{"id":59007,"date":"2020-06-18T18:03:40","date_gmt":"2020-06-18T22:03:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=59007"},"modified":"2020-06-21T19:43:46","modified_gmt":"2020-06-21T23:43:46","slug":"poetas-salvajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2020\/06\/18\/poetas-salvajes\/","title":{"rendered":"Poetas Salvajes."},"content":{"rendered":"<p>Los ruidos de los pasos lo despiertan. Abre los ojos y enseguida una luz tenue le hiere las pupilas. \u00bfD\u00f3nde se encuentra? El golpe de los zapatos en el suelo y una conversaci\u00f3n animada, lejos, en el fondo, lo traen, como si estuviera dormido, del sue\u00f1o a la realidad. Como enajenado de s\u00ed mismo, se observa tirado en una camilla, acolchonada, arropado dentro de una pr\u00edstina s\u00e1bana blanca. Intenta moverse. Un dolor que sube por la columna le pega c\u00f3mo un martillazo en el cr\u00e1neo, intenta hablar pero su voz se rompe en un balbuceo incomprensible. Intenta recordar algo pero su mente est\u00e1 en blanco. Aterrado se pregunta, \u2018\u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfQui\u00e9n soy? \u00bfQu\u00e9 es todo esto que est\u00e1 pasando?\u2019<\/p>\n<p>En silencio, inm\u00f3vil y muerto de miedo, agudiza el o\u00eddo. All\u00ed siguen las voces, animadas, conversando, oye esta vez el tono ronco y lastimoso de un hombre que se queja sobre el gobierno. Una voz suave, dulce, de mujer parece seguirlo.<\/p>\n<p>Intenta moverse nuevamente, hablar, gritar. Nada. Ning\u00fan m\u00fasculo reacciona. \u00bfEst\u00e1 herido de gravedad? Reflexiona. No le parece; es el terror repentino, creciente, de no saber ni su nombre ni su pasado. Un ardor le quema la boca, seca, y logra articular una s\u00faplica, que se oye como un aullido.<\/p>\n<p>&#8211; Agua\u2026 por favor.<\/p>\n<p>Una mujer retira la malla que lo encierra en su min\u00fascula habitaci\u00f3n, donde est\u00e1n un monitor midi\u00e9ndole el ritmo card\u00edaco, una bolsa de suero pendiendo de un tubo met\u00e1lico, y una silla pl\u00e1stica. Lo oye suplicar nuevamente por el vital l\u00edquido. La mujer, trigue\u00f1a y de formas gruesas, corre r\u00e1pidamente a buscarle un vaso al paciente. Entra precedida por un m\u00e9dico alto, con anteojos de pasta en su rostro. El joven m\u00e9dico escudri\u00f1a el monitor y luego se acerca a la bolsa de suero, observa al paciente incorporarse un poco en la camilla mientras la mujer le acerca el vaso de agua a los labios.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo se siente usted? Ha dormido bastante. \u2013le pregunta el m\u00e9dico, sonriendo cort\u00e9smente.<br \/>\nEl paciente hace una mueca de dolor mientras vuelve a acostarse. \u2018Bien\u2019, dice secamente aunque sin ser cortante.<\/p>\n<p>&#8211; Han pasado aproximadamente doce horas desde que lo encontraron hasta ahora que abre los ojos, muchacho. \u00bfSe encuentra absolutamente seguro de que se siente bien? \u2013 Rectifica el m\u00e9dico, y carraspea mientras sigue hablando.<\/p>\n<p>&#8211; Algunos en la sala de emergencia pensaron que ya no iba a volver a despertar. Carlos y Trujillo hicieron una apuesta.<\/p>\n<p>No entiende. Oye, pero no entiende. Escucha cada una de las palabras del joven m\u00e9dico como siguiendo cada s\u00edlaba, centr\u00e1ndose en una idea fija en su pensamiento. \u2018\u00bfDoce horas?\u2019 Piensa.<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1or. \u2013dice de repente.- \u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfQu\u00e9 d\u00eda es hoy?<br \/>\nEl joven m\u00e9dico cruza miradas con la enfermera y voltea a d\u00f3nde est\u00e1 el paciente acostado. \u2018\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHa perdido la memoria?\u2019 Se dice a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&#8211; Eh\u2026 Est\u00e1s en el hospital del pueblo. \u00bfEst\u00e1s bien? \u00bfRecuerdas que te sucedi\u00f3?<\/p>\n<p>&#8211; No, no recuerdo nada. \u2013contesta, entre confuso y aterrado.<\/p>\n<p>La enfermera y el joven m\u00e9dico se vuelven a mirar.<\/p>\n<p>&#8211; Ir\u00e9 a avisarle al Doctor Gonzalo. \u2013dice el m\u00e9dico a su compa\u00f1era y se retira, entre maravillado y pensativo.<\/p>\n<p>El doctor Gonzalo es un hombre peque\u00f1o, con un pelo gris por sus sienes y una calva brillante, anteojos de metal y unos peque\u00f1itos ojos verdes, inquisidores, que miran siempre con compasi\u00f3n y curiosidad. Cu\u00e1ndo Alejandro, el interno que lleva algunos meses en el hospital, entra a su oficina a hablarle del joven que ingreso hace doce horas y que a\u00fan no hab\u00eda despertado, le da la noticia, le contesta simplemente. \u2018Ya voy\u2019, y se levanta de la silla met\u00e1lica, de colchones negros, para dirigirse a verlo. Aunque est\u00e1 sorprendido, no siente tanto entusiasmo c\u00f3mo el joven m\u00e9dico; ya ha atendido otras veces este tipo de pacientes. Olvidos moment\u00e1neos, repentinos, de d\u00f3nde est\u00e1n, de c\u00f3mo llegaron, de qui\u00e9nes son. Piensa; \u2018Seguramente fue una borrachera\u2019. Seguramente.<\/p>\n<p>El doctor Gonzalo entra a la habitaci\u00f3n, cerrada por cortinas de color verde claro, y saluda a la enfermera que est\u00e1 sentada en la silla de pl\u00e1stico, esper\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo est\u00e1? \u2013intenta recordar su nombre, pero se da cuenta que lo ha olvidado, as\u00ed que agrega sutilmente. \u2013\u00a0 Se\u00f1orita.