{"id":5748,"date":"2009-12-08T06:14:17","date_gmt":"2009-12-08T10:44:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=5748"},"modified":"2012-12-09T15:01:35","modified_gmt":"2012-12-09T19:31:35","slug":"la-princesa-y-el-sapo-el-racismo-y-la-hipocresia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/12\/08\/la-princesa-y-el-sapo-el-racismo-y-la-hipocresia\/","title":{"rendered":"La Princesa y el Sapo: el racismo y la hipocres\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><!--StartFragment--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"5749\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/12\/08\/la-princesa-y-el-sapo-el-racismo-y-la-hipocresia\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues.jpg?fit=506%2C744&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"506,744\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues.jpg?fit=506%2C744&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-5749\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues.jpg?resize=354%2C521\" alt=\"la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues\" width=\"354\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues.jpg?w=506&amp;ssl=1 506w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/la-princesa-y-el-sapo-afiche-portugues.jpg?resize=204%2C300&amp;ssl=1 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ante todo, \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d deber\u00eda titularse \u201cNew Orle\u00e1ns antes de Katrina\u201d, tal como la pel\u00edcula de Coco Channel, donde el lado oscuro de la modista es, guste o no, censurado, omitido, atemperado o simplemente desechado de la versi\u00f3n oficial, en un acto de negacionismo hist\u00f3rico y correcci\u00f3n pol\u00edtica. La ley mordaza ataca al cine en pleno tercer milenio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Para m\u00ed, es el equivalente de hacer una biograf\u00eda sobre los a\u00f1os mozos de Benito Mussollini, al calor de su familia, y sin reparar en su vida como dictador. El film reprochable e irresponsable se podr\u00eda llamar \u201cLa Infancia de Benito\u201d, y ser\u00eda perfecto para encarg\u00e1rselo a John Lassetter, nuevo midas intocable de la t\u00e9cnica \u201c3D\u201d, personaje inviolable del especto medi\u00e1tico y promotor de la idea de levantar el proyecto de \u201cLa Princesa y El Sapo\u201d, en aras de compensar moralmente no s\u00f3lo a las v\u00edctimas del hurac\u00e1n del Sur, sino sobre todo a los m\u00e1rtires del racismo neonazi de la Disney, cuyo fanatismo empresarial la condujo a discriminar a la minor\u00eda afroamericana desde su fundaci\u00f3n a principios del siglo XX, cuando lo negro era visto de lejitos y con reservas. Un tab\u00fa para la meca y para la f\u00e1brica de ilusiones de \u201cBlanca Nieves y los Siete Enanos\u201d. Por cierto, su deriva hacia el antropomorfismo del reino animal, fue tambi\u00e9n una manera de evadir el tema con no poca elegancia. Corr\u00edan los tiempos malignos del c\u00f3digo Hays. Y luego vino la cacer\u00eda de brujas y colirin colorado, el viejo Walt cant\u00f3 como una rana de estanque podrido. Es otro bello antecedente de \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d, nombre apropiado para resumir la dualidad esquizofr\u00e9nica del conglomerado al inicio de la guerra fr\u00eda.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Desde entonces, ninguna cinta del estudio se hab\u00eda atrevido a concentrar su inter\u00e9s en el desarrollo de un argumento protagonizado por una figura \u201cde color\u201d, a pesar de las protestas y de las reacciones de la comunidad agraviada y segregada.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Hasta el siglo XXI, la compa\u00f1\u00eda apenas quiso dar un vuelco de 180 grados a su cerrada cultura corporativa y a su imagen de Ku Kux Klan, al abrirse a las leyendas originarias de los abor\u00edgenes americanos, de las tradiciones asi\u00e1ticas, de las historias del medio oriente y de las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina, por puras razones comerciales, por meros compromisos de expansi\u00f3n y conquista imperial de mercados dif\u00edciles, al borde del cautiverio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">As\u00ed ocurri\u00f3 con \u201cAlladin\u201d, con \u201cEl Rey Le\u00f3n\u201d(\u00c1frica), con Mullan(China), con \u201cLas Aventuras del Emperador\u201d y con \u201cPocahontas\u201d, siempre bajo el chantaje del \u201cmelting pot\u201d,la bandera del estereotipo y la excusa populista de la inclusi\u00f3n global de grandes y chicos alrededor del mundo, m\u00e1s all\u00e1 de fronteras sociales y nacionales. Mejor cu\u00e9ntame una de vaqueros, pero en stop motion. En dos platos, es la coartada ideal