{"id":53937,"date":"2016-05-20T10:47:09","date_gmt":"2016-05-20T14:47:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=53937"},"modified":"2016-05-20T10:47:09","modified_gmt":"2016-05-20T14:47:09","slug":"valor-las-ideologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/05\/20\/valor-las-ideologias\/","title":{"rendered":"El Valor de las Ideolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"53939\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/05\/20\/valor-las-ideologias\/valorideologiaspn\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/valorIdeolog%C3%ADasPN.jpg?fit=630%2C400&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"630,400\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"valorIdeolog\u00edasPN\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/valorIdeolog%C3%ADasPN.jpg?fit=630%2C400&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-53939\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/valorIdeolog%C3%ADasPN.jpg?resize=630%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"valorIdeolog\u00edasPN\" width=\"630\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es una costumbre bastante extendida en el com\u00fan de la gente tener una cierta aversi\u00f3n hacia las ideolog\u00edas pol\u00edticas. M\u00e1s all\u00e1 de las leg\u00edtimas -aunque en muchos casos desinformadas- razones para este rechazo, parece existir adem\u00e1s como una moda incentivada interesadamente por algunos. Buena parte de esta antipat\u00eda se basa ciertamente en terribles m\u00e9ritos de algunas ideolog\u00edas en particular, en traum\u00e1ticas experiencias hist\u00f3ricas marcadas por conflictos originados por una intensa polaridad ideol\u00f3gica de la sociedad, o en la actitud de muchas personas que -a pesar de la\u00a0 poca profundidad de sus reflexiones- asumen su ideolog\u00eda como la verdad \u00faltima hecha pol\u00edtica que adem\u00e1s de todo debe ser impuesta a los dem\u00e1s. En este sentido es natural que se haya generalizado una inmerecida actitud contraria a las ideolog\u00edas como un todo y a cualquier manifestaci\u00f3n m\u00ednimamente ideol\u00f3gica en particular. El objetivo de estas l\u00edneas es revindicar el valor pol\u00edtico de las ideolog\u00edas, aclarar sus l\u00edmites y matizar algunas opiniones comunes que se tienen de las mismas, as\u00ed como revelar a los principales beneficiados de este rechazo generalizado hacia las ideolog\u00edas. Este es el primero de una serie de art\u00edculos que dedicar\u00e9 a este tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Creo que vivimos desde hace mucho tiempo un acelerado proceso de banalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica. Parad\u00f3jicamente esto coexiste con una marcada tendencia a elevar a infinitas alturas la pol\u00edtica como el remedio de todos los males de la sociedad. Y es que tanto l\u00edderes pol\u00edticos como electores suelen creer por un lado que cada min\u00fasculo problema debe ser atendido desde el gobierno, pero por el otro lado los mensajes de los primeros son cada vez m\u00e1s superficiales y vac\u00edos de contenido, a la vez que la preocupaci\u00f3n de los segundos por hacer un profundo an\u00e1lisis de las problem\u00e1ticas sociales o al menos de los programas electorales por los que votan, es m\u00ednimo o en la gigantesca mayor\u00eda de los casos simplemente inexistente. As\u00ed las cosas, unos supuestos representantes que nunca han expuesto en detalle sus ideas, son legitimados para hacer y deshacer ilimitadamente, a trav\u00e9s de la democracia, por unos representados que no se toman el tiempo de reflexionar sobre los temas p\u00fablicos o de conocer a sus representantes y mucho menos a sus ideas, que en la mayor\u00eda de los casos permanecen ocultas tras un velo de superficialidad, emocionalidad y carisma. As\u00ed los primeros terminan peligrosamente determinando el futuro de todos y los segundos los ungen irresponsablemente de plena legitimidad para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Parece que luego de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn -que en el imaginario popular marc\u00f3 el final de la \u00faltima gran lucha ideol\u00f3gica- todo asunto p\u00fablico qued\u00f3 resuelto en su esencia y el \u00fanico par\u00e1metro para juzgar hoy la profesi\u00f3n de gobernar pas\u00f3 a ser tan solo un tema t\u00e9cnico de gerencia p\u00fablica. Hoy en d\u00eda pocos partidos hacen expl\u00edcita su ideolog\u00eda. Incluso muchas veces m\u00e1s que con partidos lidiamos con heterog\u00e9neas plataformas electorales con el \u00fanico fin de llegar al poder para mantenerlo haciendo algo, cualquier cosa, mientras