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas, doctor Gonzalo. \u2013responde ella amablemente.- El paciente s\u00f3lo ha tomado agua y no parece tener apetito, le pregunt\u00e9 si quer\u00eda algo de comer y me respondi\u00f3 que no.<\/p>\n<p>\u2018Muy bien\u2019 Piensa. \u2018\u00bfQu\u00e9 alimentos podr\u00edamos darle? Con las cosas c\u00f3mo est\u00e1n yendo, me sorprende que le hayan dado agua\u2019.<\/p>\n<p>&#8211; Est\u00e1 bien, Ramona. \u2013ahora recuerda su nombre, y se felicita por ello.- Qu\u00e9date cerca, tal vez el paciente necesite algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>La mujer de gruesas formas asiente con la cabeza y el doctor Gonzalo dirige su mirada ahora al paciente, a qui\u00e9n no hab\u00eda visto todav\u00eda. \u2018Es joven\u2019, piensa. \u2018Debe tener la edad que ten\u00eda mi hijo\u2019. En silencio, lo interroga con su mirada. Su cara ovalada, morena, de ojos avellanas, con apenas unos pelillos creciendo por el \u00e1rea del ment\u00f3n y el labio superior, parece no tener ning\u00fan rasgu\u00f1o, ning\u00fan traumatismo severo.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, hijo, soy el doctor Gonzalo. \u2013e hizo una pausa esperando a ver la reacci\u00f3n que ten\u00eda \u00e9ste, c\u00f3mo le extendi\u00f3 la mano confuso, extra\u00f1ado, sin decir palabra, prosigui\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que no sabes c\u00f3mo llegaste hasta aqu\u00ed, \u00bfhay algo m\u00e1s que no puedas recordar? \u00bfSabes cu\u00e1l es tu nombre, el de alg\u00fan familiar, tus padres?<\/p>\n<p>El misterioso muchacho neg\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; No s\u00e9 nada, Doctor.<\/p>\n<p>&#8211; Ya veo. \u2013agreg\u00f3 este, pensativo. Se volte\u00f3 hacia el joven m\u00e9dico, que estaba en la habitaci\u00f3n, y le pregunto acerca de las pertenencias del paciente.- \u00bfAlguna identificaci\u00f3n en su cartera? \u2018No hay cartera, doctor, cu\u00e1ndo lo trajeron estaba fuera de la carretera, en un barranco, al parecer el autom\u00f3vil en el que iba tuvo un accidente\u2019. \u00bfHab\u00eda m\u00e1s sobrevivientes? \u2018Los de la ambulancia s\u00f3lo lo vieron a \u00e9l\u2019.<\/p>\n<p>&#8211; Vaya. \u2013dijo el doctor en voz alta, para s\u00ed mismo. Era un caso singular, sin dudas, ning\u00fan otro pasajero, inconsciente en el medio de la nada, la mente en blanco. Pens\u00f3 en un golpe contra el enc\u00e9falo, un movimiento brusco capaz de generar un shock en el l\u00f3bulo pre-frontal, pero. \u00bfQu\u00e9 suced\u00eda con su memoria a largo plazo? \u00bfPor qu\u00e9 no pod\u00eda recordar su nombre, sus padres, alg\u00fan familiar, qui\u00e9n era? \u2018Unos rayos X podr\u00edan resolver r\u00e1pidamente el problema, comprobar si el hipocampo se ha lesionado.\u2019\u2013.<\/p>\n<p>Amargamente, record\u00f3 el estado del hospital. Observ\u00f3 nuevamente las s\u00e1banas limpias en las que estaba arropado el muchacho y se dijo a s\u00ed mismo que era un milagro. Seguramente Ramona u otra diligente enfermera la hab\u00eda cambiado ese mismo d\u00eda, ya no hab\u00edan tantas en ese estado, y las que hab\u00edan eran muy pocas, el joven muchacho tuvo suerte, sin dudas. Intent\u00f3 recordar cu\u00e1ndo hab\u00eda sucedido el \u00faltimo apag\u00f3n. Hace algunos d\u00edas. Se da\u00f1aron varios equipos del laboratorio, algunas computadoras, neveras donde guardar los frascos de pruebas, el televisor de la sala. El panel de Rayos X ya llevaba meses descompuesto, en el almac\u00e9n, llen\u00e1ndose de polvo y telara\u00f1as. El doctor Gonzalo record\u00f3 el aparato y esta vez sus recuerdos lo trasladaron al aire acondicionado de su oficina, que compart\u00eda con un doctor m\u00e1s joven que \u00e9l en el turno de la noche. Entrar a la sala de emergencias y sentir el fr\u00edo del gran aparato refrescarlo, le secaba las gotas de sudor de su frente, que no limpiaban las aspas del peque\u00f1o ventilador en donde trabajaba, atendiendo a pacientes con todo tipo de dolencias y problemas menores hasta la tarde, sentado en la calurosa habitaci\u00f3n con la gran m\u00e1quina pegada a la pared, c\u00f3mo muerta, sin exhalar una sola palabra. La sensaci\u00f3n del fr\u00edo en su cuerpo lo hac\u00eda sentir bien, olvidarse por un instante del maldito calor abrasador de este pueblo.<\/p>\n<p>En ese momento, repic\u00f3 el tel\u00e9fono celular del joven m\u00e9dico, con su tonito divertido, imitando alg\u00fan ritmo de moda con sus graciosos pitidos. Era un tel\u00e9fono de baja gama, que s\u00f3lo serv\u00eda para mandar mensajes de texto y llamar a otros contactos, nada lujoso. El \u00faltimo tel\u00e9fono de Alejandro, ese s\u00ed una m\u00e1quina, se lo hab\u00edan robado all\u00ed mismo, en la sala, en un descuido, en sus primeros d\u00edas de pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu\u00ed entra mucho ladr\u00f3n. \u2013le dijo en tono de reproche el doctor Gonzalo.- Ponte pilas, \u00bfc\u00f3mo vas a dejar un tel\u00e9fono as\u00ed en una de las sillas, carg\u00e1ndose? La pr\u00f3xima vez no seas tan descuidado.