{"id":5201,"date":"2009-10-30T07:04:52","date_gmt":"2009-10-30T11:34:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/?p=5201"},"modified":"2009-10-30T07:55:59","modified_gmt":"2009-10-30T12:25:59","slug":"abrazos-rotos-ensayo-sobre-la-ceguera-senil-de-almodovar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/10\/30\/abrazos-rotos-ensayo-sobre-la-ceguera-senil-de-almodovar\/","title":{"rendered":"Abrazos Rotos: ensayo sobre la ceguera senil de Pedro Almod\u00f3var"},"content":{"rendered":"<p><!--StartFragment--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"5202\" data-permalink=\"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/2009\/10\/30\/abrazos-rotos-ensayo-sobre-la-ceguera-senil-de-almodovar\/20090303elpepucul_26\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?fit=400%2C294&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"400,294\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"20090303elpepucul_26\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?fit=400%2C294&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-5202\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?resize=320%2C235\" alt=\"20090303elpepucul_26\" width=\"320\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?w=400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?resize=300%2C220&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Despu\u00e9s del estreno de \u201cAbrazos Rotos\u201d, Pedro se faj\u00f3 en una ri\u00f1a, sin precedentes en la historia espa\u00f1ola, con el cr\u00edtico heterodoxo Carlos Boyero, quien, seg\u00fan palabras textuales de Rom\u00e1n Gubern, fue importado a las filas del peri\u00f3dico \u201cEl Pa\u00eds\u201d para buscar problemas y levantar as\u00ed los escasos \u00edndices de lector\u00eda de la p\u00e1gina de cine, bien diezmada a ra\u00edz del efecto Twitter y de la propia crisis del g\u00e9nero de la cr\u00edtica cultural, cada vez menos estimada por sus acartonamientos varios.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En poco tiempo, Boyero logr\u00f3 su cometido al recuperar tres recursos desde\u00f1ados por la escuela de la prensa ortodoxa en materia cultural: la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica, el humor negro y la cruel sinceridad de la tradici\u00f3n humanista iberoamericana, de Unamuno a Bergam\u00edn.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Al parecer de Gubern, el terrorismo de Boyero vino a resucitar el inter\u00e9s por la discusi\u00f3n de altura en las p\u00e1ginas de espect\u00e1culos del reconocido diario madrile\u00f1o, bajo la notable influencia de los nuevos lenguajes medi\u00e1ticos en boga: el internet y las redes sociales.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">De hecho, es Boyero el primero en publicar su columna en forma de blog, para romper con el modelo cl\u00e1sico de la cr\u00edtica de cine monol\u00edtica, soberbia e incontestable, seg\u00fan el paradigma Cahiers Du Cinema, cuyo site, por ejemplo, todav\u00eda carece de un foro de discusi\u00f3n a estas alturas del partido. Ello, por supuesto, redunda en la p\u00e9rdida de credibilidad del gremio y de la revista, aunque sus editores no lo reconozcan. Por lo visto, la vieja guardia no se la lleva bien con el asunto de replicar o de responder a mensajes an\u00f3nimos, y mucho menos parece preocupada por alentar el debate de sus, a veces, absurdas teor\u00edas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por ello, y aunque la academia lo deteste, Boyero tiene el enorme m\u00e9rito de haber recobrado el atractivo y la fascinaci\u00f3n popular por hablar, a calz\u00f3n quitado, de las pel\u00edculas en la conservadora patria de la eterna transici\u00f3n franquista, donde, parad\u00f3jicamente, se sale de un oscurantismo para caer en otro igual o peor, por hip\u00f3crita, invisible y acomodaticio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En efecto, seg\u00fan t\u00e9rminos del mismo Boyero, a las figuras intocables del vano ayer, las suceden, en la actualidad, una serie de im\u00e1genes sacr\u00edlegas del pante\u00f3n nacional, protegidas por el velo de la censura oficial como un conjunto de estatuas vivientes representativas de la modernidad con car\u00e1cter de exportaci\u00f3n(tipo Boris para la alcurnia fr\u00edvola de Caracas). Entre ellas destaca, por m\u00e9rito propio, la fuerza de la naturaleza encarnada por Pedro.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ir\u00f3nicamente, fue Boyero el encargado de desmitificarlo, de cuestionarlo y de derribarlo, cual David contra Golliat, tras el estreno en Cannes de \u201cLos Abrazos Rotos\u201d, cuando el primero hizo su trabajo con el segundo, al reducirlo a la condici\u00f3n de una pieza de museo al bordo de la implosi\u00f3n. Un arte terminal en fase de entrop\u00eda.