{"id":7290,"date":"2010-04-17T11:00:52","date_gmt":"2010-04-17T15:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=7290"},"modified":"2010-04-17T11:00:52","modified_gmt":"2010-04-17T15:30:52","slug":"el-imaginario-del-doctor-parnassus-requiem-por-el-sueno-de-heath-ledger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/04\/17\/el-imaginario-del-doctor-parnassus-requiem-por-el-sueno-de-heath-ledger\/","title":{"rendered":"El Imaginario del Doctor Parnassus: R\u00e9quiem por el Sue\u00f1o de Heath Ledger"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7291\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/04\/17\/el-imaginario-del-doctor-parnassus-requiem-por-el-sueno-de-heath-ledger\/l_1054606_ae18884a\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg?fit=300%2C433&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"300,433\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"l_1054606_ae18884a\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg?fit=300%2C433&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-7291\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg?resize=300%2C433\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg?w=300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/l_1054606_ae18884a.jpg?resize=207%2C300&amp;ssl=1 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nos encant\u00f3, a pesar de haber sido masacrada por la cr\u00edtica y por la taquilla, a su estreno por los Estados Unidos. Tampoco gust\u00f3 en su pase por el Festival de Cannes, al ser considerada una cinta parcialmente fallida para su director, Terry Gilliam. Sin embargo, para nosotros, es la mejor pel\u00edcula de la cartelera en la actualidad. A continuaci\u00f3n explicaremos el por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Primero, el film tiene el valor de erigirse en el testamento audiovisual de Heath Ledger, as\u00ed como en el regreso de su director al territorio movedizo del lado oscuro de la raz\u00f3n, despu\u00e9s de fracasar con su proyecto del Quijote y luego de desviarse de la senda de la complejidad de la mano de su simplona versi\u00f3n de \u00abLos Hermanos Grimm\u00bb( la peor de su trayectoria reciente).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/parnassusposter2.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7292\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/04\/17\/el-imaginario-del-doctor-parnassus-requiem-por-el-sueno-de-heath-ledger\/parnassusposter2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/parnassusposter2.jpg?fit=439%2C586&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"439,586\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"parnassusposter2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/parnassusposter2.jpg?fit=439%2C586&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-7292\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/parnassusposter2.jpg?resize=271%2C361\" alt=\"\" width=\"271\" height=\"361\" \/><\/a><\/p>\n<p>Con \u00abEl Imaginario\u00bb, el realizador vuelve a dar en el clavo de la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica, al ofrecer otro de sus famosos caballos de Troya, bajo la coartada de la explotaci\u00f3n del star system, mientras aprovecha el tr\u00e1mite para deconstruirlo y sugerir no pocas ideas de inter\u00e9s durante el proceso.<\/p>\n<p>Por supuesto, queda de parte del espectador avispado o no, descubrir la profundidad del subtexto y del gui\u00f3n, dentro de la aparente inanidad y superficialidad del conjunto. Pero no se preocupen, porque con un poco de esfuerzo intelectual, el mensaje secreto de la cinta puede descifrarse. Para ello, usted debe dejar sus prejuicios fuera de la sala y hacer un ejercicio de peque\u00f1a abstracci\u00f3n mental. Por tanto, la funci\u00f3n no es recomendable para cr\u00edticos express o espectadores impacientes, quienes abominen del hecho de pensar en la sala oscura.<\/p>\n<p>De seguro, muchos ir\u00e1n con la idea de disfrutar de una secuela de \u00abDark Night\u00bb, para subirle los pulgares por Facebook y por Twitter. Por desgracia, perder\u00e1n su tiempo en el Blackberry, porque nada menos cerca de la realidad de la pieza.<\/p>\n<p>En rigor, es casi una joyita de arte y ensayo, una aut\u00e9ntica rareza, un experimento inc\u00f3modo y resistente, de cara a la uniformidad de los contenidos del mercado de consumo. Frente al cascar\u00f3n vac\u00edo del efectismo de \u00abClase de Titanes\u00bb, \u00abEl Imaginario del Doctor Parnassus\u00bb se revela como una obra de culto, a contracorriente de la trivialidad imperante en la industria.