{"id":53728,"date":"2016-04-24T13:43:08","date_gmt":"2016-04-24T18:13:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=53728"},"modified":"2016-04-24T13:43:08","modified_gmt":"2016-04-24T18:13:08","slug":"no-volvere-hacerlo-no-volvere-hacerlo-perdon-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/04\/24\/no-volvere-hacerlo-no-volvere-hacerlo-perdon-perdon\/","title":{"rendered":"\u00abNo volver\u00e9 a hacerlo, no volver\u00e9 a hacerlo, perd\u00f3n, perd\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Mi coraz\u00f3n era un bombo sonoro, un martilleo violento que semejaba un tambor de pozo petrolero. Mi sangre herv\u00eda junto a la adrenalina del instante tan esperado. Mi cabeza era un periscopio, una gr\u00faa nerviosa que se cercioraba constantemente de que no hab\u00eda testigos visibles. El aire, que impactaba contra mis pituitarias, parec\u00eda ser g\u00e9lido, polar. La luz naranja de los postes imperturbables en medio de la calle desierta, daba a mis compa\u00f1eros un alucinado aspecto cinematogr\u00e1fico. \u201cYa lo tenemos, ya lo tenemos\u201d.<\/p>\n<p>Con rapidez genuina (aunque ensayada previamente en varias ocasiones) puls\u00e9 el bot\u00f3n que abr\u00eda las fauces de la maleta del carro. Ellos, sudorosos y sonriendo de manera casi forzada, introdujeron el bulto beige que a\u00fan se retorc\u00eda. \u201cP\u00e9gale m\u00e1s, p\u00e9gale m\u00e1s\u201d, era la orden que se fund\u00eda entre los gritos de p\u00e1nico. La motocicleta, que a\u00fan rezongaba horizontal sobre el asfalto brillante, fue recogida y orillada para no levantar sospechas. El acelerador a fondo hizo galopar los caballos de fuerza que, con crines de carbono, nos alejaron del lugar. \u201cNo puedo creer que lo hayamos hecho\u201d.<\/p>\n<p>Aullidos fren\u00e9ticos y alocados eran sin\u00f3nimo de celebraci\u00f3n. Palmas que percut\u00edan repetidamente eran el ritual que brindaba las primeras albas de calma luego de la meta alcanzada. Suspiros (casi gemidos) de alivio eran nuestro soundtrack. La ruta, a trav\u00e9s de la cual march\u00e1bamos, estaba memorizada al caletre. Nada m\u00e1s nos hizo falta, todo estuvo en orden, a lo menos, por una vez. \u201cY yo que ya no cre\u00eda en la justicia\u201d.<\/p>\n<p>La reja del estacionamiento, a raz\u00f3n de su motor semi-averiado, tard\u00f3 m\u00e1s de lo acostumbrado en darnos la bienvenida. Mi \u00edndice, perpendicular a mis labios, era se\u00f1al imperiosa de guardar silencio. Mis padres dorm\u00edan, el bombillo, apagado desde su ventana, no pod\u00eda indicar otra cosa. \u201cTr\u00e1elo, tr\u00e1elo\u201d, fue el \u00fanico murmullo que se atrevi\u00f3 a romper la quietud. Entre tres cargaron a la v\u00edctima y la transportaron hasta el herm\u00e9tico maletero del estacionamiento. \u201cAhora podemos gritar todo lo que queramos\u201d.<\/p>\n<p>Siete minutos tard\u00f3 en volver del desmayo. Las agujas de mi fiel reloj de pulsera no se atrever\u00edan a mentirme, mucho menos esa noche. Fue desenvuelto, mas no desamarrado. All\u00ed estaba el mejor obsequio que yo pod\u00eda haber solicitado en esta metr\u00f3polis enferma, en esta capital profundamente trastornada. Sus dientes rotos, su mirada desenhebrada por el terror, sus bigotes esbeltos, acorralados, exploraban su limitado entorno en busca de alg\u00fan retazo de compasi\u00f3n, una compasi\u00f3n que todos sab\u00edamos (incluso \u00e9l) que ser\u00eda la gran ausente en nuestra revanchista tertulia.<\/p>\n<p>Era imposible recular, a esa altura del juego era pecado arrepentirse. Cualquier indicio de desmontar lo logrado no era m\u00e1s que una tonter\u00eda que pod\u00eda resultar car\u00edsima. Cierto sadismo, del que jam\u00e1s cre\u00ed poder ser portador bajo ninguna circunstancia, era una morfina que se me intensificaba sensible ante los golpes y patadas que iban deformando el rostro renegado a su castigo. \u201cNo volver\u00e9 a hacerlo, no volver\u00e9 a hacerlo, perd\u00f3n, perd\u00f3n\u201d, era un mon\u00f3logo en loop que iba y volv\u00eda ante o\u00eddos sordos y pu\u00f1etazos iracundos. Desapareci\u00f3 su respiraci\u00f3n, sus ojos no eran m\u00e1s que dos lienzos blancos en los que se borr\u00f3 mi angustia y en donde se ray\u00f3, con manchas indelebles, el retrato reflejo de nuestro propio salvajismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T.M.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi coraz\u00f3n era un bombo sonoro, un martilleo violento que semejaba un tambor de pozo petrolero. Mi sangre herv\u00eda junto a la adrenalina del instante tan esperado. Mi cabeza era un periscopio, una gr\u00faa nerviosa que se cercioraba constantemente de que no hab\u00eda testigos visibles. El aire, que impactaba contra mis pituitarias, parec\u00eda ser g\u00e9lido, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3359,"featured_media":53729,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[62,743,4415,4447,44,136],"class_list":{"0":"post-53728","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-descontento","8":"tag-caracas","9":"tag-delincuencia","10":"tag-linchamientos","11":"tag-secuestro","12":"tag-venezuela","13":"tag-violencia"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Uracoa-2.jpg?fit=1600%2C1071&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-dYA","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3359"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53728\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}