{"id":56788,"date":"2018-01-06T17:39:32","date_gmt":"2018-01-06T21:39:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=56788"},"modified":"2018-01-06T17:39:32","modified_gmt":"2018-01-06T21:39:32","slug":"el-puerco-mocho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2018\/01\/06\/el-puerco-mocho\/","title":{"rendered":"El Puerco Mocho"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"56789\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2018\/01\/06\/el-puerco-mocho\/2498-a-very-large-pig-sleeping-in-the-dirt-pv\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/2498-a-very-large-pig-sleeping-in-the-dirt-pv.jpg?fit=958%2C719&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"958,719\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"2498-a-very-large-pig-sleeping-in-the-dirt-pv\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/2498-a-very-large-pig-sleeping-in-the-dirt-pv.jpg?fit=696%2C522&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter  wp-image-56789\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/2498-a-very-large-pig-sleeping-in-the-dirt-pv.jpg?resize=555%2C420&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"420\" \/><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n entro con sus oscuros engranajes rechinando una m\u00fasica mec\u00e1nica de \u00f3xidos y smog a aquel pa\u00eds y por donde pasaba dejaba solo una estela de edificios a punto de caer, de harapientos pobladores y de mafiosos que manejaban a su antojo el volante de un veh\u00edculo sin frenos y fuera de la v\u00eda. Hab\u00eda que destruir el pasado y construir el para\u00edso bajo la figura del l\u00edder monumental, eterno y de reelecci\u00f3n infinita. Pero el para\u00edso nunca llegaba, lo m\u00e1s aproximado era la gente ya casi desnuda, fam\u00e9licos adanes y evas en sucios cueros que despanzurraban bolsas de basura en las calles a la b\u00fasqueda de cualquier cosa digerible.<\/p>\n<p>As\u00ed paso la maquinaria por la finca de Don Manolo, antigua productora y abastecedora de mercados y bodegas, ahora ex propiedad de un magnate, burgu\u00e9s, contrarrevolucionario, traidor a la patria que se fue del pa\u00eds a criar sus puercos en otras tierras. La finca fue dividida, las f\u00e9rtiles tierras y la casa para los militares, bajo la \u00e9gida de Militar contento, gobierno, de cualquier color, erecto y dispuesto a satisfacer sus inapagables deseos.<\/p>\n<p>Los animales fueron divididos entre los miembros del partido \u00fanico y ninguno fue salvado para la procreaci\u00f3n y la multiplicaci\u00f3n de la especie, sino que todo fue devorado con desaforada gula y avaricia. Todos, salvo el inmenso semental porcino, al que la propaganda revolucionara manten\u00eda a fuerza de comida barata y dosis diaria de esteroides, para la foto con el l\u00edder de similar corpulencia y para pregonar a todo el mundo la capacidad productiva y reproductora de felicidad de La Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero un d\u00eda, otro animal s\u00edmbolo de la patria, la gallina de los huevos de oro, propiedad exclusiva del mandatario, dejo de expulsar sus ovaladas y doradas posturas con la misma frecuencia, e inversamente proporcional a los dilatados intervalos de tiempo se reduc\u00eda el volumen de sus descargas. Tanto as\u00ed, que ya a la gallina se le forzaba al aborto y ya sus \u00f3vulos estaban comprometidos por deudas a rusos y chinos. Una enclenque y desplumada gallina caminaba dando tumbos en su corral y ya no hab\u00eda mucho con que importar la comida de p\u00e9sima calidad con la que alimentaban a los s\u00fabditos, entreg\u00e1ndoles bolsas y cajitas a cuenta de sumisi\u00f3n y pleites\u00eda.