{"id":56581,"date":"2017-08-31T13:30:10","date_gmt":"2017-08-31T17:30:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=56581"},"modified":"2017-08-31T13:30:10","modified_gmt":"2017-08-31T17:30:10","slug":"la-balada-del-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2017\/08\/31\/la-balada-del-odio\/","title":{"rendered":"La balada del odio"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"56582\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2017\/08\/31\/la-balada-del-odio\/el-odio\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?fit=266%2C190&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"266,190\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"El odio\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?fit=266%2C190&amp;ssl=1\" class=\"size-full wp-image-56582 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?resize=266%2C190&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"266\" height=\"190\" \/><\/p>\n<p>En tercera persona me referir\u00e9, porqu\u00e9 no hay otra manera. En primera persona no me gusta hacerlo, mal puedo ser yo parte de un relato escrito con poca fortuna, adem\u00e1s de que no se trata de m\u00ed. En segunda persona suele ser poco utilizada; ser\u00eda darle alguna importancia, relevancia que no tiene a ese cosa, vaina, verga, zascandil, vidaperdurable.<\/p>\n<p>Solo se puede hablar con desd\u00e9n, desprecio, dientes apretados y saliva en las comisuras de los labios a riesgo que de mencionarlo puedas desarrollar un herpes severo.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas recuerdo el momento en el que decret\u00e9 que no ver\u00eda mas a ese chancro con patas, un tipo que la da dimensi\u00f3n acromeg\u00e1lica al \u00a0popular insulto \u00a0hijodeputa, no por provenir su existencia de alguna dama que cobre por sus favores sexuales, pues lamentablemente, el coloquialismo ha colocado a las que ejercen tan noble oficio en el mismo plano de los seres miserables de alma, sino por su vida intrascendente, penosa, que horada y degrada la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>La profesi\u00f3n mas antigua del mundo que siempre ha sido menospreciada, denostada, sin tomar en cuenta el valor que ha aportado a la sociedad consolando almas en pena, corazones desorientados que pululan por las calles sin destino alguno pero que calman sus urgencias en una esquina sin farol, en un hotel desvencijado, en un colch\u00f3n gastado y maloliente, consiguiendo as\u00ed algo de sentido en sus vidas a cambio de unas monedas.<\/p>\n<p>Insisti\u00f3 en llevarme hasta el terminal como para asegurarse de que me marchar\u00eda, cosa que estaba haciendo con el alivio de sentir que me estaba liberando de una sentencia desproporcionada e injusta.<\/p>\n<p>Lo que quer\u00eda con todas las fuerzas de mi alma era darle la espalda, caminar hacia la parada de autob\u00fas, quer\u00eda disfrutar cada paso en el que me alejaba de ese mamarracho, montarme en el autob\u00fas de ruta urbana de lento desplazamiento pero seguro de lo \u00a0que estaba haciendo en esa tarea de alejarme de alguien, de una colonia de seres de emociones marginales, olvidados por los buenos prop\u00f3sitos, que llegaron a tarde al reparto de nobleza.<\/p>\n<p>Llegaron cuando ya no quedaba nada, ni siquiera cerebros. La nauseabunda alternativa de ir en la misma cabina de su carro ofrecida por el mismo que no es muy dado a las atenciones al pr\u00f3jimo respond\u00eda al viejo adagio militar: \u201cAl enemigo, puente de plata\u201d. Le insist\u00ed que no era necesario que se molestara. Ya hab\u00eda estudiado la ruta para la hu\u00edda.<\/p>\n<p>8:53 am, autob\u00fas de ruta 4656 que me dejar\u00eda en unos 25 minutos en el downtown, luego el primero de la ruta 67 que sale hacia la avenida donde hab\u00eda una parada que me dejaba en terminal privado de autobuses, ese trayecto significaba consumir unos 20 minutos adicionales. Llegar\u00eda mucho antes de las 10:00 pm, mucho antes de la hora de salida que contemplaba el boleto, pero no me importaba estar 3 horas antes. Sentir que en unas pocas horas me habr\u00eda librado para siempre de ellos.