{"id":55340,"date":"2016-11-06T20:02:03","date_gmt":"2016-11-07T00:02:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=55340"},"modified":"2020-10-28T09:32:52","modified_gmt":"2020-10-28T13:32:52","slug":"pim-pam-pum-la-multiplicidad-narrativa-caracas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/11\/06\/pim-pam-pum-la-multiplicidad-narrativa-caracas\/","title":{"rendered":"Pim Pam Pum: La Multiplicidad Narrativa de Caracas"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"55383\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/11\/06\/pim-pam-pum-la-multiplicidad-narrativa-caracas\/caracas-sangrante-1996-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Caracas-sangrante-1996.jpg?fit=500%2C333&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"500,333\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"caracas-sangrante-1996\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Caracas-sangrante-1996.jpg?fit=500%2C333&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-55383\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Caracas-sangrante-1996.jpg?resize=500%2C333&#038;ssl=1\" alt=\"caracas-sangrante-1996\" width=\"500\" height=\"333\" \/><\/h1>\n<h6 style=\"text-align: center\">Caracas Sangrante <a href=\"https:\/\/ramosflamerich.wordpress.com\/tag\/nelson-garrido\/\">(1995),<\/a> de Nelson Garrido.<\/h6>\n<hr \/>\n<h1 style=\"text-align: center\">Pim Pam Pum: La Multiplicidad Narrativa de Caracas<\/h1>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: center\">I<\/h2>\n<p>Llegu\u00e9 tarde a la discusi\u00f3n, lo s\u00e9. Prefer\u00ed huir con cobard\u00eda a todo el debate que se gener\u00f3 en su momento a partir del art\u00edculo de Rodrigo Blanco Calder\u00f3n, <a href=\"http:\/\/prodavinci.com\/blogs\/recuerdos-de-1999-a-proposito-de-pin-pan-pun-y-alejandro-rebolledo-por-rodrigo-blanco-calderon\/\"><em>Recuerdos de 1999. A prop\u00f3sito de Pin Pan Pun y Alejandro Rebolledo<\/em><\/a> en Prodavinci, que sentarme a redactar una opini\u00f3n propia frente a la tem\u00e1tica en cuesti\u00f3n. Soy s\u00f3lo modesto en cuanto a mis capacidades argumentativas. Una breve conversaci\u00f3n con Araya, conocida de la Escuela de Letras, me inspir\u00f3 a dedicar algunas palabras a este debate.<\/p>\n<p>Existe de antemano un consenso en com\u00fan que gira alrededor de <em>Pim Pam Pum<\/em>, la novela de Alejandro Rebolledo, y es que sin lugar a duda, es una <em>mala novela<\/em>. Poco interesante, de personajes cuya profundidad es risible, y de un desarrollo narrativo, oral, ling\u00fc\u00edstico pobre; en eso concuerdan, en su mayor\u00eda, defensores y detractores de la novela. Rebolledo sufre (O goza) adem\u00e1s de un estilo literario poco pulido, repleto de aforismos inconclusos, y de bajo valor est\u00e9tico. En todo caso, leer <em>Pim Pam Pum<\/em> se asemeja a escuchar el Hardcore Punk crudo de Black Flag y GG Allin. El Punk es, objetivamente, un mal g\u00e9nero musical; pero es que el valor de este no reside, precisamente, en tratar de hacer <em>buena m\u00fasica<\/em>. Lo mismo ocurre con <em>Pim Pam Pum<\/em>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 de sobra discutir si la obra de Rebolledo la encontraremos en los anales de la historia literaria venezolana: La respuesta es evidente. Lo que s\u00ed es tem\u00e1tica de discusi\u00f3n \u2013y que es, a mi juicio, lo m\u00e1s interesante de este asunto\u2013 es el debate secundario y reciente en torno a la obra. Un poco como el debate entre J\u00fcrgen Habermas y Michel Foucault acerca de la naturaleza del poder; un debate que, realmente, se origina a partir de sus defensores y detractores y no del di\u00e1logo sincero entre los autores, el cual ya se hace imposible en este caso.