{"id":56944,"date":"2018-02-13T20:52:24","date_gmt":"2018-02-14T00:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=56944"},"modified":"2018-02-13T20:52:24","modified_gmt":"2018-02-14T00:52:24","slug":"don-pedro-paico-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2018\/02\/13\/don-pedro-paico-hijos\/","title":{"rendered":"Don Pedro Paico y sus hijos"},"content":{"rendered":"<p>En el caser\u00edo de Cruz Loma, en la zona andina del distrito de Inkawasi  viv\u00eda la familia Paico Quispe. Don Pedro que fue uno de los fundadores de este caser\u00edo, ten\u00eda una familia compuesta por sus hijos llamados Juli\u00e1n Paico, Francisco Paico, Diego Paico y dos hijas m\u00e1s. Don Pedro Paico era una persona sumamente trabajadora y aquellas tierras que ten\u00eda eran propias, tuvo que esforzarse mucho para conseguirlas, tambi\u00e9n contaba con su ganado vacuno, el cual tambi\u00e9n comenz\u00f3 de a poco a poco. Todo lo que consigui\u00f3 lograr, lo hizo con el fundamento de formar una buena familia, su mujer tambi\u00e9n le ayudaba para lograr ese proyecto familiar, ambos esposos esperaban hacer de sus hijos unos hombres de bien, unos hombres que no solo tuvieran educaci\u00f3n sino tambi\u00e9n buena instrucci\u00f3n. Todo lo que hac\u00eda don Pedro era por ellos: \u201cellos eran sus hermosos sue\u00f1os\u201d. Sol\u00eda levantarse de madrugada para vigilar su ganado y ver cuando hab\u00eda luna llena sus sembr\u00edos, de c\u00f3mo verdeaban haciendo olas y tumbos por el fresco viento de la madrugada iluminadas por toda la luna llena. Todo lo hac\u00eda por ellos para que sus hijos alcanzaran mejores metas de las que \u00e9l pudo alcanzar. Es por eso que as\u00ed \u00e9l se esmeraba m\u00e1s, el siempre dec\u00eda: \u201cmis hijos tienen que alcanzar sus sue\u00f1os, esos hermosos sue\u00f1os que tengo yo para ellos\u201d, por ellos trabajaba bastante, tanto que se quedaba  desgastado, olvid\u00e1ndose totalmente de su cuerpo, pero aun con todo don Pedro con la poca alimentaci\u00f3n y la bastante ilusi\u00f3n y con la fe puesta en  sus hijos, para que se realizaran en este mundo. As\u00ed con esa esperanza sacaba fuerzas del alma para seguir sin doblegarse .Don Pedro era un hombre de buenos sentimientos adaptado a la recia naturaleza  de estos lugares, un hombre que se enfrentaba con valor al duro d\u00eda que siempre le esperaba,  cre\u00eda que todo lo que se le presentara en su contra lo fortalec\u00eda m\u00e1s; as\u00ed siempre fue su manera de actuar y su pensamiento de este se\u00f1or.<br \/>\n El tiempo fue pasando y sus hijos al comienzo se dedicaron al estudio con empe\u00f1o: primaria, secundaria y a seguirse preparando para su futuro. Pero algo sucedi\u00f3 en los prop\u00f3sitos de ellos,  no  se dedicaron solo al estudio, sin explicaci\u00f3n hab\u00edan adquirido  desenfrenos. Desde all\u00ed nunca m\u00e1s vieron el esfuerzo que hacia su padre, ni les interesaba ese agotamiento que hasta en sus ojos se le ve\u00eda, ese agotamiento que sal\u00eda de las profundidades de don Pedro. As\u00ed se  presentaba la vida a don Pedro por alcanzar esos ideales sue\u00f1os: \u201clos sue\u00f1os cuestan\u201d eso se repet\u00eda en cada arada, en cada palanada.