{"id":55569,"date":"2016-11-27T12:50:51","date_gmt":"2016-11-27T16:50:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=55569"},"modified":"2016-11-27T12:50:51","modified_gmt":"2016-11-27T16:50:51","slug":"cruz-loma-y-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/11\/27\/cruz-loma-y-yo\/","title":{"rendered":"\u201cCRUZ LOMA, Y YO\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace fecha se me ha dado por recordar. Ya mis sentidos estaban henchidos de querencia en m\u00ed ser; y se extend\u00edan por saltar los empinados cerros, que alcanzaban el fin, adhiri\u00e9ndose hasta el cielo.<br \/>\nA partir de aquel d\u00eda, cuando los tupidos trigales suavemente se revolv\u00edan con el viento o, cuando  la  avanzada hora de la tarde se deten\u00eda en las profundidades de las quebradas, y las perdices arrojaban sus graznidos desde sus ocultas nidadas en las pencas azules   a la soledad de esta sierra. Antes que el aguacero de Enero comenzara a caer y caer, sobre las faldas \u00e1speras de los marrones cerros terrosos, y se apartara toda esta lluvia para Mayo, cuando la existencia verde y las florecillas  silvestres envolv\u00edan lo marr\u00f3n de todos los cerros. Yo  ya estaba con un latido extra\u00f1o, que  golpeaba mi  coraz\u00f3n.    Quer\u00eda, repasar fr\u00edamente mi vida sin nostalgias: \u201cAhora  recuerdo\u201d  me dije: y  comenc\u00e9  a irrumpir en mi pasado neblinoso.<br \/>\nMe introduje en busca de mis huellas, de mis malos pasos de anta\u00f1o, esos pasos de  tiempos  distantes, a olfatear mi rastro como si fuera un perro de caza. Tante\u00e9 desde el borde del camino, todo mi pasado que vino a mi presente; en este espacio silencioso  que me brindaba esta sierra. Todo se estaba dando all\u00ed, eran mis n\u00edtidos recuerdos. Esa  vida errante, ese pasado tiempo,  que se  fue  mezclando con   este presente peculiar.<br \/>\nEn este espacio de d\u00edas ya idos, obten\u00eda partes de mi vida completamente olvidadas que como fantasmas aparec\u00edan saliendo de la nada, haci\u00e9ndome recordar esos tiempos funestos, para m\u00ed. Descubr\u00ed lo que antes pens\u00e9 que fuera pura  imaginaci\u00f3n, o una  intuici\u00f3n no definida (es que yo viv\u00ed mi vida de largo, sin pararme a meditar en todo lo  mal que me hac\u00eda). Todo  fue allegando a modo de retazos de ecos de vivencias claras, que retornaban cocidos en silenciosas tardes rojas, sin horizontes; haci\u00e9ndome vivir mi mal pasado. Esto me hacia sentir como si ya me hallara  en  alg\u00fan  purgatorio,  amortizando  o  limpiando  mis  culpas. Este querer  corregir  mi pasado, perdonarme, aligerarme de todo aquel peso, que antes nunca pretend\u00ed mitigar.<br \/>\nEsas evocaciones pesadas, mezcladas con fantas\u00edas tenues comenzaron a  venir, parecidas a alguna repentina  llovizna fr\u00eda, que siempre se da en el caser\u00edo por estos meses  de aguacero de estas sierras. Los taciturnos sue\u00f1os, comenc\u00e9 a so\u00f1arlos   con  una  incre\u00edble  realidad que hasta pod\u00eda tocarlos. Recuerdo que alguien me dijo: \u201cson los sue\u00f1os y las pesadillas que  miden el estado de conciencia de cada ser, ellos miden la profundidad de tus acciones  buenas o malas que te persiguen en esta vida. El sue\u00f1o te perseguir\u00e1  cuando mueras; no se diluir\u00e1  con la muerte\u201d.  