{"id":53061,"date":"2016-02-20T11:22:31","date_gmt":"2016-02-20T15:52:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=53061"},"modified":"2016-02-20T11:22:31","modified_gmt":"2016-02-20T15:52:31","slug":"podemos-escoger-nuestro-orden-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/02\/20\/podemos-escoger-nuestro-orden-social\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos escoger nuestro orden social?"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"53062\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2016\/02\/20\/podemos-escoger-nuestro-orden-social\/portadahayekpn\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/PortadaHayekPN.png?fit=598%2C406&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"598,406\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"PortadaHayekPN\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/PortadaHayekPN.png?fit=598%2C406&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-53062\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/PortadaHayekPN.png?resize=598%2C406\" alt=\"PortadaHayekPN\" width=\"598\" height=\"406\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 2005 un grupo de prestigiosos cient\u00edficos dirigi\u00f3 un ambicioso proyecto en el lago Giunla situado en el valle de Gum-nih-fe en el sureste asi\u00e1tico. El objetivo era la introducci\u00f3n de una especie for\u00e1nea de pez en el cuerpo de agua dulce. Este inaccesible valle en el que se enclava el lago forma un ecosistema pr\u00e1cticamente aut\u00f3nomo, el cual pose\u00eda especies \u00fanicas, algunas de ellas reci\u00e9n descubiertas, dado el desarrollo evolutivo independiente favorecido por el accidente geogr\u00e1fico. El objetivo era demostrar la capacidad de control humano sobre las variables ambientales para el dise\u00f1o de ecosistemas. Para ello utilizaron gigantescas maquinarias para elevar la temperatura promedio del lago en 1,5\u00b0 y aumentaron ligeramente la salinidad del agua para que varias especies, tambi\u00e9n importadas, de algas y hongos pudiesen terminar de acondicionar el lago para la recepci\u00f3n del pez. De forma similar introdujeron a un depredador natural del nuevo hu\u00e9sped para mantener controlada su poblaci\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n una especie de sapo cuyas larvas son su principal alimento. La selecci\u00f3n de estos nuevos hu\u00e9spedes fue hecha en base a procurar la sostenibilidad de la nueva especie mientras se adaptaba finalmente el micro ecosistema entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Cinco a\u00f1os despu\u00e9s fue cancelado el proyecto. Para entonces el lago se hab\u00eda convertido en un triste pantano atestado de unos roedores locales bastante parecidos a las ratas cuya poblaci\u00f3n hab\u00eda aumentado unas mil veces. Los cient\u00edficos no hab\u00edan tomado en consideraci\u00f3n algunas variables cuyo impacto cre\u00edan despreciable y al final la serie de consecuencias aument\u00f3 geom\u00e9tricamente trastocando enormemente y para siempre el micro clima del valle dando al traste con todo el experimento y con la biodiversidad local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Por supuesto la anterior historia es pura ficci\u00f3n. A ning\u00fan cient\u00edfico serio se le habr\u00eda pasado por la cabeza el alterar deliberadamente la vasta complejidad de un ecosistema para obtener un resultado arbitrario. Mucho menos a riesgo de sacrificar una rica biodiversidad cuyo fr\u00e1gil equilibrio tom\u00f3 millones de a\u00f1os conseguir a la naturaleza. Por mucho que conoci\u00e9ramos a la perfecci\u00f3n todo lo que habr\u00eda que saber desde la bacteria m\u00e1s insignificante al m\u00e1s grande mam\u00edfero, ning\u00fan cient\u00edfico natural tendr\u00eda la arrogancia de pretender alterar a prop\u00f3sito un complejo ecosistema de miles de especies altamente interconectadas entre s\u00ed y con el resto del entorno