ofrecida como Caballo de Troya, para encubrir la insaciable sed de lucro del Rat\u00f3n Mickey, quien primero piensa en dinero y despu\u00e9s en lo dem\u00e1s. Si funciona en taquilla, adelante. De lo contrario, olv\u00eddalo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por ello, el estreno de \u201cLa Princesa y El Sapo\u201d no debe pasar desapercibo, de cara al extra\u00f1o contexto de su creaci\u00f3n, ocultamientoy definitiva explotaci\u00f3n. Ojo, mucho cuidado. El gran error estriba en tomarse su lanzamiento a escala planetaria, con ligereza, complacencia y ternura, cual juego de ni\u00f1os. Tampoco se trata de demonizarlo en una inquisici\u00f3n semi\u00f3tica de la talla de Ariel Dorfman en \u201cPara Leer el Pato Donald\u201d. Pero el tama\u00f1o y la dimensi\u00f3n del ardid publicitario de la obra, obligan a encender las alarmas, a llamar la atenci\u00f3n y a ser precavidos, para no caer por inocentes, como un chiguire bipolar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En principio, la pel\u00edcula surge en medio de un clima enrarecido para la compa\u00f1\u00eda. Es el a\u00f1o 2006 y la \u00faltima producci\u00f3n del estudio en 2D acaba de sufrir el embate de la decepci\u00f3n colectiva, al recaudar menos del monto invertido en ella. El desastre se denomina \u201cVacas Vaqueras\u201d y se une a una seguidilla de bancarrotas de la Disney encabezadas por \u201cBrother Bear\u201d y \u201cChiken Little\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La inestabilidad financiera del emporio trae de regreso al fantasma de la crisis al seno de la empresa, cuando ya se cre\u00eda superado y conjurado a partir del \u00e9xito de \u201cLa Sirenita\u201d. Pero la \u00e9poca de bonanza de los noventa tend\u00eda a apartarse cada vez m\u00e1s del destino de la Disney, cuyo futuro comenzaba a evocar, irremediablemente, el pasado de la depresi\u00f3n y la segunda guerra mundial. All\u00ed el T\u00edo Walt se vio en la obligaci\u00f3n de trabajar al servicio del Pent\u00e1gono y el Departamento de Estado, para salvar a la joya de su corona. De aquella fecha datan los cortos de aliento militar: \u201cEl Reclutamiento de Donald\u201d, \u201cEducaci\u00f3n para la Muerte\u201d y \u201cDonald in Nutziland\u201d, micros de propaganda silenciados y ocultados por los archivos de la empresa durante d\u00e9cadas. Al cabo de los a\u00f1os, los desclasificar\u00edan en un DVD lleno de explicaciones y justificaciones, titulado \u201cDisney on Frontlines\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por ende, exist\u00edan motivos de sobra para sentir la inseguridad dentro y fuera de la casa de Goffy. De paso, la presencia de Bush en la oficina oval parec\u00eda augurar el inminente retroceso a la era de la contemporizaci\u00f3n y la dependencia con los magnates del Petr\u00f3leo Republicano.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfQui\u00e9n ayudar\u00eda a salir a Mickey del foso, del despe\u00f1adero? \u00bfDick Chenney con Hallyburton o Donald Rumsfeld con el dream team de Lockheed Martin? Por fortuna, el respiro de los accionistas lleg\u00f3 de una forma m\u00e1s pac\u00edfica, pero no menos traum\u00e1tica, al fusionarse con \u201cLa Pixar\u201d bajo un contrato desfavorable para el poder de Mickey, en teor\u00eda, porque los piratas de Sillycon Valley asumir\u00edan las riendas creativas del caballo de Troya.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Steve Jobs de la Apple se convierte en uno de los principales due\u00f1os de la empresa, y John Lasseter en el capit\u00e1n intelectual del equipo. Por algo, una de sus primeras decisiones es retomar la divisi\u00f3n de pel\u00edculas animadas en 2D, quiz\u00e1s para marcar territorio y subrayar la diferencia abismal entre Pixar y Disney.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u201cNosotros en Pixar seguiremos haciendo las pel\u00edculas por computadora, y ustedes en Disney se quedaran en lo suyo, en su nota nost\u00e1lgica. Nosotros somos el futuro. Ustedes el pasado\u201d, suger\u00eda Lasseter con su movida estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No en balde, de inmediato pone en marcha la m\u00e1quina de la segunda dimensi\u00f3n, para producir un proyecto con el sello est\u00e9tico de la Disney pero con el \u201c\u00e1nimo rompedor\u201d de la Pixar. Ser\u00eda la primera pel\u00edcula del estudio dedicada a un personaje afroamericano, en homenaje al castigado pueblo de Nueva Orle\u00e1ns.