{"id":6833,"date":"2010-03-02T20:32:53","date_gmt":"2010-03-03T01:02:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=6833"},"modified":"2014-06-07T12:20:16","modified_gmt":"2014-06-07T16:50:16","slug":"fragmentos-de-una-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/02\/fragmentos-de-una-lectura\/","title":{"rendered":"Fragmentos de una lectura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><em><a href=\"http:\/\/luisperozocervantes.wordpress.com\">http:\/\/luisperozocervantes.wordpress.com<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/2.bp.blogspot.com\/_iLkp6LmwWYI\/RfoREixfClI\/AAAAAAAAACg\/wj9Gc-wWTdE\/s1600-h\/Quijote%2B2.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/2.bp.blogspot.com\/_iLkp6LmwWYI\/RfoREixfClI\/AAAAAAAAACg\/wj9Gc-wWTdE\/s1600\/Quijote%2B2.jpg?resize=304%2C433\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"433\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Irremediable conflicto de ideas que no termino de engranar pero que (supongo) expresan lo que opino de la Historia del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>Algunos par\u00e9ntesis para entender al Quijote<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">Vencido por la realidad, por Espa\u00f1a, Don Quijote muri\u00f3 en su aldea natal<br \/>\nhacia 1614. Poco tiempo lo sobrevivi\u00f3<br \/>\nMiguel de Cervantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Jorge Luis Borges<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Con tantas, pero no tan jocosas penurias, llega este breve comentario sobre el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, con la intenci\u00f3n de dejar en manifiesto algunas inquietudes procedentes de la lectura.<\/p>\n<p>El Quijote (con m\u00e1s cuerpo y presencia que El caballero inexistente de Calvino, con menos escr\u00fapulos y protocolo que Amad\u00eds, con el br\u00edo de Roldan y de otros protagonistas de gestas) se levanta entre los personajes literarios como el padre de la trasgresi\u00f3n en nombre de Dios y la justicia (el primer superh\u00e9roe de nuestra cultura). Don Quijote (el m\u00e1s particular de los andantes, es una de las figuras m\u00e1s conocida de nuestra lengua, con su raquitismo y entusiasmo, junto con su no menos huesudo caballo y su desproporcional vasallo), dio, da y seguir\u00e1 dando vueltas al mundo, impulsado por la m\u00e1s suave locura de sue\u00f1os y esperanzas suprasistemas.<\/p>\n<p>La vena que alimenta la emoci\u00f3n de los tomos que conforman la obra, podr\u00eda se\u00f1alarse como el furor humano, (colapso de vida, palpitar fren\u00e9tico, furioso y sinf\u00f3nico,) capturado en un proceso de observaci\u00f3n y denuncia infatigable. Cervantes nos acusa de olvidar lo infinitamente posible, de tildar de est\u00fapida a la fantas\u00eda (a trav\u00e9s de los se\u00f1alamientos de un narrador al cual las ingenuas acciones del caballero no le producen ni el m\u00e1s m\u00ednimo sentimiento de conmiseraci\u00f3n o admiraci\u00f3n; el narrador que sabe donde est\u00e1 el error, la falta de cordura, el desvar\u00edo, y no tarda en advertirnos que se presenta a nuestro caballero un alto barranco. Cervantes nos despierta de nuestro inusitado amor por el andante, con una versi\u00f3n un poco inquisidora de sus actos).<\/p>\n<p>El quijote es un libro desgajable (vale decir que cuando abres una mandarina, te encuentras con esos gajitos, y cuando abres cuidadosamente \u00e9stos \u00faltimos, puedes encontrar el jugo del asunto), se podr\u00eda leer en sus siluetas otras historias, en cada uno de sus entuertos hay un mundo de significantes, en los colores que Cervantes describe encontramos razones (no podemos creer que la casualidad condujo las letras del Manco de Lepanto, un buen lector, seg\u00fan pienso, debe tener fe en sus autores, debe confiar que cada letra esta puesta en un sitio con todo la intencionalidad y alevos\u00eda posible) de trascendencia, denuncias, burlas y abstractos (por ejemplo, las vestimentas del Quijote, los experimentos fallidos de su resistencia \u00bfQu\u00e9 mensaje quiso dejarnos Cervantes en esas letras? O la alimentaci\u00f3n del primer p\u00e1rrafo, \u00bfQu\u00e9 hay en esos detalles?, no creo que sea dif\u00edcil conseguir la respuesta; una de las principales razones debe ser dejar al descubierto la falsa estrategia del caballero; el mismo plan del narrador, son fuerzas contrapuestas, una, el caballero que intenta llevarnos tras su senda, la otra, el narrador que nos amarra a la realidad con crudeza, actitud que produce en el lector una presi\u00f3n final, un estallido, clamor de libertad, necesidad de seguir los pasos del caballero).