La  indisciplina  de  mi juventud, la rebeld\u00eda mal encausada, por la separaci\u00f3n de mis padres que bastante lastim\u00f3 a todos los hijos. La disfuncionalidad del hogar me llev\u00f3: al descontrol al desorden a lo malo, a las  interminables borracheras entre amigos, por darle salida a mi mala realidad. Estaba sumergido  en submundos prohibidos, la irresponsable dejadez, por no  alcanzar un futuro mejor. Y siempre esperando:\u201d la  misericordiosa mano de un padre que aceptara su responsabilidad de ayudar a un hijo que lo esperaba .El poco cari\u00f1o de su sentir, la irresponsabilidad de  \u00e9l y de mi madre que me trajeron a esta  vida\u201d. Mi forma vaga sin remordimientos y la baja autoestima que consent\u00ed,  de creer que nac\u00ed para esto: para ser un fracasado, o cree en este estado que me encontraba, que alguien jugaba a los dados con mi vida, o con mi destino. El reflexionar a destiempo que esta mala vida  se engulleron con gusto, mi adolescencia  y  juventud;  como  si  fueran  esos  insensibles  sapos  callosos  de babosas  aguas estancadas. Pero siempre el tiempo pasa; para que tan luego pesen los a\u00f1os, como cruces. Para los que no tuvimos esa  mano angelical que nos sacaran del fango.<br \/>\n Posteriormente cuando fui consiente de los a\u00f1os ya idos. As\u00ed como se revela la noche cuando el sol se oculta; como para juzgar m\u00e1s que para meditar; deduje que todo estaba concluido para m\u00ed. Me supuse, que invariablemente yo estaba a destiempo o sin tiempo, un inadaptado. Y que nunca en esta vida hab\u00eda podido dar en el clavo: \u201cdicen que el \u00e1rbol torcido no enderezar\u00e1 su tronco; pero nosotros los humanos no somos \u00e1rboles, intuyo que son otros los que tuercen nuestras vidas\u201d. Pienso que desde el comienzo, cuando nac\u00ed, cuando mi madre, en ese d\u00eda, con sus ilusiones y buenos deseos me expulsaba a esta vida. Probablemente yo ya en mis adentros  subconscientes con un sexto sentido  instintivo; me sab\u00eda que en este mundo vivir\u00eda arrastrado; seguramente  me recalque: \u201cMejor hubiera concluido antes de nacer\u201d.<br \/>\nLuego  ca\u00ed en el  aislamiento, aquella que aparta la compresi\u00f3n de admitirse. Estaba palidecido trasl\u00facido casi sin alma, especulaba mucho en las confusiones de mi vida. Por esos tiempos mi ser se arrimaba a un latido dudoso; introvertido con mucha culpa viv\u00eda. Y mis ojeras una l\u00e1stima: oscuras como la perenne desolaci\u00f3n de m\u00ed ser. Acierto que por esas \u00e9pocas, en mis venas pose\u00eda fr\u00edo y oscuridad y bastante miedo; tal vez la sangraza de los muertos circulaba por mis venas, por esos d\u00edas.<br \/>\nPero sucedi\u00f3 que por un jal\u00f3n brusco del destino; que no, por mis dudosos m\u00e9ritos buscados. En momentos en que los trabajos \u2013 por la crisis econ\u00f3mica del pa\u00eds- estaban dif\u00edciles de conseguir. Me vi involucrado, como si s\u00fabitamente amaneciera y dejara esta pesadilla, apareci\u00f3 para m\u00ed  un trabajo, la de ser un profesor de tercera categor\u00eda. Ya que ning\u00fan profesor titulado de aquellos tiempos con dos dedos de frente, desear\u00eda meterse donde a m\u00ed me  iban a enviar, como profesor interino. Sin querer  hab\u00eda conseguido un trabajo de \u201cprofesor\u201d, para un caser\u00edo desconocido de la sierra del distrito de Inkawasi; llamado: \u201cCruz Loma\u201d.<br \/>\nRecuerdo que d\u00edas despu\u00e9s de haber logrado el trabajo, en la madrugada de mi partida, de la costa para la sierra, cuando sub\u00ed al cami\u00f3n, con mi equipaje y mi memor\u00e1ndum de ocupaci\u00f3n  de cargo.  Yo  ya  cargaba  mil  ideas  en  la cabeza,  todas  revueltas  como  las estrellas de ese oscuro cielo que esa noche me acompa\u00f1\u00f3, tantas ideas y sentimientos, que por la distancia del tiempo, no recuerdo ni siquiera una. Y si bien el olor a guano de las bestias que cargaba el cami\u00f3n, impregnaba el aire y fuera poco soportable en esa noche; el agotamiento de los preparativos del d\u00eda, y la noche misma, me dieron por compasi\u00f3n una leve tregua; y me dorm\u00ed.