{"id":7122,"date":"2010-03-26T17:52:34","date_gmt":"2010-03-26T22:22:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=7122"},"modified":"2010-03-26T17:52:34","modified_gmt":"2010-03-26T22:22:34","slug":"la-pelea-de-la-palma-con-la-mata-de-mango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/26\/la-pelea-de-la-palma-con-la-mata-de-mango\/","title":{"rendered":"La pelea de la palma con la mata de mango"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">\n<a class=\"noborder\" href=\"https:\/\/i0.wp.com\/api.ning.com\/files\/Gm5IIp3hzCW-%2ATqklAsuLaKvHEcDBM0noI-r3HeEaaEp0%2AUnrniskenXnK4FkA3EOXX5VPJapHmkLBQDg5I%2AC0%2AdRJAK2Nee\/Lapeleadelapalmaconlamatademango.jpg\" target=\"_blank\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/api.ning.com\/files\/Gm5IIp3hzCW-%2ATqklAsuLaKvHEcDBM0noI-r3HeEaaEp0%2AUnrniskenXnK4FkA3EOXX5VPJapHmkLBQDg5I%2AC0%2AdRJAK2Nee\/Lapeleadelapalmaconlamatademango.jpg?w=696\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium\"><strong>La pelea de la palma con la mata de mango<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Aun hay en el patio de una casa, que aun visito, una mata de mango grand\u00edsima, viej\u00edsima y linda, que da unas mangas moradas que tienen el sabor de la alegr\u00eda, que todo el mundo sabe es dulce pero no empalagosamente, que es \u00e1cido pero no demasiado, que es medicinal pero no sabe a medicina, que pica pero poquito y es alimenticio, pero es postre.<\/p>\n<p>La mata de mango de que estamos hablando, tiene aun a una chaguarama de vecina, que era muy pretenciosa, celosa y entremetida.<\/p>\n<p>Ambas compet\u00edan por atraer m\u00e1s guacamayas, loros, periquitos, azulejos, pecho amarillos, tortolitas y dem\u00e1s pajaritos y la chaguarama siempre llegaba de segunda, cosa que la enfurec\u00eda y estremec\u00eda de la ra\u00edz hasta el cogollo.<\/p>\n<p>Pero como las chaguaramas son muy elegantes y estilizadas, disimulaba su furia con mucha clase y menospreciaba a la manga atribuyendo a la rutinaria hambre, la preferencia de los p\u00e1jaros, por su rival en la competencia.<\/p>\n<p><em>Donde duermes es donde vives, no donde comes y las guacamayas, los loros, los periquitos y hasta unos gavilanes, viven en m\u00ed,<\/em> -se dec\u00eda la chaguarama-, <em>si van a comer a la manga es una cosa, pero otra es, que<\/em> <em>tienen sus nidos en m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>La manga que sabe que es rica hasta para la vista, se pavoneaba con voluptuosidades premeditadas y excesos repetidos; aun acostumbra regar el piso con fruta en todos los estados de saz\u00f3n, hojas y flores; y cuando es \u00e9poca de mangos se luce d\u00e1ndolos en racimos y colore\u00e1ndolos como lo har\u00eda un pintor naif jamaicano borracho, celebrando la millonaria venta de sus obras, en una fiesta.<\/p>\n<p>Pero la palma jam\u00e1s comete esos deslices de etiqueta; ella se deshace de sus hojas secas con mucho disimulo, casi siempre de noche, anunciando su ca\u00edda con un rumor fort\u00edsimo y un fren\u00e9tico estremecimiento de palmas; da unas fruticas que los periquitos comen con desgano, si no consiguen otra cosa; adem\u00e1s ella es muy recta, ya que si se cumplen los designios de sus cuidadores iniciales, con ella har\u00e1n una curiara guerrera y un mont\u00f3n de flechas.