{"id":54130,"date":"2016-06-06T14:12:22","date_gmt":"2016-06-06T18:12:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=54130"},"modified":"2016-06-06T14:12:22","modified_gmt":"2016-06-06T18:12:22","slug":"ruta-6-viaje-n-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/06\/06\/ruta-6-viaje-n-9\/","title":{"rendered":"RUTA 6 &#8211; VIAJE N\u00b0 9 MISI\u00d3N A TODA VIDA MUJERZUELA"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"54129\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?attachment_id=54129\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Encabezado_R69.jpg?fit=750%2C560&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"750,560\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Encabezado_R69\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Encabezado_R69.jpg?fit=696%2C520&amp;ssl=1\" class=\"size-medium wp-image-54129 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Encabezado_R69.jpg?resize=640%2C480&#038;ssl=1\" alt=\"Encabezado_R69\" width=\"640\" height=\"480\" \/><\/p>\n<p>A diario devengo algunas historias que quedan entre las tribulaciones de los d\u00edas y de una Ruta 6 llevada por el olvido. No las culpo, algunas nacieron para morir en el mismo instante. Las historias en Venezuela son ef\u00edmeras, retratos pintados para impresionar pero, como toda acuarela fresca, se deshacen en los raudales r\u00edos de la opresi\u00f3n t\u00e1cita. Hay colores que se repiten a menudo en los d\u00edas. Amarillo, azul y rojo, mucho rojo hace eclosionar sentimientos que permanecen imbuidos en lo profundo de la indignaci\u00f3n, la desesperaci\u00f3n y las ganas de mirar hacia otro lado. Algo parecido ocurre hoy.<\/p>\n<p>Hablo con Su\u00e1rez sobre la tesitura palurda de los servicios de seguridad y al parecer el tema le causa gracia. No s\u00f3lo devenimos en el tema de la seguridad, tiene hambre de hablar. <em>Mucha hambre<\/em>, aclaro en mi mente. Le pregunto con qu\u00e9 visi\u00f3n se observa el prisma de colores revolucionarios desde alguien que mira el pa\u00eds desde la moto en la que patrulla cada d\u00eda cerca de la universidad. Primero, y antes de comenzar su relato, me corrige. Al yo preguntarle sobre una de las tantas misiones de seguridad, me corrige el nombre diciendo: \u00abQuerr\u00e1s decir Misi\u00f3n A Toda Vida <em>Mujerzuela<\/em>\u00bb. El conductor escucha la radio y un locutor de juguete enumera la eficacia de un nuevo r\u00e9gimen dominado por los Compa\u00f1eros Ladrones de Alimentos y Producci\u00f3n. A algunos se les fundi\u00f3 el cerebro de tanto pensar\u2026<\/p>\n<p>Su\u00e1rez vuelve a la carga y se r\u00ede, sabe que \u00e9l se aprovecha de todo lo que sucede en Venezuela: \u00abMira, uno no es ladr\u00f3n. Bueno, por lo menos yo no. Es imposible saber qui\u00e9n juega para los dos equipos y si lo sabes est\u00e1s bajo amenaza. Aqu\u00ed la \u00fanica seguridad que t\u00fa tienes es que vas a morir alg\u00fan d\u00eda. Es duro pero es as\u00ed. A nadie le gusta enfrentar esa realidad, \u00bfpor qu\u00e9? Porque es feo que te digan que te enamoraron y ahora te quitan todo para que la posibilidad de un traidor con vida sea m\u00ednima. En Venezuela por mucho que se purgue la situaci\u00f3n, los cuerpos de seguridad y todo lo que t\u00fa quieras, va a costar algunos a\u00f1os para que todo cambie porque el venezolano se convirti\u00f3 en un oportunista, un sobreviviente que est\u00e1 hambriento, con ganas de llegar a su casa y tener algo m\u00e1s que una gota de agua fr\u00eda. Porque te quitan la comida, la ilusi\u00f3n del futuro, el agua, los sue\u00f1os de tu vida y todo se desvanece. \u00bfT\u00fa crees que uno <em>matraqueando<\/em> consigue el cielo? Uno tambi\u00e9n pasa carencias pero eso a la gente no le interesa porque ah\u00ed mismo te atacan como si fueras el traidor a la Patria\u00bb. Detengo la conversaci\u00f3n porque eso es mucho. Me cuesta contenerme para mirarlo y no decirle que si bien, \u00e9l no aprovecha de todas las cosas es porque no quiere o no ha tenido suerte de llegar a tiempo.