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center\">II<\/h2>\n<p>Quien guste de la buena literatura dif\u00edcilmente podr\u00eda estar en desacuerdo con algunos de los argumentos claves de Rodrigo Blanco Calder\u00f3n. No existe en su art\u00edculo, o en aquel de Eduardo Febres, <a href=\"http:\/\/contrapunto.com\/noticia\/rebolledo-dividio-al-pais-95799\/\">Rebolledo dividi\u00f3 al pa\u00eds<\/a>, ni en aquel de mi muy querido amigo Jos\u00e9 Ignacio Calder\u00f3n, <a href=\"http:\/\/www.el-nacional.com\/jose_ignacio_calderon\/Nadie_0_907709265.html\">Que no sea marico nadie<\/a>, discusi\u00f3n alguna sobre el valor literario de <em>Pim Pam Pum<\/em>. Parece ser una novela indefendible desde el punto de vista de la producci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>Ahora, el art\u00edculo de Blanco Calder\u00f3n hac\u00eda referencia, principalmente, a los engranajes mercadot\u00e9cnicos que le dieron a <em>Pim Pam Pum<\/em> y Rebolledo su lugar en el imaginario colectivo de la juventud caraque\u00f1a.\u00a0 Vali\u00e9ndose de la \u00ab(&#8230;) <em>maquinaria publicitaria<\/em>\u00bb del peri\u00f3dico Urbe y su editorial, Rebolledo publicar\u00eda una novela producto de su \u00e9poca, el <em>zeitgeist<\/em> post-punk, materializado, de la Generaci\u00f3n X y de la <em>Caracas sangrante<\/em> de Garrido, a la cual le deber\u00eda su portada en la re-edici\u00f3n del 2010 de la novela.<\/p>\n<p>Dejando un poco de lado la mitolog\u00eda en torno a Rebolledo \u2013\u00e9pica o no\u2013, el argumento de Blanco Calder\u00f3n parece ignorar que los mecanismos publicitarios de toda la onda de la \u00e9lite <em>cool<\/em> caraque\u00f1a poco se distancian de aquellos de la alta cultura afrancesada que, de manera consciente o inconsciente, parece defender. Habr\u00edamos de preguntarnos si la academia no conforma tambi\u00e9n una maquinaria publicitaria, o un medio de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de determinados valores, patrones, o est\u00e9ticas, al servicio de equis intereses. Una far\u00e1ndula legitimada que decide qu\u00e9 es arte, el buen gusto y lo bello. Llama a la atenci\u00f3n, por cierto, que Gisela Kozak Rovero sea una de las primeras personas que comente el art\u00edculo de Blanco Calder\u00f3n.<\/p>\n<p>Existe una brecha, por supuesto, en la calidad de la producci\u00f3n literaria como obra, como arte, entre la obra de Stendhal, <em>Le rouge et le noir,\u00a0<\/em>o la gran<em> Com\u00e9die humaine<\/em> de Honor\u00e9 de Balzac, y <em>Pim Pam Pum<\/em> de Rebolledo. Es un sacrilegio siquiera al sentido com\u00fan el situar a Rebolledo en el olimpo de la literatura nacional; horror de mi parte sentarlo adem\u00e1s frente a Stendhal o Balzac, quienes realizaron un justo y divino retrato la sociedad aburguesada de su \u00e9poca. Pero all\u00ed se nos presenta un nudo cr\u00edtico, y es que \u00bfNo es <em>Pim Pam Pum<\/em> tambi\u00e9n una inspecci\u00f3n, aunque vulgar, clasista y mediocre, de una Caracas tambi\u00e9n aburguesada sobre la que no existe, y <em>no puede existir<\/em> una \u00fanica narrativa?