<\/p>\n<p>El primer cap\u00edtulo, del primer tomo, nos ofrece un panorama de la situaci\u00f3n quijotil. Nos da ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica de nuestros personajes, sus antiguas costumbres (cuando era un simple mortal, un hombre com\u00fan que padec\u00eda y gozaba de la simpleza, mientras disuad\u00eda al ocio en las interminables lecturas de novelas de caballer\u00eda) (cabe destacar que Borges lamenta no conocer m\u00e1s sobre Alonso Quijano), e inmediatamente nos invade con el accionar de la locura (quiz\u00e1s una locura mal entonada, que no deja de ser convencimiento de una causa, m\u00e1s que locura trastornada). Como si fuera un acto divino (o ad\u00e1nico), el personaje (supuestamente cuerdo) empieza a formar su mundo, lo nombra, lo transforma, necesita cambiar su nombre y el de su derredor para encontrarse en un espacio diferente, vive en la dimensi\u00f3n que su locura ha fraguado, la cosmovisi\u00f3n por la cual luchar\u00b4s en el transcurso de toda la obra (lucha que no es contra enemigos externos, ni gigantes caraculiambros, sino contra su propia raz\u00f3n, que amenaza detener su aventura con \u201cl\u00facidos resplandores\u201d).<\/p>\n<p>Para entender al Quijote, hay que sentirse quijote (sentirse su amigo, tal como lo hizo Borges), navegar y alimentarse de sus fantas\u00edas (tan reales y puras para \u00e9l), hay que sufrir sus golpes y admirar sus luchas, hacerse escudero o emprender una lucha andante, sentirse un quijote, hacerse uno a fuerza de constancia y sudor, acompa\u00f1arlo a lo largo de su historia, verlo morir (y luego ver morir a Quijano). Para entender al Quijote, primero que todo debemos creer en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>La existencia quijotil<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">En el caso de Don Quijote,<br \/>\nestoy seguro de que<br \/>\ncreemos en su realidad<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Jorge Luis Borges<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Si entendemos a la literatura como un c\u00famulo de razones posibles, un amasijo abstracto de ideas que tienen en com\u00fan la b\u00fasqueda de una reacci\u00f3n art\u00edstica, la confrontaci\u00f3n de la realidad y lo ficticio, el sentido de la belleza, un placer espasm\u00f3dico que conduzca a la imaginaci\u00f3n por el litigante torbellino de palabras sucesivas; si entendemos a la literatura como una trama veros\u00edmil, podremos creer que Don Quijote de la Mancha, el nunca alabado como se debe, es un ser, es decir, existe.<\/p>\n<p>Voces con propiedades sentenciosas de la literatura universal, han levantando su mano para exponer su opini\u00f3n sobre este dilema; con teoremas interesantes lograron explicar la posible existencia y presencia del caballero de la triste figura. Podr\u00edamos parafrasear a Miguel de Unamuno diciendo que la figura del manco escritor, guerrero de Lepanto, pintoresco hombre de letras que era acosado por el hambre, qued\u00f3 sumisa y d\u00f3mita ante la esfinge colosal en la que se convirti\u00f3 su creaci\u00f3n: Don Quijote opac\u00f3 a Cervantes\u2026 quien existe es el caballero andante y Cervantes es simplemente el que cont\u00f3 su historia.<\/p>\n<p>Esa despersonalizaci\u00f3n que propone Unamuno tampoco logra convencer del todo. \u00bfQui\u00e9n es el protagonista? \u00bfQui\u00e9n encarna a qui\u00e9n?, creaci\u00f3n, creado, \u00bfEn qu\u00e9 plano somos m\u00e1s trascendentes? \u00bfSomos cu\u00e1ndo creamos? \u00bfLo que creamos llega a SER, o se disuelve en el intento?<\/p>\n<p>Para confiar en la existencia de un personaje debemos recurrir a la evidencia. En un lugar de La Mancha es de nuestro conocimiento que el caballero que referimos tuvo aposento, un acad\u00e9mico de la Argamasilla que noblemente escribi\u00f3 versos a Dulcinea, el Quijote y sus ilustres compa\u00f1eros, tambi\u00e9n certifican su existencia. Podemos reconocer tambi\u00e9n zonas y nombres que la historia nos garantiza ciertos. Pero lo que le da m\u00e1s valor a todo es: la trama es posible; es factible que un hombre imite (como algunos lo hacen) la conducta de sus h\u00e9roes o l\u00edderes, y en esa enajenaci\u00f3n se enfrente a molinos de viento diciendo: No fullades cobardes que un solo caballero es quien os acomete; se asuma libertador de doncellas secuestradas cuando apenas es tropiezo en nobles caravanas. \u00bfCu\u00e1ntos quijotes conocemos? \u00bfCu\u00e1ntas veces no nos hemos re\u00eddo de alg\u00fan espectral enamorado que pinta flores y \u00e1ngeles alrededor de su amada due\u00f1a?