<br \/>\nViaj\u00e9 casi toda la madrugada, cubierto por la techumbre del fr\u00edo y mis raros sue\u00f1os. El cami\u00f3n, despu\u00e9s de introducirse por los cerros de esta serran\u00eda de Inkawasi;  lleg\u00f3 a un lugar llamado: \u201cEl Higuer\u00f3n\u201d. Las precipitaciones de las lluvias de la temporada hab\u00edan da\u00f1ado el \u00fanico puente que imped\u00edan  seguir el viaje.<br \/>\nPero yo ya sab\u00eda, que los comuneros de este caser\u00edo de \u201cCruz Loma\u201d, me esperaban con sus ac\u00e9milas, para trasladarme a su comunidad por caminos de herradura. Lo que en este momento me caus\u00f3 gracia, fue ver aquellas bestias: \u201cun par de jamelgos peque\u00f1os, peludos por el fr\u00edo de la zona, con los   arreos   sumamente   descuidados, que los hac\u00eda parecer a una caricatura de una tira c\u00f3mica\u201d.   Lo   sorprendente   despu\u00e9s,   fue   comprobar   su resistencia. Estas bestias  eran tambi\u00e9n como esta sierra: silenciosas y duras.<\/p>\n<p>M\u00e1s de cinco  horas dur\u00f3 mi viaje por caminos de herraduras y no tan hondos abismos desde El Higuer\u00f3n; hasta llegar a mi destino.<br \/>\nEn el caser\u00edo los dem\u00e1s comuneros todos emponchados me acogieron de un  modo especial. Recuerdo que un paisanito chaposo se me acerc\u00f3 y en su dialecto quechua me dijo: \u201cImacta chutingue\u201d, \u00fanicamente  atin\u00e9  a  acariciarle  el  cabello;  despu\u00e9s  supe  que  me  hab\u00eda  preguntado  mi nombre.<br \/>\nAl presentarme al director del colegio este directamente   me dijo: \u201cRecuerde, que nosotros somos profesores de tercera categor\u00eda, o sea sin estudios pedag\u00f3gicos y, hasta hacernos profesores con t\u00edtulo, nos quedaremos aqu\u00ed, encerrados como  presos  rodeados por todos estos cerros de esta sierra. Pero todos los aventureros profesores interinos  que hemos venido; con vocaci\u00f3n o si ella, siempre hemos logramos hacernos profesores a la fuerza, seamos buenos o malos para esto.  Adem\u00e1s tambi\u00e9n sepa, que esto de ser profesor es \u00fanicamente para sembrar, nunca para cosechar. Ya que nuestro sueldo es m\u00edsero, como se dice a medio gotear nunca chorrear\u00e1 para nosotros, ya que tenemos el peor sueldo de un servidor p\u00fablico, usted comprende que es la necesidad de trabajar, en este pa\u00eds subdesarrollado. Y recuerde que aqu\u00ed, duremos el tiempo que duremos, de hecho retornaremos para la costa; porque nosotros  para esta sierra, s\u00f3lo somos aves de paso\u201d.<br \/>\nPara suerte m\u00eda, comprob\u00e9 que, \u201cCruz Loma\u201d quedaba aqu\u00ed nom\u00e1s, en la puntita de uno de los primeros cerros de esta sierra; porque m\u00e1s interiormente de esta comunidad, empezaba el  rompecabezas  de  cerros  con  mayor  altitud,  que  forman  esta  parte  de  la  cordillera occidental de los andes del norte del Per\u00fa.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente y, despu\u00e9s de los tragos de aguardiente bebidos por mi recibimiento. Frente a una quebrada de trasparentes y fr\u00edas aguas, y con la resaca por lo del d\u00eda anterior, a\u00fan con esa sensibilidad de los nervios de punta; se me dio, como sol\u00eda hacerlo a inquirirme y a juzgarme as\u00ed: \u201cY recuerdas cuando cavilabas en la reencarnaci\u00f3n, en morirte, y nacer en un nuevo hogar, con otros padres no fracasados, donde te hubieran dado esa  posibilidad de realizarte como ser, en este mundo. \u00a1\u00bfQu\u00e9 piensas hoy aqu\u00ed?!  Acaso, ya  no te profundizas en pensar que la \u00fanica felicidad es el no haber nacido. Parece que hoy se te ha dado el chance que no tuviste en otros tiempos \u2013 esos que con gusto se consumieron tu vida \u2013 ahora te apuras con tu futuro: eso, si aqu\u00ed  lo tienes. Ya no quieres odiar ni amar. \u00bfAcaso te volviste nihilista? Tal vez ya est\u00e9s loco\u2026pero qu\u00e9 m\u00e1s da\u201d.