<\/p>\n<p>Con ella, Terry Gilliam exorciza sus demonios y reafirma su poder como constructor de empresas quijotescas e imposibles, como hacer una pel\u00edcula truncada por la mitad, debido a la muerte de su protagonista. Al respecto, su mutaci\u00f3n apenas se siente y su ausencia se resuelve con sutileza. No perturba, aporta y se acopla org\u00e1nicamente con el resto de la pel\u00edcula. No es poco m\u00e9rito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, las posibilidades del lectura del largometraje, son infinitas, gracias a la habilidad de su creador para disparar conceptos duros en diversas direcciones a la vez, y con la velocidad de una metralleta sobrecargada de artiller\u00eda pesada en materia de est\u00e9tica, \u00e9tica y filosof\u00eda posmoderna.<\/p>\n<p>Por fortuna, la pel\u00edcula no se convierte en un ladrillo indigesto, y tambi\u00e9n funciona como entretenimiento para las masas( prestas al juego de la interpretaci\u00f3n de los c\u00f3digos ocultos).<\/p>\n<p>Por desgracia, algunos abandonar\u00e1n la funci\u00f3n antes de culminar su desarrollo, por la calidad de sus im\u00e1genes de s\u00edntesis. Ciertamente, el entendido y el conocedor de la carrera del realizador, seguir\u00e1 prefiriendo su per\u00edodo anal\u00f3gico y artesanal, por encima de su nueva fase como animador por computadora, donde la infograf\u00eda de baja resoluci\u00f3n se traga y opaca su desbordante iconoesfera neobarroca, su delirante repertorio kistch, colmado de referencias, gui\u00f1os, comentarios metalingu\u00edsticos y discursos subversivos.<\/p>\n<p>En plano de la forma, \u00abDoctor Parnassus\u00bb transmite el descontento y la disconformidad del autor con su mundo contempor\u00e1neo, abocado al materialismo hist\u00e9rico y a la adoraci\u00f3n de los para\u00edsos artificiales sembrados por el poder. De ah\u00ed la lucha con el personaje del Diablo, enemigo ac\u00e9rrimo del anciano protagonista.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito del trasfondo, ambos arquetipos del argumento, libran una lucha hist\u00f3rica, de siglos, entre las dos constantes omnipresentes en la filmograf\u00eda del realizador: el humanismo y el pragmatismo, el c\u00e1lculo cartesiano versus la fantas\u00eda desbordante, el bien y el mal. Lo interesante del abordaje del libreto, es la ausencia de moralismos reduccionistas y la carencia de una conclusi\u00f3n facilona de orden maniqueo. En dos platos, al final, el villano y el h\u00e9roe saldan un armisticio y aprenden a convivir en sana paz. Una diferencia enorme, por ejemplo, con la predica binaria de la Alicia de Tim Burton, cuyo desenlace glorificaba la victoria de la ni\u00f1a sobre su rival directo, a trav\u00e9s de una ejecuci\u00f3n violenta. En cambio, \u00abEl Imaginario\u00bb reivindica la oportunidad de conciliar los polos opuestos y extremos de la existencia.<\/p>\n<p>As\u00ed, Terry Gilliam retorna a sus andanzas, para rodar el encuentro y el desencuentro de nuestra locura ordinario con nuestro mundo gris, en una puesta en escena reconstruida al estilo de una mu\u00f1eca rusa, de un caja china confeccionada por Luis Bu\u00f1uel, ante la sombra de Federico Fellini. Por consiguiente, de un sue\u00f1o derivamos hacia una pesadilla, y de all\u00ed nos retrotraemos al pasado, para comprender el desarrollo de la trama.<\/p>\n<p>En la epidermis, la aventura narra la odisea de un monje, por recuperar su condici\u00f3n de hombre mortal, tras haber sellado un pacto con el diablo para sobrevivir por los siglos de los siglos, a cambio del alma de su primera hija.<\/p>\n<p>En dicho compromiso y conflicto, el Doctor Parnassus ser\u00e1 secundado, cual hidalgo de la triste figura, por un escudero sanchesco, incorporado magistralmente por Verne Troyer, el Mini-me de \u00abAustin Powers\u00bb. Sin discusi\u00f3n, la gran sorpresa y revelaci\u00f3n de la pel\u00edcula, m\u00e1s all\u00e1 de las predecibles contribuciones de sus ricos y famosos, en plan de narcisos autoindulgentes enamorados de s\u00ed mismos. Naturalmente, Ledger se lleva la Palma de la actuaci\u00f3n de relleno, a pesar de no lograr deslastrarse de su laureada caracterizaci\u00f3n para \u00abCaballero de la Noche\u00bb. Aqu\u00ed vemos una continuaci\u00f3n de su metodolog\u00eda \u00abclown\u00bb para el Guas\u00f3n.<\/p>\n<p>Ni hablar de Jhonny Deep, igualmente encasillado, de Jude Law, incapaz de superar a su fallecido compa\u00f1ero de reparto, y del peor de la faena, Collin Farrell. Pobrecillo, porque no pega una desde \u00abIn Bruges\u00bb. En la meca, ya es sin\u00f3nimo de mala pava, pues sepult\u00f3 a Michaell Mann en \u00abMiami Vice\u00bb, a Oliver Stone con \u00abAlexander\u00bb y a Terrence Mallick a la luz de \u00abThe New World\u00bb. Ahora fue por Gilliam y de broma cumpli\u00f3 con su cometido.