<\/p>\n<p>\u00abSu\u00e1rez, disc\u00falpame pero no me puedes venir a decir eso. Con todo el respeto que te tengo no puedes venir a decirme que cualquier miembro de los cuerpos de seguridad va y respeta los derechos de los dem\u00e1s a hacer la cola o a cumplir su deber de proteger al ciudadano. Ustedes van y apenas organizan algo de la fila, toman el bot\u00edn como los propios piratas y se largan\u00bb. \u00c9l piensa y le da vueltas a mi posici\u00f3n. A la final, en la cola cotidiana, en la fila de la comida, en el salvaje oeste en el que se convierte un supermercado ellos son los primeros en huir por la retaguardia y dejar s\u00f3lo las boronas para aquellos que donan su vida al sol y al tiempo de la humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abNo vamos a discutir sobre eso que ese tema tiene muchas aristas\u00bb dice al fin. <em>Punto para la verdad<\/em> pienso. \u00abPero tambi\u00e9n hay que estar consciente que no todos son as\u00ed, o cuando se graduaron no ten\u00edan esa ambici\u00f3n. Lo que pasa es que o t\u00fa tomas las cosas o las toma otro y te quedas sin nada. Esa es la cosa, aparte que nosotros como polic\u00edas s\u00f3lo estamos para portar el uniforme porque si metemos preso a alguno que ande robando o parecido, la gente viene, paga a otro oficial para que lo libere o viene una orden expresa desde <em>arriba<\/em> para liberar a <em>sutano y a mengano<\/em>. No chico, uno aqu\u00ed est\u00e1 en manos de los malandros y al margen de la ley. Nadie en el pa\u00eds cree en las leyes y ahora nadie cree en nosotros. Yo tengo veinticinco a\u00f1os de servicio y ahora t\u00fa me ves as\u00ed: un animal cazando comida para llevar a la casa. Esto no es de Dios\u00bb sentencia.<\/p>\n<p>\u00abSu\u00e1rez, desde hace a\u00f1os t\u00fa eres el enemigo porque t\u00fa en alg\u00fan punto de la historia representaste la ley. Lo que sucede es que los de <em>arriba<\/em> fomentaron el automatismo violento, el disparar para obtener. El capit\u00e1n Barba Negra con sus secuaces saque\u00f3 de manera silenciosa todo y cuanto consiguieron; incluyendo el civismo, las buenas costumbres y las normas coercitivas de la sociedad. Ahora no eres nadie Su\u00e1rez, un n\u00famero m\u00e1s de la propaganda ficticia\u00bb. \u00c9l se lamenta. S\u00e9 que sobre sus hombros caen a\u00f1os de lucha. Luch\u00f3 para conseguir una casa que no se le fue regalada para unas elecciones. Tambi\u00e9n luch\u00f3 (o ser\u00eda mejor decir <em>trabaj\u00f3<\/em>) para comprar la comida, antes abundante y para todos los ciudadanos y por eso \u00e9l ten\u00eda el tiempo suficiente para fungir como baluarte de la seguridad ciudadana. En sus hombros cae el pasado como miles de <em>te lo dije, ese hombre no trae nada bueno<\/em>. Le pesa en el alma las decisiones pero no le queda otra sino mirar y seguir su camino en la pr\u00f3xima parada.<\/p>\n<p>\u00abAlgo te digo: el pa\u00eds antes se llamaba Venezuela pero de tanto que lo prostituyeron con tanta campa\u00f1a pas\u00f3 a llamarse <em>Mujerzuela<\/em>. El pa\u00eds est\u00e1 cansado de las revoluciones, de las independencias y de las sartas de pol\u00edticos de pl\u00e1stico. Esos fueron los proxenetas de una tierra llena de virtudes y costumbres tan anheladas por otros pa\u00edses. Ahora somos nada, un vertedero de basura mental en el mundo. Lo que \u00e9ramos ya no lo seremos en un largo tiempo porque como el pa\u00eds se convirti\u00f3 en <em>Mujerzuela<\/em>, nosotros tambi\u00e9n nos entregamos a la venta de nuestro futuro por un pedazo de alimento. Adi\u00f3s <em>mujerzuelano<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Se despide sin m\u00e1s y se baja. Yo me quedo pensando en las vicisitudes del pa\u00eds prostituido, en las palabras necias de Su\u00e1rez y en las musara\u00f1as propias de una Ruta 6 llevada al olvido, lenta en su andar por las fallas de sus repuestos. Esta ha sido la que ha salido a ruta por milagro. Por ella tuve que esperar una hora con cuarenta y cinco minutos.<\/p>\n<p>El sol arrecia y Su\u00e1rez lleva en su mano derecha la comida que servir\u00e1n en su casa. Hoy est\u00e1n de fiesta, lo malo es que s\u00f3lo toca comer el almuerzo: at\u00fan enlatado con cuatro panes franc\u00e9s a repartir.<\/p>\n<p>\u00bfY m\u00e1s nada? Eso, en estas alturas del partido, es un delicioso manjar que s\u00f3lo se puede disfrutar si saliste a <em>matraquear<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo viaje <em>mujerzuelano<\/em>!<\/p>\n<p>VIAJE N\u00b0 10: WIFI DISPONIBLE \u2013 RUTA 6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diario devengo algunas historias que quedan entre las tribulaciones de los d\u00edas y de una Ruta 6 llevada por el olvido. No las culpo, algunas nacieron para morir en el mismo instante. 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