<br \/>\nY se deslizaron las semanas, sin ninguna trascendencia ni para la comunidad ni para m\u00ed. S\u00f3lo nom\u00e1s, no s\u00e9 c\u00f3mo, con la indolencia que me caracterizaba; sent\u00ed s\u00fabitamente una espinita de querencia en el coraz\u00f3n. Algo r\u00e1pido se hab\u00eda humanizado dentro de m\u00ed\u2026era la distancia,  la  soledad  y,  esta  extra\u00f1a  todav\u00eda  comunidad  andina,  tan  pobre  y de  gente singular la que me hicieron reflexionar de otro modo y me dije: \u201cTu mala vida, \u00bfte ha pasado la factura?&#8230;ya aprendiste a que corridamente se te escapen las l\u00e1grimas, ya se est\u00e1 desatando el nudo que tienes por coraz\u00f3n\u2026que te dices hoy. Mira este presente\u2026no te das cuenta que hay otra oportunidad, para ti, aqu\u00ed\u2026solamente da el primer paso, y halla el camino; para hacerte realmente profesor\u201d.<br \/>\nA veces suced\u00eda que desde Cruz Loma quer\u00eda ver para mi sitio, para mis or\u00edgenes. Pero por m\u00e1s que extend\u00eda mi vista, \u00fanicamente ve\u00eda en la lejan\u00eda las crestas irregulares de los cerros. Conceb\u00eda cierta tristeza por mi gente de la costa. Y debajo de mi perspectiva estaba la carretera p\u00e1lida y abandonada, sin ning\u00fan alma que la transitara; y m\u00e1s debajo de esta carretera se encontraba el r\u00edo Moy\u00e1n  oculto continuamente por una espesa neblina.<\/p>\n<p>-Sabe profesor- me dijo un comunero esa vez \u2013 el r\u00edo Moy\u00e1n, es creado all\u00e1 arriba en las alturas por el deshielo, que forman las quebradas del Titucuaca, y la quebrada de Atumpuco, y por las filtraciones  de la laguna Shin Shin. Y all\u00e1 bien abajo de aqu\u00ed mismo, este r\u00edo Moyan con la uni\u00f3n  del r\u00edo Sangana  forman el r\u00edo La Leche; que es el r\u00edo que empapa las tierras  planas de abajo para sembrar  los arrozales de los pueblos  de la costa\u2026de donde usted ha venido.<br \/>\nAl comienzo, no se me antoj\u00f3 a involucrarme tanto en lo personal, con esta comunidad; y acepte simplemente esto de ser: \u201cAve de paso\u201d. Poco me ata\u00f1\u00eda, ni por curiosidad lo referente a esta comunidad a su gente a su creaci\u00f3n. Mi pensamiento se hallaba ya definido en querer hacerme un profesor por mantenerme en este trabajo, para salirme de aqu\u00ed y nada m\u00e1s. Y en dar soluci\u00f3n a la   nubla de preguntas que escudri\u00f1aban respuestas existenciales a mi ser. Pero a\u00fan con todo; por pasar el tiempo, como queriendo adelantar las manecillas del reloj, o querer hacer tiempo. Escuch\u00e9 la historia de c\u00f3mo se fund\u00f3 esta comunidad: \u201cSe llama as\u00ed, Cruz Loma, porque dicen los antiguos, los que iniciaron esta comunidad, que aqu\u00ed se toparon con una cruz de piedra, clavada en la punta de la loma\u201d. Qui\u00e9n me cont\u00f3 esto se llamaba don Santos Manayay; que tiempo despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser mi compadre. Y remat\u00f3 su conversaci\u00f3n:<br \/>\n-Sabe profesor, que el quechua que aqu\u00ed se habla, es un dialecto. Es f\u00e1cil de conversarlo, si uno le procura atenci\u00f3n. El quechua de esta serran\u00eda, dicen que se form\u00f3 con el canto de las aves nativas y, con el murmullo del viento solitario. La flauta y la quena sueltan su m\u00fasica  para cantar en este quechua nom\u00e1s.<br \/>\nA partir de aqu\u00ed,  por su gente muy humilde pobre y sufriente; olvidada por el \u201cEstado\u201d me rend\u00ed y me involucr\u00e9 con esta comunidad, a hacerlo real en mi persona, en mi presente, a estudiarlo; y a sumergirme en sus costumbres andinas de estos comuneros. Y a acomodarme a las estaciones recias  y bastantes definidas de esta sierra.