<\/p>\n<p>Aquello le doli\u00f3, pero lo entendi\u00f3. Le faltaba un a\u00f1o para graduarse y esta experiencia le servir\u00eda en sus notas finales. Desde que trabajaba en el hospital, 12 horas diarias, de Lunes a S\u00e1bado, se hab\u00eda acostumbrado a ver muchachos j\u00f3venes entrar con heridas de disparos, cuchillos, algunos de ellos azorados, muertos de terror, temiendo porque su enemigo se mostrara en el hospital y lo rematara de un plomazo. Hab\u00eda escuchado que m\u00e1s de una vez paso, en esa misma sala de emergencia. Entraban y no disparaban un tiro, sino una r\u00e1faga. Bien muertos y desfigurados, para que no los velaran. Sac\u00f3 el tel\u00e9fono del bolsillo y observo el n\u00famero reluciendo en la pantalla. El doctor Gonzalo no dej\u00f3 de observar al muchacho misterioso tumbado en la cama mientras Alejandro, el joven m\u00e9dico, contestaba.<\/p>\n<p>\u2018Hola, Rosana, no puedo hablar, m\u00e1s tarde te llamo, \u00bfs\u00ed? Besos\u2019. En ese momento el paciente estiro ambos brazos y sus dos ojos parec\u00edan desorbitarse, casi sal\u00edrsele de sus cuencas. \u2018\u00bfQu\u00e9 pasa, qu\u00e9 pasa? \u00bfQu\u00e9 quieres?\u2019 le preguntaba inquieto el doctor Gonzalo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">II<\/p>\n<p>&#8211; <em>Bueno<\/em>, \u00bfva a venir Rosana o no va a venir? \u2013interrogo, fastidiado, en la oscuridad, Carlitos.<\/p>\n<p>&#8211; No s\u00e9, no responde los mensajes. \u2013contest\u00f3 Alfonzo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, al carajo. \u00bfHoy hay fiesta en la plaza, no? All\u00ed podemos encontrarla, seguro que estar\u00e1 con sus amigas. \u2013oy\u00f3 decir el muchacho a Mario, all\u00ed en el fondo, en la parte trasera del auto, junto a Alfonzo.\u2013. \u00c9l estaba conduciendo un peque\u00f1o Chevrolet Corsa, dos puertas, autom\u00e1tico, color plateado. O\u00eda a sus amigos discutir sobre mujeres mientras se afanaba buscando en el tel\u00e9fono una m\u00fasica que o\u00edr en el reproductor, al que estaba conectado. Era un alivio, pensaba. Hab\u00edan salido durante d\u00edas oyendo el mismo CD ya rayado, mil veces repetido y cantado a todo pulm\u00f3n por todos ellos, mientras se iban de alguna fiesta ya bastante borrachos. Ahora, con ese cable que hab\u00eda conseguido, pod\u00eda conectar el tel\u00e9fono al reproductor y o\u00edr cualquier m\u00fasica de su celular. Selecciono un rap, le gustaba bastante ese g\u00e9nero.<\/p>\n<p>&#8211; Mecha, \u00bfqu\u00e9 hacemos? \u2013le preguntaba Alfonzo. As\u00ed lo conoc\u00edan sus amigos, le hab\u00edan puesto as\u00ed por ese peinado raro que llevaba en la cabeza y por lo explosivo de su temperamento. Mientras organizaba sus ideas en silencio, Carlitos le pas\u00f3 un peque\u00f1o vaso de pl\u00e1stico con un poco de ron dentro. Tom\u00f3 el vaso y se lo llevo a los labios, trag\u00f3 el brebaje ardiente, sabor a madera, y se sinti\u00f3 disparado del asiento.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Tengo una idea. \u2013se le ocurri\u00f3 en ese mismo instante, mientras se escuchaba de fondo Maquito de Neutro Shorty y o\u00eda la voz de Carlitos cantar, emocionado, cada una de las primeras estrofas.\u2013 All\u00ed tengo una lata de spray, \u00bfqu\u00e9 les parece si vamos a escribir un poco de poes\u00eda en los muros?<\/p>\n<p>Los tres amigos se miraron extra\u00f1ados y luego rieron. A Mecha siempre se le ocurr\u00edan este tipo de ideas, era una especie de rebelde sin causa, que no le gustaba respetar las normas, que hac\u00eda todo a su manera. Carlitos dijo que le parec\u00eda una excelente idea y Mario le replic\u00f3. \u2018Es buena, si intentamos matarnos\u2019. Alfonzo callaba ojeando su tel\u00e9fono de vez en cuando. \u00bfPor qu\u00e9 no le contestaba Rosana? Estaba con Mecha, en su carro, era la oportunidad indicada para que se encontraran. Le fastidi\u00f3 la idea su amigo. \u2018Est\u00e1 loco\u2019, pens\u00f3. \u2018Pero es el \u00fanico que puede llevarme a casa\u2019. No sab\u00eda su verdadero nombre, se hab\u00edan conocido hace poco, presentados por Mario y Carlitos en la Universidad. La primera noche salieron de fiesta y regres\u00f3 muy tarde a su casa, Mecha sol\u00eda comprar los cigarros y todos pon\u00edan algunos bol\u00edvares para comprar la botella. Alfonzo se dec\u00eda que era dos o tres a\u00f1os mayor que \u00e9l, pero un poco m\u00e1s est\u00fapido e insensato. Carlitos no compart\u00eda la opini\u00f3n de su amigo, para \u00e9l Mecha era extraordinario, le gustaba el rap c\u00f3mo a \u00e9l, pod\u00eda beber sin emborracharse o vomitar, y sent\u00eda que pod\u00eda hablarle de los dem\u00e1s con confianza, lo que no sent\u00eda con m\u00e1s nadie, excepto su vecino Ronny. Mecha o\u00eda a Carlitos hablar de las maneras raras de Mario en silencio, sentados en un banco de la universidad, de las maneras raras del profesor de castellano, de su timidez con algunas muchachas, de sus problemas, de las drogas, de una pelea con Mario de peque\u00f1o, de c\u00f3mo \u00e9ste era gordo en su infancia, de esto y de lo otro. Mario era de mejor familia que todos, su vida en un futuro iba a ser acomodada, pensaba Mecha ensimismado mientras o\u00eda a Carlitos, tal vez no era necesario que estudiara contadur\u00eda, como ambos, pero la Universidad para todos ellos era un relajo. Iban a clases a fumar cigarros, beber caf\u00e9, ver a las chicas en los pasillos de clase, bromear, y, a veces, estudiaban. En realidad no era tan agresivo c\u00f3mo se