{"id":573,"date":"2007-04-09T13:24:24","date_gmt":"2007-04-09T17:24:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/04\/09\/francis-scott-fitzgerald-1896-%e2%80%93-1941\/"},"modified":"2007-04-09T13:24:24","modified_gmt":"2007-04-09T17:24:24","slug":"francis-scott-fitzgerald-1896-%e2%80%93-1941","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/04\/09\/francis-scott-fitzgerald-1896-%e2%80%93-1941\/","title":{"rendered":"Francis Scott Fitzgerald (1896 \u2013 1941)"},"content":{"rendered":"<p><strong><\/strong><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Uno de los escritores m\u00e1s importantes de la literatura norteamericana y quien mejor encarn\u00f3 los prop\u00f3sitos de aquella generaci\u00f3n p\u00e9rdida. \u201cSi decimos que una obra fallida es aquella que no responde a las esperanzas que ella misma despierta, de una existencia tambi\u00e9n podemos decir lo mismo. A la postre, la de Francis Scott Fitzgerald result\u00f3 ser una existencia fallida, aunque alumbrar\u00e1 en ella algunas de las obras maestras de la literatura de todos los tiempos\u201d[1]. Si bien Fitzgerald no responde como creador a las consideraciones que se ajustan a la esencia de ser un maldito (Poe, Baudelaire, Rimbaud, Jarry), pues su vida si nos brinda detalles que nos permiten verlo como tal. Los bi\u00f3grafos m\u00e1s interesados en su vida afirman que el origen de su inseguridad, la que le har\u00eda beber y buscar el \u00e9xito con el mismo ah\u00ednco, se remonta a la infancia del escritor. Aunque no cabe duda de que los datos m\u00e1s interesantes sobre la vida y obra del escritor se concentren en sus experiencias a partir del matrimonio con Zelda Sayre, quien ser\u00eda la musa para todas las chicas doradas de sus novelas.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde su primera novela \u201cAl Este del Para\u00edso\u201d publicada en 1920 el \u00e9xito siempre le sonri\u00f3, al punto de que Fitzgerald llev\u00f3 una vida semejante a las de las estrellas m\u00e1s famosas del cine estadounidense. Lo cual le permiti\u00f3 al matrimonio llevar una vida de excesos y desenfrenos descarnados en las m\u00e1s virulentas de sus p\u00e1ginas. Disipaciones que se ensombrecer\u00edan terriblemente tan s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s. Tras el nacimiento de su primera hija, Zelda sucumbe a una suerte de locura que arrastrar\u00eda a Fitzgerald al lado m\u00e1s oscuro de la mente humana. Ella tiene que ser recluida para que la guinda del pastel fuese colocada por el destino. La cl\u00ednica donde fue confinada fue v\u00edctima de un voraz incendio en 1948 y bajo el fat\u00eddico cobijo del fuego, Zelda muere calcinada. Fitzgerald cae preso de nuevamente de sus propias inseguridades. Es tambi\u00e9n entonces cuando el dinero -verdadera obsesi\u00f3n del escritor- comienza a faltar. Una vida al rev\u00e9s, como la de Orson Welles, que comienza con el \u00e9xito y a partir de ah\u00ed es una constante cuesta abajo en todos los aspectos.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tres de sus posteriores novelas van a revelar, desde el aspecto biogr\u00e1fico, los rasgos malditos de una vida que no lleg\u00f3 a ser m\u00e1s que el oscuro rostro del \u00e9xito. \u201cHermosos y Malditos\u201d (1922) retrato de los felices a\u00f1os veinte, de la llamada edad del jazz. Parte de la historia de una pareja de reci\u00e9n casados, Anthony Patch, de Nueva York, y Gloria Gilbert, de Kansas City, y sirve a Fitzgerald para describir la decadencia de un (su) matrimonio y de una sociedad hedonista donde la belleza y la fortuna son siempre demasiado fugaces. Es una historia de amor