{"id":68,"date":"2006-08-04T22:53:12","date_gmt":"2006-08-05T02:53:12","guid":{"rendered":"http:\/\/panfletonegro.com\/v\/2006\/08\/04\/entraron-a-nuestra-casa-cuando-los-dos-dormiamos-apretados-al-silencio\/"},"modified":"2006-08-04T23:08:07","modified_gmt":"2006-08-05T03:08:07","slug":"entraron-a-nuestra-casa-cuando-los-dos-dormiamos-apretados-al-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2006\/08\/04\/entraron-a-nuestra-casa-cuando-los-dos-dormiamos-apretados-al-silencio\/","title":{"rendered":"Entraron a  nuestra casa cuando los dos dorm\u00edamos apretados al silencio"},"content":{"rendered":"<p>Durante un tiempo me sent\u00ed protegido y cuidado por mi madre, con la cual manten\u00eda una comunicaci\u00f3n profunda y permanente.<\/p>\n<p>Cierto es que ten\u00eda la desventaja de ser ciego  y mudo, pero esto no imped\u00eda nuestra natural co-participaci\u00f3n en el dolor o la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando ella me hablaba a solas, en la intimidad de su cuarto, yo sufr\u00eda por no poder expresarle mi reconocimiento, mi profunda gratitud por ese amor sublime que solo un hijo puede valorar.<\/p>\n<p>Al sentir sus manos deslizarse por el entorno de mi cuerpo &#8211; mientras ella canturreaba una de esas canciones que tanto me emocionaban -, hubiere dado mi vida por mirarle a sus ojos.<\/p>\n<p><!--more-->\u201cPronto conocer\u00e1s una nueva casa\u201d me repet\u00eda con su dulc\u00edsima voz, y yo imaginaba mi futura morada envuelta en colores diferentes que ni siquiera conoc\u00eda pero a los que siempre mencionaba : verde, amarillo o celeste, sobre todo celeste. \u201cMa\u00f1ana pronostican un d\u00eda celeste\u201d, acostumbraba a decirme cada tanto, y yo pensaba que eso de los d\u00edas celestes era algo muy importante porque mi amada madre siempre se quejaba del cielo gris y que estaba harta de ver caer tanta nieve sobre Buenos Aires.<\/p>\n<p>Una tarde me confes\u00f3 que  pronto yo ver\u00eda el cielo celeste, pero luego, como preocupada, agreg\u00f3: \u201cSi Dios quiere hijo m\u00edo; si Dios quiere&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Naturalmente, yo pens\u00e9 que ese Dios ser\u00eda algo o alguien muy significativo en su vida, tal vez tanto como Jorge, ese Jorge al que durante un largo tiempo &#8211; mientras visitaba a mi madre &#8211; me vi obligado a tolerar.<\/p>\n<p>Yo sab\u00eda que \u00e9l no ten\u00eda nada contra m\u00ed; al contrario, creo que cuando me nombraba, el tono de su voz sonaba c\u00e1lido. Claro que estando ellos juntos&#8230;, tan juntos que yo pod\u00eda o\u00edr la respiraci\u00f3n entrecortada de ambos, me ven\u00edan deseos de gritar y de gritar y de gritar&#8230; Entonces, mi madre me retaba, explic\u00e1ndome que mi actitud era ego\u00edsta y que el ego\u00edsmo era el peor de los pecados.<\/p>\n<p>A pesar de comprender el significado de esa palabra, nunca pude evitar esa sensaci\u00f3n de congoja durante la presencia de Jorge en nuestra casa. S\u00f3lo cu\u00e1ndo \u00e9l se marchaba, al quedar a solas nuevamente con mi madre, yo volv\u00eda a tranquilizarme. Era como si nos ligase un contacto invisible, un vaso comunicante entre todos nuestros conocimientos.<\/p>\n<p>Ella me explic\u00f3 que nosotros nos entend\u00edamos telep\u00e1ticamente. Tambi\u00e9n me dijo que los nuevos adelantos cient\u00edficos permit\u00edan ahora comunicarse con los seres como yo, antes pasivos espectadores del mundo de los adultos.<\/p>\n<p>Su voz  vibraba en cada cosa que dec\u00eda; maravillosa  cascada de palabras que soltaba a trav\u00e9s de largos e \u00edntimos mon\u00f3logos, en los cuales canalizaba sus m\u00e1s intimas  emociones.<\/p>\n<p>Por ella, sab\u00eda que esto era una osmosis : si re\u00eda, yo re\u00eda; si lloraba, yo lo hac\u00eda en silencio. Todo, absolutamente todo, me lo transmit\u00eda de una manera casi m\u00e1gica. Esta magia que desde hace unos d\u00edas, ha depositado entre nosotros una comunicaci\u00f3n profunda y sublime.<\/p>\n<p>Magia que tambi\u00e9n  ha depositado en mi pecho una nueva sensaci\u00f3n: angustia; ella me lo dijo. Ambos la padecemos desde que Jorge dejase de visitarnos repentinamente.<\/p>\n<p>Pobre mi madre&#8230;; a la hora de dormir, me seduce los o\u00eddos con esas tiernas baladas que andan en busca de mi sue\u00f1o; pero es in\u00fatil; algo tiembla en su voz y yo tiemblo.