{"id":6811,"date":"2010-03-01T12:45:26","date_gmt":"2010-03-01T17:15:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=6811"},"modified":"2010-03-02T07:34:20","modified_gmt":"2010-03-02T12:04:20","slug":"precious-una-farsa-despreciable-y-abominable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/01\/precious-una-farsa-despreciable-y-abominable\/","title":{"rendered":"Precious: una farsa despreciable y abominable"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/333333.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"6814\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2010\/03\/01\/precious-una-farsa-despreciable-y-abominable\/attachment\/333333\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/333333.jpg?fit=560%2C800&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"560,800\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"333333\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/333333.jpg?fit=560%2C800&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-6814\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/333333.jpg?resize=326%2C464\" alt=\"\" width=\"326\" height=\"464\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ya entendemos por qu\u00e9 gust\u00f3. Ya entendemos por qu\u00e9 le encant\u00f3 a nuestros cr\u00edticos paral\u00edticos. Ya entendemos el por qu\u00e9 del consenso.<\/p>\n<p>\u201cPrecious\u201d gust\u00f3 porque es una pel\u00edcula falsa y manipuladora, aunque se pretende neorrealista y objetiva como la vida misma.<\/p>\n<p>Gust\u00f3 porque se quiere progresista, pero en verdad es un canto al conservadurismo, a imagen y semejanza de la figura hip\u00f3crita de Obama, fase superior del per\u00edodo reaccionario de George Bush contra la mujer, contra las minor\u00edas y contra los pobres.<\/p>\n<p>S\u00ed se\u00f1or, \u201cPrecious\u201d gust\u00f3 mucho porque en lugar de ser una oda a la diversidad, a la tolerancia y a la buena conciencia de la industria, es una siniestra caricatura reforzadora de prejuicios y estereotipos racistas, machistas y clasistas. Tal como una versi\u00f3n hablada y contempor\u00e1nea de \u201cEl Nacimiento de una Naci\u00f3n\u201d, con todo y quema de brujas patrocinada por el Ku Kuk Klan.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la inquisici\u00f3n femenina condena a la hoguera de la satanizaci\u00f3n a la t\u00edpica madre explotadora, mientras vuelve a atizar el fuego de viejos demonios y temores de la cultura blanca, al resucitar de sus cenizas a la barajita desgastada del padre violador y pederasta \u201cde color\u201d, arquetipo de la maldad absoluta, sin gama de matices, utilizado por la derecha como argumento para justificar la pena de muerte y proyectado en la pantalla posmoderna a trav\u00e9s de innumerables m\u00e1scaras y mascaradas del supuesto cine independiente, como en el caso de \u201cStorytelling\u201d y \u201cRequiem For A Dream\u201d, donde la fantas\u00eda esclavista y pornogr\u00e1fica del \u201cmandigo\u201d cobraba nueva carta de naturaleza, para conquistar el mercado de la censura, bajo la coartada de la deconstrucci\u00f3n del sue\u00f1o americano y el compromiso con la radicalidad en la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, Oprah la compr\u00f3, la promocion\u00f3 y la convirti\u00f3 en un fen\u00f3meno de masas,\u00a0 a la altura de la ideolog\u00eda conformista de su programa de superaci\u00f3n de la adversidad.<\/p>\n<p>En efecto, como dir\u00eda Lamala, \u201cPrecious\u201d trafica con una curiosa moralina de autoayuda, propia del contenido amarillista y sensacionalista de un \u201ctalk show\u201d, al peor estilo de \u201cGeraldo\u201d, \u201cCristina\u201d, \u201cLaura en Am\u00e9rica\u201d y \u201cDoctor Phill\u201d, cuyas lecciones y mensajes de amor buscan disfrazar de correcci\u00f3n pol\u00edtica e invitaci\u00f3n al di\u00e1logo, una burda operaci\u00f3n de ablandamiento y apaciguamiento social, en tiempo de crisis y de persecuci\u00f3n a la alteridad.