rumoreaba, tampoco hosco o repelente, era callado en clases, misterioso, a veces sonre\u00eda, y siempre buscaba caerles bien a sus nuevos amigos. Escuchaba a Carlitos incr\u00e9dulo hablar mal de sus amigos de la infancia y luego lo ve\u00eda saludar a Mario con naturaleza, sin prestarle demasiada atenci\u00f3n a todo eso o al comportamiento singular de su amigo, se dec\u00eda a s\u00ed mismo. \u2018Es un poco raro, pero no s\u00e9 a qu\u00e9 se refiere Carlitos\u2019. Fumaba marihuana con frecuencia para ver pel\u00edculas, escuchar m\u00fasica o consumir pornograf\u00eda. No era demasiado popular. Los tres muchachos siempre le texteaban para salir. Intentaba guardar algo de dinero haciendo carreritas espor\u00e1dicas como taxi para luego comprar algo de alcohol, una caja de cigarros e ir a un club nocturno a pasar el rato. As\u00ed era la vida en la costa.<\/p>\n<p>Llevaban estacionados un rato en el muelle, contemplando a lo lejos las olas negras de la bah\u00eda, que se levantaban y mor\u00edan en la orilla de la playa.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 dices, Fonsi? \u2013le pregunt\u00f3 a Alfonzo.<\/p>\n<p>&#8211; No lo s\u00e9. La polic\u00eda anda loca en la calle, \u00bfte imaginas que nos agarren?<\/p>\n<p>&#8211; No suceder\u00e1 nada. \u2013dijo Carlitos con tranquilidad, observando a Mecha.\u2013 Mecha es el tipo, sabe hacer su trabajo, hace un placazo r\u00e1pido y luego nos piramos, \u00bfcierto? \u2013sentenci\u00f3 satisfecho de aquella adulaci\u00f3n, sin dejar de mirar a los ojos al conductor.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 sucede con las mujeres? \u2013interrumpi\u00f3 Mario.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo, casanova. \u2013respondi\u00f3 Carlitos burl\u00f3n.\u2013 Alfonzo va a seguir mand\u00e1ndole mensajes a Rosana a ver si nos llegamos m\u00e1s tarde a su casa o nos encontramos en la plaza.<\/p>\n<p>Un rostro conocido por Carlitos pas\u00f3 cerca y \u00e9ste bajo el vidrio, entusiasmado, y empez\u00f3 a llamarlo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Ronny, Ronny! \u2013dec\u00eda en voz alta y cu\u00e1ndo este se acerc\u00f3 a la ventana le lleno el peque\u00f1o vaso de pl\u00e1stico y le ofreci\u00f3 un trago.- H\u00e1blame mano, que andas haciendo por aqu\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211; Qu\u00e9 hay, menor. \u2013dijo Ronny tomando el vaso y dando un trago r\u00e1pido, estiro su cuello dentro del veh\u00edculo y observ\u00f3 a Alfonzo y Mario en la parte trasera, que lo saludaban con la cabeza.\u2013 Ando en la pista, t\u00fa sabes. \u00bfQu\u00e9 piensan hacer ustedes?<\/p>\n<p>Mecha los observaba\u00a0 indiferente mientras conversaban. En el fondo, en la calle, se hab\u00edan detenido un grupo que acompa\u00f1aba a Ronny, \u00e9ste s\u00f3lo charlaba con el co-piloto.<\/p>\n<p>&#8211; Estamos planeando ir a hacer un graffitazo por la calle, \u00bfte animas? \u2013dijo Carlitos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfUn graffiti? \u2013sonri\u00f3 Ronny observ\u00e1ndolo.\u2013 \u00bfA d\u00f3nde?<\/p>\n<p>&#8211; Todav\u00eda no lo s\u00e9. \u2013los interrumpi\u00f3 Mecha sin ninguna emoci\u00f3n, inexpresivo.\u2013 \u00bfTe animas o qu\u00e9? \u2013 otra vez, esto lo dijo con total indiferencia, c\u00f3mo si no le importara, sorprendiera o desagradara su presencia all\u00ed.-<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 hay con mis panas? \u2013se volte\u00f3 mirando al grupo con el que ven\u00eda, que lo observaban expectantes.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Esto es un corsa, mano, no una camioneta. \u2013respondi\u00f3 \u00e9l.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Ll\u00e9gate, Ronny. \u2013le dijo Carlitos.\u2013<\/p>\n<p>Ronny se encogi\u00f3 de hombros y esper\u00f3 que Carlitos bajara del auto y reclinara el asiento. Sus amigos que estaban en la calle empezaron a recriminarle que los dejar\u00e1 y \u00e9l solamente contesto. \u2018Se jodieron, ando activo\u2019.<\/p>\n<p><em>El doctor Gonzalo <\/em>asinti\u00f3, escuchando al paciente. Pens\u00f3 \u2018Ahora por lo menos sabemos que es universitario\u2019. \u2018\u00bf\u00c9se era su apodo? \u00bfMecha? \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 con sus amigos?\u2019<br \/>\nEl paciente estaba en la cama, temblando, inexpresivo, confundido. \u2018Por lo menos no es algo tan grave c\u00f3mo pensaba, su memoria a corto plazo est\u00e1 regresando\u2019 se dijo aliviado el Doctor. \u2018S\u00f3lo unas cuantas horas y podr\u00e1 recuperar todos sus recuerdos, ahora tan s\u00f3lo est\u00e1 intentando volver a recordar lo que le pas\u00f3 la noche anterior, luego sabr\u00e1 qui\u00e9n es, o c\u00f3mo se llama, y podremos llamar a un familiar\u2019. Es casi mediod\u00eda y en el hospital est\u00e1 haciendo un calor agobiante, algunos m\u00e9dicos sudan bajo sus batas blancas y les brilla el rostro, lleno de gotitas de sudor por la frente, ment\u00f3n y el cuello.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 a\u00f1o es este? \u2013pregunta de pronto el paciente.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy es, exactamente. \u2013empez\u00f3 a decir el joven Alejandro, que acompa\u00f1aba en la habitaci\u00f3n al doctor y a la enfermera.\u2013 15 de Enero del 2.015.