<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center\">III<\/h2>\n<p>Yo creo que la novela de Rebolledo terminar\u00e1 posicion\u00e1ndose como lo que \u00e9l quiso: Como una mentada de madre al stablishment de la literatura acad\u00e9mica, s\u00ed, erigida desde el <em>kitsch<\/em> literario y el <em>boom<\/em> comercial. Obra de encargo o no, <em>Pim Pam Pum<\/em> colinda y entra en conflicto con algunas narrativas \u00e9picas existentes en torno a Caracas y su gente. Enfada y ofende por igual al Chavismo que aspira el eterno retorno del Oeste popular, como a la Oposici\u00f3n ensimismada que, al igual que Rebolledo, vivi\u00f3 la opulencia de la blanquitud moderna, occidental, y grotesca del Este caraque\u00f1o.<\/p>\n<p>No todo buen arte es violencia, ni toda violencia genera buen arte, y ciertamente, <em>Pim Pam Pum<\/em> fracasa en ambos sentidos. Pero lo indiscutible es que la obra se sit\u00faa a s\u00ed misma \u2013Aun careciendo de autoconciencia, y bien lo afirma Blanco Calder\u00f3n\u2013 como una transgresi\u00f3n a las a\u00f1oranzas de un Este heroico que nunca fue tal. La deconstrucci\u00f3n de las narrativas positivas que, a trav\u00e9s de los a\u00f1os, hab\u00eda generado una \u00e9lite intelectual, y que, con el tiempo, se convirtieron en la metanarrativa de la high-class capitalina en torno al resto del pa\u00eds. La Venezuela de la sociedad civil, de la ciudadan\u00eda, y del whisky caro tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Y es que all\u00ed est\u00e1 el valor, a mi juicio, no literario, ni afectivo, ni est\u00e9tico, sino art\u00edstico de <em>Pim Pam Pum<\/em>: Ser la reproducci\u00f3n negativa de los valores aburguesados de la pose contracultural caraque\u00f1a; la cultura pop, encarnada. Un relato acerca de los desmadres y las acabaderas de trapos de un conjunto de carajitos privilegiados que vivieron la Caracas underground de los 90&#8217;s a su manera, que fue el nihilismo del sifripunkeo distroi de Los Palos Grandes y Bello Monte. Y un retrato adem\u00e1s de una Caracas que no pod\u00eda existir sin la resaca de las borracheras de plaza p\u00fablica de ese mismo Este pol\u00edtico caraque\u00f1o. Como lo dec\u00eda Eduardo Febres en su art\u00edculo: \u00ab(&#8230;) <em>No hay por qu\u00e9 esperar que la literatura del chavismo la hagan escritores de eso que llamamos Izquierda<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>Si incomod\u00f3, molest\u00f3, y ofendi\u00f3 tanto la discusi\u00f3n reciente en torno a Rebolledo es, creo yo, no porque sea una literatura que ignore \u2013Ahora s\u00ed de forma consciente\u2013 las vivencias y subjetividades de los sectores m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n caraque\u00f1a. Tampoco la molestia surge a partir de las \u00ednfulas de faranduleo o la nostalgia de quienes conocieron o no a Rebolledo, como lo afirman a su manera Rodrigo Blanco Calder\u00f3n y Eduardo Febres. La molestia se trata, por una parte, de una discusi\u00f3n en torno a un libro tan odioso de leer como lo es <em>Pim Pam Pum<\/em>, y por otra parte, por ser una obra que desaf\u00eda la tradici\u00f3n interpretativa de una ciudad tan compleja como lo es Caracas; un s\u00edmbolo iconoclasta frente a las ilusiones de la Modernidad del Este del Este. <em>Pim Pam Pum<\/em> es el penoso rev\u00e9s del que nadie quer\u00eda hablar, un antecedente edgy al fen\u00f3meno del <em>me ir\u00eda demasiado;<\/em> una narrativa perfectamente v\u00e1lida y que resume el esp\u00edritu de una clase media decadente, una generaci\u00f3n perdida por obra y desgracia de s\u00ed misma. Y eso es perfectamente loable.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Heidegger en <em>Carta al Humanismo<\/em> que \u00ab(&#8230;) <em>El\u00a0 lenguaje\u00a0 es\u00a0 la\u00a0 casa\u00a0 del\u00a0 ser.\u00a0 En\u00a0 su\u00a0 morada\u00a0 habita\u00a0 el\u00a0 hombre.