<\/p>\n<p>Dichos espacios no s\u00f3lo contribuyen a cosificar las representaciones de la miseria con fines econ\u00f3micos, seg\u00fan el est\u00e1ndar del pensamiento \u00fanico, sino tambi\u00e9n ayudan a consolidar las agendas y los programas de la \u00e9lite dominante en las cabezas y en los esp\u00edritus del colectivo marginado.<\/p>\n<p>No en balde, as\u00ed es el agresivo evangelio neoliberal de \u201cPrecious\u201d, un opio para los pueblos oprimidos y azotados por los embates de Katrina, la destrucci\u00f3n del estado de bienestar y el saqueo de la banca por parte de los ladrones de Wall Street, apa\u00f1ados y amparados por la Casa Blanca.<\/p>\n<p>De ganar en el Oscar, los deseos de la hegemon\u00eda corporativa se ver\u00e1n consumados, reconocidos y premiados. De ah\u00ed su triunfo en \u201cSundace\u201d, maquinar\u00eda de trituraci\u00f3n de carne de la disidencia audiovisual, y filtro de la aut\u00e9ntica subversi\u00f3n intelectual en Estados Unidos.<\/p>\n<p>El Festival de Utah consagr\u00f3 a \u201cPrecious\u201d en el altar de su pante\u00f3n, como antesala a la carrera por los galardones de la academia, en cuanto discrimin\u00f3 y releg\u00f3 al olvido a la gran mayor\u00eda de las propuestas m\u00e1s arriesgadas, experimentales y transgresoras.<\/p>\n<p>En consecuencia, el burdo certamen de Robert Redford sigue siendo el mejor \u201cCelebrity Deatmach\u201d del arte y ensayo en ascenso, el ideal y perfecto \u201cAmerican Idol\u201d, para la coronaci\u00f3n del pr\u00f3ximo \u00eddolo azucarado con pies de barro.<\/p>\n<p>El \u00faltimo responde al nombre de Lee Daniels, y es sencillamente otro cineasta pesado y solemne, otro Spike Lee de mentira con pretensiones de realizador engre\u00eddo y profeta en su tierra de la abundancia. De verlo en la calle, le pegar\u00eda un tortazo en la cara, por farsante, vendido y petulante. Se lo merece por Judas, por traicionar a los de su comunidad, en nombre de una mentada labor mesi\u00e1nica, a favor de los desheredados y de los desechos humanos de la sociedad de la consumo.<\/p>\n<p>Antes colabor\u00f3 en la no menos encasillada y laureada, \u201cMonsters Ball\u201d, en calidad de productor.<\/p>\n<p>De igual modo, all\u00ed le dio rienda suelta a su imaginer\u00eda seudobarroca y kistch, de inclusi\u00f3n de gorditos y madres abnegadas de tradici\u00f3n italiana, a objeto de mover las fibras sensibles del p\u00fablico morboso, a costa del chantaje sentimental y la po\u00e9tica del victimismo alarmista cercano no tanto al g\u00e9nero del melodrama, como al clich\u00e9 tr\u00e1gico de la \u201csoap opera\u201d.<\/p>\n<p>Ahora regresa con una telenovela de su propia cosecha, germinada con las semillas de laboratorio de docenas de precedentes medi\u00e1ticos: el humor de los enlatados demag\u00f3gicos de los setenta y ochenta, como \u201cArnold\u201d; la inclinaci\u00f3n de Hollywood por los temas escolares, para capitalizar las ra\u00edces y las secuelas de Columbine; la manufactura en serie de largometraje sobre estudiantes problem\u00e1ticos y profesores altruistas, como \u201cMentes Peligrosas\u201d y \u201c187\u201d; la cr\u00edtica epid\u00e9rmica de la generaci\u00f3n de John Singleton y Antoine Fuqua; y la filosof\u00eda de \u201cEl Pr\u00edncipe del Rap\u201d en clave de musical biogr\u00e1fico tipo \u201cRay\u201d: la \u00fanica manera de salir de la zona roja, de la selva de cemento, del inframundo, es por medio del talento personal, del trabajo de hormiga a brazo partido, y de la fe en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Olv\u00eddate de cualquier respaldo familiar, gubernamental e institucional. T\u00fa eres el protagonista de tu historia, y en tus manos descansa la clave para obtener el \u00e9xito y alcanzar la felicidad, m\u00e1s all\u00e1 de las barreras y las trabas impuestas por el sistema. Si Will Smith lo dice en \u201cThe <em>Pursuit of Happyness<\/em>\u201d, debe ser cierto. Palabra de un dios de la meca. Letra muerta.<\/p>\n<p>Acepta, sin chistar, el credo de la nueva era, el mito del \u201cself made men\u201d, la leyenda del \u201csi yo quiero, yo puedo\u201d. Si el pa\u00eds se hunde, como en New Orleans, prep\u00e1rate para salvarte por tus propios medios, de forma individual. No esperes nada de nadie, ni del presidente, ni de la democracia.