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Lasseter, maestro de las relaciones p\u00fablicas, introduce la idea de la pel\u00edcula como un golpe maestro de marketing, concebido para reclamar audiencia, sentar precedente, inaugurar su gesti\u00f3n y calmar la ansiedad de los insensibles financistas de Wall Strett, m\u00e1s preocupados por el alza de sus bonos basura. En realidad, el color de la pr\u00f3xima de Disney les importa un bledo,con tal de llevarse el gato al agua. Lasseter buscar\u00eda complacerlos y con creces. Despu\u00e9s de todo, es el hippie m\u00e1s yuppie de la historia,sabe de negocios y sabe congeniar el arte con el vil metal. Para \u00e9l, la libertad es cuesti\u00f3n de m\u00e9todo. Su rebeld\u00eda vende , imprime billetes y logra tranzar con los demonios fa\u00fasticos de la industria. Ahora es un abogado del diablo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Fruto de su pacto con S\u00e1tanas, es la pel\u00edcula \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d, modificada y transformada a la medida de las expectativas del gran p\u00fablico y de las cr\u00edticas de los sectores aludidos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Verbigracia, aqu\u00ed les dejo las controversias y los chismes, seg\u00fan el portal Wikipedia: <em>Hubo controversia cuando se revel\u00f3 el nombre de la <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hero%C3%ADna\">hero\u00edna<\/a><\/em><em> de la pel\u00edcula, quien es de herencia <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Afro-americana\">afro-americana<\/a><\/em><em>, ser\u00eda Maddy; normalmente una forma corta del nombre <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francia\">franc\u00e9s<\/a><\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Madeleine_(nombre)&amp;action=edit&amp;redlink=1\">Madeleine<\/a><\/em><em>. Algunas personas percibieron que el nombre del personaje era un <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Estereotipo\">estereotipo<\/a><\/em><em> de una <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Esclava\">esclava<\/a><\/em><em> ya que el personaje era una <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sirvienta\">sirvienta<\/a><\/em><em> de <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Clase_baja\">clase baja<\/a><\/em><em> al servicio de un adinerado hombre de raza blanca. Se presentaron quejas de personas que consideraban esta situaci\u00f3n racista.<\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>El 20 de abril de 2007 la cadena de televisi\u00f3n <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/E!\">E!<\/a><\/em><em> report\u00f3 que el t\u00edtulo de la pel\u00edcula podr\u00eda cambiar de The Frog Princess (La princesa rana) a The Princess and the Frog (La Princesa y la Rana), y que el personaje principal, Maddy, tambi\u00e9n sufrir\u00eda un cambio de nombre. El 4 de mayo de 2007, el peri\u00f3dico <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/USA_Today\">USA Today<\/a><\/em><em> public\u00f3 un art\u00edculo en el cu\u00e1l hac\u00edan referencia a la pel\u00edcula con su nuevo t\u00edtulo, y se refer\u00edan al personaje principal con el nombre de \u00abTiana\u00bb en lugar de Maddy. <\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>El 8 de mayo de 2007, la cadena de televisi\u00f3n <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=BET&amp;action=edit&amp;redlink=1\">BET<\/a><\/em><em> y algunos sitios en Internet reportaron que Heidi Trotta, <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Vocera\">vocera<\/a><\/em><em> de Disney, confirm\u00f3 los nuevos nombres. Anunci\u00f3 que la <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Princesa_Tiana&amp;action=edit&amp;redlink=1\">Princesa Tiana<\/a><\/em><em> ser\u00eda una <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hero%C3%ADna\">hero\u00edna<\/a><\/em><em> en la tradici\u00f3n de las <\/em><em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Princesas_de_Disney\">princesas de Disney<\/a><\/em><em> y que los otros aspectos y personajes de la historia ser\u00edan tratados con gran respeto y sensibilidad. <\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">Posteriormente, el frenes\u00ed por la pel\u00edcula ces\u00f3, la empresa intent\u00f3 salirle al paso a cada comentario negativo en una cadena de desatinos, y muchos empezaron a sospechar la cancelaci\u00f3n del proyecto o su estreno directo al video.