<\/p>\n<p>La manga era demasiada imprudente para soportar la tentaci\u00f3n de burlarse de una vecina tan seria y aun hoy contin\u00faa atrayendo a <a href=\"mailto:l@s\">l@s<\/a> <a href=\"mailto:muchach@s\">muchach@s<\/a> m\u00e1s valientes poni\u00e9ndoles unos mangos inmensos en lo m\u00e1s<br \/>\nalto de su copa y a <a href=\"mailto:l@s\">l@s<\/a> m\u00e1s cobardes les tira en la cabeza los mangos ya picados por los azulejos, los murci\u00e9lagos y las avispas. As\u00ed que se quejaba en voz alta en el viento: <em>La gente, los p\u00e1jaros, hasta los picures se alimentan de m\u00ed, no me dejan en paz ni cuando ni siquiera estoy floreada, porque no habr\u00e9 yo sido palma derecha que a nadie alimenta, que no da ni resina seca.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>La palma percib\u00eda ese sentimiento de felicidad de la mata de mango, como una humillaci\u00f3n que la her\u00eda profundo, como si el filo de un hacha le hiciera sangrar toda la sabia que le herv\u00eda por dentro.<\/p>\n<p>Muchos sabios han escrito acerca de la realeza de las palmas, de su nobleza; influenciados quiz\u00e1, por su dominio sobre los oasis. Ahmmur al Sheridah en su estudio de los espejismos del mar de arena que<\/p>\n<p>rodea al mar de agua amarga de los arios, llega incluso a atribuir a los espejismos y al anhelo de agua de los sedientos, el origen de las palmas datileras.<\/p>\n<p>Filipe von Stern, el m\u00e1s prol\u00edfico escritor de la ciencia ficci\u00f3n, desarrollando sus ideas, &#8211; En m\u00e1s de dos mil quinientas p\u00e1ginas, sin ninguna ilustraci\u00f3n y en tama\u00f1o de fuente m\u00e1s peque\u00f1o-, acerca del dise\u00f1o de los animales m\u00e1s evolucionados, llega a la conclusi\u00f3n de que deben ser como las palmas:<\/p>\n<p>1- Ra\u00edz (\u00d3rgano para alimentarse)<br \/>\n2- Tallo (Bus de comunicaciones interno)<br \/>\n3- \u00d3rgano reproductor<br \/>\n4- \u00d3rgano de respiraci\u00f3n (Comunicaciones externas)<\/p>\n<p>E imagina palmares cubriendo todo el terreno de planetas completos, excepto en las regiones polares, en los que cada palma es una c\u00e9lula, un individuo, de una comunidad que forma un animal completo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se puede escribir aun sobre el \u00e1rbol de mango?<\/p>\n<p>Pesados y profundos tratados de sociolog\u00eda atribuyen a su generosidad, el atraso y la flojera de pueblos enteros; es notable el ejemplo del fracaso de las explotaciones bananeras en el pa\u00eds de los orhizas, debido a la desidia de los frug\u00edvoros trabajadores nativos.<\/p>\n<p>Tenemos entonces aqu\u00ed amigas y amigos una pelea entre dos reinas, acostumbradas a tener siempre la raz\u00f3n y a hacer prevalecer sus criterios, aun sin ella.<\/p>\n<p>Mucha gente cree que algunas damas de la alta sociedad son bobaliconas, casadas con o hijitas de capitanes del capital, la pol\u00edtica o la ciencia; simples adornos, meras conveniencias; d\u00e9jenme darle un concejo a quienes as\u00ed piensan: Nunca le hagan la guerra a quien logra controlarle la chequera a un due\u00f1o de empresa, hacerle creer promesas a un pol\u00edtico o sembrarle ilusiones a un hombre de ciencia.<\/p>\n<p>Las primeras salvas de la guerra entre la chaguarama y la manga coqueta fueron una advertencia de que lo que vendr\u00eda era una guerra seria; la palma se deshizo de las guacamayas tap\u00e1ndoles la entrada a su nido con una hoja seca, y a los loros y periquitos los ech\u00f3 sin contemplaci\u00f3n, ni etiqueta; sacudiendo sus ramas hasta que se asustaron y se fueron a buscar otra palma menos inquieta.