{"id":5243,"date":"2009-11-03T11:34:19","date_gmt":"2009-11-03T16:04:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=5243"},"modified":"2009-11-11T08:16:19","modified_gmt":"2009-11-11T12:46:19","slug":"estreno-de-zamora-en-el-teresa-carreno-una-telenovela-personal-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/11\/03\/estreno-de-zamora-en-el-teresa-carreno-una-telenovela-personal-5\/","title":{"rendered":"Estreno de Zamora en el Teresa Carre\u00f1o: una telenovela personal"},"content":{"rendered":"<h3>Cap\u00edtulo 15: La Destrucci\u00f3n Cultural de Venezuela<\/h3>\n<h6>Lee la primera parte <a href=\"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/09\/19\/estreno-de-zamora-en-el-teresa-carreno-una-telenovela-personal-en-tres-tiempos\/\">aqu\u00ed<\/a><\/h6>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"5244\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/11\/03\/estreno-de-zamora-en-el-teresa-carreno-una-telenovela-personal-5\/logo_mc_2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?fit=1672%2C1204&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1672,1204\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"logo_mc_2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?fit=696%2C501&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5244\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2-300x216.jpg?resize=300%2C216\" alt=\"logo_mc_2\" width=\"300\" height=\"216\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?resize=300%2C216&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?resize=1024%2C737&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?w=1672&amp;ssl=1 1672w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/logo_mc_2.jpg?w=1392&amp;ssl=1 1392w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Hemos llegado al llegadero, al momento clave de la noche,al punto de no retorno, a la hora de la chiquita. Para atr\u00e1s ni para coger impulso. Por all\u00e1 se asoma una mujer de aspecto familiar, quien le hace se\u00f1ales con la mano al Doctor. En dos segundos, la reconozco. No puedo decir su nombre, porque la botan de inmediato, pero es una se\u00f1ora de confianza. Me sorprende verla. Yo la pensaba y la hac\u00eda fuera del Teresa desde hace a\u00f1os, pues procede del departamento de protocolo de la pasada gesti\u00f3n, la de Eva Anyi, cuando con un llamada de tel\u00e9fono, resolv\u00edas tu entrada a cualquier funci\u00f3n del teatro, por tu condici\u00f3n de periodista. Ahora la cosa es distinta. En aquella \u00e9poca, todo era m\u00e1s sencillo, para uno. No s\u00e9 si mejor. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>En cualquier caso, antes no necesitabas portar un carnet del PSUV para garantizar tu entrada al balc\u00f3n de prensa del Teresa. Hoy es un requisito, casi, indispensable. De paso, en actualidad es imposible acceder directamente a la c\u00faspide de la intricada burocracia de la instituci\u00f3n. Ayer, hasta un don nadie como yo, se pod\u00eda comunicar directamente con el tel\u00e9fono de la mandam\u00e1s del centro cultural. Pero los tiempos cambian, y no para bien. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Por tanto, llamaba poderosamente la atenci\u00f3n la presencia de la se\u00f1ora de marras, con su misma cara de inocente y su eterna disposici\u00f3n a brindarle atenci\u00f3n al cliente. Quiz\u00e1s la sumisi\u00f3n sea tambi\u00e9n una forma de resistencia pasiva y pac\u00edfica. Quiz\u00e1s la pobre necesita del trabajo. Por eso, ni la condeno, ni la juzgo. Preferible ella a un \u201creposero\u201d insensible y sin conocimiento de causa de la Misi\u00f3n Cultura. D\u00edgalo ah\u00ed, JRD. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Pronto, la se\u00f1ora se nos acerca sigilosamente y nos susurra con miedo: \u201cen dos minutos los llamo, Doctor\u201d. Su temor es comprensible. Si la descubren, la echan. As\u00ed de simple. Obviamente, ni nos mir\u00f3 a la cara. Habl\u00f3 en direcci\u00f3n al piso y se fue corriendo, a negociar con los militares encargados de filtrar el acceso al recinto. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Ella conversa con ellos y nos mira de reojo. De repente, ellos advierten un peque\u00f1o alboroto en la zona del detector de metales, y la dejan con la palabra en la boca. Resignada y apenada, clava su vista en el piso. Mientras tanto, los gorilas aprovechan la ocasi\u00f3n para fijar posici\u00f3n a viva voz de mando: \u201cse\u00f1oras y se\u00f1ores, usuarias y usuarios, se me quedan tranquilos o no van a entrar.