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Sin embargo, la inesperada victoria de Obama disip\u00f3 la ola de la pol\u00e9mica y la incertidumbre, al propinarle una definitiva inyecci\u00f3n de sangre fresca a la recta final de \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La prensa, dispuesta a comprar el bulo para contrarrestar su fuga de capitales, ayud\u00f3 a consagrar el fen\u00f3meno con letras de molde al calificarlo y bautizarlo como la bienvenida de la Disney a la gesti\u00f3n dem\u00f3crata del primer presidente afroamericano. La luna miel entre el superh\u00e9roe Barack y la ratoncita Minnie hab\u00eda comenzado. Lamentablemente, hasta all\u00ed lleg\u00f3 la capacidad de an\u00e1lisis del periodismo criollo, y del periodismo internacional, ambos abocados a una carrera loca de obst\u00e1culos por descubrir el sentido de la inmortalidad del cangrejo, la banalidad detr\u00e1s del pensamiento \u00fanico de Chino y Nacho, la imbecilidad ilustrada encumbrada por cuanta feria abunda por el continente, y la ins\u00f3lita nader\u00eda de nuestros poetas del silencio. Callan, otorgan y hablan para decir necedades de Perogrullo. Abajo Cadenas, gritaba el se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">As\u00ed las cosas, toca romper el cerco de la trivialidad y la condescendencia, para llenar el inmenso vac\u00edo de nuestro gremio, rendido a la intrascendencia, el fastidio, la desinformaci\u00f3n y el predecible se\u00f1alamiento del lugar com\u00fan. Son periodistas aut\u00f3matas condenados a la clonaci\u00f3n de sus lugares comunes, y a la repetici\u00f3n de conceptos importados prefabricados en el extranjero.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No se atreven a proponer una lectura distinta o alternativa de los hechos audiovisuales, y se conforman con ser cajitas felices de resonancia magn\u00e9tica de las ondas emitidas por los laboratorios de publicidad de Hollywood, con sede en Venezuela. Una distop\u00eda de ciencia ficci\u00f3n al alcance de la mano. S\u00f3lo basta comprar cualquier peri\u00f3dico de caracas y san se acabo. Todos son id\u00e9nticos, todos son iguales. De ah\u00ed su natural proceso de entrop\u00eda, decadencia y muerte. Nos vemos en el infierno.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por lo pronto, es hora de deconstruir a \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d,en funci\u00f3n de lo ostentado y de lo omitido por ella. Arranquemos por lo ostentado. Mi lado favorito.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El film hace alarde de su buena estrella, de su mensaje de esperanza y de su calidad t\u00e9cnica, inobjetable por dem\u00e1s. La pel\u00edcula recupera el vigor r\u00edtmico y la vistosidad pl\u00e1stica de las obras maestras de Disney, mientras inunda la pantalla con paletas divergentes, asociadas a cada estado de \u00e1nimo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La est\u00e9tica Disney sigue siendo consecuente con su esquema binario y maniqueo de entender la diversidad del espectro social: los buenos son retratados con colores pasteles y formas sinuosas en ambientes de recargamiento neobarroco de ascendencia kistch; los malos son esquel\u00e9ticos como cuchillos y deambulan en paisajes tenebrosos, inspirados en los trazos gruesos de la pintura goyesca y en los misterios ex\u00f3ticos de las culturas de la resistencia, desde una perspectiva etnoc\u00e9ntrica y puritana.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En efecto, el villano evoca a la bruja de \u201cBlanca Nieves\u201d, al valerse de la magia negra para conseguir sus fines personales. El Vud\u00fa resulta, entonces, degradado y reducido a la condici\u00f3n de una barajita de consumo r\u00e1pido, para rematar en un parque tem\u00e1tico. Es la disneyficaci\u00f3n del Vud\u00fa. Imag\u00ednenselo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Parad\u00f3jicamente, la fuente del mal procede de la cultura negra, no de la cultura blanca. Aparte, el malo encarna el cl\u00e1sico estereotipo del oportunista afroamericano, mitad bandolero, mitad mercenario, cosificado por el cine de Hollywood. Una verdadera impostura.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En paralelo, la protagonista tampoco escapa de las clasificaciones tradicionales al uso. Es una joven carenciada dependienta de una familia adinerada, en una adaptaci\u00f3n afro de la Cenicienta, a la pista de un pr\u00edncipe azul redentor. Su relaci\u00f3n con la familia adinerada es de tolerancia y aceptaci\u00f3n resignada de sus diferencias de clase. Ella trabaja para ellos y sue\u00f1a con emularlos al regentar un restaurante de dos pisos. Su fantas\u00eda quiere demostrar la vigencia, la persistencia y la realidad del mito del \u201camerican dream\u201d en Nueva Orleans, en antitesis al caso del documental de Spike Lee sobre Katrina. Recomiendo verlos y cotejarlos. Uno es una mentira edulcorada, el otro es m\u00e1s honesto, aunque igual de manipulador.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Metaf\u00f3ricamente, el cuento de hadas sublima la condici\u00f3n de precariedad de la chica al transmutarla en una rana platanera extraviada en los pantanos de Nueva Orle\u00e1ns. Su misi\u00f3n es regresar a tiempo al centro de la ciudad, para romper el encanto y recobrar su identidad perdida. En el camino, descubrir\u00e1 amistades, obst\u00e1culos y experiencias l\u00edmites destinadas reforzarla como hero\u00edna.