<\/p>\n<p>Creemos en la voluntad del Ingenioso Hidalgo porque sus llamados son los mismos clamores del alma humana. No hace m\u00e1s que exigir la atenci\u00f3n de un mundo que se queda sin ox\u00edgeno. Parapl\u00e9jico universo que a\u00f1os m\u00e1s tarde, imbuido tambi\u00e9n en la alucinante lectura del Quijote, lograr\u00eda enunciar y denunciar el bien amado por la modernidad, Francisco de Quevedo.<\/p>\n<p>Creemos que el Quijote existe, porque en el fondo somos quijotes tambi\u00e9n, anhelamos la aventura desprovista de enmiendas y arreglos, una aventura que no tenga m\u00e1s rumbo que la voluntad de nuestro caballo. Somos Quijotes, a veces somos Sanchos, pero siempre tenemos un poco de literatura en el alma y la conducta. Nos vemos rodeados de hechos literarios, de sucesos que se parecen demasiado a lo que ocurre en la t\u00edmida habitaci\u00f3n de los libros, por que ellos son parte, contraparte y reflejo del gran claustro que llamamos realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/ngenespanol.com\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/borges.thumbnail.jpg?resize=450%2C301\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"301\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>Cervantes y Borges:<br \/>\na un quijote de distancia<\/strong><\/p>\n<p>En uno de mis libros favoritos de Jorge Luis Borges, El Hacedor, el venerable maestro de las letras mundiales escribi\u00f3 un texto que siempre ha trasgredido mis ideas, me ha hecho re\u00edr, ha llevado mis dudas a su m\u00e1xima expresi\u00f3n. Las conjeturas de \u201cUn problema\u201d son fascinantes, a la raz\u00f3n de ser un enunciado digno de resoluci\u00f3n matem\u00e1tica, Borges presenta una situaci\u00f3n: \u201cimaginemos que en Toledo se descubre un papel con un texto ar\u00e1bigo y que los pale\u00f3grafos lo declaran de pu\u00f1o y letra de aquel Cide Hamete Benengeli\u2026\u201d<\/p>\n<p>En un ensayo que Borges llam\u00f3 \u201cMi entra\u00f1able se\u00f1or Cervantes\u201d, publicado en el Papel Literario de El Nacional (1\/8\/1999), deja al descubierto su emotiva percepci\u00f3n de El Quijote, lo llama amigo, cree y da fe de su existencia. Para \u00e9l el Quijote es Real, mas no sus aventuras. Pero la pregunta que nos embarga, \u00bfQu\u00e9 es esta suculenta trama que da cabida al peque\u00f1o texto de Un problema? Puede ser el (tras)paso de lo veros\u00edmil: lo que puede ser real ha traspasado la barrera y permite a un hombre como Borges (en unos textos de ficci\u00f3n) preguntarse \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si Cide Hamete Benengeli hubiera existido de verdad? (el texto en su totalidad no trata eso, pero ese primer p\u00e1rrafo atrae mi atenci\u00f3n).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quedar\u00eda para Cervantes, si los lectores crey\u00e9ramos al pie de la letra su maravillosa historia? Si eso fue as\u00ed \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el verdadero m\u00e9rito de Miguel? (Creo que si olvidamos todo el grueso Quijote, y nos quedamos con el pr\u00f3logo del primer tomo y los versos que ceden y anteceden a la novela, ya tenemos suficientes barras de oro para levantar la estatua ecuestre de Cervantes).<\/p>\n<p>El problema que nos plantea Borges es qu\u00e9 har\u00edamos nosotros si nos encontr\u00e1ramos con esos manuscritos ar\u00e1bigos, y como Cervantes, emprendi\u00e9ramos (conociendo las actitudes de El Quijote que ahora creemos que verdaderamente perteneci\u00f3 al autor \u00e1rabe) la divertida (juro que Cervantes se divirti\u00f3 mucho, tanto como nosotros al leer, y creo que m\u00e1s) tarea de darle fin esa nueva situaci\u00f3n quijotesca&#8230; (\u201cen el texto leemos que el h\u00e9roe\u2026 descubre, al cabo de muchos combates, que ha dado muerte a un hombre.)<\/p>\n<p>Muy c\u00ednica la ambici\u00f3n de Borges, pero la resoluci\u00f3n de ese problema no me llama tanto la atenci\u00f3n como la intenci\u00f3n del autor argentino en descubrir un nuevo m\u00e9todo para la lectura del Quijote.