<\/p>\n<p>El terminal, a decir del lamentable it (L\u00e1stima que en espa\u00f1ol no exista un pronombre similar) en un lugar peligroso, un \u201cvecindario de negros\u201d (Tal cual lo dijo). En principio, no le quit\u00e9 raz\u00f3n, pues llegu\u00e9 de noche e incapaz de ver a mi alrededor ante la sensaci\u00f3n de que estaba llegando a la antesala del infierno.<\/p>\n<p>D\u00edas atr\u00e1s us\u00e9 el mismo terminal para dirigirme a otro lugar, me percat\u00e9 que hab\u00eda un vecindario al cruzar la avenida y que en el resto de los puntos cardinales aparte de maleza, par de calles que parec\u00edan no llevar a ninguna parte pues hasta donde alcanzaba mi vista no hab\u00eda vestigios de viviendas.<\/p>\n<p>En ausencia de sol, el horizonte siempre es oscuro. Una especie de pesada cortina negra con huequitos de luci\u00e9rnagas que se alternaban en poco orden con los rayos de luz emanados de los veh\u00edculos que a medida que transcurr\u00eda la noche, con cada vez con menos frecuencia transitaban por el lugar.<\/p>\n<p>El mill\u00f3n de veces el maldito ese me hizo su enemigo sin que yo no deseara nada de lo que el ten\u00eda, sin que hubiese ocurrido un conflicto, un malentendido, una discusi\u00f3n. Fue un decreto y ya. La \u00faltima secreci\u00f3n de sus exhaustas g\u00f3nadas se agotaron en eso.<\/p>\n<p>En el trayecto,\u00a0 estuve a punto de vomitar por el asco que me produc\u00eda estar en el asiento del \u201ccopiloto\u201d, \u00a0escuchar sus babosadas queriendo hacerse el simp\u00e1tico cosa que por supuesto, miserable bultunt\u00fan no logr\u00f3.<\/p>\n<p>Hizo mal a perfecta conciencia, sin raz\u00f3n, solo porqu\u00e9 si y ya. Solo \u00a0es su naturaleza. Es como preguntarle al zamuro porqu\u00e9 come carro\u00f1a o al bagre porqu\u00e9 come mierda y en eso es muy bueno.<\/p>\n<p>Pedirle explicaciones resulta delicioso porqu\u00e9 dada sus obvias dificultades para expresarse correctamente derivado de su avanzada \u00a0formaci\u00f3n en iniquidades, miserias, falta de escr\u00fapulos pero incipiente formaci\u00f3n c\u00edvica, en cortes\u00eda y \u00a0empat\u00eda con el semejante.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, solo quer\u00eda pasar la menor cantidad de tiempo posible respirando ese mismo aire que su sola presencia contamina, sent\u00eda en cada segundo \u00a0que pasaba ah\u00ed el riesgo de una infecci\u00f3n respiratoria baja, ganas de toser, fiebre, decaimiento general, bronquios inundados de un pus verde o de un c\u00e1ncer pulmonar con met\u00e1stasis fulminante que me ocasionar\u00eda la muerte en menos de media hora era mayor.<\/p>\n<p>Aguant\u00e9 la respiraci\u00f3n y me empec\u00e9 a marear con la ch\u00e1chara insulsa de esa postema insidiosa, llena de frases entrecortadas, huecas, rematadas por su pestilente aliento de pozo s\u00e9ptico a punto de llenarse como colof\u00f3n de una diarrea colectiva en un refugio de cientos de\u00a0 menesterosos azotados por la ingesta de alg\u00fan alimento infectado con Vibro Chlorae.<\/p>\n<p>Me la tuve que calar, llevar in pectore como el Papa a su sucesor todo ese volc\u00e1n de odio que llevaba encima para no discutir y no prolongar esa agon\u00eda, cuando sent\u00ed que desfallec\u00eda, que estaba a punto de desvanecerme, con ese desagradable sudor fr\u00edo que debe recorrer el cuerpo de aquel que est\u00e1 a punto de morir.