obtenido en el ranking del portal rottentomatoes.<\/p>\n<p>Del desastre, solo podemos distinguir con pinzas, el trabajo de direcci\u00f3n de Bayer, su intensi\u00f3n de humanizar al hombre detr\u00e1s de la m\u00e1scara de piedra, su edici\u00f3n video clipera y su atm\u00f3sfera retro, a la manera entr\u00f3pica, glam y bizarra de Marilyn Manson.<\/p>\n<p>La secuencia de cr\u00e9ditos es un lujo, las escenas on\u00edricas tambi\u00e9n aportan lo suyo al imaginario surreal descubierto por Bu\u00f1uel, y el ritmo avanza con cierta precisi\u00f3n a celebrar.<\/p>\n<p>Por desgracia, la parejita protag\u00f3nica es un desastre robado de un reparto de descarte de la saga \u00abCrep\u00fasculo\u00bb, y adem\u00e1s el Freedy no mete miedo, sino produce pena ajena en su disfraz de hombre perturbado con voz ronca, a pesar de los esfuerzos del estimado Jackie Earle Haley, incapaz de superar la huella de Robert Englund y a la sombra de su papel de ped\u00f3filo nominado al Oscar por \u00abLittle Children\u00bb.<\/p>\n<p>En Pesadilla, vuelve a incorporar a un \u00abloco pederasta\u00bb, pero despojado de la m\u00e1s m\u00ednima profundidad y complejidad psicol\u00f3gica. Es un villano unidimensional donde se proyectar\u00e1n las fobias, los prejuicios y los temores avivados por el calor de las hogueras y las ollas medi\u00e1ticas en boga. En vano hallaremos una explicaci\u00f3n coherente y antropol\u00f3gica del delito del abuso infantil en una pel\u00edcula plana,maniquea y esquem\u00e1tica como \u00abPesadilla en la Calle del Infierno\u00bb, donde el asunto se despacha con total ligereza y se utiliza para justificar una salida aberrante y al margen de la ley, como lo es tomar la justicia por la propia mano. La teor\u00eda anacr\u00f3nica de Charles Bronson y Clint Eastwood en los setenta parece recobrar carta de natalidad en el siglo XXI.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, los chicos aprenden la lecci\u00f3n de sus padres, y en vez de refutar sus procedimientos revanchistas, se dedican a reforzarlos en cuerpo y alma.<\/p>\n<p>Por tanto, la moraleja raya en la obviedad republicana de hacer apolog\u00eda a la venganza y al derecho a la leg\u00edtima defensa en el contexto del once de septiembre. Intr\u00ednsecamente, el film reafirma de gratis la propaganda, la mentira y el argumento de base para propulsar la campa\u00f1a b\u00e9lica de ocupaci\u00f3n de Irak.<\/p>\n<p>Los t\u00f3rtolos del libreto reciben la luz verde y el salvoconducto de los realizadores, para exterminar a la plaga en el ep\u00edlogo del show bussines, diente por diente.<\/p>\n<p>\u00c9l se llama Quentin y la revive a ella con una inyectadora de insulina al estilo de Pulp Fiction, a efecto de exorcizar al demonio y traerlo de vuelta al mundo de los mortales. Pero al final, extra\u00f1amos a Tarantino y a su ejercicio de modificaci\u00f3n de la historia oficial. No en balde, el remake nos abandona con un calco o un mal remedo del desternillante final de la primera versi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo con el prop\u00f3sito de mantener fresca la llama de la inversi\u00f3n a corto plazo y abonar el terreno para la pr\u00f3xima secuela, seguramente en 3D.<\/p>\n<p>Lo dicho: Paz a los restos de Freddy Krueger.<\/p>\n<p>PD:cuesta sentir empat\u00eda por el nuevo Freddy con su m\u00e1scara irreconocible de encapuchado carbonizado con acn\u00e9. Cuesta no relacionar su destino al de las pobres personas linchadas y quemadas en suelo patrio, en piras colectivas de aprobaci\u00f3n t\u00e1cita y silenciosa.<br \/>\nNuestro deber, como comunicadores sociales, es alertar y se\u00f1alar el equ\u00edvoco de aceptar tales sofismas y discursos desfasados. Atenci\u00f3n, pues el tab\u00fa y la censura tampoco son el camino. La v\u00eda alterna es la discusi\u00f3n y la apertura al debate.<br \/>\nLa idea es no naturalizar y normalizar la intolerancia como forma de resolver problemas en democracia. La sociedad civil tiene derecho a ser juez y parte, pero dentro del debido proceso. Lo contrario es retornar al reinado neodarwinista de la ley de la selva. Una aut\u00e9ntica Pesadilla latente en la calle de nuestro infierno. Ojo al parche, como dir\u00eda Gubern.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La de 1984 era profunda, sarc\u00e1stica,modesta, comiqu\u00edsima, nos leg\u00f3 un personaje m\u00edtico para la historia del g\u00e9nero,y por si fuera poco, salv\u00f3 a \u00abNew Line Cinema\u00bb de la bancarrota. La del 2010 es rutinaria,oportunista,superficial,aburrida,predecible,petulante,menos chistosa,nos presenta a un clon de Freddy para el olvido,y encima,acrecienta el poder de su infame productora,\u00bbPlatinum Dunes\u00bb, el oasis donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":7760,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cine"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/30000_427628251213_518411213_5495235_1795068_n.jpg?fit=486%2C719&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-219","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7759\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}