<br \/>\nY resulta que en algunas noches sin luna cuando salgo de mi habitaci\u00f3n. Miro la magnitud del universo, que me ofrece esta  comunidad,    contemplo  el  cielo tan  cercano  a  mi  vista,  cargado  de  interminables estrellas, que tintinan en armon\u00eda y suavizan mi coraz\u00f3n. Es que el cielo andino es bello, es l\u00edmpido, sin nubes, y te arriman demasiado a toda la belleza de la creaci\u00f3n. Medito que todo esto fue hecho con amor: \u201cDios lo hizo todo con su amor\u201d. Me sobreviene pensar, que nuestros corazones son estrellas radiantes y, que nosotros los humanos no notamos esto, como que esta serran\u00eda si te lo demuestra. Al punto  regreso a m\u00ed, y pienso en la nueva oportunidad que se me dio; para realizarme como ser, en esta peque\u00f1a comunidad escondida en los andes. Intrigado y confundido me digo: que ver\u00eda Dios en mi persona, para hacerme profesor, por qu\u00e9 esta profesi\u00f3n ya que es una vocaci\u00f3n muy grande, y siento que yo no la tengo, \u00bfo ser\u00e1 eso que llaman destino? Lo que sea doy gracias a qui\u00e9n  me puso aqu\u00ed. Y en mi percepci\u00f3n aparece siempre, la imagen grandiosa de JESUS; el \u00fanico \u201cMaestro Celestial\u201d que ha existido en este mundo y, se me  manifiestan sus frases tibias, sinceras y verdaderas, escritas en su biblia: \u201cBusca el amor; lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura\u201d. Ante esto \u2013 en estas noches singulares de estos lugares \u2013 no controlo que una u otra l\u00e1grima haya corrido por mi mejilla.<br \/>\nHa pasado el tiempo, por no decir los a\u00f1os. Todo mi resentimiento, ya lo he votado lejos, todo qued\u00f3 atr\u00e1s, despegando las costras de mis heridas, que hoy por hoy ya  est\u00e1n sanadas. Ahora soy profesor titulado no se todav\u00eda si tengo vocaci\u00f3n en serlo, soy alguien y  esto es mi trabajo. Es cierto que no soy un ser trascendental; pero en compensaci\u00f3n, aqu\u00ed me siento \u00fatil; y as\u00ed lo he entendido que: \u201cEn sembrar ya estoy cosechando\u201d. Gozo ahora de autoestima, y mis di\u00e1logos interiores con aquellos sentimientos de incomprensi\u00f3n han cambiado, como que de repente se han tornado en oraciones de gratitud. Aqu\u00ed tambi\u00e9n encontr\u00e9 la que ser\u00eda mi esposa y me dio un hijo. Pero a veces,  cuando me invade una tranquila  paz, que nunca pens\u00e9 que existiera en m\u00ed. Me aparto silencioso y busco la parte m\u00e1s alta de la loma; y con las manos metidas en mis bolsillos, protegi\u00e9ndolas del fr\u00edo de estas horas. Dejo que la tarde me cubra. Elevo los ojos al cielo,  lo curioso es que siempre veo pasar  algunas aves de paso sin rumbo. En aquel momento alargo mi vista todo lo que pueda, con direcci\u00f3n a la costa, ya no tanto por buscar lo que antes a\u00f1oraba. Es que ahora me atrae ver este amplio horizonte del cielo serrano, que poco a poco va confundi\u00e9ndose con  la oscuridad, y con las primeras estrellas que van surgiendo de este l\u00edmpido cielo. Y en esa magnitud tranquila respiro profundamente y pienso:\u201d Es otra noche serena que viene para Cruz Loma y para m\u00ed\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace fecha se me ha dado por recordar. Ya mis sentidos estaban henchidos de querencia en m\u00ed ser; y se extend\u00edan por saltar los empinados cerros, que alcanzaban el fin, adhiri\u00e9ndose hasta el cielo. A partir de aquel d\u00eda, cuando los tupidos trigales suavemente se revolv\u00edan con el viento o, cuando la avanzada hora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1527,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-55569","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-azares"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-esh","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1527"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55569"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55569\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}