<\/p>\n<p>La rep\u00fablica se puede ir al garete, la podemos hasta cancelar, si quieres. Lo importante es resignarte a tu condici\u00f3n y continuar en el juego darwinista, por los siglos de los siglos. M\u00edrate en el espejo de Chile, despu\u00e9s del terremoto y luego conversamos. De ah\u00ed, con seguridad, crecer\u00e1n como hongos nuevos y nuevas \u201cPrecious\u201d.<\/p>\n<p>Fuera de iron\u00edas, la carga m\u00e1s pesada y molesta de la pel\u00edcula radica en su manera dogm\u00e1tica, monol\u00edtica y cerrada, de sustentar y alimentar sus conceptos caducos, en una pedagog\u00eda infantil concebida para una audiencia potencialmente oligofr\u00e9nica y f\u00e1cil de sorprender.<\/p>\n<p>Por tanto, para sostener la cl\u00e1sica animadversi\u00f3n hacia el \u201cWelfare\u201d, el creador se inventa una trama incestuosa, inspirada en hechos reales y valedera por el resto de los casos, donde una madre abusa de su hija para cobrar los cheques de la asistencia social.<\/p>\n<p>Parece un personaje escrito a la medida de la mentalidad de una lectora de Todo en Domingo, o de una do\u00f1a como Beatriz de Majo, cuando dijo aquello de: \u201clos pobres no trabajan, sino se dedican a tomar cervezas, a reproducirse como conejos, y a gastar la quincena en alcohol\u201d.<\/p>\n<p>Con el perd\u00f3n de las damas de alcurnia, Lee Daniels tiene el cerebro de una vieja del Country Club, de una Oprah de El Hatillo y La Lagunita, en plan de echarle tierra a sus criadas.<\/p>\n<p>No en vano, asistimos al estreno en una sala del Centro Plaza, colmada y atestada de cacat\u00faas indignadas por el numerito de Mo Nique, nominada por sobreactuar, fumar, llorar, comer rodillas de cochino hervidas,lanzar sartenes y exclamar cinco \u201cfucks\u201d por cada frase, cual Danny Devito con pa\u00f1uelo y bemba colorada. Una mezcla populista entre Mim\u00ed Lazo y la Gledys Ibarra de \u201cTe quiero Tomasa\u201d. La clase de tonter\u00edas a confundir por \u201cuna buena interpretaci\u00f3n\u201d, al comp\u00e1s de los comentarios complacientes de la prensa criolla.<\/p>\n<p>Nuestros periodistas de cultura son un desastre, vale.Una cuerda de palangristas irrecuperables.Les recomiendo tomarse unas vacaciones, recuperar sus h\u00e1bitos de lectura o hacer un curso intensivo en la escuelita de El Amante Cine, porque de momento perdieron la br\u00fajula, salvo contadas y honrosas excepciones, como los eternos chicos malos de \u201cEl Dedo en el Ojo\u201d. Mis respetos para ellos. De resto, colegas, es hora de guindar los guantes, ponerse las pilas o ejercer el oficio en serio, por favor. Basta de condescendencia, de \u201cpayola\u201d, de autocensura y de complicidad silenciosa.<\/p>\n<p>Entonces la cinta aboga por la derogaci\u00f3n de \u201cWelfare\u201d,desde una perspectiva sombr\u00eda y tecnocr\u00e1tica. Se cuestiona el modelo Keynesiano de intervenci\u00f3n estatal, al denunciarlo como ineficiente, y se presenta como alternativa la teor\u00eda del individualismo redentor. Parad\u00f3jico discurso en contradicci\u00f3n con la realidad del capitalismo americano, actualmente subsidiado por el gobierno. Hace poco, el estado socializ\u00f3 las perdidas de la banca privada.<\/p>\n<p>En paralelo, Obama propone una reforma al sistema sanitario, y alegatos como \u201cPrecious\u201d lejos de apoyarlo, intervienen para sepultar sus empe\u00f1os, al afianzar la creencia en la completa esterilidad del estado de bienestar, porque fomenta la pasividad y la dependencia de los pobres.<\/p>\n<p>Por ende, la pel\u00edcula refleja un cuadro alusivo al respecto, carente de luces y atestado de gamas oscurantistas.<\/p>\n<p>La madre de la protagonista es una se\u00f1ora embrutecida por la televisi\u00f3n(de nuevo el prejuicio elitesco contra la caja boba), empe\u00f1ada en proyectar en su hija, todos sus complejos y resentimientos. No se explica el por qu\u00e9 y c\u00f3mo llego hasta all\u00ed. Seguramente, ella se lo busc\u00f3. Ella es la madre mala de la f\u00e1bula. La bruja del cuento de Disney, de la adaptaci\u00f3n goyesca de \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d.