<br \/>\n Algunos padres son preocupados por los hijos pero \u00e9l se preocupaba mucho m\u00e1s. Sus  hijos  fueron cambiando, la apat\u00eda de no ayudar en sus horas libres de estudio a su padre; sus hijas en algo ayudaban a su madre. Sus hijos dedicados al comienzo a la instrucci\u00f3n, comenzaron hacerse otros proyectos, a plantearse otras realidades entre ellos, ha desde\u00f1ar sus  tradiciones de ayudar en las faenas comunales,  a dejar de lado la empat\u00eda propia a todos los comuneros. Se volvieron ego\u00edstas, repararon que su padre los ve\u00eda como oro, y se creyeron as\u00ed,  simplemente avistaron en su padre un esclavo m\u00e1s. Mal interpretaron el deber y amor del padre, mal dilucidaron todo, la nociva manera de pensar, que hasta ten\u00eda que dar don Pedro su vida por ellos. Porque fue \u00e9l quien los trajo al mundo, a este mundo tan ruinoso, donde \u00fanicamente viven los vivos, all\u00e1 que se maten trabajando los tontos, los tarados: \u201cde creer que el pan se come con el sudor de la frente\u201d; como se dice \u201cel vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo\u201d se volvieron deshonestos y licenciosos. Para esto ya don Pedro comenz\u00f3 a tener repitentes pesadillas  con ellos, la maldad que sus ojos de padre bueno no ve\u00edan, su subconsciente lo captaba, y por las noches se lo trasmit\u00eda a trav\u00e9s de esas pesadillas.<br \/>\n Hasta que dejando de lado sus sentimientos que lo segaban, la raz\u00f3n  le gan\u00f3 y le se\u00f1al\u00f3 que no todos sus hijos eran como sus pesadillas, eran los dos primeros que no conceb\u00eda por qu\u00e9 se inclinaron para el mal: Juli\u00e1n y Francisco. Se pregunt\u00f3  de d\u00f3nde les ven\u00eda esa mala sangre a sus hijos, De  que antepasado hab\u00edan heredado, el ser chuecos; como que sab\u00eda que  de huevecitos de pajaritos no nacen culebras, de nuevo se preguntaba, ser\u00e1n las malas amistades. Diego se diferenciaba largamente de ellos. Lo acompa\u00f1aba en el trabajo, el aportaba de acuerdo con su esfuerzo de peque\u00f1a edad. Diego not\u00f3 que su padre comenz\u00f3 a sumirse en una profunda  tristeza, observ\u00f3 que trabajando la tierra con su sudor se mezclaba con sus l\u00e1grimas\u2026Diego con angustia corr\u00eda a alcanzarle agua en un cuenco. As\u00ed a veces se presenta la vida, sus hijos mal interpretaron todo; no fueron capaces de ser hijos, no comprendieron el cari\u00f1o. Groseros se volvieron, endureciendo su coraz\u00f3n, sin metas claras, el  esforzarse de cambiar sus vidas por otras mejores, para ellos mismos. Se dedicaron a beber y gastar en las ferias de los caser\u00edos.<br \/>\n El tiempo no es inm\u00f3vil y pasa, para unos m\u00e1s r\u00e1pidos porque est\u00e1n llenos de felicidad,  y pasa despacio para otros que botan el sudor con cada palanada, en cada momento que se pone gris el d\u00eda, o se pone gris el alma, o se desvanecen las esperanzas, sea por lo que sea, lo gris que siente el coraz\u00f3n al  palpitar. Don Pedro Paico siempre se aferraba a su  trabajo y siempre cre\u00eda que sus hijos cambiar\u00edan, dejar\u00edan ese ego\u00edsmo y esa mala vida que llevaban. Y el demasiado trabajo que realiz\u00f3 toda su vida, le estaba pasando por su  parte la factura, y esto lo fue descubriendo por las noches cuando ven\u00eda aquel dolor que se postraba sobre \u00e9l, cuando \u00e9l se rend\u00eda sobre su colch\u00f3n o sobre su petate o sombre las mantas en el piso; la dolencia lo cubr\u00eda. El malestar le ven\u00eda  de la ingle y \u00e9l ya sab\u00eda algo de ello, porque a un comunero le hab\u00eda sucedido algo similar. En cuanto a esa enfermedad la llevaba de tiempo y no lo dejaba orinar normalmente,  \u00e9l no comunic\u00f3 a  su esposa por no causarle m\u00e1s preocupaci\u00f3n, y el dolor avanz\u00f3 m\u00e1s de lo que  puedo soportar. Y es all\u00ed que con tristeza  manifest\u00f3 a su esposa  y ella a sus hijos e hijas. Sus hijos lo tomaron como algo que iba a pasar, la madre les se\u00f1alaba que esa enfermedad estaba pegado a   \u00e9l de tiempo.