{"id":7107,"date":"2010-03-26T08:52:30","date_gmt":"2010-03-26T13:22:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=7107"},"modified":"2010-03-26T08:52:30","modified_gmt":"2010-03-26T13:22:30","slug":"un-humilde-siervo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/26\/un-humilde-siervo\/","title":{"rendered":"Un humilde siervo&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>El h\u00famedo y caliente calabozo tiene \u00fanicamente lo necesario: nada en absoluto. Apenas un lastimero haz de luz cae desde lo alto a trav\u00e9s del peque\u00f1o agujero que constituye su \u00fanica ventana, iluminando un min\u00fasculo punto del piso de tierra del claustro. No le hace falta a un alma enferma ninguna comodidad en sus \u00faltimas horas de mundana existencia. A la portadora de tan grotesco esp\u00edritu se le alimenta una vez al d\u00eda, malgast\u00e1ndose \u2013a mi indiscutible buen juicio- la pieza de pan y el tarro de agua que constituye esta \u00fanica comida. S\u00f3lo resta esperar que esa no sea premiada con una r\u00e1pida muerte a causa de una picadura de escorpi\u00f3n antes de que pueda afrentarla con mi sabia y magna autoridad&#8230;<\/p>\n<p>Hay algo sublime en esto de decidir qui\u00e9n es digno de merecer el siguiente respiro y a quien se le revoca tal derecho. Tan sublime es esta tarea que ni siquiera a m\u00ed corresponde hacer la elecci\u00f3n. No soy sino un ejecutor de una voluntad muy superior, de una autoridad a la que todos estamos necesariamente sujetos. No soy un vil asesino. Soy un humilde siervo. \u00bfQu\u00e9 otra cosa podr\u00eda yo hacer sino cumplir con mi deber y entregarme a \u00e9l por completo? \u00bfY qu\u00e9 otra cosa debe causar una labor tan sagrada sino satisfacci\u00f3n? S\u00ed. Siento una gran satisfacci\u00f3n de haber sido elegido para esta tarea, y por esto pongo en ella todo mi ser, todo lo que soy. No soy un vil asesino. Siento desprecio por los asesinos viles, quienes matan a sus semejantes s\u00f3lo por ego\u00edstas motivos. A ellos no deseo otra cosa que la que ser\u00e1 su destino: una eternidad de penurias. No. No soy un vil asesino. No puede hablarse de asesinato cuando lo que se hace es aparejar la situaci\u00f3n de la carne al ya materializado fallecimiento del esp\u00edritu. Y la satisfacci\u00f3n que me causa el cumplimiento de la tarea encomendada no resulta de morbosos y personal\u00edsimos instintos, sino de la tarea en s\u00ed y de su significado superior.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Traedla<\/em>\u00bb, he ordenado. Y, como es lo acostumbrado, mi orden ha sido cumplida al momento. Nada se me discute. Nadie osa creer que puede contradecir mis dichos. Al final, todos compartimos la misma tarea, y si bien se me ha dado la gracia de liderarla, est\u00e1n mis fieles tan enteramente convencidos de su importancia y de mi autoridad que no pueden hacer otra cosa que estar prestos a obedecer mis \u00f3rdenes, de la misma forma que yo obedezco las \u00f3rdenes que mis superiores me han confiado.<\/p>\n<p>Por su aspecto comprendo que ya queda muy poco por hacerse. Sucia, maltrecha, con el cabello alborotado y grasoso; las vestimentas rasgadas; las carnes flojas y el cuerpo enteramente delgado, es la imagen misma de la mortalidad. Ha perdido las fuerzas para ofrecer resistencia alguna. Llora incesantemente mientras la arrastran y la sientan frente a m\u00ed. Me levanto, la rodeo caminando lentamente, inspeccionando cada detalle. Tiro de su cabello bruscamente y escucho como intenta arrojar un chillido. Me ubico a su espalda y pregunto:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfC\u00f3mo os llam\u00e1is?<\/li>\n<li>In\u00e9s \u2013responde-. In\u00e9s de la Asunci\u00f3n Triada y Balbuena.