<\/p>\n<p>En cualquier caso, el m\u00e9rito de la pel\u00edcula reside no s\u00f3lo en contar con la \u00faltima participaci\u00f3n en vida de Heath Ledger, sino en presagiar su muerte en extra\u00f1as circunstancias. De hecho, en \u00abEl Imaginario\u00bb interpreta a un millonario filantr\u00f3pico en busca de redenci\u00f3n, a ra\u00edz de ser rescatado de un suicidio por parte de la caravana circense del \u00abDoctor Parnasuss\u00bb.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, se trata de una variante abordada por Gilliam en su trabajo precedente, \u00abEl Pescador de Ilusiones\u00bb, donde otro \u00abloco\u00bb salvaba a un \u00abcuerdo\u00bb del descenso a los infiernos de la nada y la nausea.<\/p>\n<p>En paralelo, la estampa del \u00abDoctor Parnassus\u00bb alude a la contextura del cl\u00e1sico Quijote reencarnado por el director, en sus t\u00edtulos mayores como \u00abEl Bar\u00f3n Munchaussen\u00bb y \u00abBrazil\u00bb. Apolog\u00edas rom\u00e1nticas y nost\u00e1lgicas del h\u00e9roe rom\u00e1ntico enfrentado a sus molinos de viento.<\/p>\n<p>Por extensi\u00f3n, Verne Troyer representa al Sancho de la partida, siempre encargado de desmontar los planes y los castillos de naipes de su protector, por medio de una fina apelaci\u00f3n al sarcasmo.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el personaje de Verne Troyer retoma la fijaci\u00f3n del autor por los personajes marginados, olvidados y freakis, en la tradici\u00f3n de sus diminutos \u00abBandidos del Tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>Aparte, el humor negro de la cinta recuerda la veta iconoclasta de Terry Gilliam, amparada por su asociaci\u00f3n con el grupo de comediantes del arte brit\u00e1nico de protesta, \u00abThe Monty Phyton\u00bb, empe\u00f1ados en denunciar las miserias de la sociedad del bienestar, a trav\u00e9s del arma de la risa y la cachetada liberadora.<\/p>\n<p>En consecuencia, \u00abEl Imaginario\u00bb lanza sus dardos m\u00e1s afilados y venenosos contra \u00abla normalidad\u00bb de una civilizaci\u00f3n occidental, alienada por las ilusiones de emancipaci\u00f3n del mercantilismo.<\/p>\n<p>Por eso, las v\u00edctimas del laberinto mortal del \u00abDoctor Parnassus\u00bb, son damas encopetadas de alcurnia, mafiosos de medio pelo, pol\u00edticos inv\u00e1lidos de tercera en silla de ruedas, ni\u00f1os mimados de la meca, emblemas de \u00e9xito y pantallas de responsabilidad social, como un benefactor altruista desenmascarado al final.<\/p>\n<p>As\u00ed, Terry Gilliam desaf\u00eda al reinado de su entorno castrador, al desnudarlo en toda su falsedad, hipocres\u00eda y esterilidad.<\/p>\n<p>En tal sentido, la pel\u00edcula se admira como el grito de resistencia de un perfecto disidente, negado a traicionarse y a negociar con su goyesca visi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la \u00fanica alternativa ante el descalabro de su pa\u00eds y de su universo, radica en la imaginaci\u00f3n y en la fantas\u00eda. \u00daltimos refugios y reductos para el pensamiento libre, en una \u00e9poca de control, represi\u00f3n,m\u00e1xima seguridad y homogenizaci\u00f3n de las costumbres.<\/p>\n<p>Por l\u00f3gica, la pel\u00edcula tambi\u00e9n admite ser le\u00edda como la historia neorrealista de un grupo de vagabundos, juglares, gitanos y mendigos, concertados alrededor de un mismo proyecto, con plena conciencia de su alcance y de sus limitaciones.<\/p>\n<p>En definitiva, una apuesta sincera por el retorno de unos valores perdidos, en el cine y en el teatro primitivos.<\/p>\n<p>En el desenlace, los alter egos del director nos despiden con una grata sonrisa de complicidad, para celebrar la vida de la alteridad y la inmortalidad del cine como espect\u00e1culo de sombras.<\/p>\n<p>Una hermosa manera de decirle adios a Heath Ledger y de encumbrarlo en el pante\u00f3n del s\u00e9ptimo arte, en compa\u00f1\u00eda de sus mejores amigos. Al respecto, entre ellos figuran dos monstruos todav\u00eda en activo: Christopher Plummer y el incre\u00edble Tom Waits. Dios y el Diablo en la tierra del Sol de Terry Gilliam.<\/p>\n<p>Para m\u00ed, una estupenda pel\u00edcula subestimada e infravalorada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos encant\u00f3, a pesar de haber sido masacrada por la cr\u00edtica y por la taquilla, a su estreno por los Estados Unidos. Tampoco gust\u00f3 en su pase por el Festival de Cannes, al ser considerada una cinta parcialmente fallida para su director, Terry Gilliam. 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