<br \/>\n Don Pedro, en un momento de desesperaci\u00f3n llamo a sus hijos y  manifest\u00f3  que ya no pod\u00eda m\u00e1s, que el trabajo le resultaba muy fuerte, que si trabaja lo liviano, el dolor se tornaba demasiado anormal, y que poco avanzaba en su faena: \u201cles estaba pidiendo ayuda y ellos con sus indiferencias, con miradas secas, con la forma silenciosas de contestar\u201d. Entonces don Pedro lleno de coraje manifest\u00f3 su decisi\u00f3n, de vender algo de su ganado para hacerse ver por los m\u00e9dicos, porque as\u00ed le hab\u00edan recomendado los curanderos de la zona. Sus mayores hijos dieron un grito al cielo con molestia, para que iban a vender el ganado, si esas reces eran su herencia, para que, por qu\u00e9 mal gastar ese ganado en algo que ya ha vivido y tiene que cumplir con lo que es parte de este mundo como es el morir. Don Pedro les manifest\u00f3 a todos que lo que el ten\u00eda nunca lo hered\u00f3 de nadie, por qu\u00e9 \u00e9l, lo logr\u00f3 con su esfuerzo, y lo que les comunicaba no era para pedirles permiso, quer\u00eda  su apoyo moral\u2026 Juli\u00e1n y Francisco tasaron a su padre que no dar\u00eda para m\u00e1s.<br \/>\nA partir de ello hicieron lo posible e imposible para no dejar que ese ganado se venda. Para don Pedro comenz\u00f3 su suplicio su calvario, su esposa \u00fanicamente atinaba a traerle hierbitas silvestres para aplacar su dolor y ese sufrimiento de saber que ellos sus hijos eran su peor enfermedad. Don Pedro comenz\u00f3 a secarse y secarse a falta de agua que no tomaba porque no pod\u00eda orinar y su vejiga comenz\u00f3 a crecer de forma anormal; se dio cuenta que no aguantar\u00eda m\u00e1s. Entonces don Pedro acompa\u00f1ado de su \u00faltimo hijo cogi\u00f3 su diminuta mano de diego, como quien coge un bast\u00f3n y comenz\u00f3 a ver el infinito y ver el final hasta donde alcanz\u00f3 su mirada, a un enorme vac\u00edo lleg\u00f3, el vac\u00edo que se hab\u00edan transformado todas sus ilusiones, nada de   nada, sus ojos cristalinos se volvieron serenos. Luego cerr\u00f3 sus ojos mirando en su interior, viendo en lo m\u00e1s profundo de como sus batallas se iban perdiendo, de hecho su guerra estaba vencida; su cuerpo se secaba m\u00e1s.<br \/>\nEn un momento de lucidez don Pedro abri\u00f3 sus ojos y su mujer le alcanz\u00f3 lo que \u00e9l le estaba se\u00f1alando. Eran las pocas fotos que ten\u00eda de sus hijos y las mir\u00f3 repas\u00e1ndolas con su mirada, hasta que llegaron  las im\u00e1genes de Juli\u00e1n y Francisco, y record\u00f3 cuando ellos todos d\u00e9biles e indefensos se aferraban a sus brazos y el c\u00f3mo los abrazaba pas\u00e1ndole todo su amor de padre y los bendec\u00eda. Luego se olvid\u00f3 de sus recuerdos para verlos tal como estaban hoy. Hombres tan llenos de fortaleza y maldad: \u201cEn qu\u00e9 les fall\u00e9\u201d pudo apenas quejarse, despu\u00e9s ya controlado pens\u00f3, \u201csi les di todo\u201d, para que sean c\u00f3ndores, para que vuelen alto, tan alto para alcanzar el cielo, pero estos han alcanzado el infierno, pensaba que el infierno quedaba abajo, pero don Pedro descubri\u00f3 que el infierno no tiene lugar, el infierno se encuentra en todo sitio en todos los lugares, en ese momento el infierno estaba en su casa y dentro de \u00e9l.