inorg\u00e1nico. Esta idea, que es bastante sensata y f\u00e1cil de digerir, nos lleva al fondo de la cuesti\u00f3n sobre la que versa este art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Las bacterias no razonan, los protozoos no son conscientes de s\u00ed mismos, las algas no desarrollan un lenguaje, los insectos no generan cultura, los peces no fabrican herramientas, las ranas no escriben historia ni la ense\u00f1an a sus hijos, los p\u00e1jaros no desarrollan pensamiento cient\u00edfico, los reptiles no escriben poes\u00edas ni sinfon\u00edas, los roedores no tienen nociones de moral, \u00e9tica o justicia, los peque\u00f1os mam\u00edferos no son capaces de entender el concepto del valor ni de intercambiar entre ellos cosas y conocimientos. A pesar del inmenso salto en complejidad que separa la civilizaci\u00f3n humana de aqu\u00e9l ficticio y relativamente simple ecosistema tropical asi\u00e1tico, sobre el que jam\u00e1s consentir\u00edamos introducir tales perturbaciones a su equilibrio natural, sin embargo so\u00f1amos, demandamos o exigimos a nuestros sabios, a cada momento, a cada peque\u00f1o anhelo o problema que se nos presente, que alteren a voluntad, a gran escala y de forma sistem\u00e1tica, el delicado orden en el que interactuamos de maneras insospechadas 7 mil millones de seres humanos y que como especie diferenciada llevamos unos 30 mil a\u00f1os desarrollando \u00bfPor qu\u00e9 ocurre semejante contradicci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Socialismo, marxismo, progresismo, socialdemocracia, fascismo, nacionalismo, dirigismo, teocracia, sembrar el petr\u00f3leo, conservadurismo, feminismo, ecologismo, animalismo, son s\u00f3lo algunas de las corrientes que bajo el paraguas del derecho positivo se basan en el uso de la fuerza para la construcci\u00f3n de un ideal social particular definido seg\u00fan la preferencia de sus demandantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El problema es que la cotidianidad moderna en cierto sentido nos tiene mal acostumbrados. No me malinterpreten. No es este un llamado rom\u00e1ntico a un id\u00edlico pasado buc\u00f3lico ni una reiteraci\u00f3n m\u00e1s de aquella tonter\u00eda de que todo tiempo pasado fue mejor. Nada m\u00e1s alejado de eso. A lo que me refiero con que estamos mal acostumbrados, es que cada \u00e9poca trae consigo sus paradigmas. Un conjunto de ideas, creencias e intuiciones que como una especie de filtro determina buena parte de la forma en que todos nosotros observamos, interpretamos, racionalizamos e interactuamos con todo aquello que nos rodea. Estas ideas m\u00e1s o menos expl\u00edcitas, m\u00e1s o menos racionalizadas, elaboradas desde lo m\u00e1s ingenuo hasta la m\u00e1s alta filosof\u00eda, forman parte de nuestro arsenal ps\u00edquico al que tenemos necesariamente que echar mano para interpretar y modelar la realidad que nos rodea. Pues adem\u00e1s de nuestra propia creatividad, bastante influenciada ya por estas ideas, no tenemos mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0No se trata de un lavado de cerebro, de una conspiraci\u00f3n o una mala copia de The Matrix. Es simplemente la forma en que funcionamos. Tampoco es algo exclusivo de nuestro tiempo, siempre hemos funcionado as\u00ed. Somos seres sociales cuya experiencia se va formando a partir de la experiencia com\u00fan del pasado. Por lo que buena parte de esta inercia nos acompa\u00f1ar\u00e1 a lo largo de toda nuestra historia individual y determinar\u00e1 en gran medida los signos y mensajes con los que educamos a la siguiente generaci\u00f3n. Por eso la historia de la humanidad es un largo continuo. Y lo que llamamos revoluciones muchas veces no es otra cosa que la popularizaci\u00f3n paulatina de un cambio radical de alguna de esas ideas, que sin saberlo llevamos a cuestas y que poco a poco van drenando todas las capas de la cultura. S\u00f3lo para ir desde la gran idea de ruptura hasta su m\u00e1s ingenua