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfTe trae eso algo a la memoria? \u2013pregunto el doctor Gonzalo.\u2013<\/p>\n<p>El paciente neg\u00f3 con la cabeza. Bueno, ya sab\u00eda que no era un estudiante excepcional, eso de salir de noche a rayar las paredes de la ciudad. \u00bfQu\u00e9 clase de buen estudiante, buen hijo, hace algo tan est\u00fapido? Pens\u00f3 en su hija Antonella, la mayor, ya graduada y trabajando en el exterior, tambi\u00e9n medicina, y en su hijo Alberto que hab\u00eda estudiado en la capital. \u00a1Qu\u00e9 susto tan grande no le hab\u00eda hecho pasar su hijo favorito! Era el var\u00f3n, y se sent\u00eda m\u00e1s inclinado a entenderlo mejor que a la hermosa Antonella, por supuesto, qui\u00e9n a pesar de todo su esfuerzo por agradarle no consegu\u00eda obtener toda su atenci\u00f3n. Alberto iba por el quinto semestre de Comunicaci\u00f3n Social y era un dirigente estudiantil bastante popular de su plancha, opositora al gobierno, cuando, en Febrero del a\u00f1o pasado, estallaron las protestas el d\u00eda de la Juventud, sufri\u00f3 como nunca al pasar d\u00edas sin saber de su muchacho. Su esposa, M\u00f3nica, intentaba tranquilizarlo dici\u00e9ndole que seguramente se le hab\u00eda descargado el celular o probablemente lo hab\u00eda dejado en el apartamento, preocupada tambi\u00e9n por lo que podr\u00eda estar ocurriendo con su hijo, pero tratando de transmitirle al doctor su calma y sosiego. Era una buena mujer, M\u00f3nica. Hermosa, hermos\u00edsima, c\u00f3mo esa miss del mismo nombre, al que unos malditos criminales le arrebataron su juventud para robarla, junto a su esposo, en una v\u00eda entre Valencia y Puerto Cabello. Record\u00f3 la imagen de la mujer en las pasarelas y lo impactante del suceso cuando \u00e9l y su esposa se enteraron del asesinato en plena calle, de noche, mientras su hijita estaba en la parte de atr\u00e1s del autom\u00f3vil. Un escalofr\u00edo subi\u00f3 por su espina hasta impactarle en las sienes, detr\u00e1s de las orejas. \u2018Todav\u00eda me da migra\u00f1a pensar todo lo ocurrido el a\u00f1o pasado\u2019, pens\u00f3 al sentir el dolor agudizarse.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY las protestas que sucedieron en el 2014, recuerdas algo de eso? \u2013pregunt\u00f3 el joven m\u00e9dico y luego observo al doctor Gonzalo, c\u00f3mo ley\u00e9ndole la mente en aquella expresi\u00f3n inefable que su rostro hab\u00eda tomado.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPro\u2026testas? \u2013silabeo el paciente, extra\u00f1ado.<\/p>\n<p>&#8211; Las marchas estudiantiles que convocaron los partidos de la oposici\u00f3n. \u2013sigui\u00f3 el joven m\u00e9dico. Las recordaba muy bien, hab\u00eda seguido todo el conflicto por televisi\u00f3n y luego Internet, cuando cerraron la se\u00f1al por cable.\u2013 \u2018La Salida\u2019, \u00bfno te suena de ning\u00fan lado?<\/p>\n<p>Los ojos del paciente brillaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">III<\/p>\n<p>Agit\u00f3 la lata de spray frente al mural blanco y empez\u00f3 a escribir en la pared un ray\u00f3n de l\u00edneas negras, temblorosas y difusas. Los postes de luz alumbraban l\u00edvidamente en la carretera y no se ve\u00eda un alma, a excepci\u00f3n de Carlitos en una esquina junto a Ronny, Mario al lado de Mecha y Alfonzo dentro del corsa, observ\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>Pudo leer, cu\u00e1ndo aqu\u00e9l termino de escribir en la pared. \u2018Art. 350. Maduro Dictador.\u2019. Entraron al peque\u00f1o autom\u00f3vil y arrancaron.<\/p>\n<p>&#8211; Qu\u00e9 decepci\u00f3n, me esperaba algo m\u00e1s de ti, Mecha, sinceramente. \u2013respondi\u00f3 Alfonzo con sarcasmo.\u2013 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu fuego revolucionario? Dijiste que ibas a escribir algo de poes\u00eda, ah\u00ed yo s\u00f3lo veo unos n\u00fameros que no entiendo, y algo que ya todos sabemos.<\/p>\n<p>&#8211; Si, Mecha, \u00bfqu\u00e9 es eso de art\u00edculo 350? \u2013lo interrogo Carlitos, incr\u00e9dulo, con la mirada.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Es nuestro derecho a rebelarnos. \u2013oy\u00f3 decir a la voz de Mario, antes de poder responder.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Rebelarnos. \u2013empez\u00f3 a decir Carlitos con sorna.\u2013 Est\u00e1 bien, Gloria Trevi, empieza por soltarte el cabello.<\/p>\n<p>Ronny solt\u00f3 una carcajada sonora y Alfonzo y Mecha se rieron entre dientes.<\/p>\n<p>&#8211; Eres un imb\u00e9cil, Carlos. Adem\u00e1s de loca no sabes nada. \u2013respondi\u00f3 Mario irritado.<\/p>\n<p>&#8211; Woow, \u00bfvas a dejar que te hablen as\u00ed, menor? \u2013le dijo Ronny a Carlitos, con un gesto exagerado y gracioso sosteni\u00e9ndose de los dos asientos delanteros, en el medio de la parte trasera.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, pues la pr\u00f3xima escribes algo t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 te parece, Fonsi? \u2013volte\u00f3 a verle y se encontr\u00f3 con su rostro sonriendo, sentado del lado derecho.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema.<\/p>\n<p>El carro se detuvo cerca de la Fiscal\u00eda municipal. Al otro lado de la calle una escuela, y un peque\u00f1o estacionamiento justo al frente. En la segunda esquina, al lado del edificio poco custodiado, hab\u00eda una peque\u00f1a vivienda abandonada, de estructura colonial, con sus paredes y ventanas rotas.