\u00a0 Los\u00a0 pensadores\u00a0 y\u00a0 poetas\u00a0 son\u00a0 los\u00a0 guardianes\u00a0 de esa\u00a0 morada.<\/em>\u00ab[1], y me es imposible no pensar en <em>Pim Pam Pum<\/em> como otra manifestaci\u00f3n m\u00e1s de ese <em>Ser<\/em>, ese <em>Dasein<\/em> caraque\u00f1o que, nos guste o no, forma parte de eso que llamamos <em>venezolanidad<\/em>. Una subjetividad sifrina, vacua, y postmoderna, pero que es sin lugar a duda una perspectiva alternativa, igualmente ver\u00eddica e inconscientemente cr\u00edtica de Caracas y su gente.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: center\">Ep\u00edlogo<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El problema que se nos presenta aqu\u00ed es aquel de la posibilidad de la generaci\u00f3n de una metanarrativa \u00fanica, real, y acabada de Caracas. El problema, como en toda interpretaci\u00f3n literaria, pasa en primera instancia por la valoraci\u00f3n est\u00e9tica y art\u00edstica de la obra de Rebolledo; sin embargo, teniendo como presupuesto el corolario de que, sin lugar a duda, <em>Pim Pam Pum<\/em> es una <em>mala novela<\/em>, es posible entonces profundizar s\u00f3lo en las discusiones secundarias, erigidas ahora a partir de la cr\u00edtica de Rodrigo Blanco Calder\u00f3n, y dejando de lado la evaluaci\u00f3n rigurosa de la obra de arte per se.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo no pretende sino ser una aproximaci\u00f3n a la discusi\u00f3n en torno a la multiplicidad narrativa de Caracas, una suerte de tarea Frankfurtiana, de an\u00e1lisis cr\u00edtico de un problema que se nos aparece como oculto y distante en todo momento por encontrarse cimentado en un texto, cuando menos, literario, pero que tiene un correlato material, y real, en funci\u00f3n de las distintas perspectivas que se pueden generar en torno a una misma ciudad y su gente.<\/p>\n<p>Estoy seguro de que pr\u00f3ximamente se ver\u00e1 una suerte de reacci\u00f3n en la Escuela de Letras \u2013E, ir\u00f3nicamente, en otros espacios de la literatura acad\u00e9mica\u2013 frente a la muerte de Rebolledo. Por nuestra parte, si todo marcha bien, en la Escuela de Sociolog\u00eda se ofertar\u00e1 para el venidero primer semestre del 2017, una optativa que no estudiar\u00e1 a <em>Pim Pam Pum<\/em> sino como pretexto para discutir los problemas de fondo, de orden sociol\u00f3gico, interpretativo, y hermen\u00e9uticos, all\u00ed contenidos; y por supuesto, para explorar en el marco de la literatura venezolana contempor\u00e1nea narrativas conflictivas en torno a Caracas y el pa\u00eds sin volver, necesariamente, a los cl\u00e1sicos. En nuestra necrofilia acad\u00e9mica \u2013Como me lo dec\u00eda Araya en nuestra conversaci\u00f3n\u2013 seguramente habr\u00e1 espacio tambi\u00e9n para <em>Salsa y Control<\/em>, de Jos\u00e9 Roberto Duque, o <em>Caracas, Valle de balas<\/em> de Earle Herrera, y otros. Por los momentos, son todos los detalles que les tengo. No queda m\u00e1s que invitarlos a la fiesta necrof\u00edlica, en la cual yo tambi\u00e9n participar\u00e9.<\/p>\n<h6><a href=\"https:\/\/www.ucm.es\/data\/cont\/docs\/241-2015-06-16-Carta%20sobre%20el%20humanismo.pdf\">[1]<\/a> Heidegger, Martin. Carta al Humanismo. [1946]<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracas Sangrante (1995), de Nelson Garrido. Pim Pam Pum: La Multiplicidad Narrativa de Caracas I Llegu\u00e9 tarde a la discusi\u00f3n, lo s\u00e9. Prefer\u00ed huir con cobard\u00eda a todo el debate que se gener\u00f3 en su momento a partir del art\u00edculo de Rodrigo Blanco Calder\u00f3n, Recuerdos de 1999. 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