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En tal sentido, es un personaje r\u00edgido adscrito a la formula de oro y al credo b\u00edblico de la Disney. Ni su cronolog\u00eda, ni su esp\u00edritu, ni su aura y ni su desenlace renuncian o rechazan el paquete ideol\u00f3gico de las protagonistas de la factor\u00eda. Por consiguiente, Tiana es el t\u00edpico cambio Gatopardiano en la producci\u00f3n arquetipal de la Disney. Cambia de color para que nada cambie en realidad. La trampa sale y se le sale por todos los poros.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En el happy ending, obtendr\u00e1 la recompensa por su esfuerzo, a la usanza de las telenovelas con protagonistas pobres pero honradas, y con ello, servir\u00e1 de modelo , de patr\u00f3n y de ejemplo a seguir por su pueblo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por tanto, la moraleja pasa de lo esperanzador a lo siniestro, al afirmar un sofisma de la cultura dominante: los negros son responsables de su condici\u00f3n, y si se ahogan en la selva darwinista de la libre competencia, es por su culpa. Indirectamente, el film sienta un precedente nefasto para comprender el origen de Katrina.T\u00e1citamente, cien a\u00f1os de discriminaci\u00f3n son borrados por la Disney de un plumazo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por supuesto, no se trataba de hacer un fresco panfletario contra la esclavitud, pero al menos s\u00ed era importante recordar el origen de las inmensas diferencias de hoy en d\u00eda. Adem\u00e1s, si tomamos al pie de la letra la consigna neoliberal de \u201cLa Princesa y la Rana\u201d, la podemos utilizar en la campa\u00f1a republicana para abortar el proyecto de salud y seguridad social de Obama, con lo cual, millones de damnificados de Katrina se ver\u00edan perjudicados.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Semejante paradoja, abona el terreno para emplazar las incontables ra\u00edces omitidas por la pel\u00edcula. Para no irme de rosca con los caracteres, las comprimo en una: la segregaci\u00f3n racial. Para la \u00e9poca del film exist\u00eda un apartheid en la ciudad de Nueva Orle\u00e1ns. Blancos por un lado, negros por el otro. Es decir, tensas relaciones entre ricos y pobres.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No obstante, \u201cLa Princesa y la Rana\u201d opta por disimular la miseria a trav\u00e9s de un caleidoscopio de retazos buc\u00f3licos unidos por las bisagras de hule de las coreograf\u00edas de Hollywood, al estilo de la escuela musical de la Metro Golden Meyer, asociada, no por casualidad, a la Disney. Sendos estudios nacidos y crecidos en la recesi\u00f3n. Sus canciones y sus celebraciones son el ep\u00edtome de una cierta tendencia del cine americano, consagrado a la edificaci\u00f3n de simulacros y simulaciones de tercera generaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">As\u00ed basan y perpet\u00faan su control sobre la demanda y la oferta, sobre la torta del mercado, sobre la gente de a pie. Hacen pel\u00edculas para capitalizar los escombros calientes de Katrina, para glorificar su escueta filosof\u00eda tecnocr\u00e1tica de \u201cpare de sufrir\u201d y para legitimar su orden mon\u00e1rquico de reyes blancos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La triste verdad de \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d es simple: ninguno de sus productores es negro. De ah\u00ed su enga\u00f1o general y gerencial. All\u00e1 usted si desea comprarles el paquete gr\u00e1fico y creerles la lecci\u00f3n de adormecimiento por entregas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Extra, extra, Hombres Blancos Est\u00fapidos realizan pel\u00edcula para ense\u00f1arle a los negros c\u00f3mo sacar adelante su comunidad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Desde las aulas de Misi\u00f3n Ribas, desde las escuelas y de los reformatorios cubanos, no se ve\u00eda una subestimaci\u00f3n similar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La pedagog\u00eda de izquierda y de la derecha vuelven a darse de la mano.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Fin del cuento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante todo, \u201cLa Princesa y el Sapo\u201d deber\u00eda titularse \u201cNew Orle\u00e1ns antes de Katrina\u201d, tal como la pel\u00edcula de Coco Channel, donde el lado oscuro de la modista es, guste o no, censurado, omitido, atemperado o simplemente desechado de la versi\u00f3n oficial, en un acto de negacionismo hist\u00f3rico y correcci\u00f3n pol\u00edtica. 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