<\/p>\n<p>Hace poco golpearon a la puerta. Ella dorm\u00eda profundamente; s\u00f3lo cuando los golpes comenzaban a herir mis o\u00eddos, mi madre se revolvi\u00f3 en la cama. \u201c\u00bfQui\u00e9n es&#8230;?\u201d Silencio. \u201c\u00bfEres t\u00fa, Jorge?\u201d, volvi\u00f3 a indagar mi madre con un tono de voz que rasp\u00f3 la angustia. Y otra vez el silencio. Un silencio tan denso que yo &#8211;  pegado a ella &#8211; pod\u00eda escuchar los latidos de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En esos momentos, alguien profiri\u00f3 una carcajada soez. \u201c\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 ah\u00ed?\u201d pens\u00f3 mi madre. No lo dijo. S\u00f3lo lo pens\u00f3. Entonces, el hombre de la ronca risa, liber\u00f3 su ronca voz : \u201cPronto vendremos a buscarte, puta, muy pronto\u201d. Mi madre nunca me hab\u00eda dicho que era una puta; tampoco me explic\u00f3 que quer\u00eda decir esa palabra;  no obstante, intuy\u00f3 mi ansiedad, porque casi al instante le o\u00ed decir que me tranquilizara.<\/p>\n<p>Y nuevamente sent\u00ed sus manos rodeando mi cuerpo mientras ella lloraba en silencio.<\/p>\n<p>Yo me sent\u00ed m\u00e1s que nunca unido a su vientre, percibiendo las sordas implosiones de su coraz\u00f3n; tambi\u00e9n escuchaba el rumor de la sangre dilat\u00e1ndole las venas, y, por primera vez tuve noci\u00f3n del miedo, ese miedo nuevo que amenazaba escandalizar mi carne.<\/p>\n<p>Al fin logr\u00f3 calmarse y tal vez para distraerme, me explic\u00f3 que preparaba un \u00e1rbol de navidad porque quer\u00eda festejar la nochebuena conmigo, y, como si hubiese adivinado mi curiosidad, me dijo que Cristo, el hijo de Dios, hab\u00eda nacido en un humilde pesebre m\u00e1s de dos mil a\u00f1os atr\u00e1s( aunque yo no sab\u00eda nada respecto al tal Cristo, imagin\u00e9 que ser\u00eda muy importante teniendo en cuenta la manera especial que lo nombraba).<\/p>\n<p>Imprevistamente, me confes\u00f3 que Jorge vendr\u00eda a visitarnos. \u201c\u00c9l sabe el valor que tiene la Navidad para m\u00ed\u201d, me dijo, y yo, dentro de mi oscuro mundo, pens\u00e9 que era feliz en esos momentos, dialogando con su Dios y su Cristo navide\u00f1o.<br \/>\nCreo que los dos nos dispon\u00edamos a dormir cuando yo tambi\u00e9n me sent\u00ed emocionado al escuchar  sus dulc\u00edsimas canciones, todo, claro est\u00e1, sin dejar de recordarme a Jorge, prometi\u00e9ndome que muy pronto me llevar\u00edan a una nueva casa; que despu\u00e9s que el doctor me operase, yo tambi\u00e9n podr\u00eda hablar y ver; que pese a las desgracias, el mundo era hermoso y a\u00fan eran posibles los verdes, amarillos y celestes que pronto deslumbrar\u00edan a mis ojos, \u201c&#8230; porque Jorge no nos abandonar\u00e1\u201d, repet\u00eda siempre, siempre Jorge en la ansiedad de su voz.<\/p>\n<p>Yo la escuchaba como ido, m\u00e1s cerca del recuerdo de los golpes en la puerta, presintiendo que el miedo volver\u00eda en otra carcajada, cu\u00e1ndo -repentinamente- escuch\u00e9 una voz distinta y comprend\u00ed que Jorge hab\u00eda vuelto.<br \/>\nLleg\u00f3 excitad\u00edsimo; lo adivin\u00e9 porque hablaba agitadamente como si el tiempo persiguiera sus palabras.<\/p>\n<p>En medio de quejidos malhumorados, comenz\u00f3 a hablarle a mi madre de extra\u00f1os sucesos; que hab\u00eda descubierto acontecimientos pol\u00edticos terribles; que la regi\u00f3n patag\u00f3nica estaba dominada por fuerzas desconocidas y que toda la clase dirigente del pa\u00eds colaboraba directa o indirectamente con el enemigo . Creo que mi madre  no comprend\u00eda a que se refer\u00eda Jorge. Yo tampoco sab\u00eda que era aquello  de la Patagonia ya que nunca antes hab\u00eda escuchado esa palabra. \u201c\u00bfQui\u00e9n es el enemigo?\u201d, acot\u00f3 de pronto mi madre, partida por la duda.<\/p>\n<p>Entonces, Jorge se apresur\u00f3 a responder que por el momento no pod\u00eda precisarlo y menos ahora que hab\u00eda renunciado a su condici\u00f3n de agente de Inteligencia del Estado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n coment\u00f3 que aquellos a los que les dec\u00edan chupados, conformaban parte de la resistencia patri\u00f3tica, y que no podr\u00eda quedarse mucho tiempo porque \u201c&#8230; seguro que los de Inteligencia me andar\u00e1n buscando\u201d, sentenci\u00f3.