y masiva expresi\u00f3n en la cultura popular algunas generaciones m\u00e1s tarde. Siempre poco a poco, porque no se pude de otra forma debido a la inercia con que individuo y sociedad integramos los nuevos conocimientos a los viejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Con esto no quiero decir ni que todo conocimiento nuevo sea m\u00e1s correcto, ni m\u00e1s cient\u00edfico ni que en el panorama m\u00e1s amplio no represente una involuci\u00f3n del conocimiento ya adquirido. S\u00f3lo intento concluir que, si es muy dif\u00edcil para un individuo romper instant\u00e1neamente con el paradigma de su \u00e9poca, es imposible que la sociedad lo haga. Porque estos paradigmas influencian no s\u00f3lo el tipo de respuestas a las preguntas que nos hacemos, sino principalmente cu\u00e1les son esas preguntas que nos hacemos. El cambio de mentalidad es un proceso largo, muy gradual y que se lleva unas cuantas generaciones, tantas m\u00e1s cuanto m\u00e1s rompedora sea la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0En nuestro tiempo hay en particular una idea que es una colosal columna. Y que se manifiesta en todos los niveles culturales: desde c\u00f3mo reaccionar\u00eda un ni\u00f1o de 4 a\u00f1os, lo que escribir\u00eda un poeta, hasta lo que dir\u00eda un estudiado intelectual. Esta idea nuclear de nuestro paradigma actual tiene sus ra\u00edces hace un par de siglos y no ha hecho sino consolidarse a nivel popular gracias a los avances tecnol\u00f3gicos, que de un tiempo a ac\u00e1 aparecen a un ritmo vertiginoso, casi imposibles de ser seguidos a tiempo real. Esta idea no es otra que la fe absoluta en la capacidad sin l\u00edmites de la raz\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Hoy d\u00eda pr\u00e1cticamente nadie se atreve a asegurar que algo no est\u00e9 inventado o que no sea conocido. Poco importa. Sino lo est\u00e1 hoy lo estar\u00e1 el mes que viene, o en un par de a\u00f1os. O hace rato que ya existe o que ya se sabe, pero falta un poco por desarrollar, por hacer viable, por abaratar o para que llegue al mercado de consumo masivo. Dentro de este paradigma no existe problema alguno que est\u00e9 m\u00e1s lejos que un mont\u00f3n de dinero, algunos grupos de investigaci\u00f3n, otras tantas supercomputadoras y un poco de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Intuitivamente y siendo hijos de esta \u00e9poca, lo anterior, aunque reduccionista, nos parecer\u00e1 que tiene bastante sentido. Es lo suficientemente sensato para quienes hemos nacido en los \u00faltimos 50 a\u00f1os, pero posiblemente lo ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s para quienes nazcan en los pr\u00f3ximos 50. Para los m\u00e1s esc\u00e9pticos o conservadores incluso habr\u00eda poco riesgo en pensar as\u00ed. De no poderse lograr alg\u00fan resultado final, dir\u00edan, algo habr\u00edamos logrado al intentarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El problema con esto es lo siguiente: \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si hubiese algo que escapase al poder de la raz\u00f3n humana? Y no me refiero a algo paranormal o divino. Me refiero a algo m\u00e1s cercano, m\u00e1s cotidiano. A algo que nos envuelve y de lo que somos parte. Me refiero por supuesto al orden social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Por razones filos\u00f3ficas, epistemol\u00f3gicas y metodol\u00f3gicas que conciernen a la naturaleza m\u00e1s \u00edntima del objeto de estudio de las ciencias sociales (nosotros mismos), se puede llegar a la conclusi\u00f3n de que el orden social, esto es el estado de cosas como resultado no intencionado de la acci\u00f3n humana de multitud de individuos, no es susceptible de dise\u00f1o, de predicci\u00f3n o de control por inteligencia humana alguna. Esta idea no s\u00f3lo choca de frente con el paradigma dominante, sino que tambi\u00e9n lo hace con muchas de las pretensiones alrededor del m\u00e9todo