<\/p>\n<p>&#8211; All\u00ed es el lugar. \u2013se\u00f1al\u00f3 levemente alzando sus labios y con un gesto de la cabeza la pared ro\u00edda por el tiempo.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Estamos en pleno centro, \u00bfest\u00e1s loco? \u2013dijo Mario en voz baja, c\u00f3mo si temiera que lo escuchar\u00e1n, Carlitos y Ronny miraban expectantes a Alfonzo, que se manten\u00eda tranquilo viendo el sitio que le se\u00f1alaba Mecha.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLo har\u00e1s? \u2013le pregunt\u00f3 Carlitos al mismo tiempo que Mecha se giraba y le entregaba la lata de spray.\u2013<\/p>\n<p>La tom\u00f3 y Carlitos lo ayudo a bajarse del autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>&#8211; Qu\u00e9date afuera. \u2013le ordeno Mecha mientras ve\u00eda a Alfonzo alejarse, luego le advirti\u00f3.\u2013 Si pasa algo, espera que vuelva Fonsi y l\u00e1ncese de una dentro del carro.<\/p>\n<p>Alfonzo camin\u00f3 hasta el mural agitando la lata, mir\u00f3 hacia todos lados con indecisi\u00f3n y luego clav\u00f3 sus ojos en Mecha, que lo observaba desde el auto. Inexpresivo, sin mostrar dureza, pudo ver marc\u00e1rsele una media sonrisa. Presiono el bot\u00f3n de la lata y esta empez\u00f3 a escupir unas palabras negras, chorreantes, h\u00famedas, que el silencio muerto de la noche hac\u00eda sonar c\u00f3mo un saxo en la palidez de las estrellas y postes de luces que alumbraban las calles y laberintos del peque\u00f1o pueblo. Cu\u00e1ndo termin\u00f3 no se detuvo a leer lo que hab\u00eda escrito. Con una caligraf\u00eda firme, aunque no hermosa, Mecha ley\u00f3 \u201cSi nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.\u201d \u2018Neruda\u2019, pens\u00f3. Arque\u00f3 una ceja y sonri\u00f3 internamente, nunca le hab\u00eda dicho a sus nuevos amigos que a \u00e9l tambi\u00e9n le gustaba la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras Alfonzo se dirig\u00eda en silencio, satisfecho y sonriente con su trabajo, observando a Carlitos admirado por lo que hab\u00eda escrito, la lata se le resbal\u00f3 de las manos.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, vamos, ap\u00farate. \u2013le grito Mario sacando su cabeza por la ventana, con la cara pegada muy cerca de la de Mecha.\u2013<\/p>\n<p>Una patrulla giraba en la esquina unas cuadras abajo y se dirig\u00eda a d\u00f3nde estaban los muchachos. Al agacharse y tomar la lata que hab\u00eda rodado a la alcantarilla, Alfonzo les vio y sali\u00f3 corriendo al corsa que estaba estacionado con las luces encendidas. Todos oyeron el sonido de las sirenas. Mecha sali\u00f3 disparado, pisando el acelerador c\u00f3mo nunca antes lo hab\u00eda presionado.<\/p>\n<p>\u00a1Mierdaaa, mierdaaa, mierdaaa! \u2013empez\u00f3 a gritar Mario.<\/p>\n<p>Carlitos y Alfonzo entraron en el preciso instante que el corsa iniciaba la huida. El primero acomod\u00f3 el asiento mientras este \u00faltimo se acomodaba entre Ronny y Mario, observando la patrulla que empezaba a perseguirles. El centro del municipio era de calles peque\u00f1as, muy angostas, de una sola v\u00eda. Mecha pens\u00f3 que ten\u00eda que conducir hasta la avenida principal de la ciudad, una gran recta que pasa por la bah\u00eda, para acelerar a fondo y perderles de vista, estaba seguro de que su veh\u00edculo era m\u00e1s r\u00e1pido. Antes deb\u00eda tratar de burlarse de ellos, desorientarlos, marearlos para ir perdiendo la distancia, doblar por el parque y entrar a un callej\u00f3n que se adentraba en una zona residencial que \u00e9l conoc\u00eda. All\u00ed las calles y esquinas que serpenteaban por todas partes formaban un criptograma, indescifrable hasta para \u00e9l mismo. \u2018Es peligroso\u2019 logr\u00f3 pensar mientras aceleraba. \u2018Si me equivoco en algunas de las calles, entrar\u00e9 en un callej\u00f3n sin salida\u2019.<\/p>\n<p>El patrullero los persegu\u00eda manteniendo la distancia, s\u00f3lo en algunos cruces lograban dejarle atr\u00e1s pero pronto los alcanzaba. Trat\u00f3 de mantener su mente en blanco mientras sus amigos les repet\u00edan en cada cruce, recta y callejuela por la que entraban, sus temores, entusiasmos, preocupaciones. \u2018Los perdimos, los perdimos\u2019 o \u2018Nos vienen tocando, nos van a alcanzar, nos jodimos, nos jodimos, Mecha\u2019 o \u2018Vamos, vamos, vamos t\u00fa puedes, cruza aqu\u00ed, no, no, no, cruza all\u00e1, all\u00e1\u2019. En un momento todo qued\u00f3 en silencio y \u00e9l ya no o\u00eda nada, estaba c\u00f3mo sordo, tan concentrado en huir de la patrulla y la atenci\u00f3n puesta en la carretera que no se dio cuenta de cuando empez\u00f3 la tormenta, no sab\u00eda cu\u00e1nto tiempo hab\u00eda pasado desde que los persegu\u00edan y empez\u00f3 a pensar que no iban a escapar de esta. Cuando desembocaron en la v\u00eda perimetral, ech\u00f3 la vista por el retrovisor y no logr\u00f3 divisar al patrullero. Aceler\u00f3 lo m\u00e1s que pudo hasta sentir que los perd\u00eda de vista. Pudo o\u00edr el sonido de las olas golpeando las rocas en el acantilado, cosa que lo sorprendi\u00f3 y lo hizo consciente del silencio que se hab\u00eda cernido dentro del auto, espectral, tenso, oscuro.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLos perdimos? \u2013pregunto Carlitos, c\u00f3mo temeroso a abrir la boca.