{"id":571,"date":"2007-04-09T13:15:35","date_gmt":"2007-04-09T17:45:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/04\/09\/henry-miller-1891-%e2%80%93-1980\/"},"modified":"2009-07-12T23:46:09","modified_gmt":"2009-07-13T04:16:09","slug":"henry-miller-1891-%e2%80%93-1980","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2007\/04\/09\/henry-miller-1891-%e2%80%93-1980\/","title":{"rendered":"Henry Miller (1891 \u2013 1980)"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Henry Miller aparece en el panorama literario como uno de los grandes renovadores de la novela del siglo XX. Escribi\u00f3 y llev\u00f3 la vida de un maldito al mejor estilo baudeleriano. Un escritor que se abri\u00f3 a todo tipo de emociones, que rompi\u00f3 radicalmente con el puritanismo de la narrativa anterior e hizo del sexo una forma de liberaci\u00f3n redentora. El mundo de Miller es palpitante de poes\u00eda. En \u201cPrimavera Negra\u201d (1933) no muestra una jubilosa versi\u00f3n de un hombre va en direcci\u00f3n de sus defectos, una espiritual circulaci\u00f3n hacia la propia indefensi\u00f3n. Miller hace del deseo una fuerza creativa y declara que es un traidor. Tal sentimiento de culpa avanza hacia un romanticismo demoledor, donde se instala la posibilidad de un hombre nuevo (P\u00e9rez G\u00e1llego).<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, no ser\u00e1 esta la obra que lo har\u00e1 impulsarse hacia la inmortalidad de las letras norteamericanas. Ser\u00e1n un ciclo de novelas que van a compaginar su esp\u00edritu revolucionario con un momento fundamental del siglo XX. De 1934 a 1960, Miller publica cinco novelas que guardan en sus acaloradas p\u00e1ginas todo su pensamiento y su concepci\u00f3n del mundo. Las novelas a saber son Tr\u00f3pico de C\u00e1ncer (1934), Tr\u00f3pico de Capricornio (1939), Sexus (1949), Nexus (1952) y Plexus (1960), estas tres \u00faltimas son conocidas como \u201cLa Crucifixi\u00f3n Rosada. Libros que le garantizaron un \u00e9xito editorial importante. \u201cTodo el mundo compraba sus libros, para leerlos o para condenarlos, pero los grandes personajes pol\u00edticos y sociales de la naci\u00f3n adquir\u00edan Tr\u00f3pico de C\u00e1ncer sin internarse en el tr\u00f3pico de Miller, sino por segundas o terceras personas. Cuando a Miller le dieron a firmar muy cautelosamente un ejemplar para el presidente de Estados Unidos, el escritor dijo: \u00abBueno, supongo que el pr\u00f3ximo es para Su Santidad el Papa\u00bb(Francisco Umbral).<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El m\u00e9todo narrativo de Miller est\u00e1 centrado en el desprecio. En \u201cTr\u00f3pico de Capricornio\u201d acopiamos lo ocurrido cinco a\u00f1os antes en \u201cTr\u00f3pico de C\u00e1ncer\u201d y asistimos a una sutil y fastuosa moralidad que se abre con una advertencia: \u201cUna vez que has entregado el alma, lo dem\u00e1s sigue con absoluta certeza, incluso en pleno caos\u201d (Henry Miller). Llegando adem\u00e1s a opiniones tan atrevidas como \u201dDe vez en cuando un amigo se convert\u00eda; era algo que me hac\u00eda vomitar. Ten\u00eda tan poca necesidad de Dios como \u00c9l de m\u00ed, y con frecuencia me dec\u00eda que, si Dios existiera, ir\u00eda a su encuentro tranquilamente y le escupir\u00eda en la cara\u201d (\u00cddem). Estamos ante un arte descarnado y que surge con \u00ednfulas teol\u00f3gicas \u201cdonde no faltan ecos n\u00edtidos del Marqu\u00e9s de Sade, pero que deja como sedimento una necesidad de ser libre, una proclama absoluta de vivir sin ninguna traba moral\u201d (P\u00e9rez G\u00e1llego).