<\/li>\n<li>\u00bfTen\u00e9is miedo, In\u00e9s? \u2013pregunto, pero prosigo antes de que pueda responder:- nada hay que temer salvo que sep\u00e1is ya que os depara a vuestra alma. Y sab\u00e9is que vuestra alma, m\u00e1s destrozada y maltrecha que vuestro cuerpo, no os pertenece realmente, sin embargo hab\u00e9is sido imprudente en sus cuidos, y ya puedo ver cu\u00e1nto la hab\u00e9is corrompido.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Guarda silencio. Es incapaz de contradecirme. Ella sabe que hablo con la indiscutible raz\u00f3n que mi posici\u00f3n me otorga. Sin embargo no deja de llorar y, acaso por descuido o con toda intenci\u00f3n, hace que nuestras miradas se crucen. Tal insulto no puede alguien de mi altura soportarlo, as\u00ed que r\u00e1pidamente levanto mi brazo y la abofeteo con todas mis fuerzas. \u00ab<em>\u00a1Deja ya de llorar, arp\u00eda! \u00bfMe hab\u00e9is confundido acaso con otro m\u00e1s de los tantos hombres a quienes hab\u00e9is comprado con l\u00e1grimas? A mi no lograr\u00e9is convencerme de tu supuesta debilidad de \u201cmujer\u201d. Todas son iguales: est\u00e1is seguras de que, mientras puedan arrojar l\u00e1grimas y entregar su cuerpo, no habr\u00e1 hombre alguno que se les resista, aunque la conducta de ese hombre sea, para todo lo dem\u00e1s, intachable. Pero os advierto, vil bruja, que no sois para m\u00ed m\u00e1s que cualquier otra mujer que intenta hacer con su vida cosa distinta que ayudar a su esposo y a su familia de forma abnegada. Para nada m\u00e1s que tal fin han surgido en este mundo las mujeres<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Mi arremetida fue lo suficientemente fuerte como para arrojarla fuera de la silla. \u00ab<em>Levantadla<\/em>\u00bb, ordeno sin elevar la voz m\u00e1s de lo necesario. Vuelvo a abofetearla un par de veces y percibo que mi mano se llena con la mezcla de sus l\u00e1grimas y la suciedad de su rostro. Lamo la palma de mi mano y digo:<\/p>\n<ul>\n<li>Hay en estas l\u00e1grimas m\u00e1s sal que arrepentimiento. \u00bfAcaso no os arrepent\u00eds de vuestros errores? \u00bfAcaso mi sola presencia no logra hacer que recapacit\u00e9is?<\/li>\n<li>Yo&#8230; yo\u2026 -balbucea la mujer entre sollozos, sin lograr articular ninguna otra palabra.<\/li>\n<li>T\u00fa&#8230; miserable\u2026 procura no interrumpirme nuevamente. A\u00fan no os he explicado que os trae a mi digna instancia. \u00bfC\u00f3mo pretend\u00e9is contradecir lo que desconoc\u00e9is por completo?<\/li>\n<\/ul>\n<p>Volvi\u00f3 a guardar silencio. Ha entendido al fin lo que le corresponde en virtud de su sexo inferior y de mi elevada posici\u00f3n: guardar silencio. Habiendo logrado calmar as\u00ed sus lamentos, prosigo en tono m\u00e1s cauto diciendo: \u00ab<em>Comprended, In\u00e9s, que poco o nada hay que pueda hacer para salvar vuestra alma del eterno castigo. Empero, dispuesto estoy a intentarlo. Mas sin embargo, necesito de vuestra ayuda en esta ardua tarea, y no hab\u00e9is sido lo suficientemente honesta como para demostrar arrepentimiento. Al contrario, hab\u00e9is ca\u00eddo en terca hipocres\u00eda al alegar en esta palestra una supuesta inocencia sin ofrecer ninguna demostraci\u00f3n de la misma. Me hab\u00e9is dejado una sola opci\u00f3n: puesto que, como he dicho, hab\u00e9is sido terca como las mulas en vuestra falsa inocencia, he de trataros como a un equino en aras de obtener la verdad que os neg\u00e1is a ofrecer abiertamente<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto hago una se\u00f1a a mis fieles, d\u00e1ndoles a entender que prosigan con el rito acostumbrado. Uno de ellos levanta a In\u00e9s de su asiento y la carga sobre sus hombros, tarea que; dada la fatiga y delgadez de \u00e9sta, se le hace bastante f\u00e1cil. Tampoco fue un verdadero problema llevar el cuerpo de la mujer a <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Potro_%28instrumento_de_tortura%29\" target=\"_blank\">la m\u00e1quina<\/a>, arrojarla sobre su espalda y atar sus manos y pies. Hecho esto, como era de esperarse, bastaron tan solo unos cuantos tirones para que confesara todo cuanto se le hab\u00eda imputado. La inmensa culpa que sinti\u00f3 al no poder sostener sus mentiras le llev\u00f3 a arrojar alaridos y llantos ensordecedores al tiempo que sus miembros eran halados por los extremos.