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Acto seguido, la arrogancia de Pedro no se qued\u00f3 dormida en los laureles del triunfo, y se ventil\u00f3 a trav\u00e9s de una respuesta p\u00fablica al guas\u00f3n iconoclasta de Boyero. En Venezuela, ya quisi\u00e9ramos o pagar\u00edamos por ver una reyerta, una batalla personal de semejantes magnitudes \u00e9picas. En resumen, los dos salieron ganando del tr\u00e1mite, y le devolvieron su poder de discusi\u00f3n al cine.Ojal\u00e1, alg\u00fan d\u00eda, ocurra lo propio en Venezuela, m\u00e1s all\u00e1 del eterno recuerdo de la famosa pol\u00e9mica de \u00ablos Otero\u00bb. Amanecer\u00e1 y veremos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por lo pronto, el estreno de \u201cAbrazos Rotos\u201d nos sirve para reconfirmar las sospechas de Boyero: Pedro necesita, cuanto antes, de un descanso, de un largo retiro o de un a\u00f1o sab\u00e1tico, para aclarar sus ideas, despejar sus dudas y comenzar de nuevo, porque, de momento, luce cansado, reiterativo, manierista y hasta reaccionario, al dejarse vencer por fantasmas y formas ya deconstruidas por \u00e9l en el pasado inmediato. Es volver al terreno de lo com\u00fan, para llegar a conclusiones est\u00e9riles , pero sin la carga de irreverencia espont\u00e1nea de \u00abMatador\u00bb , \u00abLaberinto\u00bb y \u00abKika\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Verbigracia, la caricatura \u00abqueer\u00bb de \u00abAbrazos Rotos\u00bb, pr\u00f3xima al discurso homof\u00f3bico y estereotipado de Radio Rochela, para el regocijo de la dominaci\u00f3n m\u00e1sculina, para reafirmar la ideolog\u00eda del profesor expulsado de la Santa Mar\u00eda. Un clich\u00e9 de loquita sin matices, cual moderador del programa \u00abLos Pepazos de la Pepa\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ahora, la propia herej\u00eda del realizador huele a puro c\u00e1lculo matem\u00e1tico y a especulaci\u00f3n de art\u00edculo de consumo internacional, dise\u00f1ado para no herir las susceptibilidades de la gran masa, y en paralelo, para complacer las ans\u00edas de distinci\u00f3n de su p\u00fablico esnobista.Olv\u00eddate de Bu\u00f1uel. Pedro est\u00e1 como Chalbaud en Barinas o como Woody en Barcelona. Perdidos en la traslaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">As\u00ed, la violencia subversiva y vanguardista del Pedro de la movida de los ochenta, se ha ido progresivamente decantando y domesticando, por las obligaciones del mercado, para convertirse en un mero look, en un fachada de blasfemia carente de un contenido equivalente para la ocasi\u00f3n. De ah\u00ed el acertado reclamo de JM por la falta de sexo expl\u00edcito en el entramado de \u201cAbrazos Rotos\u201d. Sin duda, Pedro aprendi\u00f3 la lecci\u00f3n de \u201c\u00c1tame\u201d, cuando su provocaci\u00f3n de la ba\u00f1era le cost\u00f3 la clasificaci\u00f3n \u201cX\u201d en la distribuci\u00f3n de la cinta en Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s,<span>\u00a0 <\/span>Almod\u00f3var filma reflexiones ombliguistas y cin\u00e9filas para toda la familia, disfrazadas de revisitaciones nost\u00e1lgicas y de ajustes de cuentas contra el legado mediterr\u00e1neo del melodrama. Un arma de doble filo, en toda regla, pues funciona para quienes aman y para quienes abominan de la f\u00f3rmula, al sentirse delante de una supuesta s\u00e1tira sobre el lenguaje de las l\u00e1grimas y el coraz\u00f3n. Supuesta, porque los distanciamientos de Almod\u00f3var son, cada vez, m\u00e1s ambiguos y menos transgresivos, al punto de acercarse a una zona de confort entre el homenaje y la relectura posmoderna, con pretensiones de \u00faltimo grito de la moda.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Al menos, el ejercicio de autoconsciencia le permite a Pedro en \u201cAbrazos Rotos\u201d, proyectar su ceguera parcial frente al mundo, en cuanto prefiere y opta por refugiarse en su burbuja de cristal, para coexistir con sus personajes, fetiches y demonios, al margen del hundimiento general de su naci\u00f3n y del globo. Mejor s\u00edntesis del cine de autor en la era Zapatero, imposible, salvando sus excepciones, claro est\u00e1.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En cualquier caso, el final de Abrazos Rotos funciona tambi\u00e9n como exorcismo y como esperanza, para abrigar en el ma\u00f1ana por un Almod\u00f3var menos solemne y m\u00e1s divertido, menos \u201cTodo Sobre Mi Madre\u201d y m\u00e1s \u201cMujeres al Borde de un Ataque Nervios\u201d, menos Festival de Cannes y m\u00e1s Torrente.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Por all\u00ed debe o deber\u00e1 pasar el futuro de nuestro querido Pedro. De lo contrario, no sobrevivir\u00e1 para contarla, bajo el reinado de su miop\u00eda senil.\u00a0<\/p>\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s del estreno de \u201cAbrazos Rotos\u201d, Pedro se faj\u00f3 en una ri\u00f1a, sin precedentes en la historia espa\u00f1ola, con el cr\u00edtico heterodoxo Carlos Boyero, quien, seg\u00fan palabras textuales de Rom\u00e1n Gubern, fue importado a las filas del peri\u00f3dico \u201cEl Pa\u00eds\u201d para buscar problemas y levantar as\u00ed los escasos \u00edndices de lector\u00eda de la p\u00e1gina de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1066,"featured_media":5202,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-5201","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cine"},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/20090303elpepucul_26.jpg?fit=400%2C294&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pfpCD-1lT","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5201","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1066"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5201"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5201\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.panfletonegro.com\/v\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}