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; As\u00ed parece. \u2013sonri\u00f3 Ronny, muerto de miedo.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Mis hermanos, ustedes son mis hermanos! \u2013empez\u00f3 a gritar Mario feliz, mientras abrazaba y besaba a Alfonzo y a Ronny.\u2013<\/p>\n<p>Se oyeron unas risas de fondo, Carlitos fue el primero, de nuevo, en hablar.<\/p>\n<p>&#8211; Verga, Mecha. Est\u00e1s loco, men. \u2013solt\u00f3 riendo.<\/p>\n<p>&#8211; No sab\u00eda que eras un poeta. \u2013volte\u00f3 su rostro hac\u00eda el de Alfonzo sin darle inter\u00e9s a lo que hab\u00eda dicho Carlitos.<\/p>\n<p>&#8211; Y yo no sab\u00eda que eras un piloto de carreras, Schumacher.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Cuidado! \u2013oy\u00f3 la voz quebrada de Mario y giro la cabeza. Era una curva violenta que se precipitaba hac\u00eda un barranco. Gir\u00f3 bruscamente el volante intentando evitar caer al despe\u00f1adero, las ruedas del corsa se deslizaron y salieron de la carretera a la tierra. El carro se elev\u00f3 por los aires y empez\u00f3 a dar vueltas. Luego de rodar varios metros, cay\u00f3 de pie, colina abajo, cerca de un lago. Milagrosamente, porque a algo as\u00ed hay que llamarlo de esa forma, ninguno sali\u00f3 herido de gravedad. El golpe contra el volante dej\u00f3 a Mecha inconsciente, Mario se hab\u00eda incrustado unos cuantos vidrios en la cara y Carlitos se rasgu\u00f1o los brazos.<\/p>\n<p>&#8211; Mecha, \u00bfest\u00e1s bien? \u2013gimote\u00f3 Alfonzo.\u2013 \u00bfMecha? \u00a1Mecha!<\/p>\n<p>Carlitos abri\u00f3 la puerta de co-piloto y se baj\u00f3, esperando que los otros lo siguieran. A lo lejos empezaron a o\u00edrse unas sirenas. Llov\u00eda sin parar. Alfonzo con ayuda de Ronny lograron sacar a Mecha y arrastrarlo unos metros lejos del accidente.<\/p>\n<p>&#8211; Viene la polic\u00eda. \u2013dijo \u00e9ste cuando lo dejaron en el suelo, observando a Alfonzo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 hacemos? \u2013dijo Carlitos mientras se acercaba corriendo, en medio del aguacero. Ronny le estaba sacando la billetera a Mecha y tambi\u00e9n quit\u00e1ndole su reloj.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 haces, por qu\u00e9 haces eso? \u2013pregunto Alfonzo.<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos que irnos, v\u00e1monos, v\u00e1monos. \u2013Ronny tom\u00f3 del brazo a Carlitos y empez\u00f3 a alejarse corriendo.\u2013<\/p>\n<p>Mario los ve\u00eda unos metros alejado, sin decir nada. Las sirenas se o\u00edan cada vez m\u00e1s cerca. \u00c9l y Alfonzo se observaron entre la oscuridad, y empezaron a correr en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>&#8211; Que suerte <\/em>han tenido estos hijos de perra. \u2013gru\u00f1\u00f3 el oficial Vel\u00e1squez a su compa\u00f1ero.\u2013 Los perdimos por que la lluvia nos hizo que no vi\u00e9ramos nada.<\/p>\n<p>El otro, que conduc\u00eda, no le respond\u00eda, iba serio mirando hacia los lados, manejando r\u00e1pido y sosteniendo muy firmemente el volante. En su uniforme se le\u00eda \u2018G. Moreno\u2019.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Mira all\u00ed! \u2013le se\u00f1alo su compa\u00f1ero a la izquierda. Colina abajo, cerca de un lago, unos metros antes de pasar por el gran acantilado; un corsa plateado parecido al que estaban persiguiendo.<\/p>\n<p>&#8211; Mira nada m\u00e1s, los hijos de perra. \u2013sonri\u00f3 el oficial Moreno.\u2013<\/p>\n<p>Ahora s\u00f3lo hab\u00eda una llovizna, el patrullero dio la vuelta en U y aparc\u00f3 a un lado de la carretera. Los dos oficiales bajaron del auto y se precipitaron colina abajo a ver lo que hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n<p>&#8211; No hay nadie, pero el auto quedo hecho mierda. \u2013dijo Vel\u00e1squez, escupiendo al suelo.\u2013 \u00bfC\u00f3mo co\u00f1o lograron escapar?<\/p>\n<p>El oficial Moreno paseaba sus ojos peque\u00f1itos dentro del auto. Una luz brillante alumbro debajo del asiento y vio la pantalla de un tel\u00e9fono celular con un cable pegado. Desconecto el cable y pens\u00f3: &#8216;Un Samsung, vali\u00f3 la pena seguir a estos desgraciados&#8217;. Se incorpor\u00f3 e instintivamente miro hacia todos lados, c\u00f3mo un sabueso que olfatea la presa. Agudiz\u00f3 los ojos y vio el extra\u00f1o bulto en la oscuridad. El cielo estaba encapotado y no hab\u00eda ni luna ni estrellas en el firmamento. Se acercaron hac\u00eda el cuerpo y vieron al muchacho desconocido all\u00ed tirado, inconsciente.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEstar\u00e1 muerto? \u2013dijo Vel\u00e1squez a su compa\u00f1ero, mientras interrogaba el cuerpo de cerca, cabeza a cabeza.\u2013 Parece respirar. \u2013luego le dio una cuantas patadas por las costillas, sin demasiada fuerza, c\u00f3mo cuando le pegas a un bolso para limpiarlo.-<\/p>\n<p>&#8211; Pues si no lo est\u00e1, ahora lo va a estar. \u2013el oficial Moreno sac\u00f3 su pistola de la funda y la cargo, quit\u00e1ndole el seguro, luego le apunto directamente a la cara al desconocido.-<\/p>\n<p>Vel\u00e1squez sonri\u00f3 en la oscuridad y sus dientes amarillos le alumbraron perversamente el hocico.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY despu\u00e9s c\u00f3mo explicas lo sucedido? \u2013pregunt\u00f3, con curiosidad y divertido, a su compa\u00f1ero.