tanto. En sus discursos ponen el \u00e9nfasis en la gerencia, en la eficacia, en la eficiencia, transparencia, o en cualquier otro t\u00e9rmino que suene m\u00e1s t\u00e9cnico que pol\u00edtico. No est\u00e1 de moda hacer parecer que se tiene una ideolog\u00eda, los partidos lo saben, lo incentivan y act\u00faan en consecuencia. Esto por supuesto no implica en ning\u00fan caso que no tengan una ideolog\u00eda, independientemente si es expl\u00edcita o no, o que la misma sea compartida por la totalidad de los militantes del partido o por sus simpatizantes, ni mucho menos que no est\u00e9n dispuestos a flexibilizarla hasta cualquier punto para maximizar sus posibilidades electorales. Muchas veces esta ambig\u00fcedad se mantiene deliberadamente para no agrietar la cohesi\u00f3n interna o el apoyo de la base de militantes, en lo que pareciera ser una actitud de \u201cya llegaremos al poder y veremos\u201d. Otras veces no se publicita la ideolog\u00eda porque no se distingue mucho de la del partido de al lado o porque atenta con lo que se acepta como pol\u00edticamente correcto. En el peor de los casos la ideolog\u00eda es camuflada por pudor, porque si se hiciese expl\u00edcita s\u00f3lo un pu\u00f1ado de radicales apoyar\u00eda esa opci\u00f3n pol\u00edtica. Y radicales hay pocos, gente pensante tal vez un poco menos, pero en cambio votos irreflexivos hay muchos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Sin embargo la verdad es que se est\u00e1 muy lejos de haber dado con la f\u00f3rmula correcta para cada tema pol\u00edtico o social como para que el \u00fanico problema que reste sea uno de buena gerencia. Ni siquiera hay consenso ni mucho menos certeza de que aquello que se postula o se apoya sea lo correcto. M\u00e1s grave a\u00fan, esto ni se debate. Se vota por personas no por ideas. Se vota por la expectativa estrecha de resultados a corto plazo de propuestas hechas a la ligera con el objeto de seducir a grupos particulares de votantes y no porque estas propuestas est\u00e9n enmarcadas en una s\u00f3lida teor\u00eda de lo social que haya sido convenientemente examinada por promotores y seguidores. Hay eso s\u00ed en la cultura popular una serie de ideas m\u00e1s o menos ampliamente aceptadas, que no son necesariamente correctas, de lo que deber\u00eda ser el rol del gobierno y de c\u00f3mo debe ejercerlo. Muchas de ellas incluso son contradictorias entre s\u00ed. Pero poco importa a la mayor\u00eda de los l\u00edderes pol\u00edticos, quienes fomentando la banalizaci\u00f3n del tema, o incluso conscientes de las contradicciones tanto de las propias ideas como de las expectativas populares, aprovechan la gran elasticidad de sus propios principios para cambiar en funci\u00f3n de la rentabilidad electoral seg\u00fan sople el viento. Tal vez podr\u00eda resumirse esta situaci\u00f3n en la frase: \u201cEstos son mis principios pero si no le gustan tengo otros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Todo el mundo tiene una opini\u00f3n sobre cada tema social. Es imposible que sea de otra forma. Todos experimentamos en carne propia los fen\u00f3menos sociales pues somos parte de ellos. Adem\u00e1s la democracia nos ha dado la idea de que cualquier opini\u00f3n es igual de v\u00e1lida, desde la del mendigo que pide en la esquina hasta la del PHD que investiga en una universidad. Pero no s\u00f3lo v\u00e1lida, sino acumulable para obtener poder pol\u00edtico para llevarla a la pr\u00e1ctica por medio de la fuerza. Se ha confundido el sagrado principio de que el derecho a expresar cualquier opini\u00f3n es respetable, con que sea respetable cualquier opini\u00f3n sin importar lo disparatada o nociva que pueda ser. Y esto ha tenido como resultado que si cualquier tonter\u00eda es popular, debe ser tolerada, respetada o peor a\u00fan acatada con tal que sus partidarios sumen en cantidad suficiente. Otro elemento que ha contribuido a llegar a este punto ha sido el declive de la filosof\u00eda en su versi\u00f3n posmoderna, que s\u00f3lo acepta un absoluto y este es parad\u00f3jicamente que no existe ning\u00fan absoluto. Flaco favor ha hecho el progreso de las ciencias f\u00edsicas, las tecnolog\u00edas y las ingenier\u00edas, que a muchos han hecho pensar erradamente que los problemas sociales son de naturaleza mec\u00e1nica y que se han de resolver de forma similar a c\u00f3mo un ingeniero ajusta una m\u00e1quina. Poco han ayudado a resolver este enredo las ciencias sociales las cuales -por importantes diferencias de base en cuanto a m\u00e9todos y supuestos de partida- lejos de ofrecer certezas cient\u00edficas en el \u00e1mbito de lo social que gocen de un amplio consenso en la comunidad cient\u00edfica -como pasa por ejemplo en las ciencias f\u00edsicas- se dividen en m\u00faltiples corrientes y escuelas antag\u00f3nicas tan diversas como gustos poco informados hay. De esto incluso las personas m\u00e1s ilustradas parecieran entender equivocadamente que no puede haber tal cosa como una ciencia de lo social que claramente arroje luces sobre lo posible y lo imposible, lo mejor y lo peor, lo verdadero y lo falso, lo justo y lo injusto, lo moral y lo inmoral. Sino m\u00e1s bien una especie de men\u00fa electoral para la organizaci\u00f3n social, en donde el problema es tan trivial como escoger caprichosamente lo que se prefiere de primer plato, segundo y postre y que al final el problema se reduzca a capitanear con eficiencia un gran barco \u2013condenado a no poder flotar pues termina siendo una amorfa e incoherente monstruosidad. Y lo peor de todo, ninguna de estas cosas fundamentales est\u00e1n hoy en d\u00eda presentes en el debate pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Es en este contexto en el que nos movemos en todos los temas sociales y pol\u00edticos. M\u00e1s all\u00e1 de lo indeseable de este enredo que en la versi\u00f3n democr\u00e1tica se concreta en una grave superficialidad y en la distorsi\u00f3n de la pol\u00edtica hacia un mercado de intereses de grupos, es la realidad tal y como se nos presenta. Y es aqu\u00ed donde las ideolog\u00edas juegan un importante papel para retomar en alguna medida la profundidad del debate. Ayudando y obligando a l\u00edderes y electores a fundamentar sus decisiones en un cuerpo de ideas que representen su visi\u00f3n de lo social, a sostener las cr\u00edticas hacia sus adversarios y a intentar refutar las que reciben bas\u00e1ndose en algo m\u00e1s que la conveniencia electoral o el carisma del candidato y lo bonito de su mensaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0En cierto modo, desde la perspectiva del votante, las ideolog\u00edas cumplen una funci\u00f3n similar a las marcas comerciales. Permiten una diferenciaci\u00f3n clara entre las distintas ofertas electorales al englobar una serie de atributos que se le imputan y que contribuyen de esta manera a dar alg\u00fan contenido, alguna profundidad, a la decisi\u00f3n del elector con un aporte mucho m\u00e1s rico que el que puedan tener el color o eslogan del partido o el carisma o la cara bonita del pol\u00edtico. La etiqueta ideol\u00f3gica sintetiza mucha informaci\u00f3n muy pertinente a la hora de reflexionar el voto. Facilita al elector el interpretar y enmarcar una propuesta particular dentro del contexto m\u00e1s o menos coherente del sistema de \u00a0ideas que brinda una ideolog\u00eda. Y facilita sobre todo llevar el debate al centro de la cuesti\u00f3n: a la validez de una visi\u00f3n particular de la sociedad y a la legitimidad de los medios propuestos para tender a ella. Es decir, permite hacer un puente entre la superficial y muchas veces demag\u00f3gica propuesta electoral, con un modelo de sociedad ampliamente debatido desde dentro de la propia ideolog\u00eda y desde ideolog\u00edas adversarias, algo que enriquece ampliamente el debate de ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Por otro lado las ideolog\u00edas representan un amarre, un marco disciplinador a la acci\u00f3n de los pol\u00edticos, quienes se ver\u00e1n incentivados a ser m\u00e1s fieles a su aceptado sistema de ideas y menos a las encuestas y a los <em>focus groups<\/em>. Toda propuesta para seducir al electorado deber\u00e1 pasar primero por el tamiz ideol\u00f3gico y tendr\u00e1 que ser enmarcada en una consistente estructura de ideas y de principios dictados por su ideolog\u00eda. De esta manera se proporciona profundidad y coherencia a la plataforma electoral a la vez que se incentiva que el debate pol\u00edtico gire en torno a ideas fundamentales, m\u00e1s que a preferencias arbitrarias, intereses coyunturales o a un enga\u00f1oso debate de que todo se trata de la eficiencia y no sobre muy distintas visiones del hombre y de la sociedad que a\u00fan no han sido resueltas. Se puede ser tan eficiente o tan gerente como se quiera en abolir la propiedad privada, llevar a cabo una limpieza racial o haciendo que la ley discrimine a los ciudadanos para dar a unos y quitar a otros. Se puede sostener que se quiere eliminar la pobreza, garantizar la felicidad de la gente o salvar el planeta. Pero lo verdaderamente importante es debatir no s\u00f3lo la eficiencia de las pol\u00edticas, sino su objeto, sus medios y su legitimidad. Cu\u00e1l es la sociedad que se quiere tener y por qu\u00e9 y si estas pol\u00edticas ayudan o no a conseguirlas. Estos debates no terminaron con