<\/p>\n<p>Not\u00e9 que lleg\u00e1bamos a ese terminal de autobuses a su vista maltrecho, que el imaginaba habitado por junkies inyect\u00e1ndose las venas en el ba\u00f1o, rateros al acecho de su pr\u00f3xima v\u00edctima, putas cobrando por sus servicios express y maricones en turno permanente preguntando por el tama\u00f1o de cada falo a cada visitante de los urinarios prestos a pagar cada felaci\u00f3n por pulgadas, en esa suerte de corte de malvivientes enclavada en esa ciudad pl\u00e1stica, de edificios cancerosos y un coraz\u00f3n de oropel a la que una vez imagin\u00f3 en una de sus creaciones un cantautor centroamericano. Ese lugar donde todos, por unos pocos instantes van a \u201cvivir sus sue\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>En ese momento, sent\u00ed que estaba unos escalones mas abajo del purgatorio, un desafortunado lugar que ser\u00eda juzgado por la corte celestial, condenado a la destrucci\u00f3n, el tribunal celeste hab\u00eda verificado que no hab\u00eda ning\u00fan Lamed Wufnik y si lo hab\u00eda era un mal menor respecto a todos los seres vergonzosos que habitan ese erial donde funcionaba una m\u00e1quina de odio manejada eficientemente por ese co\u00f1odemadre.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de la putrefacta cabina de ese carro, por fin pude respirar aire con gran alivio pues sent\u00eda que llegaba el momento de alejarme de esa sabandija. Tom\u00e9 mi maleta reci\u00e9n comprada y llena de art\u00edculos sencillos, de uso cotidiano que le har\u00edan por un instante apenas la vida mas grata a los seres que me importan.<\/p>\n<p>Me extendi\u00f3 la mano mientras dec\u00eda \u201cEstamos en contacto\u201d, yo se la dej\u00e9 extendida, me di media vuelta y me encamin\u00e9 con el v\u00f3mito a punto de salirme, ganas de descargar mi intestino grueso y un sudor fr\u00edo a montarme en el autob\u00fas que me alejar\u00eda de tanto asco mientras entre mis sienes solo retumbaba como letan\u00eda infinita mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca, mas nunca.<\/p>\n<p>No le deseo nada, su suerte me resulta totalmente indiferente. Ese cabr\u00f3n de puta pobre que a su muerte dejar\u00e1 instrucciones de que le metan por el orto, hasta que no le entren mas uno tras otro fajos de billetes de unas 4 pulgadas de grosor de la mas alta denominaci\u00f3n que consigui\u00f3 a punta de transas, tranzas, estafas, enga\u00f1os a ancianos de buena voluntad que creyeron en los nobles prop\u00f3sitos que el manifest\u00f3 para que le vendieran a precio exiguo, casi simb\u00f3lico una propiedad que le interesaba para luego desprenderse de ella a precio de mercado para meterle parte del dinero mediante una cirug\u00eda pl\u00e1stica a las purulentas tetas a ese moscorrofio descerebrado, de voz chillona y miserable de alma con qui\u00e9n en matrimonio profano\u00a0 hizo la conjunci\u00f3n perfecta entre banalidad e impudicia.<\/p>\n<p>Obsesionado en producir dinero para gastarlo en org\u00edas de colesterol, triglic\u00e9ridos, reggaet\u00f3n, bailes parox\u00edsticos de unas se\u00f1oras cincuentonas que por sus movimientos exagerados estaban a todas luces insatisfechas sexualmente y el resto dejarlo a su heredera desatinada.<\/p>\n<p>Cuando ese mangurri\u00e1n muera, como buen cabr\u00f3n de vocaci\u00f3n le dejar\u00e1 el dinero a esa infeliz para que salga a revolcarse con el primer sujeto que vea en alg\u00fan momento cuando las urgencias libidinosas la asalten. Ojal\u00e1 no te vea mas nunca, ni siquiera en el infierno.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"56582\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2017\/08\/31\/la-balada-del-odio\/el-odio\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?fit=266%2C190&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"266,190\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"El odio\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?fit=266%2C190&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-56582\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/El-odio.jpg?resize=266%2C190&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"266\" height=\"190\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tercera persona me referir\u00e9, porqu\u00e9 no hay otra manera. 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