arruinada por el narcisismo de los enamorados, una s\u00e1tira echada a perder por el hecho de que Fitzgerald no logra desvincularse de sus personajes y un estudio del cinismo arruinado por la agudeza. A \u00e9sta le siguieron algunas narraciones menores, pero en 1925 aparece \u201cEl Gran Gatsby\u201d, quiz\u00e1s la m\u00e1s famosa de sus obras y no menos amarga. Entre 1922 y 1925 cuando aparece Gatsby, el matrimonio Fitzgerald contin\u00faa el derroche, abandonan Long Island para radicarse en Par\u00eds. Zelda sostuvo amor\u00edos con un piloto franc\u00e9s, despu\u00e9s de los cuales tuvo un aborto, y aun cuando la vanidad \u2013que no era poca- de Fitzgerald qued\u00f3 herida, y sus convicciones, de un puritanismo cong\u00e9nito, fueron ultrajadas de modo pavoroso, guard\u00f3 silencio sobre aquel asunto. Supuso que ese trance le hab\u00eda ayudado a alcanzar la madurez.\u00a0 Tras unos fallidos intentos de hacer vida en Italia, vuelve a Francia en donde sus problemas con la bebida se intensifican. En \u201cEl Gran Gatsby\u201d, al igual que en otras historias de amor marcadas por la tragedia, la enloquecida ilusi\u00f3n, la pasi\u00f3n en los ojos y en el coraz\u00f3n, el sue\u00f1o de amor eterno, no llevar\u00e1 a sus protagonistas a la deseada felicidad, al imaginado para\u00edso, sino por el contrario, los azores de la vida los empujar\u00e1n hacia el fracaso, hacia la soledad y hacia la muerte. Si como escribi\u00f3 una vez Hemingway: \u201cCuando dos seres se aman, la cosa no puede tener un final dichoso\u201d, El Gran Gatsby es una amarga y dolorosa comprobaci\u00f3n de esa frase[2].<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En \u201cSuave es la Noche\u201d (1934) vuelve a apuntar a la amargura de una sociedad ya decadente. La \u00e1spera realidad que se pinta en las p\u00e1ginas de la novela tiene un enclave con \u201cLa Tierra Bald\u00eda\u201d de Eliot en las p\u00e9rfidas im\u00e1genes que combinan languideces y horrores de un alma atormentada. El fracaso de Fitzgerald esta vez ser\u00e1 rotundo. Los lectores, abismados por las penurias de la d\u00e9cada del 30, fatigados de tanta decadencia, buscaban refugiarse en novelas ut\u00f3picas que les brindar\u00e1n esperanzas con la finalidad de escapar de la dura realidad. La novela es la historia de un psiquiatra y su esposa neur\u00f3tica, que se destrozan el uno al otro. Detr\u00e1s de la historia se percibe el viaje de Fitzgerald hacia el abismo, hacia el descenso sin retorno para dejarse consumir por la cat\u00e1strofe irremediable. Era su bancarrota emocional refrescada por la ingesta de 200 cervezas diarias. Era el final que ni la fantas\u00eda y la irrealidad de Hollywood pudieron rescatar.<\/p>\n<p align=\"right\"><strong>Por: Valmore Mu\u00f1oz Arteaga<\/strong><\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<div>[1] Memba, Javier (2002) <u>Malditos, heterodoxos y alucinados<\/u>. Diario El Mundo. Domingo, 4 de agosto de 2002. http:\/\/www.elmundo.es\/elmundolibro\/2002\/08\/04\/anticuario\/1028049269.html.<\/div>\n<div>[2] Pi\u00f1as E. (1981) <u>Scott Fitzgerald, el \u00faltimo rom\u00e1ntico<\/u>. Introducci\u00f3n a El Gran Gatsby. C\u00edrculo de Lectores. Bogot\u00e1, Colombia.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Uno de los escritores m\u00e1s importantes de la literatura norteamericana y quien mejor encarn\u00f3 los prop\u00f3sitos de aquella generaci\u00f3n p\u00e9rdida. \u201cSi decimos que una obra fallida es aquella que no responde a las esperanzas que ella misma despierta, de una existencia tambi\u00e9n podemos decir lo mismo. 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