\u00a0 Pero no ser\u00e1 que Miller intenta establecer otra moral? Una moral que parte decididamente de la amargura, la iron\u00eda, una moral de eterno exiliado, un extranjero como el descrito por Camus? Escribe Miller: \u201cNo tengo dinero ni recursos ni esperanzas. Soy el hombre m\u00e1s feliz del mundo\u201d. La moral de Miller, no es esa est\u00fapida y falaz idea de construir un hombre nuevo. Para qu\u00e9? Con qu\u00e9 finalidad? Su moral se construye en torno a la tentativa de crear a un <em>hombre muerto<\/em>, un ser capaz de renacer, que tanga la capacidad regeneradora de pasar de los recuerdos a la experiencia.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las obras de Miller, ausentes de una estructura convencional y el uso de una narraci\u00f3n lineal, se vinculan a la exposici\u00f3n introspectiva desde un universo esencialmente masculino, con tendencia a la exposici\u00f3n er\u00f3tica y el proceder nihilista modelado con un cierto sentido l\u00edrico de la prosa, esencia libertaria y vitalista, y plasmaci\u00f3n autobiogr\u00e1fica en base al flujo de conciencia. Miller es un poeta brutal, sanguinario, sus p\u00e1ginas al igual que \u00e9l, viven en una total contradicci\u00f3n, y busca dentro del bosque espeso de sus experiencias cotidianas unos tipos extra\u00f1os a trav\u00e9s de los cuales pretende salvar su destino. Un poeta cuyo centro vital es el sexo como v\u00eda para huir de la soledad y como agente renovador de la existencia. El sexo que ser\u00e1 el gran protagonista de su \u201cCrucifixi\u00f3n Rosada\u201d.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ingresar a la sexualidad de Henry Miller es harto complicado, no s\u00f3lo por tratarse de Miller, sino porque el tema de la sexualidad es complejo en todos los casos sin importar las dimensiones intelectuales del sujeto estudiado. En uno de los mejores estudios realizados a la obra de escritor norteamericano, Genio y Lujuria de Norman Mailer, se afirma que para entender el mundo sexual de Miller hay que conocer su aparato ps\u00edquico. \u201cMiller tuvo una madre de quien jam\u00e1s recibi\u00f3 el menor afecto. Durante su infancia permanece, mientras se encuentra bajo la influencia de sus padres, herm\u00e9ticamente alejado de toda sexualidad. Sea lo que sea el sexo, se halla oculto tras una pared. Su primera y fundamental relaci\u00f3n con una mujer es detestarla [\u2026] Las tres cuartas partes de las mujeres con quienes hace el amor (en sus obras) son trabajadas m\u00e1s de prisa que jodidas. Despu\u00e9s de todo Miller proviene de un medio ambiente en el que el sexo, cuando no es s\u00f3rdido, tiene algo de malo. El \u00faltimo espasmo de contracci\u00f3n de la era victoriana pudo haber sido la asfixia de la sexualidad de los padres de Miller y de los padres de cuantos le rodeaban (como si todos estos tard\u00edos padres victorianos de clase trabajadora o clase media de Brooklyn tuviesen una visi\u00f3n de pesadilla del turbulento caos sexual que se avecinaba), mientras sus hijos eran unos disolutos\u201d (Norman Mailer). Afirma adem\u00e1s Mailer que en el Brooklyn de finales de siglo y parte de los pr\u00f3ximos 40 a\u00f1os, sexo y porquer\u00eda eran elementos que formaban parte de una misma ecuaci\u00f3n. \u201cEl sexo era una flor que le met\u00edas en el culo a una muchacha\u201d (\u00cddem). A trav\u00e9s del sexo entonces se botaba toda la basura del alma, se expiaban las culpas, se salvaba el hombre. Pero no s\u00f3lo era la salvaci\u00f3n del alma del hombre, era toda una confrontaci\u00f3n contra las sacudidas del mundo en el cual hab\u00eda que vivir. Miller toma al sexo para enfrentarse a la negaci\u00f3n de la vida propuesta por un mundo tecnificado. El sexo es ofrecido entonces como la gran cura para un mundo moderno enfermo por haber perdido su total significaci\u00f3n. Como un enorme devorador de Nietzsche, plantea que todo el sentido del hombre debe buscarse en lo terrenal.