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfHay que explicarlo? Malandros que matan malandros, y ya est\u00e1.<\/p>\n<p>&#8211; No creo que un malandro conduzca un corsa c\u00f3mo este. \u2013torci\u00f3 Vel\u00e1squez.\u2013 Seguro es un hijo de mami y papi.<\/p>\n<p>&#8211; Nadie lo va a extra\u00f1ar. \u2013dec\u00eda Moreno con el dedo en el gatillo.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, haz lo que quieras, pero en el informe escribes que no me baje de la patrulla. \u2013solt\u00f3 Vel\u00e1squez fastidiado y empez\u00f3 a subir la colina.\u2013<\/p>\n<p>El oficial Moreno observaba ese rostro aparentemente sin edad en la oscuridad y sonri\u00f3 al imaginarlo con una bala en los sesos. Estaba mareado, hace poco acababa de fumarse un tabaco de marihuana con su compa\u00f1ero y tomarse unos tragos, cuando se encontraron a estos malditos rayando una pared del centro. Un tiro, payaso, un solo tiro acabar\u00eda con tu vida en este momento. Con los ojos inyectados de sangre, el oficial Moreno le puso el seguro a su arma y la volvi\u00f3 a enfundar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">IV<\/p>\n<p><em>&#8211; Vaya. <\/em>\u2013silb\u00f3 Alejandro, el m\u00e9dico joven.\u2013 \u00bfO sea que la polic\u00eda te est\u00e1 persiguiendo?<\/p>\n<p>&#8211; No lo s\u00e9. \u2013dijo el paciente, entre confuso y extra\u00f1ado.\u2013 Despu\u00e9s del accidente no recuerdo nada. \u00bfMis amigos no los encontraron, no saben d\u00f3nde est\u00e1n?<\/p>\n<p>&#8211; No, nadie sabe nada de tus amigos. \u2013dijo el doctor Gonzalo.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Seguramente est\u00e1n bien, no te preocupes. \u2013dijo la enfermera Ramona, que hab\u00eda estado todas estas horas oyendo al misterioso muchacho recordar su pasado.\u2013 Probablemente fueron a buscar algo de ayuda y cuando regresaron ya la ambulancia te hab\u00eda tra\u00eddo al hospital.<\/p>\n<p>El doctor Gonzalo mir\u00f3 su reloj de pulsera, ya solo falta una hora para que se termine su turno. \u2018Permiso\u2019, les dice a los presentes y se retira a su oficina, lo acompa\u00f1a el joven Alejandro.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfNo le parece incre\u00edble, doctor? \u2013le pregunta este al entrar y cerrar la puerta de la sala.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9? \u2013 responde ensimismado en sus pensamientos, revisando sus archivos.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Que una persona pueda olvidar su pasado, as\u00ed tan de repente. \u2013dec\u00eda maravillado y pensativo Alejandro.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Es com\u00fan cuando se sufre un traumatismo cerebral, un gran impacto que causa temporalmente una p\u00e9rdida de memoria en el sujeto. Tambi\u00e9n hay personas que sufren shocks emocionales muy fuertes, entonces la mente es capaz de borrar todo rastro de eso, c\u00f3mo les sucedi\u00f3 a muchos soldados en la segunda guerra mundial. \u2013respondi\u00f3 el Doctor sin ning\u00fan tipo de asombro o chuler\u00eda.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfFascinante, no es as\u00ed? \u2013dijo el joven Alejandro con sus ojos brillantes.<\/p>\n<p>El doctor Gonzalo se encogi\u00f3 de hombros, en sus a\u00f1os de pr\u00e1ctica hab\u00eda visto cosas tan impresionantes, a veces de lo m\u00e1s grotescas y horripilantes, que un caso de p\u00e9rdida de memoria temporal no le impresionaba.<\/p>\n<p>&#8211; Lo fascinante es que supieran qui\u00e9n era Neruda.<\/p>\n<p>&#8211; Ah. Ja,ja,ja. Resultaron ser unos \u2018poetas salvajes\u2019 los muchachos, \u00bfno es as\u00ed?. \u2013sonri\u00f3 Alejandro.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Es curioso que las protestas estudiantiles le hayan estimulado a recordar ese momento, \u00bfqu\u00e9 te impulso a hacerle esa pregunta? \u2013interrog\u00f3 a su pupilo con sus brillantes ojos verdes, compasivos y curiosos.\u2013<\/p>\n<p>&#8211; Pues la verdad no lo s\u00e9 se\u00f1or, pens\u00e9 que como era universitario, el recuerdo de algo\u2026 -se detuvo en seco, c\u00f3mo inseguro de lo que iba a decir a continuaci\u00f3n, y silabeo lentamente.- C\u00f3mo las protestas le impulsar\u00edan a lograr recordar algo.<\/p>\n<p>Se le cruz\u00f3 de repente por la cabeza la historia que hab\u00eda o\u00eddo en los pasillos acerca del accidente del hijo del doctor Gonzalo y not\u00f3 que \u00e9ste parec\u00eda saber lo que estaba pensando.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, buen trabajo, Alejandro, es todo. Qu\u00e9date con el paciente y averigua un poco m\u00e1s. Tal vez dentro de poco vengan alg\u00fan familiar a buscarlo.<\/p>\n<p>El joven m\u00e9dico sali\u00f3 de la oficina de su jefe en direcci\u00f3n a la sala de emergencia y se qued\u00f3 pensando en el poema que hab\u00edan escrito los muchachos. \u2018Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida\u2019 \u2018\u00bfPodr\u00e1 ser cierto?\u2019 Sonri\u00f3.<\/p>\n<p>FIN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ruidos de los pasos lo despiertan. Abre los ojos y enseguida una luz tenue le hiere las pupilas. \u00bfD\u00f3nde se encuentra? El golpe de los zapatos en el suelo y una conversaci\u00f3n animada, lejos, en el fondo, lo traen, como si estuviera dormido, del sue\u00f1o a la realidad. 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