la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, est\u00e1n hoy m\u00e1s vigentes que nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El pol\u00edtico, al verse forzado a ser fiel a su ideolog\u00eda tendr\u00e1 que responder por ella. Deber\u00e1 defenderla con ideas profundas en debates frente a partidarios de ideolog\u00edas adversas e incluso frente a ataques caricaturizados de su propia ideolog\u00eda que se ver\u00e1 obligado a aclarar. Esto induce a profundizar en el contenido de los debates, a llevarnos a analizar los objetivos de las pol\u00edticas en funci\u00f3n de la visi\u00f3n de sociedad que tienen quienes las proponen y hacer lo mismo con los medios que dicen que servir\u00e1n para llevarla a cabo. Tampoco habr\u00eda que descartar que a muchos pol\u00edticos no les guste el debate ideol\u00f3gico porque intuyen que las ideas en las que se basan sus actuaciones no son sino una colecci\u00f3n arbitraria de sus propios complejos, caprichos, intereses y gustos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0No sorprende ahora por qu\u00e9 la moda entre la clase pol\u00edtica es minimizar el tema ideol\u00f3gico y competir por agradar a los electores s\u00f3lo de forma superficial y emotiva en vez de comprometerse con un m\u00e1s complejo debate de ideas. Esto es especialmente cierto en partidos radicales que desde un principio saben que no convendr\u00eda electoralmente hacer expl\u00edcito el conjunto de ideas que los motivan. Contrario a la creencia m\u00e1s extendida, investigar sobre las ideolog\u00edas, adherirse a una, intentar defenderla y refutar las dem\u00e1s, no es dejar de pensar, en ning\u00fan caso lo ser\u00eda para la gente inteligente, es por el contrario un importante y muy provechoso ejercicio intelectual, algo tan poco usual pero tan necesario en la pol\u00edtica de hoy. Pero eso de que la gente piense sabemos a qui\u00e9nes no interesa en pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Cualquier temor o desconfianza que se pueda tener a que la gente asuma una ideolog\u00eda cualquiera de forma superficial, que las defienda con una vehemencia irracional o que existan efectivamente ideolog\u00edas criminales o profundamente equivocadas, siempre ser\u00e1n necesariamente menores a tener sencillamente seguidores de l\u00edderes sin ideas firmes, coherentes o al menos visibles. El apego al l\u00edder o al partido tambi\u00e9n puede tener origen en una aproximaci\u00f3n superficial &#8211; el seguimiento a un l\u00edder o la adhesi\u00f3n a un grupo es m\u00e1s susceptible de originarse a partir de factores emocionales- su defensa hemos visto que puede llegar a cualquier grado de pasi\u00f3n irracional y finalmente sabemos que de l\u00edderes criminales y profundamente equivocados est\u00e1 llena la historia. Es m\u00e1s f\u00e1cil y valioso juzgar una idea que una persona. Es m\u00e1s provechoso cuestionar la coherencia interna de un sistema de ideas que las promesas en el aire de un pol\u00edtico o su zigzagueante trayectoria pasada. Es mucho menos peligroso oponer ideas a ideas que personas sin ideas a personas sin ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0En pr\u00f3ximos art\u00edculos de esta serie intentar\u00e9 examinar qu\u00e9 es una ideolog\u00eda y cu\u00e1les son los m\u00e1s populares prejuicios y ataques de esta moda anti-ideol\u00f3gica, realizar un breve an\u00e1lisis del espectro ideol\u00f3gico\u00a0 y tratar de averiguar cu\u00e1l es la ideolog\u00eda de ese ser m\u00edtico, pragm\u00e1tico, siempre de centro, libre de toda influencia intelectual y supuesto h\u00e9roe ocupado s\u00f3lo de los problemas reales del d\u00eda a d\u00eda de la gente y nunca de oscuros debates filos\u00f3ficos que no sirven para nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Luque<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si te gust\u00f3 lo que le\u00edste y crees que vale la pena que alguien m\u00e1s lo haga, dale a \u201cMe gusta\u201d y comparte.<\/p>\n<p>Blog: <a href=\"http:\/\/ahoraenblog.blogspot.com\/\">http:\/\/ahoraenblog.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>Facebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/luque.luis\">https:\/\/www.facebook.com\/luque.luis<\/a><\/p>\n<p>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/luqueluis\">https:\/\/twitter.com\/luqueluis<\/a><\/p>\n<p>Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/leluques\/\">https:\/\/www.instagram.com\/leluques\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una costumbre bastante extendida en el com\u00fan de la gente tener una cierta aversi\u00f3n hacia las ideolog\u00edas pol\u00edticas. 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