\u201d <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>De facto, una do\u00f1ita muy humilde replica: \u201cpero aqu\u00ed todos tenemos entradas y queremos ver al comandante.\u201d Y el uniformado responde con tono airoso: \u201cno me interesa si tienen entrada o no. Aqu\u00ed todos tienen entrada. Pero no podemos dejar entrar a todo el mundo. Primero, por motivos de seguridad. Segundo, porque entregaron, como siempre, m\u00e1s entradas de lo normal. Es decir, cuatro o cinco entradas por asiento. Por eso, hemos habilitado las pantallas afuera del teatro. As\u00ed todos disfrutar\u00e1n del espect\u00e1culo.\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Acto seguido, la do\u00f1a encabeza una peque\u00f1a insurrecci\u00f3n popular, a golpe de gritos, consignas ininteligibles y demandas: \u201cnos enga\u00f1aron, el Teresa ahora es de todos, nos trajeron enga\u00f1ados para hacer bulto, no queremos ver la pel\u00edcula en televisi\u00f3n, queremos ver al comandante\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Ir\u00f3nicamente, la situaci\u00f3n no puede ser m\u00e1s Chalbodiana. Parece una secuencia parasurrealista extra\u00edda de alguna de sus pel\u00edculas, donde la gente de a pie reclama sus derechos, a garganta pelada, ante el abuso de poder de las autoridades incompetentes. As\u00ed fue en \u201cEl Caracazo\u201d y en \u201cPandemonium\u201d, la capital del infierno, con Orlando Urdaneta, cuando se le llevaba con Rom\u00e1n( ahora no se pueden ver ni en pintura). As\u00ed es el man\u00ed en el Teresa de \u201cZamora\u201d. Justicia po\u00e9tica. Todo se devuelve, como dir\u00edan por ah\u00ed. Es el boomerang de la historia de Venezuela. Decir y desdecirse, hablar para atr\u00e1s y para adelante. Peor que Calle Trece y Juanes en Twitter.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>En medio de la distracci\u00f3n y del alboroto, la se\u00f1ora de protocolo desaparece de mi campo de acci\u00f3n. El Doctor r\u00ede entre labios, y permanece inc\u00f3lume, como una estatua. Por algo me lleva una morena de edad y de experiencia. Al final, le da lo mismo entrar o no. Al final, pienso, esto es un juego de ni\u00f1os para \u00e9l. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Yo, por mi lado, no luzco tan confiado y tan refinado. Tengo el pelo revuelto, pinta de no haberme lavado en tres d\u00edas, y una cara de desahuciado impresionante. Por primera vez, me vence el cansancio y las piernas se me comienzan a dormir. El Doctor me ve la cara y me aconseja: \u201ccham\u00edn, \u00bfpor qu\u00e9 no te das una vueltica? Date una vueltica porque esto va para largo, rata. Si quieres, estiras las piernas y regresas en diez, \u00bfte parece?\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Y yo le digo con la voz quebrada: \u00bfy la se\u00f1ora no nos iba a pasar ya? <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Doctor: \u201c\u00bftu ves a la se\u00f1ora por alg\u00fan lado, rat\u00f3n?La se\u00f1ora subi\u00f3, pap\u00e1. Si no te diste cuenta, est\u00e1 asustada. As\u00ed que rel\u00e1jate, cham\u00edn. Si quieres entrar, vas a tener que esperar. Tranquilo que ella viene por nosotros. Pero dale chance de hacer lo suyo\u2026 Anda pues, no te me quedes ah\u00ed mir\u00e1ndome con cara de pendejo. Ve a jugar al parque y regresas en diez, mi ni\u00f1o\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Ya estoy perdiendo la paciencia. Voy a hacerle caso al Doctor. Me conozco. Aqu\u00ed es cuando meto la pata de frente, saco mi carnet de prensa, se lo restriego en la cara a la Guardia Nacional y me pongo a vociferar estupideces sobre la libertad de expresi\u00f3n. Aqu\u00ed es cuando me pongo Rafael Fuenmayor o Boris Castellanos. Aqu\u00ed es cuando me pongo Roger Santodomigo en marcha del Colegio Nacional de Periodistas. Roger Santodomingo en el Colegio Nacional de Periodistas. Es para partirse de la risa. No tiene sentido. Es como designar a Jos\u00e9 Ram\u00f3n Novoa en la directiva del CNAC, sin desprenderse de sus relaciones comerciales y corporativas. En Venezuela, estimado Roger, reina el conflicto de inter\u00e9s. Incluso en tu Colegio Nacional de Periodistas. No puedes trabajar all\u00ed, y al mismo tiempo, ser editor de un peri\u00f3dico online abocado al target, clase \u201cA\u201d, de la oposici\u00f3n, con anunciantes de lujo. O es una cosa, o es la otra, mi pana. O es chicha o es limonada. Dec\u00eddete. Pero no las dos juntas. Definitivamente, no quieres dejar para nadie, mi pana. As\u00ed no tienes