<\/p>\n<p>Esa noche &#8211; como siempre ocurr\u00eda cada vez que \u00e9l se quedaba a dormir en casa &#8211; volvieron a dormir juntos; y tambi\u00e9n como siempre, no pude evitar la sensaci\u00f3n de abandono al sentir que los dos se abrazaban intensamente.<\/p>\n<p>Cierto es que no pod\u00eda verlos, pero intu\u00eda que sus cuerpos &#8211; uno sobre el otro &#8211; se mov\u00edan y jadeaban en medio de palabras densas y asfixiantes.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de mi madre, yo olfateaba la carne h\u00fameda y caliente, el cuerpo de ambos movi\u00e9ndose hacia arriba y hacia abajo en un jadeo que crec\u00eda y crec\u00eda hasta ahogarse en un largo y formidable grito compartido(\u00e9sos eran  los momentos  en que m\u00e1s sent\u00eda que rechazaba a  Jorge).<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, despu\u00e9s de sentarse al lado de mi madre, Jorge comenz\u00f3 a darle una serie de recomendaciones, con m\u00e1s soltura en su voz. Por sobre todas las cosas, le pidi\u00f3 que negase todo en caso de que los tipos lograran entrar en la casa. \u201c\u00a1 Yo ya no existo!\u201d &#8211; grit\u00f3 -;  \u201c&#8230; yo te dej\u00e9 con el cr\u00edo y nunca m\u00e1s me viste. \u00bf De acuerdo? S\u00f3lo van a querer asustarte&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Luego, poco antes de marcharse, reflexion\u00f3: \u201cDios m\u00edo, Nury, es una lucha terrible porque ellos tienen el aparato y ahora no es como antes de la guerra. Ahora son estas malditas corporaciones sin bandera que&#8230;\u201d y Jorge no pudo continuar porque mi madre comenz\u00f3 a llorar en silencio. En esos momentos, nada me result\u00f3 m\u00e1s impotente que sentirme ciego y mudo.<\/p>\n<p>Cuando Jorge logr\u00f3 calmarla &#8211; despu\u00e9s de musitar un sentido hijo m\u00edo mientras nos abrazaba a los dos &#8211; me pregunt\u00e9 cu\u00e1nto faltar\u00eda a\u00fan para que el doctor me diera la luz y la palabra.<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p>Ellos regresaron. Forzaron la puerta y entraron a nuestra casa cuando los dos dorm\u00edamos apretados al silencio.<\/p>\n<p>Llegaron en medio de un ruido creciente y pronto comenzaron las preguntas a mi madre: d\u00f3nde estaba Jorge; que actividades ten\u00eda ella y quienes eran los otros dos subversivos que los secundaban. Y mi madre, que casi no pod\u00eda hablar porque la angustia le tapaba la boca, apenas pronunciaba palabras incoherentes.<\/p>\n<p>Pronto comenzaron los golpes y uno de ellos le recalc\u00f3 que si no les dec\u00eda donde estaba Jorge, \u201c&#8230; vamos a reventar a tu hijo\u201d y al instante dijo otro: \u201cJe, je; te conviene hablar  puta, porque despu\u00e9s que te montemos vamos a destrozar a tu pibe con este hierro. \u00a1 \u00c9ste! \u00a1  \u00c9ste!  \u00bf Lo ves bien? Con \u00e9ste te lo vamos a reventar&#8230;  \u00a1A ver si me la dejan quieta que yo voy a ser el primero en montarla, carajo!\u201c.<\/p>\n<p>Y de pronto mi madre se abri\u00f3 a un grito tan hondo que yo sent\u00ed que algo se desprend\u00eda de mi carne cuando los latidos de su coraz\u00f3n volvieron a repercutir como graves y sonoros golpes en mis o\u00eddos y ya no pude evitar que el miedo fr\u00edo y pegajoso se deslizase por mi piel mientras mi madre continuaba inmovilizada sin poder ver que le hac\u00edan esos hombres s\u00f3lo oyendo su espantoso grito que surg\u00eda del fondo de sus entra\u00f1as y yo quer\u00eda gritar y no pod\u00eda hasta que unos de los hombres pidi\u00f3 que trajeran el hierro y entonces sin saber porque quise aferrarme a algo moviendo los brazos hacia arriba tratando de escapar a ese hierro puntiagudo que pronto desgarrar\u00eda mis carnes a trav\u00e9s de la vagina de mi madre.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Manuel L\u00f3pez G\u00f3mez<br \/>\np\u00e1gina web:        www.sanesociety.org\/es\/JoseManuel<br \/>\ne-mail:        solano@andaluciajunta.es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante un tiempo me sent\u00ed protegido y cuidado por mi madre, con la cual manten\u00eda una comunicaci\u00f3n profunda y permanente. 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