<\/p>\n<p>A uno de los asesores, a quienes el mandatario pagaba con los restantes pedazos de los huevos dorados para pensar por \u00e9l, le sugiri\u00f3 la idea de sacrificar al puerco. El inmenso jerarca entro en c\u00f3lera al escuchar la sugerencia y el asesor lo calmo explic\u00e1ndole el procedimiento que se extend\u00eda hacia su pr\u00f3xima reelecci\u00f3n. En diciembre de ese a\u00f1o, se le cortar\u00eda una pierna al descomunal animal. La carne m\u00e1s blanda y suave seria repartida equitativamente entre militares y el politbur\u00f3, la carne m\u00e1s dura ser\u00eda entregada a las nuevas mafias comerciantes para publicitar que el comercio y la econom\u00eda funcionaban a la perfecci\u00f3n, y el resto, pellejos, grasa y huesos, serian vendidos al pueblo a precios muy accesibles para la sobrevivencia. El Mandatario bailo con alegr\u00eda con su pareja despu\u00e9s de escuchar aquella idea y le entrego m\u00e1s conchas al genio del asesor. Y all\u00ed no se quedaba la idea, el asesor le dijo que ten\u00eda que construir un equipo para inventar una pr\u00f3tesis que ayudara a caminar nuevamente al animal. Mas baile y m\u00e1s conchas. Y as\u00ed se hizo aquel fat\u00eddico diciembre para el pueblo. Las filas de fam\u00e9licos para comprar los innobles tejidos porcinos eran inmensas y eran edulcoradas con canciones de Silvio en altisonantes parlantes que les hablaba de mariposas multicolores, c\u00f3rneos equinos, estrellitas y flores que brotaban de los fusiles y de las camas de amor clandestino. Y si el desespero se apoderaba de ellos recib\u00edan sus dosis de golpes y hasta una pobre embarazada fue acribillada por reclamar la parte suya y la del beb\u00e9 que ven\u00eda a dar sus pasos sobre el espinado camino. Los internacionalistas, en sus op\u00edparas degustaciones alimenticias y et\u00edlicos festines, en otros pa\u00edses, aplaud\u00edan y escrib\u00edan con exacerbado orgullo los logros de una revoluci\u00f3n que hab\u00eda que ser exportada y seguida hasta por los imperios.<\/p>\n<p>En diciembre del segundo a\u00f1o, le fue separada la segunda pierna y se invent\u00f3 la silla de rueda para puercos, como artefacto filantr\u00f3pico y ecol\u00f3gico de suma importancia para la humanidad. El tercer a\u00f1o una suerte de patineta cama en la que el puerco pod\u00eda moverse por el movimiento y la fricci\u00f3n de sus pesu\u00f1as en el piso de la porqueriza.<\/p>\n<p>El cuarto a\u00f1o fue el m\u00e1s cr\u00edtico y ya el animal parec\u00eda un peludo chorizo con cabeza porcina que apenas abr\u00eda los ojos y los cerraba cuando lo alimentaban por sonda.<\/p>\n<p>El quinto a\u00f1o, el asesor sugiri\u00f3 sacrificarlo totalmente y hacer nuevamente propaganda de la filantrop\u00eda y del esp\u00edritu del l\u00edder para detener el dolor de aquel animal maltratado debido a los bloqueos internacionales y al ataque despiadado de sus adversarios pol\u00edticos que quer\u00edan defenestrarlo, precisamente en aquel a\u00f1o, en el \u00a0que las predecibles elecciones deb\u00edan conllevarlo nuevamente a continuar luchando para que su revoluci\u00f3n fuese un modelo para el planeta y para todo aquel que se encontrara, en estos tiempos,\u00a0 \u00a0mir\u00e1ndolo desde alguna otra galaxia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Revoluci\u00f3n entro con sus oscuros engranajes rechinando una m\u00fasica mec\u00e1nica de \u00f3xidos y smog a aquel pa\u00eds y por donde pasaba dejaba solo una estela de edificios a punto de caer, de harapientos pobladores y de mafiosos que manejaban a su antojo el volante de un veh\u00edculo sin frenos y fuera de la v\u00eda. 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