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde esta reflexi\u00f3n emerge la \u201cCrucifixi\u00f3n Rosada\u201d. Iniciada en 1940 y culminada en 1960 con la publicaci\u00f3n de Plexus. Muchos encontraron en sus p\u00e1ginas algo que no compaginaba con la genialidad demostrada en los Tr\u00f3picos. En un art\u00edculo publicado por Ra\u00fal Henao que recoge parte de la correspondencia entre Miller y Lawrence Durrell aparece lo siguiente: \u201cAs\u00ed resulta del todo dram\u00e1tico para el lector de la obra de Miller llegar a esas p\u00e1ginas centrales de la <strong>CORRESPONDENCIA PRIVADA<\/strong> con el escritor ingl\u00e9s Lawrence Durrell, autor del famoso <strong>CUARTETO DE ALEJANDR\u00cdA<\/strong>, y verificar cu\u00e1ntos escr\u00fapulos o inhibiciones frente al tema tratado abrigan a\u00fan las mejores mentes contempor\u00e1neas. El desafortunado incidente se presenta una vez que Miller env\u00eda a Durrell copia del original de <strong>SEXUS<\/strong>, primer volumen de la <strong>CRUCIFIXION ROSADA.<\/strong> De pronto, Durrell pierde el hilo de lo que lee. No alcanza a comprender que ha pasado con el gran escritor de los<strong> TROPICOS<\/strong>\u2026 No, hasta ese punto no se atreve a seguirlo. No puede soportar esas \u201csimples explosiones de sexualidad\u201d\u2026 Ese diluvio de sangre de estercolero \u201cque hace que uno ponga la cara de asco\u201d\u2026 Esa obra que parece escrita por una encarnaci\u00f3n norteamericana del doctor Jekyll y Hide. En fin, se apresura a telegrafiar a Miller pidi\u00e9ndole que no destruya su brillante reputaci\u00f3n literaria publicando semejante bodrio ininteligible. Ese incidente que pudo haber causado una ruptura definitiva entre los dos escritores, no trasciende gracias a la magnanimidad, y al buen humor de que hace gala Miller\u2026 Este le recuerda a su amigo que ya anteriormente lo hab\u00eda puesto sobre aviso acerca de la naturaleza inquietante de su \u00faltima obra: \u201ctal vez lo que estoy dando a luz es un monstruo\u201d. Despu\u00e9s pasa a explicarle por qu\u00e9 no hay motivos para alarmarse: \u201cA veces pienso que t\u00fa, Larry, no supiste nunca lo que es vivir en nuestra \u00e9poca moderna de asfalto y productos qu\u00edmicos, crecer en la calle, hablar el lenguaje del voyeur\u201d (Ra\u00fal Henao). En Sexus, Miller da rienda suelta a su particular obscenidad. Ella es una alternativa, un camino para que el lector reconozca el maravilloso mundo de la vitalidad que alienta al hombre cada d\u00eda. Su prop\u00f3sito manifiesto es aporrear, excitar, enclavar una sensaci\u00f3n de realidad indescriptible; algo parecido a lo que representa para el cristianismo primitivo el uso del milagro en el camino a su verdad; algo que utiliza el adepto Zen cuando no vacila en emplear actos ins\u00f3litos o sacr\u00edlegos para llevar a su seguidor a ese estado de iluminaci\u00f3n y \u00e9xtasis cotidiano que le permite alcanzar un conocimiento \u00edntimo o vivencia del insondable universo que nos rodea. Nuevamente el sexo como salvaci\u00f3n, como v\u00eda de expiaci\u00f3n. He all\u00ed la raz\u00f3n del nombre. \u201cEl dolor de toda una vida resulta al cabo una broma ligera. Ya no hay lugar para complacerse en el sufrimiento, la nostalgia o la melancol\u00eda, cuando se ha logrado acceder a esa \u201crealidad\u201d intoxicada del mundo\u2026 El calvario de la vida humana se ha convertido en una regocijante danza al un\u00edsono con el cielo estrellado\u2026 El tiempo de los asesinos se ha trocado en la eternidad que puede vislumbrarse en una brizna de hierba, en la cabeza de un alfiler o en un cabello partido a la mitad\u201d (Ra\u00fal Henao).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Henry Miller aparece en el panorama literario como uno de los grandes renovadores de la novela del siglo XX. Escribi\u00f3 y llev\u00f3 la vida de un maldito al mejor estilo baudeleriano. 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