moral para reclamarle nada al gobierno. As\u00ed somos todos aqu\u00ed. Los periodistas somos un desastre, Roger. En otro pa\u00eds y en otra circunstancia, ya estar\u00edamos todos en la calle o en la c\u00e1rcel. En Venezuela es legal ocupar un puesto p\u00fablico, y en paralelo, usufructuar el privilegio de un cargo privado. \u00bfTe imaginas a Jorge Lanata haciendo lo mismo en Argentina? No, verdad. Primero se ver\u00eda en la obligaci\u00f3n de renunciar a su red de negocios medi\u00e1ticos. De igual modo, ser\u00eda como mucho, vale. Ser\u00eda como un zamuro cuidando carne. Es decir, como el zamuro de la reserva federal americana, ratificado por el corrupto de Obama. Un banquero en defensa de sus amigos banqueros. Vaya tr\u00e1fico de influencias. Ni hablar de Santos, familia de los due\u00f1os de El Tiempo, en el cambur del Ministerio de Defensa de Colombia. Al menos as\u00ed, matan dos p\u00e1jaros de un solo tiro, y se quitan la careta democr\u00e1tica, porque la informaci\u00f3n de estado es equivalente a propaganda de guerra. Y en tiempos de guerra, ya lo sabemos de sobra, lo primero en morir es la verdad. Como aqu\u00ed en Venezuela, de lado y lado. De tu lado, Roger, y del lado del gobierno. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por eso, te recomiendo algo de panita: o trabajas para el Colegio, o trabajas para la empresa privada en internet. Un negocio digno y respetable, por lo dem\u00e1s. Nadie est\u00e1 negando tu derecho leg\u00edtimo a abrir una empresa privada, y a ser exitoso. Bien por ti, si lo consigues. Lo discutible y problem\u00e1tico es seguir manteniendo una fachada de independencia, desde el Colegio, cuando sabemos de tus intereses privados. Por ende, es fundamental decidir. Lo otro es copiar el modelo vencido de la cuarta y la quinta rep\u00fablica al servicio de las redes del status. Insisto, as\u00ed es imposible hacer un periodismo libre, sano e independiente. Por desgracia, aqu\u00ed todos tenemos rabo de paja. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La gran diferencia estriba en reconocerlo o en ocultarlo. Yo no tengo pena en reconocerlo p\u00fablicamente. Yo estoy marcado de los pies a la cabeza, de mis apellidos a mis v\u00ednculos de sangre. Vengo de una estirpe de caudillos andinos, y desde peque\u00f1o aprend\u00ed a llevar palo por ser familia de los G\u00f3mez en Venezuela. De ni\u00f1o, me apenaba decir mi nombre completo. Hoy me da lo mismo. Aparte, soy burguesito de cuna y me cri\u00e9 entre los jardines del Country y las calles de la Florida. Y no lo digo con orgullo o con pena. Lo digo para no confundir a nadie. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Si JRD tiene derecho a escribir su discurso desde el oeste, yo tambi\u00e9n lo tengo para escribir el m\u00edo desde el este de Caracas, entre la Castellana y la mansi\u00f3n de Tita Mendoza. Todo lo cual no me hace ni m\u00e1s ni menos que nadie. Sencillamente, soy sincero y soy honesto con mi gente. Por eso, no me lanzo a la piscina de la pol\u00edtica, ni me postulo para el Colegio Nacional de Periodistas. Aparte, para hacerlo, tendr\u00eda que despojarme de todas mis conexiones profesionales. Tendr\u00eda que renunciar a mi compa\u00f1\u00eda de producci\u00f3n, y a mis cuatro trabajos. Y de pana, no voy pendiente. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>He trabajado mucho para conseguir lo poco que tengo, como para renunciar a ello por un puesto en el Colegio Nacional de Periodistas. Lastimosamente, quienes hoy confiscan el Colegio no son de la misma opini\u00f3n. Por ejemplo, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas, Wiliam Echeverr\u00eda, es empleado de Globovisi\u00f3n. En consecuencia, el fin del canal 33 justifica sus medios y los de su administraci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><span> <\/span>Por consiguiente, marco distancia con el Colegio y emprendo la retirada, de retorno a la \u00e9pica zamorana. Huyo por la derecha e inicio mi recorrido por las instalaciones del Teresa, para seguirle la corriente al Doctor, y evitar males mayores. Sin embargo, la caminata lejos de ayudarme, me deprimir\u00e1 aun m\u00e1s, debido a las p\u00e9simas condiciones del espacio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En mi corto periplo, ser\u00e9 testigo del derrumbe de un hito arquitect\u00f3nico de la Ciudad, cuyo mantenimiento brilla por su ausencia, y no por falta de recursos, sino por desidia, indolencia e indiferencia hacia el patrimonio cultural. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Es sintom\u00e1tico el deterioro del sistema de escaleras mec\u00e1nicas del estacionamiento, clausurado con unas horrendas cintas de color amarillo y negro. Es evidente el cierre de tiendas , oficinas y departamentos por razones de \u00edndole pol\u00edtica. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La antigua sede de Danza Hoy fue expulsada por la ola de intolerancia de la \u00e9poca. La Librer\u00eda Monte \u00c1vila devino en una plataforma propagand\u00edstica del Perro y la Rana, en alianza diplom\u00e1tica y fraternal con los fondos editoriales cubanos. En sus vitrinas redescubro la esencia de la censura en la Habana, digitada por el fascista de Abel Prieto, quien se jacta de no publicar a Zo\u00e9 Vald\u00e9s porque, seg\u00fan \u00e9l, \u201ces un subproducto literario\u201d. La influencia de su mordaza es notoria en Venezuela, donde silencian y excluyen a autores disidentes, s\u00f3lo por pensar distinto. El resultado es la menguada, triste y tendenciosa exhibici\u00f3n de libros panfletarios de la nueva Monte \u00c1vila, subsede de la franquicia bipolar de Librer\u00edas del Sur. Nido de ratas del McCarthyismo del siglo XXI. Madriguera de las listas negras del sapo Farruco Sesto, rana platanera del estanque \u201cPepetista\u201d. Se hizo millonario y famoso por acusar a sus aliados comunistas. Alg\u00fan d\u00eda, le pasaremos factura con todo el peso de la ley. An\u00f3tenlo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por \u00faltimo, doy cuenta de otro arrase o atentado contra la memoria de un pa\u00eds, cual extensi\u00f3n del best seller \u201cLa Destrucci\u00f3n Cultural de Irak\u201d, de Fernando B\u00e1ez. Me refiero al arbitrario destierro de la Tienda del Cine de la Cinemateca Nacional, para ser sustituida por una necia red de buhoner\u00eda artesanal de factura criolla, a precios dolarizados de Duty Free. Una impostura enorme, sin sentido. Es un negocio exclusivamente para Turistas y boliburgueses. El resto de los mortales no podemos comprar all\u00ed, so pena de endeudarnos de por vida. El modelo cubano se repite. Nacionalizamos al precio y al costo de discriminar por el tama\u00f1o de la l\u00ednea de cr\u00e9dito. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En la ideolog\u00eda maniquea del Ministerio de Cultura, el cine debe ir por debajo de la preservaci\u00f3n de \u201cnuestras ra\u00edces folkl\u00f3ricas\u201d. Ra\u00edces de mentira, en claro de desuso. Ra\u00edces conservadas como un acervo caduco, muerto, naiff, kistch, consumista y decorativo. Un reino artificial en consonancia con el estreno de \u201cZamora\u201d. Nadie compra, nadie vende. Las cajeras suspiran de nostalgia por las horas perdidas. Una de ellas juega con un Blackberry. La nausea y el vac\u00edo se apoderan de la situaci\u00f3n. Detr\u00e1s de la vitrina, se revelan como las protagonistas de un diorama apocal\u00edptico de la Quinta Rep\u00fablica. Cuando sea Ministro de Cultura, cosa improbable, lo reconstruir\u00e9 en el Museo de Ciencias.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Mis diez minutos de recreo llegan a su fin. El Doctor me llama, la se\u00f1ora lo acompa\u00f1a. Los dos est\u00e1n del otro lado. Yupi. Victoria. Coronamos. Ya me siento en confianza, ya me siento adentro en la zona VIP. Estoy renovado. Estoy engorilado. Estoy con ganas de cortar cabelleras rojas rojitas del Ministerio de la Cultura. Voy por ustedes, \u201cBastardos sin Gloria\u201d. Y voy por mis cabelleras, a ritmo de 50 Cent, para sacarle la piedra a los dogm\u00e1ticos y anticuados de nuestra escena. Abran cancha que llegaron los G-Unit. Los aut\u00e9nticos Gangsta-Unit, en c\u00e1mara lenta con la crema innata de la mafia de \u201cLos Infiltrados\u201d. <\/span><a href=\"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/11\/11\/estreno-de-zamora-en-el-teresa-carreno-una-telenovela-personal-6\/\">Nos vemos en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo<\/a><span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"696\" height=\"392\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/JXzRM5JIH0E?version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=es-ES&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span><\/p>\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 15: La Destrucci\u00f3n Cultural de Venezuela Lee la primera parte aqu\u00ed Hemos llegado al llegadero, al momento clave de la noche,al punto de no retorno, a la hora de la chiquita. 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