<br \/>\n. Don Pedro cogi\u00f3 las dos fotos de sus dos hijos y las arrug\u00f3 en sus manos, luego vio las dos fotos de sus hijas y las pas\u00f3 de largo, cogi\u00f3 la foto de su \u00faltimo hijo Diego que lo contemplaba con tristeza y la bendijo. Don Pedro se sumergi\u00f3 en su \u00faltima  agon\u00eda. Sus dos hijos mayores estaban en el caser\u00edo embriag\u00e1ndose, esperando la noticia, hasta que lleg\u00f3 el rumor, que don Pedro hab\u00eda fallecido. Todos ebrios los hijos llegaron con el carpintero para que le tomaran las medidas, quer\u00edan hacerlo  todo de una manera impresionante, y los sucesos se dieron como ellos quisieron. Vendieron unas reces para hacerle un buen sepelio e invitaron a toda la comunidad, el aguardiente corri\u00f3 por todos los lados, en fin, buenos hijos para los comuneros. Despu\u00e9s del entierro, r\u00e1pidamente tomaron las riendas del hogar. La madre por el  tanto sufrimiento muri\u00f3 a los d\u00edas de un dolor al coraz\u00f3n, a ella si la enteraron humildemente, para no gastar mucho m\u00e1s.<br \/>\nComenzaron a repartirse la herencia: valorar el terreno, a contar el ganado, a ver la casa y repartirse a la manera de ellos en silencio pero con la misma mirada codiciosa de ambos: ellos ya se hab\u00edan desposado antes y sus dos hermanas tambi\u00e9n. Aconteci\u00f3 que  cuando ellos esperaban la felicidad; comenz\u00f3 a darse sucesos extra\u00f1os en este sitio, en las posesiones de don Pedro, en todo lo que fuera de don Pedro, en primer lugar una niebla oscura se postr\u00f3 en todo lo que fuera de don Pedro. Los comuneros que ve\u00edan de lo alto y de los costados dec\u00edan: \u201cy por qu\u00e9 esa nube oscura no avanza,  por qu\u00e9 el recio viento no la moviliza si silva fuerte, y  se ha quedado en las tierras del finado Pedro, o ser\u00e1 que es una humareda o se estar\u00e1 quemando algo\u201d. Los hermanos se dieron cuenta que algo funesto estaba ocurriendo. Por las noches don Pedro les tocaba con su manera singular las puertas, cuando sal\u00edan no ve\u00edan a nadie, luego don Pedro comenz\u00f3 a meterse en sus sue\u00f1os  los mortificaba d\u00e1ndoles pesadillas,  tras pesadillas, as\u00ed fueron atacados. Comenzaron a sentir ese peso tan grande sobre ellos: \u201cdon Pedro los molestaba demasiado\u201d. Descubrieron que cuando sal\u00edan de la casa y de las tierras todo se tranquilizaba, dedujeron que lo que ten\u00edan que hacer era apartarse de las tierras y de la casa y llevarse el ganado a otro sitio, hasta que todo vuelva a la normalidad. Fue as\u00ed que cada uno fue a vivir a casa de sus suegros llevando su ganado. Juli\u00e1n con su esposa llevado su ganado, Francisco con su esposa hizo lo mismo. Aconteci\u00f3 que cuando llegaron con sus reses donde las tierras de sus suegros, en los pastales las reses de ambos hermanos no deseaban comer, el suegro de Juli\u00e1n dedujo que esas reces estaban enfermas, a Juan le suced\u00eda lo mismo, qu\u00e9 estar\u00e1 pasando. Los suegros que viv\u00edan separados  les dijeron a los dos hermanos con las mismas palabras: \u201cestas reses no comen, est\u00e1n demasiado flacas es preferible que las vendan a cualquier precio, antes que se mueran\u201d, ni bien dijeron esto, todas las reses amanecieron muertas, trataron de cortales el cuello para desangrarlas, lo que brot\u00f3 se sus venas no fue sangre sino pus viva y sumamente pest\u00edfera, con  desesperaci\u00f3n Juli\u00e1n abri\u00f3 una de las reses,  estaba en completa descomposici\u00f3n, lo mismo le suced\u00eda  a Juan en el pastizal de su suegro. Comprendiendo esto  los suegros de ambos hermanos, los  echaron de sus propiedades, porque expon\u00edan que ellos tra\u00edan la maldici\u00f3n de don Pedro, ya que las mujeres de ambos contaron a sus padres el mal comportamiento que tuvieron con su finado suegro. Fue all\u00ed  que comprendieron que algo malo estaba sucediendo con ellos, de que lo