democr\u00e1tico. Y es que es una notable paradoja el hecho de que a pesar de experimentar a diario la existencia humana y la inmersi\u00f3n en el orden social, los comprendemos infinitesimalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0No pretendo profundizar aqu\u00ed a este respecto, porque comenzar a esbozar los argumentos dar\u00eda para un art\u00edculo completamente distinto que no es este. De momento s\u00f3lo puedo pedir el acto de fe de asumir esto como cierto para poder analizar algunas de sus implicaciones. Solamente como inspiraci\u00f3n para el ejercicio de renuncia a la incredulidad y especialmente para quienes se han formado en las ciencias duras, valga el relato ficticio de nuestro ecosistema asi\u00e1tico. O si sirve, reflexionar acerca del estado actual de las capacidades de las ciencias meteorol\u00f3gicas en cuanto a predecir el estado futuro de un sistema relativamente complejo como es la atm\u00f3sfera, no ya de dise\u00f1arlo o controlarlo. Hacerlo, como es l\u00f3gico, asumiendo que las nubes no piensan ni que las gotas de lluvia tienen voluntad. O mejor a\u00fan, atender a lo que un f\u00edsico cu\u00e1ntico podr\u00eda decirnos acerca del determinismo en la mec\u00e1nica del universo, que hoy por hoy sabemos que no es tal. Estos ejemplos pueden ser \u00fatiles para ayudarnos a sacar la cabeza por encima del paradigma actual y poder dar por supuesto, para luego comenzar a entender, la afirmaci\u00f3n sobre la imposibilidad de dise\u00f1o, predicci\u00f3n o control del orden social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Aceptando esto, caer\u00edamos en graves errores al intentar extrapolar a las ciencias sociales las expectativas que los hijos de esta \u00e9poca tenemos para con las llamadas ciencias duras y sus parientes aplicadas, las distintas tecnolog\u00edas, cuyos resultados nos ofrecen a un ritmo fren\u00e9tico infinidad de avances para el bienestar humano. El primer error se deriva directamente del supuesto que ped\u00ed que se aceptara como cierto. Pues ser\u00eda una consecuencia l\u00f3gica inmediata el que no se le pueda pedir tanto a las ciencias sociales sobre algo que es imposible de dise\u00f1ar, predecir o controlar. Evidentemente moldear a voluntad una sociedad con objetivos arbitrarios, estar\u00eda muchos \u00f3rdenes de magnitud por encima del nivel de complejidad que tendr\u00eda hacer lo mismo sobre un ecosistema biol\u00f3gico (primer salto). Y esto a su vez estar\u00eda \u00a0muchos \u00f3rdenes de magnitud sobre el nivel de complejidad de un sistema meteorol\u00f3gico (segundo salto). Pero es que a su vez esto estar\u00eda muchos \u00f3rdenes de magnitud por encima del nivel de complejidad de la m\u00e1s intrincada m\u00e1quina dise\u00f1ada por el hombre (tercer salto). En cuanto al segundo y tercer salto se puede hablar tan solo (que ya es bastante) de un dr\u00e1stico incremento de grados de complejidad, de multiplicaci\u00f3n de variables y procesos, de no-linealidades, de matem\u00e1tica del caos, de probabilidades y de estad\u00edstica. Por ejemplo las matem\u00e1ticas involucradas en el an\u00e1lisis din\u00e1mico del lanzamiento al aire de una moneda son tan prohibitivas (incluso con supercomputadoras), que optamos por un an\u00e1lisis estad\u00edstico gracias a que a pesar de la complejidad, el fen\u00f3meno presenta alg\u00fan tipo de regularidad. Pero por las razones que ya advert\u00ed que no se expondr\u00e1n ac\u00e1, cuando hablamos del primer salto, no se trata \u00fanicamente de un gran aumento del grado de complejidad en t\u00e9rminos cuantitativos, sino especialmente de un salto cualitativo infranqueable. No tratamos ya con relativamente simples sistemas de \u00e1tomos, engranajes, transistores, microchips, plantas o animales, de los que podemos observar ciertas regularidades. Sino que tratar\u00edamos con seres dotados de raciocinio y voluntad que interactuar\u00e1n entre s\u00ed y con los anteriores