<\/p>\n<p>Al finalizar el libro encontramos, como dice el mismo Borges, que conocemos muy bien al ingenioso hidalgo, entonces<br \/>\nser\u00edamos capaces de hacer diferentes lecturas. Cervantes, supongo yo, fue conociendo a Don Quijote y Sancho a medida que les iban dando rienda en el ilusorio campo de La Mancha, mientras que m\u00e1s grande hac\u00eda la hoguera m\u00e1s conoc\u00eda del fuego. As\u00ed mismo, despu\u00e9s de las l\u00e1grimas del \u00faltimo cap\u00edtulo, despu\u00e9s de conocer el penoso deceso de nuestro h\u00e9roe, como la fr\u00eda realidad se col\u00f3 en su alma y lo condujo al sepulcro, nosotros (junto con Cervantes, creo) habremos conocido todas las etapas de ese fuego, la obra estar\u00eda abierta a nuestra imaginaci\u00f3n,<br \/>\npodr\u00edamos so\u00f1ar y no equivocarnos con las actuaciones del Quijote de nuestros sue\u00f1os, porque conocer\u00edamos lo mismo que conoci\u00f3 su creador, y podr\u00edamos, igual que \u00e9l, darle forma. Entonces \u00bfPor qu\u00e9 acusar a Cervantes de poner punto final a la historia?<\/p>\n<p>El Quijote es una obra que hace feliz a los hombres como afirma Borges. Entiendo en Borges, la felicidad como esa sonrisa que nos hace liberar el espejo. Y comprendo la apertura de la obra de Cervantes, en los textos de Borges, en el mito que da vida y mata, seg\u00fan Borges en otros textos (espec\u00edficamente en el texto la par\u00e1bola de Cervantes y de Quijote), as\u00ed como los centenares de recreaciones de las que ha sido v\u00edctima la obra\u2026<\/p>\n<p>\u201cPodemos decir que es un conflicto entre los sue\u00f1os y la realidad\u201d, dice Borges del tema de la obra, y justifica todas las historias inmersas en ella a partir de este eje tem\u00e1tico que ser\u00eda el dominador e hilo conductor. Yo ser\u00eda m\u00e1s especifico (aunque Borges lo explica diez veces mejor y con m\u00e1s gracia), lo que hace a esta novela la madre de todas las de su g\u00e9nero en nuestra lengua, es la construcci\u00f3n de un personaje que goza de PRESENCIA (por consiguiente existencia) en nuestra mente, y con ella es capaz de zigzaguear entre lo real y lo ficticio, lo humano y lo divino.<\/p>\n<p>Quijote, en s\u00edntesis, es sin\u00f3nimo de humano (en el pleno uso de la categor\u00eda Humanidad), de sublime, a la vez de profano, quijote es aventura y desmedro, \u00e9l lucha por ideales castos, a la vez es aprendizaje y reescritura, es denuncia y propuesta, es cambio. El Quijote leg\u00f3 al futuro una silueta gris, difusa y acompa\u00f1ada. El Quijote es mon\u00f3logo de alma, debatir de conciencias (Quijote \u2013 Sancho), historia de versiones paralelas (el narrador empecinado en demostrar las locuras y burlarse de los desatinos, y el caballero ansioso por conducirnos a trav\u00e9s de sus razones por la senda de los justos), es la historia de un \u00fanico suceso, de un solo protagonista, de una sola raz\u00f3n, traducida en cientos de s\u00edmbolos y signos, una historia de corto nombre: HOMBRE.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>CERVANTES, Miguel de. (1983) DON QUIJOTE DE MANCHA. Tomo 1 y 2. Editorial Oveja Negra. Bogot\u00e1, Colombia.<\/p>\n<p>BORGES, Jorge Luis (1975). PROSA. Circulo de Lectores. Barcelona, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>BORGES, Jorge Luis (2005), Mi entra\u00f1able se\u00f1or Cervantes, tomado de la Revista de Artes y Humanidades UNICA, A\u00f1o 6, N\u2019 12. Maracaibo, Venezuela<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Visita el Blog de Luis Perozo Cervantes<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/luisperozocervantes.wordpress.com\">http:\/\/luisperozocervantes.wordpress.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irremediable conflicto de ideas que no termino de engranar pero que (supongo) expresan lo que opino de la Historia del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.<\/p>\n","protected":false},"author":130,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6833","post","type-post","status-publish","format-standard","category-azares"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-1Md","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6833","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/130"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6833"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6833\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6833"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6833"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6833"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}