oscuro los hab\u00eda alcanzando: \u201co era la justicia divina o la venganza de su padre\u201d. Las esposas  no  regresaron con ellos, y cuando llegaron al caser\u00edo la noticia hab\u00eda cundido por todas partes, fue as\u00ed que fueron largados de todo lugar; qu\u00e9 les quedaba, claramente regresar a lo suyo. La  casa vac\u00eda y polvorienta, el terreno vac\u00edo sin nada de siembra cubiertos por el mismo nublado negro,  all\u00ed se acentu\u00f3 m\u00e1s la tragedia para ellos. Ten\u00edan hambre, ten\u00edan sed; el agua fresca que corr\u00eda por detr\u00e1s de su casa ahora parec\u00edan aguas servidas, entre ellos se dec\u00edan y ahora que hacemos. Para esto  don Pedro  nos los molestaba,  ni hab\u00edan pesadillas, porque las pesadillas ya estaban con ellos en esa realidad que viv\u00edan. Por m\u00e1s que buscaban agua no la encontraban, se vieron obligados a tomar esa agua porque la sed era insoportable, luego les vino la disenter\u00eda, las ganas de hacer y hacer, hasta quedar tan deshidratados que parec\u00edan esqueletos vivientes, no soportaban los c\u00f3licos los dolores aun as\u00ed resistieron, ya que ten\u00edan cuerpos j\u00f3venes que nunca hab\u00edan trabajado,  ellos siguieron bebiendo de aquella agua apestosa, hasta que se adaptaron. Tuvieron hambre y encontraron harina con heces de ratas, buscando encontraron un deposito lleno de grasa de cerdo, con la harina y la grasa hicieron unas cachangas o tortas, y as\u00ed comenzaron a vivir como salvajes seres. Hasta que lleg\u00f3 el momento  que se les acab\u00f3 la harina;  se ve\u00edan Juli\u00e1n y Juan y no  soportaban la deformidad como sus cuerpos se hab\u00edan trasformado. Esa hambre se volv\u00eda insoportable. Hasta que decidieron entre ellos hacerse da\u00f1o. Pero siempre algo extra\u00f1o se daba,  lo que pensaba uno, pensaba el otro. Juli\u00e1n pensaba en querer matar a Juan para comer carne fresca y Juan pensaba lo mismo, aunque sea cruda. Can\u00edbales eran: se aferraban a la vida, se aferraban a ese infierno, as\u00ed viv\u00edan los dos, andaban con sus cuchillos para maltratarse. Su desconfianza los hizo que durmieran en diferentes habitaciones bien aseguradas, esperando que el otro muriera de hambre, para pod\u00e9rselo comer. Entonces el p\u00e1jaro mal ag\u00fcero, llamado tuko comenz\u00f3 a cantar, \u201cel tuko canta cuando alguien va a morir\u201d, eso lo sab\u00edan los dos, Juli\u00e1n deseaba que fuera Juan qui\u00e9n muriera, y Juan deseaba que fuera Juli\u00e1n; as\u00ed rogaban al tuko: \u201ctuko por favor ll\u00e9vatelo a \u00e9l y d\u00e9jame a mi\u201d ese era su pensar de los dos,  era el pensar de dos seres desquiciados\u2026 en el mismo infierno. Hasta que sucedi\u00f3 que una tarde, tocaron la puerta,  se dijeron: \u201cese es nuestro padre que viene por nosotros. Ya no es nuestro padre es el demonio que viene; nosotros en eso lo hemos convertido\u201d, sin deducir que eran ellos los demonios. Ambos se acercaron a la puerta y destruir a ese fantasma o lo que sea a cuchilladas, pero cuando iban hacer el intento vieron que era Diego, el menor de sus hermanos. Diego los mir\u00f3 con una incre\u00edble tristeza, frente al hermano menor quedaron pasmados, no hicieron nada y soltaron los cuchillos de sus manos. Diego les dijo: \u201cVamos para el caser\u00edo hermanos, vamos para all\u00e1 y ellos dijeron par que  vamos a ir para all\u00e1, si somos mal vistos, nos van a apedrear, nos matar\u00e1n y nos quemar\u00e1n, nosotros conocemos los pensamientos de los comuneros, son llenos de supersticiones, y nosotros no somos superstici\u00f3n, somos una maldita  