sistemas a trav\u00e9s de procesos que a\u00fan no existen y en base a informaci\u00f3n que a\u00fan no se genera. Y es que lo caracter\u00edstico de estos actores es que crean informaci\u00f3n y formas de interacci\u00f3n en cada momento, por lo que, para decirlo en t\u00e9rminos simples y en el insuficiente lenguaje matem\u00e1tico, no est\u00e1n dados, ni podr\u00edan conocerse en tiempo real, el conjunto de ecuaciones ni tampoco el conjunto de datos. Y adem\u00e1s estos ser\u00edan siempre cambiantes y expansivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Si el primer error se deduce de forma l\u00f3gica a partir de la premisa. El segundo en cambio requiere un mayor an\u00e1lisis y tiene implicaciones mucho m\u00e1s\u00a0 trascendentales, que desbordan el \u00e1mbito de la filosof\u00eda de la ciencia y que llegan hasta nuestra realidad m\u00e1s directa y cotidiana. Y es que obviar el supuesto de la imposibilidad de dise\u00f1ar, predecir o controlar el orden social, tiene usualmente como consecuencia el grave error de tratar de hacerlo. Todos queremos un mundo mejor, sea lo que sea que esto signifique. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de imaginar un tipo de sociedad en particular que satisfaga nuestras preferencias y ambiciones. Desde las m\u00e1s loables hasta las m\u00e1s pueriles. Da exactamente lo mismo, pues el an\u00e1lisis que planteo ac\u00e1 est\u00e1 totalmente exento de juicios de valor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando me refiero a la imposibilidad de dise\u00f1ar, predecir y controlar el orden social, no quiero decir que un campo de fuerza invisible evitar\u00e1 cualquier intento de hacerlo. Sino que, como en el caso de nuestro ficticio ecosistema asi\u00e1tico, cualquier intento de conseguir un resultado particular del complejo orden social, tendr\u00eda grandes consecuencias imposibles de prever para el que lo intente. Y estas consecuencias con mucha probabilidad no ser\u00e1n del agrado de quien tom\u00f3 la iniciativa, a la larga ser\u00e1n incompatibles con los objetivos buscados y, de haberse conseguido parcial y temporalmente un resultado aproximado, poderosas fuerzas, que naturalmente operan en sentido contrario, har\u00e1n que este resultado sea insostenible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Parad\u00f3jicamente estas consecuencias imprevistas pueden llegar a alterar de tal manera y en tal magnitud al orden social, que este sea incapaz ahora de sostener el ritmo de avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos productores de bienestar que nos hicieron pensar en un primer momento que cab\u00eda exigir similar desempe\u00f1o a las ciencias sociales. Por esto es que quienes pretenden construir nuevos mundos, podr\u00edan llegar a ser en todo caso destructores de mundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Hablando metaf\u00f3ricamente, si un rasgo caracter\u00edstico de nuestra \u00e9poca es el endiosamiento de la raz\u00f3n humana, su representante en la tierra para lo que concierne al orden social ha sido el Estado. Tradicionalmente durante el \u00faltimo par de siglos en este hemos puesto toda esperanza de emular en la esfera social los grandes avances que la raz\u00f3n ha parido en otros campos. Tratar a la sociedad como una m\u00e1quina que requiere una re-ingenier\u00eda, ha sido la motivaci\u00f3n para grandes proyectos autoritarios que han producido grav\u00edsimas p\u00e9rdidas materiales y humanas en las sociedades v\u00edctimas de esta ambici\u00f3n. Grandes hambrunas, retrocesos, guerras y genocidios han acompa\u00f1ado cada uno de estos experimentos de ingenier\u00eda social. A\u00fan hoy son muchas las sociedades sumergidas en los infiernos producidos por intentar hacer el cielo en la tierra. Y la causa de estos costos\u00edsimos fracasos en t\u00e9rminos materiales y humanos, no se debe a la elecci\u00f3n de los fines de la ingenier\u00eda social, ni se da por la