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto cambia la verdad a las personas! Los torna humildes, agachan la cabeza, y exclaman piedad. In\u00e9s vio en primera persona c\u00f3mo es la m\u00e1quina capaz de descubrir los enga\u00f1os con los que intent\u00f3 contradecirme. Cuando al fin fue liberada de su propia ruina y de las moment\u00e1neas ataduras, firm\u00f3 su confesi\u00f3n y de rodillas ante m\u00ed solicit\u00f3 repetidas veces que le dispensara. Pero \u00bfc\u00f3mo puede pretender que contradiga yo las m\u00e1s elementales leyes naturales y divinas, habiendo confesado sus errores? \u00bfC\u00f3mo puede solicitar auxilio para su alma, cuando hace tiempo ya ella misma le ha flagelado? No. No se me ha encargado la tarea de ser misericordioso. Se me ha ordenado encontrar la verdad y actuar en consecuencia. Pues bien, bajo mi tutela ha sido encontrada una vez m\u00e1s la verdad, y no tengo otra opci\u00f3n que imponer el castigo. Castigar el cuerpo de quien ha castigado su esp\u00edritu. Tal es mi misi\u00f3n. Y \u00bfde qu\u00e9 otra forma podr\u00eda aleccionar a quienes a\u00fan pueden salvarse que quitando la vida de quien es incapaz de hacerlo? \u00bfAcaso podr\u00e1 la gente actuar de conformidad con los divinos designios si no se les demuestra que el castigo infernal puede comenzar desde este mundo? In\u00e9s ha de morir, eso es inevitable. Todos hemos de morir en alg\u00fan momento y en alg\u00fan lugar. Al menos el destino de In\u00e9s har\u00e1 que otros se salven de padecerlo.<\/p>\n<p>Vuelvo a sentir la inmensa satisfacci\u00f3n de haber cumplido a cabalidad el sagrado deber que se me ha encomendado. No soy un vil asesino. Soy simplemente un ejecutor de una voluntad muy superior, de una autoridad a la que todos estamos necesariamente sujetos. No soy un vil asesino. Soy un humilde siervo. Mi nombre es Pedro. <em>San&#8230; Pedro de Arbu\u00e9s<\/em>. Todas mis acciones est\u00e1n avaladas por la Sant\u00edsima Iglesia Cat\u00f3lica, la \u00fanica poseedora de toda la verdad relacionada con Dios Todopoderoso. En el a\u00f1o 1867 el Santo Papa P\u00edo IX, m\u00e1ximo representante de Dios, heredero directo de la labor de Jesucristo, me otorg\u00f3 la can\u00f3nica justicia por haber abocado todo mi ser al servicio de la Inquisici\u00f3n Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>(Publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/fuckedupcrazyland.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">Fucked Up Crazyland<\/a>, el 04 de noviembre de 2009).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El h\u00famedo y caliente calabozo tiene \u00fanicamente lo necesario: nada en absoluto. Apenas un lastimero haz de luz cae desde lo alto a trav\u00e9s del peque\u00f1o agujero que constituye su \u00fanica ventana, iluminando un min\u00fasculo punto del piso de tierra del claustro. No le hace falta a un alma enferma ninguna comodidad en sus \u00faltimas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1238,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-7107","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-1QD","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1238"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7107"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7107\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}