realidad, somos peor que la peste negra. Pero Diego dijo nada les pasar\u00eda, vamos, vamos conmigo, nada tienen que perder, s\u00edgame\u201d. Les pareci\u00f3 que una intrusa fuerza los empuj\u00f3, y se fueron tras de \u00e9l, tras su hermano menor. Sucedi\u00f3 que el caser\u00edo estaba abandonado, parec\u00eda que todos se hab\u00edan escondido o hab\u00edan desparecido, nadie los esperaba, soledad y silencio. Llegaron hasta la capilla, hasta la \u00fanica capilla que hab\u00eda all\u00ed, una capilla humilde de adobe. Dentro de la capilla se encontraba la notable imagen de Jesucristo: Era la imagen del se\u00f1or del cautivo, era una imagen bien esmerada, tan real, que asustaba por todas las vivas heridas en su cuerpo y esa soledad en sus ojos, que desconcertaba. El peque\u00f1o Diego dijo: \u201cEste se\u00f1or ya ha recibido las nueve misas, cada a\u00f1o, ha recibido bastante bendiciones, pido que esas bendiciones pasen a ustedes, para que sean perdonados, incl\u00ednense hermanos, pidan perd\u00f3n con todas sus almas, con todo sus corazones, con toda sus vidas\u201d. Sus hermanos se agacharon y suspiraron, sus suspiros eran profundos, ellos se dieron todo, como que agonizaban, como que mor\u00edan, como que eran flagelados, como que iban hacer crucificados, todo ello sintieron, los dos hermanos. Al final cuando voltearon vieron que en la puerta se les present\u00f3 don Pedro, ellos no hicieron nada don Pedro se retir\u00f3 de all\u00ed, afuera de la capilla una peque\u00f1a gar\u00faa comenz\u00f3 a caer sobre  don Pedro como si lo bautizara y el comenz\u00f3 a desintegrarse en leve neblina blanquecina. Abajo en la casa y en las tierras la nube negra tambi\u00e9n se desintegr\u00f3, dejando la luz del sol volver alumbrar aquella casa y aquel terreno\u2026y la acequia de agua volvi\u00f3 a volverse cristalina.<br \/>\n Todo se desintegr\u00f3, la justicia, el castigo o la maldici\u00f3n. Ellos cambiaron, pero les cost\u00f3 bastante tiempo restablecerse, para lograr la paz en su coraz\u00f3n, tanto tiempo que ya hab\u00edan encanecido. Se arrepintieron con el verdadero arrepentimiento a que se comprometen los hombres sinceros, cuando quieren cambiar, esta decisi\u00f3n les llev\u00f3 a la verdadera felicidad. La profunda  compasi\u00f3n  se alcanza cuando por fin lograron ver iguales a todos, de notar las necesidades ajenas como propias, el respetar,  el  honrar. Todo lo alcanzaron en su madurez. El tiempo hab\u00eda pasado,  les quedaba una corta vida por vivir; ellos quedaron satisfechos, porque esa peque\u00f1ez de vida se trasformaba en un presente infinito. En ese estado ya no  interesa el tiempo: fuera un a\u00f1o un mes un minuto  o un segundo; se hab\u00edan librado de toda esa carga  que en un tiempo hicieron por su ego\u00edsmo. El tan monstruoso  infierno que se hab\u00eda adue\u00f1ado de ellos\u2026 al final alcanzaron la felicidad de evolucionar de nuevo en  seres humanos.         <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el caser\u00edo de Cruz Loma, en la zona andina del distrito de Inkawasi viv\u00eda la familia Paico Quispe. Don Pedro que fue uno de los fundadores de este caser\u00edo, ten\u00eda una familia compuesta por sus hijos llamados Juli\u00e1n Paico, Francisco Paico, Diego Paico y dos hijas m\u00e1s. Don Pedro Paico era una persona sumamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1527,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-56944","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-eOs","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1527"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}