<\/p>\n<p>La v\u00edctima de las circunstancias, es una jovencita obesa, violada por su padre, con dos hijos bastardos, y encima contagiada con el Virus del HIV.El argumento recuerda al Mel Gibson de \u201cLa Pasi\u00f3n de Cristo\u201d.La chica pasa del calvario a la resurrecci\u00f3n, en dos horas did\u00e1cticas.<\/p>\n<p>La obesidad funge de anzuelo, y engancha a una demanda contracultural, desasistida por la oferta. Igual va en proceso de asimilaci\u00f3n y de cooptaci\u00f3n, atra\u00edda por las derivaciones \u201cextra large\u201d de \u201cUgly Betty\u201d y \u201cLittle Miss Sunshine\u201d. \u201cPrecious\u201d reencarna las ans\u00edas de identificaci\u00f3n y reconocimiento de las fan\u00e1ticas de \u201cEl Patito Feo\u201d. Los criterios binarios de belleza se ponen as\u00ed en tela juicio, a objeto de reforzar nuevos mitos de consumo.<\/p>\n<p>Por consiguiente, \u201cPrecious\u201d es una ficci\u00f3n de cambio revolucionario, donde no lo hay. Insisto, es un cambio gatopardiano demag\u00f3gico.<\/p>\n<p>Obviamente, su perfil de \u201ccr\u00f3nica de sucesos\u201d,de follet\u00edn \u201cshocking\u201d de tres centavos, de panel de \u201cJerry Springer Show\u201d, se asume como una met\u00e1fora, como una alegor\u00eda o como una s\u00edntesis de la historia de miseria de la raza negra. Una s\u00edntesis, por supuesto, bien parcial y lo suficientemente sesgada, como para no herir la susceptibilidad de la audiencia \u201cWasp\u201d.<\/p>\n<p>En \u201cPrecious\u201d, los negros son culpables y responsables de su automutilaci\u00f3n,de su autoconmiseraci\u00f3n,de su autotortura, y de su autoviolaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n de su superaci\u00f3n personal, de su reivindicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la pieza, la figura de la hada madrina la incorpora una profesora, ca\u00edda desde el cielo, destinada a se\u00f1alarle el camino de la salvaci\u00f3n a Precious, al descubrirle y al estimularle su vocaci\u00f3n temprana de escritora, en un colegio de avanzada. Una escuelita de los encantos, no dirigida por Mo Nique, sino por una conmovida maestra de orientaci\u00f3n l\u00e9sbica. Un colegio id\u00edlico y buc\u00f3lico, en franca oposici\u00f3n al testimonio dur\u00edsimo de \u201cEntre los Muros\u201d de Laurent Cantet, \u201cElephant\u201d y \u201cA Seriuos Man\u201d, donde la educaci\u00f3n no sirve y se revela como una extensi\u00f3n del vac\u00edo existencial del hombre moderno.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u201cPrecious\u201d no quiere saber nada de la realidad. Por eso concluye y termina como lo har\u00eda Farruco Sesto, como lo har\u00eda el Presidente, como lo har\u00eda La Villa del cine:en medio de una nube de promesas, de ilusiones y de quimeras escapistas. Un happy ending de talla \u201cSuper Size\u201d y a escala de las alucinaciones evasivas de \u201cPrecious\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo,el sue\u00f1o americano funciona para \u201cPrecious\u201d y para quienes la promueven en la campa\u00f1a por el Oscar, de Lenny Kravitz a Mariah Carey. Un grupo de vampiros, de Zombies, de muertos en vida, quienes se aprovechan de la sangre fresca de \u201cPrecious\u201d, para darse un segundo aire y hacerse publicidad con sello de responsabilidad social.<\/p>\n<p>Una terrible impostura.<\/p>\n<p>Una farsa despreciable y abominable.<\/p>\n<p>Un resumen del maquiavelismo y el materialismo hist\u00e9rico de los ricos y famosos.<\/p>\n<p>Como \u201cLovely Bones\u201d, un bodrio enfermo de importancia, sobrecargado de gravedad, manique\u00edsmo y artificio.<\/p>\n<p>Un cine de taras sociales hecho por bohemios prolijos, esnobistas, vegetarianos y fashionistas.<\/p>\n<p>El libreto es redundante, el desenlace es previsible y la est\u00e9tica es un deja vu.<\/p>\n<p>Aburrida, prepotente e inflada de inmodestia, as\u00ed es \u201cPrecious\u201d.<\/p>\n<p>Por ello, es necesario rebatirla, refutarla, impugnarla y desmontarla, de cara a su inminente beatificaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya entendemos por qu\u00e9 gust\u00f3. 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