<\/p>\n<p>Ninguno de los p\u00e1jaros grandes ni siquiera evalu\u00f3 la posibilidad de hacer su nido en una mata de mango tan coqueta y frecuentada por los muchachos y la m\u00e1s cercana palma ser\u00eda quedaba muy lejos, en una monta\u00f1a que era muy fresca y estaba llena de matas de aguacate, n\u00edspero, mam\u00f3n, jobo, cereza y ciruela.<\/p>\n<p>Cuando los p\u00e1jaros se mudaron a la monta\u00f1a fresca se olvidaron de la manga coqueta y ah\u00ed fue cuando la manga aprendi\u00f3 lo que es la tristeza, as\u00ed que la siguiente cosecha de mangos fue de un uniforme color<\/p>\n<p>verde militar y la mayor\u00eda de los mangos se cayeron inmaduros al suelo.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando la palma se asust\u00f3 por sus acciones y pens\u00f3 en voz alta para que la escuchara la manga: <em>Ya yo estoy vieja, ojala viniera un rayo y me dejara seca, para que las guacamayas bandera<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>vinieran a hacer su nido en mi, para que el picure haga en mi su madriguera; mi vecina la manga<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>coqueta est\u00e1 dando unos manguitos que ni siquiera cuando verdes dan dentera.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>La manga oy\u00e9ndola entendi\u00f3 el problema, hab\u00eda estado ocupada mucho tiempo siendo feliz y pensando ego\u00edstamente solo en sus propios problemas y hab\u00eda sido desconsiderada con la chaguarama; as\u00ed que murmur\u00f3 con todas sus hojas muy lento, propagando en el viento un sentimiento de arrepentimiento, que casi era espeso : <em>Me bastan los azulejos, las tortolitas y los cucaracheros, pero si dejas el nido de las guacamayas abierto, ser\u00eda muy feliz con ella; ya las canoas las hacen con fibra de vidrio, as\u00ed que mejor evit\u00e9monos problemas y no fomentemos el desperdicio de madera<\/em>.<\/p>\n<p>La palma y la manga llegaron a un acuerdo, los pajaritos peque\u00f1os har\u00edan sus nidos en la manga y los grandes en la chaguarama y en tiempo de cosecha de mangos, cuando llegaran <a href=\"mailto:l@s\">l@s<\/a> <a href=\"mailto:muchach@s\">muchach@s<\/a>, o<\/p>\n<p>cualquier tipo de inconveniente, todos los p\u00e1jaros se pondr\u00edan a salvo en la palma.<\/p>\n<p>La manga podr\u00eda cantar en la briza de la noche sus canciones alegres y si a la palma le llegara a provocar cantar alg\u00fan himno guerrero, no hab\u00eda ning\u00fan impedimento.<\/p>\n<p>A partir de ese momento o mejor dicho desde que una pareja de loros dom\u00e9sticos se fugaron de sus ex due\u00f1os y se apropiaron del nido abandonado de los guacamayos, solo un picure es m\u00e1s feliz que yo durante la cosecha de mangos y es porque a \u00e9l, adem\u00e1s de los mangos, tambi\u00e9n le encantan las pepitas que bota el chaguaramo.<\/p>\n<p>Para Vicky<\/p>\n<p><strong>VABM<\/strong> 26 de Marzo de 2010<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/victor-bueno.ning.com\/profiles\/blogs\/la-pelea-de-la-palma-con-la\">http:\/\/victor-bueno.ning.com\/profiles\/blogs\/la-pelea-de-la-palma-con-la<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una pelea entre dos damas de la jai<\/p>\n","protected":false},"author":1124,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2],"tags":[515,285,282],"class_list":{"0":"post-7122","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-poesia","7":"tag-la-pelea-de-la-palma-con-la-mata-de-mango","8":"tag-poemas","9":"tag-victor-bueno"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-1QS","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1124"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}