incompetencia de sus gerentes, ni por el nivel cultural de sus sociedades, ni por el mayor o menor grado de acuerdo social o democr\u00e1tico acerca de los cambios. El fracaso se debe a la imposibilidad de dise\u00f1ar, predecir y controlar el orden social. El fracaso es la reacci\u00f3n natural de un sistema enormemente complejo que escapa a nuestra plena comprensi\u00f3n y que tiene sus propios procesos de cambio y regulaci\u00f3n, pero que aun as\u00ed insistimos en perturbar sistem\u00e1ticamente y por medio de la violencia con la necia idea de que se obtengan los resultados esperados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0El orden social es el resultado de infinidad de acciones humanas a lo largo de toda nuestra historia. Es un orden cambiante y que no fue el producto del dise\u00f1o intencionado de nadie, aunque s\u00ed de la acci\u00f3n intencionada de billones de seres humanos. Es un orden que estar\u00eda a medio camino entre lo artificial y lo natural. En el primer caso porque es producto sin ninguna duda de la acci\u00f3n de los hombres. En el segundo porque es el resultado org\u00e1nico, no planificado, de la interacci\u00f3n de infinidad de hombres a trav\u00e9s de muchos y muy complejos procesos din\u00e1micos, que ninguna mente humana, con ninguna herramienta ser\u00e1 capaz jam\u00e1s de abarcar. Porque es el producto de un conocimiento social disperso en las mentes de todos los que componemos este orden. Del que cada individuo tiene una versi\u00f3n limitada, \u00fanica, privativa, inobservable, inarticulable y cambiante, y que motivan sus acciones que luego repercuten de forma muy compleja en el resto de mentes y acciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Si a lo que creemos que es el orden social, le pudi\u00e9semos sustraer, como quien remueve un cuerpo extra\u00f1o de un organismo, desde el m\u00e1s peque\u00f1o al m\u00e1s grande intento sistem\u00e1tico de ingenier\u00eda social, lo que obtendr\u00edamos eventualmente ser\u00eda el genuino orden social que con arrogancia y necedad nos hemos empe\u00f1ado en desconocer mientras jug\u00e1bamos a ser dioses con nuestros pares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Cabe esperar que si puede hablarse de una naturaleza humana, esta termine expres\u00e1ndose, decant\u00e1ndose o convergiendo en rasgos m\u00e1s o menos identificables o destilables del\u00a0 orden social. Entendiendo que este es el resultante de los procesos sociales espont\u00e1neos que dan un sentido a la infinita casu\u00edstica de la experiencia humana acumulada y transmitida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. De estos procesos emergen instituciones que poco tienen que ver y que muchas veces se confunden con aquellas que son dise\u00f1adas e impuestas por la fuerza de la mano del hombre. Casi siempre a trav\u00e9s del Estado al que ungimos con imprudencia como gran rector del orden social. Aquellas verdaderas instituciones sociales son simult\u00e1neamente producto espont\u00e1neo y garantes del orden social. Son las que permiten que aquello que de otra forma ser\u00eda un caos inimaginable, sea en cambio un delicado orden sin plan alguno, sin dise\u00f1o preconcebido. El desconocer, atacar o reemplazar estas instituciones con otras de dise\u00f1o humano, tendr\u00eda consecuencias imprevistas que alterar\u00edan el orden natural y que se propagar\u00edan a lo largo y ancho del complejo entramado social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Es por esto que se puede concluir que no nos toca, por imposible, escoger un orden social particular que cumpla con nuestros espec\u00edficos y arbitrarios criterios. La labor en todo caso ser\u00eda la de constantemente intentar identificar y preservar aquellas instituciones que han emergido de forma espont\u00e1nea y evolutiva y que son a la vez el producto y el sost\u00e9n del \u00fanico orden social posible para nuestra civilizaci\u00f3n en cada momento. Proceder as\u00ed con cautela, reconociendo los l\u00edmites de la raz\u00f3n humana y entendiendo la gran posibilidad de error y su todav\u00eda mayores consecuencias posibles, es lo \u00fanico\u00a0 sensato. Esto, si tiene que ser alguno, deber\u00eda ser el \u00fanico objeto del poder pol\u00edtico. Estos deber\u00edan ser sus l\u00edmites y esta deber\u00eda ser su actitud, no cabr\u00eda otra cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Cualquier ideolog\u00eda constructivista que promueva la reconstrucci\u00f3n de un orden\u00a0 social alternativo adolece de un grave error intelectual. Si adem\u00e1s se propone expl\u00edcitamente acabar con las instituciones genuinas que sostienen al orden social, es una ideolog\u00eda con un inmenso potencial criminal. En cualquier caso el resultado ser\u00e1 simplemente caos, nunca el ideal anhelado. Estas ideolog\u00edas son genuinamente antisociales, por mucho que, como es costumbre, su denominaci\u00f3n suela venir acompa\u00f1ada del calificativo de \u201csocial\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Nada nos hace pensar que el orden social alcanzar\u00eda alguna vez un estado acabado. Ni mucho menos que hoy la humanidad se encuentre en ese punto. Pero con la larga historia humana que llevamos a cuestas, a\u00fan sin estar conscientes de ello, s\u00ed que podemos reconocer ya, con buena probabilidad de \u00e9xito, algunos de sus principios rectores, de las verdaderas instituciones sociales. Podemos entender adem\u00e1s que al quedarnos todav\u00eda mucha historia por delante, con la solidez de las instituciones sociales ya reconocidas y asentadas y con la experimentaci\u00f3n social continua en aquellos \u00e1mbitos en los que, sin atentar contra las primeras, a\u00fan no parece que tengamos una claridad evidente, el proceso evolutivo continuar\u00e1 su camino. Y lo har\u00e1 revelando a la humanidad el conocimiento social acumulado en la forma de nuevas instituciones o de enriquecimiento o m\u00e1s clara definici\u00f3n de las antiguas, y que sirvan en cada momento al \u00fanico orden social que es posible tener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Por las razones expuestas aqu\u00ed nadie podr\u00eda saber a d\u00f3nde nos llevar\u00eda este desarrollo evolutivo. El resultado del orden social podr\u00eda gustarme o no. Podr\u00eda imaginarme una alternativa con la que me sintiera m\u00e1s a gusto. Podr\u00eda incluso dedicar mi vida a convencer a los dem\u00e1s de lograr alg\u00fan ideal colectivo, es parte esencial de la experiencia humana, y tal vez pasar\u00eda a la prueba de los tiempos y eventualmente se convertir\u00eda en la pr\u00e1ctica habitual. Pero no le toca a nadie escoger el orden social. Ser\u00eda en extremo arrogante, criminal y genuinamente antisocial intentar imponerlo por la fuerza o pedirle al Estado que lo haga por m\u00ed, lo cual por desgracia es la norma en nuestros tiempos. Es por esto que ning\u00fan totalitarismo podr\u00e1 imponer jam\u00e1s un orden sostenible y es por esto mismo que s\u00f3lo una sociedad abierta y libre tendr\u00e1 la mayor oportunidad de sobrevivir y prosperar. La primera es la muestra m\u00e1s destructiva de la arrogancia humana, mientras que la segunda es la m\u00e1s aut\u00e9ntica expresi\u00f3n de la naturaleza y el potencial de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">Luis Luque<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">Si te gust\u00f3 lo que le\u00edste y crees que vale la pena que alguien m\u00e1s lo haga, dale a \u201cMe gusta\u201d y comparte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En 2005 un grupo de prestigiosos cient\u00edficos dirigi\u00f3 un ambicioso proyecto en el lago Giunla situado en el valle de Gum-nih-fe en el sureste asi\u00e1tico. El objetivo era la introducci\u00f3n de una especie for\u00e1nea de pez en el cuerpo de agua dulce. 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